Deja vù, por Patricia Borenztejn, ex presa política en dictadura

Dibujo realizado por Nora Hilb durante su detención en la cárcel de Devoto durante la última dictadura. Donado a la Colección Cartas de la Dictadura de la Biblioteca Nacional.

Es la segunda vez que , por edad, pertenezco a un grupo de riesgo. Le digo, distendida, a mi amiga. Mi amiga invisible, claro. 

Cual fue la primera? Pregunta mi amiga.

La primera vez, fue por los años setenta, todos los que hoy estamos aqui en este nuevo grupete de riesgo, lo pueden recordar. Teníamos entre 17 y 35, ponele. Algunos mas jóvenes, otros mas viejos, pero esos eran pocos casos. La mayoria teniamos una media de 25 años. 

Ella me mira. Diferencias? pregunta.

Miles. Infinitas. Lo cual quiere decir que unas son peras y otras manzanas. Pero manzanas verdes, de esas que uso para hacer la torta de manzanas. Es decir, a ver si me explico mejor, no podría hacer mi torta con peras. Saldría mal. Al menos con la misma receta. Aunque quizás con otra si. El punto es, lo que quiero decir sin irme del mismo punto demasiado , que imposible comparar peras con manzanas , ni este aislamiento con el otro, que era encierro.

Sin embargo? insiste mi amiga…

Sin embargo vuelve. A mi memoria. Porque era algo raro, excepcional . Como esto. Porque no veías la luz del túnel , como esto. Porque a veces soñabas con almuerzos en familia, o que te tomabas el tren y te ibas a pasar el fin de semana en , por ejemplo, Pehuajo, cualquier sitio daba igual con tal de ver lejos. Y tener más sol, claro que si.

Porque soñabas con la democracia como hoy soñas con la vacuna.

Porque somos bichos de costumbres y al final terminas adaptándote, aunque tengas tus días buenos y tus días malos. Tus alientos y tus desalientos.

Y porque eso de la esperanza funcionaba bastante. Como hoy también funciona.

También pensé, dos veces en una vida? Y me acordé de mis abuelos y los tuyos, amiga mía, dos guerras en una vida.

Y finalmente, y antes de cerrar este asunto del deja vù, me quedo con esta oración de Borges, del cuento El jardín de los senderos que se bifurcan, porque otra vez, otra vez, me pasa a mi.

Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí.

Salud, amiga. Salud , todos.

(Publicado en https://patriciamiriam.wordpress.com el Blog de Patricia Borenztejn)

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