«Mire qué lindo mi país, compadre», por Leónidas Ceruti

Ahora somos todos/as buenos/as, todos dialoguistas, todos queremos superar la grieta, buscamos consensos amplios, acuerdos patrióticos, todos tenemos 10 puntos para salvar a la Patria, queremos terminar con la pobreza, distribuir la riqueza, todos repudiamos los discursos agresivos con insultos, todos somos desprendidos, todos decimos estaré en el lugar que tenga que estar, todos estamos contra los despidos, a todos nos duele la pobreza, la inseguridad y el narcotráfico, todos estamos imbuidos de un humanismo universal, todos somos solidarios, todos hablamos pausados y tranquilos, (salvo Moreno y Carrio), todas las iglesias se suman con sus plegarias, el que habla de lucha de clases se quedó en 1917, muchos periodistas bajan decibeles, y tratan de ser cautos, los barrabravas van a misa y así podríamos seguir enumerando bondades de estos nuevos tiempos (una aclaración, todos menos los zurdos del sucio trapo rojo)
Pero, siempre hay un pero, diría Militina (en la película “La clase obrera va al paraíso), porque Siempre está la otra parte, son ellos, los Vampiros Implacables de los que casi nadie habla, que buscan sangre de trabajadores para aumentar sus ganancias a costa de su sudor. Son Implacables Empresarios, Patrones de la industria, el campo, el comercio, las finanzas, los servicios. Son los que quieren esclavos, que despiden, cierran fábricas, suspenden a cientos de empleados, son los que hablan de “accidentes” ante cada muerte obrera en los lugares de trabajo, son los que están en crisis permanente y reclaman ayuda.
Y tienen políticos de muchos colores que gobiernan para ellos, para que sigan acumulando capital, explotando y pidiendo más producción, mas disciplina en los lugares de trabajo y que los derechos laborales sean cada vez menos, que tienen a las fuerzas de represión lista para atacar a cualquier protesta. Los acompañan los históricos burócratas sindicales, como los de la CGT, que son más representantes del capital que del trabajo, que les facilitan los planes a empresarios y políticos
A pesar de ello, volvamos al comienzo de estas líneas, no tengamos en cuenta estas últimas pálidas, y cantemos todos juntos esta canción:
«Mire que Es Lindo Mi País, Paisano» (Argentino Luna)
Mire que lindo mi país paisano
Si uste lo viera como yo lo vi
Un cielo limpio repartiendo estrellas
La madre tierra cunando el maíz
Mire que lindo mi país paisano
Si uste lo viera como yo lo vi
Mire que lindo es su país paisano
Los cuatro rumbos que le conoci
Si uste lo quiere como yo lo quiero
Cuando lo conozca me dirá que si
Viera que lindo es su país paisano
Los cuatro rumbos que le conocí
Viera que lindo este país paisano
Venga conmigo y no me mire así
Si le han vendido una postal de afuera
Mire primero lo que tiene aquí
Viera que lindo este país paisano
Venga conmigo y no me mire así
Viera que lindo es su país paisano
Rompa el boleto ese que tiene ahí
La tierra sufre si la abandonamos

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda