Destacada
Efecto coronavirus: tomar distancia
El miedo está aguzando la imaginación de los ciudadanos. En ésta foto, un hombre inventó un arnés que le permite mantener la distancia exigida por el gobierno italiano frente al creciente avance de la enfermedad: 1 metro.
Desde Roma, Trixie Amuchástegui nos cuenta que fue al teatro y hay que dejar un lugar vacío entre un espectador y otro. Ocurre que ya son 107 los muertos por coronavirus en el país y se cuentan más de 3.000 contagiados.
El gobierno italiano decidió cerrar colegios y universidades por 15 días y prohibir las manifestaciones públicas. El pánico generado por el virus favorece el aislamiento, la desconfianza, la inmovilidad. Pocas enfermedades han logrado tanto. El SIDA puede ser un antecedente que provocó una ola de conservadurismo sexual.
¿El coronavirus vino a disciplinarnos socialmente?
No solo Italia cierra sus escuelas. También lo han hecho en algunos lugares de Francia, Japón, Emiratos Árabes Unidos e Irak, con los efectos que esa medida tiene sobre la vida cotidiana de millones de personas.
Por el momento, en Argentina solo hay un par de casos aislados, traídos de Italia, justamente. Son otras las enfermedades que preocupan: dengue, sarampión, están a la orden del día.
Cuando el mundo estaba viviendo bajo una ola de protestas incontenibles en todos los continentes, aparece la peste que llama al aislamiento. Parece cuento, pero es realidad.
L.G.C
Destacada
AYSA: Negocio cerrado, derechos congelados, por Javier Touzón
Con la adjudicación del paquete accionario mayoritario, la red de agua y saneamiento del AMBA queda en manos privadas ¿Qué cambia para los usuarios y qué pasa con el histórico reclamo de agua potable en la periferia?
8 de octubre de 2026 — La escena se repite como un déjà vu trágico para la historia argentina. En los despachos del Ministerio de Economía, entre planillas de cálculo y discursos que celebran la lógica del mercado, se dio un paso decisivo para la privatización de AySA. Con la apertura de las ofertas económicas de la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 504/2-0003-LPU26, el Gobierno nacional avanza en la entrega del 90% de las acciones de la compañía a manos privadas, dejando apenas un 10% para los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada.
Entre las ofertas presentadas para asumir el rol de «operador estratégico», el Consorcio Rowing (integrado por Rowing S.A., Arcos, Transclor, PHX, entre otros) ofertó USD 340.200.000, mientras que el Consorcio Roggio Roas S.A.U. presentó un monto de USD 285.000.000.
La peor noticia en tiempos de riesgo hídrico
Las tormenta anunciadas por el fenómeno del Niño empeoran la situación en la barriadas populares y podría profundizar la falta de agua potable que padecen los asentamientos del país: 4.000 de los 6.467 barrios populares de Argentina están expuestos al riesgo hídrico. Quienes no solo se verán sometidos a una estructural carencia de agua para vivir sino a posibles inundaciones por falta de servicios de desagüe y cloacas que empeorarán el impacto de las tormentas.
Sin ir más lejos, hoy mismo, jueves 8 de octubre se anuncia posible falta de agua en distintos puntos de la zona oeste debido a una nueva inspección de Ríos Subterráneos en el Norte y Oeste del AMBA que se estará realizando durante la noche. Según informaron desde la empresa, la inspección de los tramos San Martín – Saavedra y Barrancas – Devoto se llevará a cabo para evaluar la situación estructural del río subterráneo. Después de un diluvio que azoto la región de AMBA, quizás no sea el mejor momento para tareas de infraestructura. Mientras empresarios y funcionarios festejan, los habitantes tratarán de sobrevivir en forma comunitaria a una situación insostenible.
La falacia del «costo cero» y el negocio del agua
Fiel al libreto oficial, el comunicado con el que la cartera de Economía festejó el avance de la licitación recurre a la estigmatización de la gestión pública. Calificando a AySA como un «modelo de disfunción administrativa», el Ejecutivo justifica el remate señalando los USD 13.400 millones recibidos en transferencias entre 2006 y 2023. Sin embargo, omiten deliberadamente que la extensión de redes de agua potable y cloacas en los barrios más postergados del Conurbano Bonaerense nunca fue ni será un negocio rentable para el capital privado, sino una obligación social e indispensable del Estado.
