“Como un pájaro ardiente. Agustín Tosco sobrevuela las luchas obreras”, de Eric Domergue

Con la sabiduría de un jardinero, Eric Domerc consiguió sacar toda la maleza y dejar la esencia de la vida y lucha de Tosco y el colectivo que lo rodeaba. Nada ensucia el texto. Se cuidó, incluso, de abarrotarnos de información. Encuentra la sencillez de lo esencial: “La radio es un remolino de palabras”, dice, y con solo siete palabras claras y sencillas comprendemos todo. La información está narrada. Lograr que los personajes hablen sin poner comillas no es algo fácil. Acá no hay ni siquiera comillas que ensucien o distraigan.

La descripción pormenorizada de la familia Habichayn, principal fuente del libro y tan protagonistas como Tosco, es una maravilla que por momentos tiene el encanto de un Cinema Paradiso. “En Villa Allende, la casa de la Nona y el cine forman una L, el cine con entrada por la avenida Roca y la casa por la calle perpendicular, Avellaneda. Ambas construcciones comunican por detrás de la pantalla; basta con descorrer una cortina disimulada a un costado para acceder a la puerta que da a la vivienda. Veru desde muy niña se mueve en los pasadizos del cine como adulta, se siente dueña de los espacios prohibidos para el común de los mortales. Con renovada fascinación se desliza detrás d ela pantalla, se detiene un instante para observar la gigantesca imagen invertida y entonces sí ingresa a lo de su abuela a tomar agua, comer gelatina, ir al baño, y luego regresar a la sala. Poco importa perderse algo de la película, ella puede verla y reverla cuantas veces la pasen, al derecho y al revés”.

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