Lectura recomendada: Fácil no es, por Patricia Borensztejn

A raíz de festejar hoy ( aún es hoy pues no se ha puesto el Sol) el nuevo año judío, 5780, me puse con ello. Eso. A entender el calendario hebreo, y, bueno, no, claro que no, fácil no es. Pero lo que voy entendiendo, se los voy pasando.

Lo primero, que parece simple pero no lo es, es entender qué es un día, qué es un mes, y qué un año. 

Un día, y estoy hablando del día judío, empieza cuando vemos el Sol ponerse y termina cuando vuelve a ponerse. Eso es arbitrario y religioso, y tiene que ver con ciertas interpretaciones de la Biblia, pero no tiene importancia, algún punto de inicio tiene que haber verdad? sean las siete de la tarde de hoy, o las cero horas de mañana. No importa cuando empieza o termina un dia. Lo que importa es qué es un día. Y un dia, es el tiempo que le lleva a la tierra realizar un giro completo sobre si misma. Tiempo que es 86400 segundos, y no pregunten que es un segundo, porque si, ya lo adivinaron, es una medida arbitraria del tiempo, y por favor, no pregunten tampoco qué es el tiempo, porque ahí si que  nos metemos en problemas mucho menos fáciles. Asi que, crean en esto. 86400 segundos que hay que ir ajustando porque la Tierra, nuestra linda roquita, va cambiando su velocidad de rotación, en general, se va desacelerando debido a los efectos gravitatorios de otras roquitas como nuestra Luna, aunque fenómenos internos como el terremoto del que hubo en el 2004 en el océano índico podria acelera su velocidad. Si, parece que asi sucedió. La Tierra gira desde el 2004 unos 3 microsegundos mas rápido que antes. Bueno, hay que decir que nos movemos sobre nosotros mismos a 1600 km por hora. Siguiendo con el tema del dia, si ajustamos los segundos a otra arbitrariedad llamada dia, hora y minuto , entonces , tenemos justito 24 horas. Pero no es asi, es un poquito menos. Porque, y este es el punto , nada es perfecto, nada es exacto. Nada. Son 23 horas, 56 minutos y algo así como 4 segundos el tiempo que tarda la tierra en rotar sobre sí misma y ponerse frente a las mismas estrellas que cuando empezo a rotar. 

Pufff. Avance muy poco.

Vamos con el mes. El mes para los judios es el tiempo que tarda la luna en dar una vuelta completa alrededor de la Tierra. Y no, no es 28 dias. Lo siento. Es 29,5 días. Desde la Luna nueva, pasando por el cuarto creciente, luna llena y luna menguante, y luna nueva de nuevo. Son 29,5 dias. Los hebreos decidieron que los meses no podian tener 29,5 dias, asi que armaron una propuesta con 12 meses, algunos tienen 30 dias y otros 29. Y hasta ahi la parte lunar del calendario judio. Pero hay un problema, dijeron ellos. Un año lunar de 12 meses de 29 o 30 dias intercalados ( cada mes DEBE empezar con la luna nueva) da un total de 12 por 29,5 es decir 354 dias. 

El problema es que en ese tiempito, 354 dias, la Tierra no alcanza a dar una vuelta completa alrededor del Sol. Necesita mas o menos 365 dias. Recordemos que el calendario gregoriano se basa en la vuelta de la Tierra alrededor del Sol, y para lograr algo medianamente interesante y prolijo, distribuye esos 365 dias en doce meses de 30 o 31 o 28 dias (o 29). Vaya lio. O sea que al calendario hebreo le faltan 11 dias para completar el circulo. Y si, es importante. Porque completar el circulo alrededor del Sol nos permite hablar de estaciones del año. Y si, las estaciones del año son necesarias para sembrar y para cosechar. O bien para trabajar y descansar, como les guste pensarlo.

Asi que los hebreos dijeron, hagamos un calendario que complete el circulo de traslacion solar. Pero como? Antes, en los años en que pensaron en estas cosas, habia muchos pero muchisimos matematicos. Luego las mates se desprestigiaron mucho, pero la verdad es que sin ellas, jamas hubieran llegado al mágico numero 19. Si, el diecinueve. Que obvio es primo, además. Cada 19 años los meses lunares se alinean con el año solar. Eso quiere decir lo siguiente, en 19 ciclos solares hay un número ENTERO de meses lunares: 235. Y ese número de meses lunares se divide conforme a lo siguiente : 12 años con 12 meses (lunares, de 29 y 30 dias) y 7 años intercalados de 13 meses lunares. Esos años de 13 meses son llamados bisiestos.

De esa manera, los hebreos lograron tener un calendario lunar/solar. Pero la cosa no terminó alli. Miles de otras consideraciones, como por ejemplo en   qué días de la semana no pueden caer determinadas festividades, hacen que el calendario judio tenga una complejidad tal que se ha convertido en objeto de studio de los matemáticos. Y hoy en el mío. Porque no?

El punto es que nada es perfecto. Que nada es divisible. Nada es múltiplo de nada. Abundan las correcciones y los ajustes, porque vivimos en un universo  real, un universo con muchos pero muchos decimales. Un universo que queremos atrapar en un calendario… y a duras penas podemos…

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