El Salvador: el presidente ocupa la legislatura rodeado de militares y llama a la insurrección

El gobierno de Nayib Bukele tomó este domingo la Asamblea Legislativa rodeado de militares y con una multitud que lo vivaba en el exterior del palacio. El motivo de la asonada fue que los diputados no aprobaron el pedido de un préstamo internacional  US$109 millones para poner en marcha la III Fase del Plan Control Territorial, cuyo objetivo sería «modernizar el equipamiento de la Policía Nacional Civil (PNC) y de las Fuerzas Armadas para que estén mejor preparadas para combatir a las bandas criminales». Por primera vez, desde el fin de la guerra civil que asoló al Salvador entre 1980 y 1992, los militares volvieron a la escena y la democracia se ve al borde del derrumbe.

Con inusitada violencia, el empresario elegido presidente en junio del año pasado con más del cincuenta por ciento de los votos, representando a un nuevo partido que se puso al margen de los que han manejado el país en las últimas décadas -ARENA y FLNS- se sentó en el sillón del presidente de la Asamblea y gritó: «Está claro quien tiene el mando aquí».

El choque entre Bukele y la Asamblea Legislativa comenzó la mañana del 6 de febrero de 2019. El consejo de ministros que dirige Bukele convocó a los diputados a una reunión extraordinaria para tratar un punto único de agenda: la autorización para negociar un préstamo de $109 millones destinado a comprar chalecos antibalas, drones, helicópteros para soldados y policías. Ese mismo día, la mayoría de diputados (54 de 84) declararon improcedente la convocatoria, alegando que el gobierno tiene esa facultad solo en casos graves como una catástrofe o una guerra.

El mismo 6 de febrero llamó a una sesión extraordinaria para el domingo y a través de twitter convocó al pueblo a la calle para acompañarlo al Palacio Legislativo. Una vez allí, frente al Salón Azul semivacío, con solo veinte de los ochenta diputados, tildó de sinvergüenzas a los políticos acusándolos de romper el orden constitucional y les dió un plazo de una semana para autorizar la deuda.

Antes de entrar al Congreso, el presidente sentenció: “El pueblo salvadoreño tiene derecho a la insurrección para remover a esos funcionarios. Les quiero pedir que me dejen entrar al Salón Azul y que Dios nos de sabiduría para los pasos que vamos a tomar”. Una vez allí, avanzó con el llamado al levantamiento popular: “Si estos sinvergüenzas no lo aprueban en la semana… los vamos a sacar por la puerta trasera. Una semana, señores. Pidan la paciencia, la prudencia por una semana. Ningún pueblo que va en contra de Dios ha triunfado. En una semana los convocamos acá.»

El mundo entero sigue con preocupación la crisis salvadoreña que pone en riesgo el delicado equilibrio logrado hasta el momento.

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