La V Columna de Laura Giussani Constenla | Un obrero campesino llamado Jesús

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Es simplemente imposible decir mucho acerca de los primeros años de Jesús de Nazaret porque antes de ser proclamado mesías era un simple campesino judío de una insignificante aldea de Galilea. Solo sabemos que formaba parte de la gran familia de judíos carpinteros o albañiles que luchaban por sobrevivir en el pequeño pueblecito galileo de Nazaret, una aldea de casas de adobe y ladrillo, Incluso los edificios mejor construidos eran de piedra.

Al igual que la mayoría de los artesanos y jornaleros, Jesús y sus hermanos -porque parece que tenía hermanos- debían abandonar el pueblo hacia ciudades más prósperas. Así lo hicieron. Por suerte estaban a una hora de viaje de una de las grandes metrópolis de la región: Séforis. Allí los judíos pobres se dedicaban a construir fastuosas mansiones de judíos ricos gobernados por la codicia de Heródes. Cuando Herodes murió, y todas las villas palaciegas revestidas de maravillosos mosaicos que representaban el goce de la vida de jóvenes hermosos o mujeres con guirnaldas, y tenían el teatro romano más grande y una hermosa sinagoga, cuando ya todo estuvo hecho, los inmigrantes pobres que fueron los encargados de construirla quedaron sin trabajo y la miseria más abyecta. Algo que ocurre hasta nuestros días, cualquier industria faraónica emplea miles de obreros por un tiempo y luego los escupe a su suerte. Así pasó Jesús de la adolescencia a la juventud, en un mundo convulsionado -siempre el mundo estuvo convulsionado, no vayan a creer que es novedad- en el que los Romanos se habían hecho dueños del lugar con la complicidad de los judíos ricos.

Luego, las cosas se desmadraron, y apareció un grupo que pregonaba una filosofía de liberación a todo o nada. El celo en convertir la tierra en el reino de Dios era absoluto y ofrecían su propia vida para ello. Los llamaron los Zelotes. El más conocido de estos irredentos fue Judas, el Galileo. «Circulaba la idea, sobre todo entre los campesinos y los pobres devotos, de que el orden presente estaba llegando a su fin, que estaba a punto de revelarse un orden nuevo y de inspiración divina. El reino de Dios estaba cerca. Todo el mundo hablaba de ello. Pero el reinado de Dios solamente podría ser introducido por aquellos que tuvieran el celo suficiente para luchar por él» dice Reza Aslan en su libro El Zelote, la vida y la época de Jesús de Nazaret. Hubo centenares de crucificados, varios mesías fracasados, y un nombre que dividió la historia en dos: Antes de Cristo y después de Cristo.

El mundo entero cuenta el tiempo a partir de ese nacimiento. Libro apasionante el de Reza Aslan en donde Jesús es un protagonista de las conspiraciones políticas de su época, en la que había revolucionarios, traidores, romanos, emperadores y judíos tan ricos como entreguistas. Podés escuchar la columna completa acá.

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