Luto en Villa 31: mueren dos referentes sociales por Covid-19 y declaran emergencia sanitaria y alimentaria

En medio de una jornada marcada por la bronca y el dolor, se realizó una conferencia de prensa en el Barrio Padre Mugica con la representación de todas las organizaciones sociales del territorio. La Villa 31 se convirtió en estos días en el principal foco de contagio de la pandemia en la ciudad de Buenos Aires, con 851 vecinos infectados y cuatro muertos.

Los principales reclamos anunciados en la conferencia fueron: que les permitan participar en una Mesa de Trabajo con el Ministerio de Desarrollo Humano y de Salud de CABA para implementar las acciones acordes a la emergencia sanitaria, habitacional y alimentaria; habilitar espacios acondicionados para el aislamiento así como un lugar intermedio para quienes hayan estado en contacto con a la espera del Operativo Detectar; reglamentar la obligatoriedad de entrada de móviles para atención de urgencias; aumentar la asistencia alimentaria, de higiene y psicológica para los vecinos en estado de vulnerabilidad y prohibir los desalojos.

No por casualidad, de los cuatro muertos por el virus, dos son referentes sociales que lucharon hasta el último día por la mejora de las condiciones sanitarias y alimentarias de la urbanización. Presentes en la primera línea de las ollas populares, con sistemas inmunológicos deficientes.

Víctor ‘Oso’ Giracoy

Víctor Giracoy, llevaba más de 25 años gestionando el comedor «Estrella de Belén». Conocido como El Oso, sus compañeros los recuerdan con un radical, fiel a sus convicciones. «Buen cocinero, vamos a extrañar sus locro! devoto de la virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya, buen padre y esposo, llegó desde Jujuy, de pibe era futbolista y tenía equipos juveniles en el barrio».

También recuerdan su resistencia en los años 90 para evitar que las topadoras de Menem tiraran abajo el barrio. A los sesenta años, a pesar de ser una persona de riesgo por su diabetes y obesidad, siguió atendiendo el comedor en donde creen que terminó contagiándose. “Era un referente del barrio, desde la época de la dictadura. Una persona indiscutible”, declaró Emilia, otra integrante del Comité de Crisis Barrio Padre Mugica, a Infobae.

Ramona Medina

Ramona Medina tenía apenas 42 años y, al igual que El Oso, era persona de riesgo por ser insulino dependiente. Vocera de la Garganta Poderosa, denunció hasta sus últimos días las precarias condiciones higiénicas y alimentarias del barrio: manzanas enteras sin agua potable y vecinos que habían tenido contacto estrecho con personas contagiadas y no habían sido derivados a ningún lugar apropiado para la cuarentena.

Días después de que se viralizara un video de Ramona denunciando la indiferencia del gobierno porteño frente a la dramática situación de la villa, causó conmoción la noticia de que había sido intubada por culpa del coronavirus. Su marido, sus hijos, y sus sobrinos contrajeron la enfermedad y fueron internados en el Hospital Italiano y el Español.

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