El nuevo esquema impone obligaciones de inversión al privado por más de USD 2.000 millones y un Plan de Acción contractual de $2,89 billones para el quinquenio 2027-2031. No obstante, la experiencia histórica en el país enseña que las metas de expansión en manos de concesionarios privados suelen quedar subordinadas a la rentabilidad financiera y al ajuste tarifario. Cuando los números no cierran para las empresas, los platos rotos los pagan los usuarios con tarifas impagables o con la suspensión de obras esenciales en la periferia.
Los trabajadores y las mayorías, los olvidados de siempre
El argumento de «cuidar los recursos de los pagadores de impuestos» encubre una retirada del Estado de su rol garante de derechos humanos fundamentales. El agua potable y el saneamiento no son mercancías sueltas en un mostrador de oferta y demanda; son condiciones esenciales para la salud pública, la dignidad y la vida.
Mientras las autoridades nacionales celebran que «la libertad y la Argentina avanzan» al ritmo de la enajenación del patrimonio público, los trabajadores del sector y las familias que aún esperan por una conexión de agua potable ven con incertidumbre cómo el acceso a un derecho primordial queda, una vez más, supeditado a la rentabilidad del mejor postor.
Destacada
Daniel Filmus: «En tres años cayó a la mitad la matrícula de los institutos de formación profesional»
Daniel Filmus analizó en La Columna Vertebral el proyecto educativo del Gobierno nacional, el rol del Estado en la educación, la propuesta de educación virtual y el sistema de vouchers. También cuestionó el impacto del ajuste sobre la educación técnica y explicó la relación entre formación profesional, industria y trabajo.
LCV: ¿Qué nos está pasando en Argentina y en América Latina con el tema educación?
Daniel Filmus: «Cada país tiene sus particularidades. Está claro que en la Argentina tenemos un gobierno que se denomina anarcocapitalista, o una conjunción trágica del anarcocapitalismo con el neoliberalismo y un oscurantismo en lo que respecta a la ciencia y el conocimiento, que proclama y milita la idea de que el Estado no tiene que hacerse responsable de la educación; que la educación, como plantea el proyecto de ley que ellos han presentado, que tiene como nombre ‘Educar para la libertad’, es una responsabilidad de la familia; que el Estado solo tiene que intervenir en aquellas condiciones en que la familia no está en posibilidades de hacerlo. El caso máximo lo planteó Benegas Lynch cuando en la Cámara y en varios reportajes dijo que si un padre necesita que el chico trabaje, ¿para qué va a ir a la escuela? Es interesante que en ese proyecto, si bien la educación aparece como obligatoria, no aparece como obligatoria la escolaridad. Es decir, que vos podrías tener educación en tu casa, educación virtual o una educación en una escuela de cualquier lugar del mundo en forma virtual.»
LCV: Por lo menos incorporaban la virtualidad.
Daniel Filmus: «Lo de la virtualidad, como lo plantean ellos, también es ultramontano y del medioevo traído para la actualidad, porque, como todos sabemos, mientras que la escuela trabaja con el conocimiento, con el saber y con la verdad, las redes y los algoritmos trabajan con una verdad parcial o con fake news. Entonces, justamente, es todo lo contrario. Si vos dejás la educación en manos de las redes, de los algoritmos y simplemente de la virtualidad, podés tener un aprendizaje muy sesgado y ese sesgo va también en dirección a la individualidad. Si vos tenés una educación en tu casa sin relación con otros, imaginate cuando salgas de tu casa: ¿cómo vas a hacer para sostener la convivencia social propia de las democracias?»
LCV: En algún momento de la campaña recuerdo que me escandalicé mucho. No me acuerdo el nombre del pedagogo chileno que había tratado de inocular acá, en las filas libertarias, la idea de esas escuelas voucher que intentaron hacer en el modelo chileno de la dictadura. ¿Te acordás? Era una cosa muy extraña, que también tenía que ver con esto: que estudiara el que pudiera y que el resto quedara fuera.
