Tiempos difíciles. La vida después del despido

Recibimos el testimonio de una de las trabajadoras despedidas junto con otras 55 personas de la Secretaria de Integración Social y Urbana. Prefiere no dar su nombre, pero damos fe de sus palabras:
«Después de estar tres meses llorando y de transitar la experiencia de estar en tres trabajos distintos para hacer un “sueldo”, me llega la posibilidad de trabajar dentro de mi municipio en un proyecto de urbanización de un barrio. Además de la alegría y el entusiasmo por empezar algo nuevo, sentí el alivio de encontrar un trabajo más “estable”.Durante el mes de julio, en varias oportunidades fui a conocer el barrio y hasta participé en reuniones de vecinos. Tuve dos entrevistas porque querían conocerme y renuncié a los tres trabajos porque mi incorporación iba a ser inmediata. El 19/07 tuve la última entrevista para tratar cuestiones más administrativas. Pero en vez de eso, me pidieron que describa el conflicto político del que había sido parte en la villa 31. 10 minutos de entrevista y preguntas incómodas fueron suficientes para que ayer me comunicaran que finalmente había sido rechazada en recursos humanos. Se tomaron el trabajo de citarme para decirme que me vieron muy firme expresando mi postura en cuanto al conflicto,y que eso había sido clave para la decisión de no contratarme. Son tiempos difíciles, solo nos queda solidarizarnos.»

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