Marcha de trabajadores El Aguilar contra el cierre de la mina

«Si la minera cierra, el pueblo se convierte en un pueblo fantasma», comentaban los vecinos. El Aguilar, nombre que comparten la mina y el pueblo por un destino casi indisoluble, se encuentra en el departamento de Humahuaca. Con poco más de tres mil habitantes colgados del cielo, es la segunda ciudad más alta del país, a casi cuatro mil metros de altura, y vive gracias a la minera que explota zinc, plomo y plata.

Como suele ocurrir, la mina originaria fue vendida a una transnacional, la empresa Glencore, quien hace dos meses anunció el cierre de la actividad por ‘falta de minerales a explotar’. Los trabajadores niegan que eso ocurra y denuncia que su cierre significaría el despido de 700 personas, que en un pueblo tan chico es casi la totalidad de los padres de familia.

El portal El Submarino Jujuy, informaba ésta mañana: «cerca de 400 mineros de El Aguilar llegaron a San Salvador de Jujuy para reclamar soluciones por el cierre de la mina decidido por la empresa Glencore. El ministro de Gobierno y Justicia, Agustín Perassi, recibió a algunos de ellos en la Casa de Gobierno».

Carlos Trejo, secretario general de la Asociación Obrera Minera de la Argentina, AOMA, declaró a la prensa: «Venimos a reclamar lo primordial para el ser humano, que es la dignidad y el trabajo. Lamentablemente tenemos que hacer esto para venir y expresarnos, para que el gobierno nos escuche, porque la decisión que la empresa ha tomado es nefasta».

En el caso de no obtener respuestas concretas del gobierno y la empresa, anunciaron un acampe en la plaza central de San Salvador.

La Minera Aguilar es la más antigua del país en la explotación de plomo y zinc. En julio de 2005, se une al Grupo Glencore International, una de las principales empresas en el mercado mundial de recursos naturales, cuya casa central se encuentra en la ciudad de Baar, Suiza, aunque tiene presencia en más de 50 países.

 

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