Daniel Filmus: «No, no, no. Ilusión absoluta, honorable. Desgraciadamente, está textualmente, así como lo planteás vos, en el proyecto de ley que ellos presentaron al Comité de Mayo, ese comité que se formó a fines del año pasado. Ellos hicieron un proyecto que ahora mejoraron. Todavía no está presentado en el Congreso como tal, pero uno de los temas justamente es cambiar el sistema de financiamiento. La responsabilidad no es del Estado, sino de la familia. Las familias debieran pagar los estudios y el Estado solamente intervenir en aquellos casos en que la familia no tenga recursos, como con lo que decías vos recién, con un voucher. Te dan un cheque educativo que vos lo podés aplicar a una escuela pública, una escuela privada, donde vos quieras, siempre financiando la demanda y no la oferta. Con lo cual, de hecho, algo que es un derecho por la Constitución Argentina para todos los chicos y todos los jóvenes va a pasar a ser, en ese caso, no un derecho, sino una mercancía que debe ser comprada, sea con recursos públicos, aquel que no tenga en su familia recursos suficientes, o con recursos propios de la familia. Lo que tenés que tener en cuenta es que la desigualdad de las capacidades adquisitivas de las familias es de tal envergadura que esa desigualdad, como es el caso chileno, se va a experimentar después también en el nivel educativo que cada escuela tenga. Así que la gravedad es inusitada.»
LCV: Esperemos que ese proyecto nunca se llegue a presentar y que, si se presenta, haya un debate que permita rechazarlo. Porque claramente, cuando vos analizás y leés a los clásicos del anarcocapitalismo, plantean que el Estado no tiene que hacerse cargo de la educación, de la cultura ni de la ciencia.
Daniel Filmus: «En el caso de la educación, de la ciencia y de la cultura, lo que plantean es que prácticamente la filantropía es la que se tiene que dedicar a invertir en eso, porque el Estado está para otras cosas tan importantes como la seguridad o la defensa.»
LCV: Hace muy poco participaste de un ciclo sobre educación, trabajo y producción hacia un modelo de desarrollo soberano, que era obviamente un lugar de análisis entre los distintos sectores de lo que yo, como peronista, llamo la comunidad organizada, o sea, todos los sectores que intervienen en el desarrollo productivo de un país. En este marco, vos hablás de que una de las víctimas de este modelo, y no solamente de Milei, es la educación técnica. Vos y yo hemos estudiado los modelos educativos de la dictadura, donde sabemos que el retroceso en la escuela de educación técnica arranca en ese momento.
Daniel Filmus: «Sí, tal cual. El caso extremo fue el gobierno de Menem. En el proceso de desindustrialización votó una ley que se llama Ley Federal de Educación, que duró hasta que nosotros la reemplazamos con la Ley de Educación Nacional. Es decir, que tuvo una duración de prácticamente una década, en donde esa ley prohibía las escuelas técnicas. Algo ridículo que en ningún lugar del mundo ocurre: directamente definía que la educación secundaria no debía tener una orientación técnica. Tenía lo que se llamó en aquel momento Trayectos Técnicos Profesionales, TTP, que eran a contraturno, solamente de tres años, y desnaturalizaba totalmente lo que era la formación de los trabajadores técnicos que Argentina estaba orgullosa porque justamente a partir del peronismo había comenzado. Realmente, esa mirada de desvalorización de la escuela técnica nosotros la revertimos con la Ley de Educación Técnica. Es una ley del 2005, justamente una ley que no solo prevé el retorno de la educación técnica, sino que también prevé que el 0,2% del presupuesto nacional esté dedicado a este tipo de educación. Había antes un impuesto que sacó Martínez cuando universalizó el IVA, que era el impuesto al CONET, que en aquel momento era el Consejo Nacional de Educación Técnica. Milei ha vuelto a hacer lo mismo. En el presupuesto 2026 directamente eliminó de la Ley de Educación Técnica el artículo que hablaba del 0,2% de inversión en ese tipo de educación. Con lo cual, si vos no reequipás las escuelas técnicas y no tenés insumos nuevos ni maquinarias nuevas, lo que vas estudiando es la historia de la tecnología, porque hoy en día avanza tan rápido la técnica que, si no tienen recursos las escuelas para actualizarse, realmente no tienen ninguna posibilidad de tener inserción ocupacional los que se reciban.»
