Umbrales, por Federico Lorenz

Por la resolución 956/2018, publicada en el Boletín Oficial y que lleva la firma de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el gobierno oficializó este lunes el nuevo reglamento general para el empleo de armas de fuego por parte de los miembros de las fuerzas federales de seguridad. Entre otras cosas, permite que la policía dispare contra personas que intentan escaparse ante la voz de alto, lo que generó todo tipo de críticas.

El tema de Bullrich y el nuevo reglamento demuestra aquello de que cuando una sociedad atraviesa determinados umbrales civilizatorios, puede retornar a ellos reformulándolos, dándoles la legalidad de las formas y las resoluciones. Un país que construyó campos de concentración para sí mismo, que osciló del autoritarismo al ejercicio de la libertad como quien se lava la cara, produce esas cosas. En la tierra de nadie entre esos extremos, sigue estando la posibilidad de construcción de una sociedad que respete la vida y las libertades. 
Siempre es fácil reflexionar ex post: “no hicimos esto”, “no hicimos lo otro”, “le regalamos tal tema”. Todo eso es cierto. Pero esta medida tiene más consenso del que nos gustaría aceptar. Más que flagelarse, montar guardia, armar, para que no vayan más allá, y que retroceda. 
Pero en el medio, habrá, como ya hubo desde el minuto 0 de la democracia, vidas que se perderán.
El gobierno pasó uno de esos umbrales, favorecido por los silencios, los consensos y los hartazgos. Y porque ya lo habíamos hecho antes. Las memorias se activan de maneras complejas.
Mucha o poca, la sangre de cada una de ellas cae también sobre nosotros, por acción u omisión.

Federico Lorenz, profesor, escritor, ensayista. Ex director del Museo de Malvinas. En la actualidad, uno de los candidatos a Rector del Colegio Nacional Buenos Aires, institución en donde estudió y de la que es docente hace años. 

Dice de sí mismo: «Ser padre, ser profe. Siempre acompañar y aprender.» 

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