El Archivo en cuarentena, una escena de ciencia ficción, por Adrián Zahlut

Noventa días después de comenzado el Aislamiento social, preventivo y obligatorio, volví al archivo fotográfico y hemerográfico del Grupo Crónica que funciona en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Gran espacio, ubicado en el tercer subsuelo del edificio que proyectaron los arquitectos Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga en la década del 60.

Añorando la vieja normalidad y suplicando que todo termine para que comience la nueva, la que nos saque de esta realidad restrictiva, me dirigí al reencuentro con nuestros archiveros. Muchas cajas, muchos sobres, muchas fotografías, el trabajo de décadas de incontables profesionales. Este material está en un continuo proceso de intervención, para cumplir el objetivo final consistente en ser catalogado y subido a los servidores de la Biblioteca Nacional.

En un momento recordé el libro de Juan Sasturain (flamante director de la Biblioteca); un libro necesario, dicho sea de paso, para recorrer la historia del humor gráfico y la historieta argentina. Aventura al ver a la gente de mantenimiento enfundada, por un estricto protocolo, en uniformes dignos de cualquier película de ciencia ficción. Solo, pero acompañado por los compañeros que trabajan en línea desde sus hogares, la gente de los Departamentos de Microfilmación y Digitalización, de Archivos y Colecciones, de edición, todos conectados, interactuando por wathsapp, por mail o desde las redes sociales, práctica que terminó de afianzar la maldita pandemia.

(Adrián Zahlut trabaja en la recuperación del archivo del diario Crónica que está realizando la Biblioteca Nacional)

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