LCV: Daniel, ¿esto es en todo el territorio o estamos hablando de algo que está sucediendo acá con escuelas como el Otto Krause y demás? ¿Esto es en todo el territorio? ¿Los gobernadores, las gobernaciones, qué mirada tienen sobre la educación técnica?
Daniel Filmus: «No, en este caso la educación técnica sigue existiendo. No es como la Ley Federal de Educación. Todavía no se derogó la Ley de Educación Técnica, se derogó solamente el artículo por el cual se establecía la financiación. Entonces, lo que tenés vos es que, al bajar Milei el presupuesto educativo nacional en la educación básica, el 80%, nunca ocurrió en la historia argentina un corte tan abrupto. Bajó el 80%. Vos tenés que tener en cuenta que las provincias solo pueden pagar salarios porque también el gobierno nacional salió de lo que era el FONID, el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que permitía a las provincias con eso pagar el 10 o 15% del salario docente. Al cortar el FONID del gobierno nacional, prácticamente todo el presupuesto provincial, en el caso menor, será el 90%, está dedicado a salarios. Entonces, no hay recursos para equipamiento de las escuelas, no hay recursos para edificar nuevas escuelas, no hay recursos para actualizar la tecnología que utilizan las escuelas técnicas. Entonces, realmente estamos en un problema serio. Subsisten las escuelas medias técnicas por ahora, pero de ninguna manera avanzan en cuanto a la mejora.»
LCV: Los datos oficiales ya indican que después de haber crecido la escuela técnica durante nuestro período, mucho más que la escuela media común, hoy en día cayó en los últimos tres años y cayó a la mitad la formación profesional.
Daniel Filmus: «Las escuelas técnicas tienen, fuera del horario de escolarización, formación profesional con el mismo equipamiento. Como no hay demanda profesional para trabajadores técnicos, cayó a la mitad. Es una cosa increíble que en tres años haya caído tanto el financiamiento y haya caído tanto la matrícula de los institutos de formación profesional.»
LCV: Tenemos un aliado estratégico en esto del trabajo y las herramientas para el trabajo. Estoy hablando de Mario Pergolini, que reivindica su condición de técnico y la necesidad de que esto esté vinculado a la industria argentina.
Daniel Filmus: «Mario Pergolini, por lo menos de lunes a viernes, tiene su programa y al menos en tres programas por semana reivindica su condición de técnico, de recibido en una escuela técnica, y le pregunta a todo el mundo: ‘¿Vos sabés de motores? ¿Vos sabés de esto? ¿Vos no entendés nada de producción?’. Hace todo el tiempo la reivindicación de las escuelas técnicas, la necesidad de las escuelas técnicas y la necesidad de que esto esté vinculado a la industria argentina, que también está en debacle. Inesperadamente, la primera vez que lo escuché pensé que era un chiste, me fijé y efectivamente es técnico. Su título secundario es de técnico en una escuela técnica.»
LCV: Al mismo tiempo, hay otro proceso interesante: las grandes empresas tienen sus propias escuelas de capacitación y forman a sus trabajadores, muchos de los cuales salen de escuelas técnicas, pero la escuela técnica mira mucho más a la pyme, que quizás no tiene ninguna posibilidad de formar por sí misma a sus trabajadores.
Daniel Filmus: «Las necesitan con una sólida formación del Estado. Las escuelas técnicas están muy vinculadas a las pymes. Las grandes empresas tienen sus propias escuelas de capacitación, trabajan y forman a sus propios trabajadores, muchos de los cuales salen de escuelas técnicas, pero la escuela técnica mira mucho más a la pyme, que es la que quizás no tiene ninguna posibilidad de formar por sí misma a sus trabajadores.»
LCV: Yo me fijaba que hemos sacado mucho acá durante mucho tiempo a la gente del mundo textil, a la gente de la Fundación ProTejer y demás, que tenían una escuela técnica que se proveía de técnicos y además se preocupaban de que cada vez que compraban una máquina nueva hubiera una capacitación. Cuando yo hablaba con el presidente sobre la pérdida de ese tipo de preparación en el marco de las quiebras de las empresas textiles y las pymes, ¿qué pasó?
Daniel Filmus: «Sí, mirá, te cuento una. El primero preocupado por la falta de técnicos es Pablo Roca. El segundo es el presidente de la Fundación ProTejer, que en ese momento era Caragoseam. Me vino a plantear que en Argentina egresaban, para que tengas una idea, tres ingenieros textiles por año, tres de la UTN, que era la única carrera que había. Entonces, ¿cómo hacemos? La primera reacción del sector que reaccionó ante la sustitución de importaciones que permitió Néstor Kirchner fueron los sindicatos en la formación de trabajadores en Argentina, porque yo era director de una escuela sindical, de la Escuela Sindical del Seguro, durante la época de la dictadura, lo que eran los centros educativos de nivel secundario y después los centros educativos de nivel terciario de DINEA. Fui rector de un centro educativo de nivel terciario sindical, el del Sindicato del Seguro. Y es importante porque, si no hubiera sido por los sindicatos, la dictadura cerraba todos. La dictadura cerró todas las escuelas primarias de adultos de todo el país. Sin embargo, las secundarias, aquellas que dependían de los sindicatos, fueron protegidas por los sindicatos y pudieron sobrevivir.»
LCV: Diferencia entre inclusión e igualdad.
Daniel Filmus: «Yo creo que es una enorme falla. Ahí hay muchos temas para tratar, pero en un minuto solamente decir que bienvenido Milei a la cuestión Malvinas.»
LCV: La soberanía es algo integral y es muy difícil que quien vende la soberanía, como quiere vender las tierras, después defienda las Malvinas.
Daniel Filmus: «Las Malvinas son argentinas, la Argentina también. En la cuestión de que la soberanía es algo integral, es muy difícil que quien vende la soberanía, como quiere vender las tierras, después defienda las Malvinas. Pero bienvenido porque realmente es una causa nacional y lo que no tiene que pasarnos es este caballo de Troya que nos acaban de mandar, donde una parte del proyecto de ley es buena, hay que mejorarla, pero es bueno que aumente las penas a aquellos que quieren explorar o explotar hidrocarburos en la plataforma continental argentina. Pero otra parte de la ley es de seguridad interior y tiene como objetivo incluirnos dentro del Escudo de las Américas que está proponiendo Trump y no tiene nada que ver con Malvinas.»
Destacada
Marcelo Cantelmi: “El voto de castigo al sistema también explica lo que pasó en Brasil”
El periodista y analista internacional Marcelo Cantelmi analizó desde Brasilia el resultado electoral que dejó a la derecha de Jair Bolsonaro fortalecida y a Lula da Silva frente a un escenario de creciente dificultad política. Advirtió sobre el impacto del desgaste económico, la elevada abstención y el desencanto de sectores populares que no perciben en sus bolsillos los indicadores positivos de la economía brasileña. También alertó sobre las consecuencias que un eventual avance del bolsonarismo podría tener para Brasil y para toda la región.
LCV: ¿Te sorprendieron los resultados de Bolsonaro-Lula?
Marcelo Cantelmi: «Sí, la elección sorprendió porque acá todas las encuestas tiraban que Lula iba a repetir un poco, ganar en la primera y después ver la segunda. Estábamos todos atentos a ver por cuánto se iba a producir esa victoria de Lula para medir el balotaje del 25, pero se invirtió. El mismo Lula reconoció que era inesperado lo que sucedió con la victoria del hijo mayor de Jair Bolsonaro, que ganó por cerca de dos puntos, casi dos puntos concretamente, y que tiene oportunidad de ganar en el balotaje. Para Bolsonaro necesitan en realidad cinco puntos, según dicen acá los especialistas, para tener un salto seguro y no tener que esperar, pero ciertamente está mejor que Lula. Lula, cuando le gana a Jair Bolsonaro en el 22, tenía cinco puntos y pico y, sin embargo, le ganó por 1,8%, le costó.»
LCV: ¿Qué significa este resultado para Lula y para el futuro político de Brasil?
Marcelo Cantelmi: «Aun si pasara el milagro, muy difícil, de que el presidente Lula da Silva logre reelegirse, se va a encontrar con una pared. Realmente lo que pasó el domingo es un cambio radical en el país que excede a la cuestión de quién gobierna, porque toda esta estructura más de derecha ha ganado mucho espacio, sobre todo en el Congreso. El Poder Judicial está bastante incendiado. Se habla ya abiertamente de que va a haber una amnistía para Jair Bolsonaro, que está preso con una condena de 27 años por intento de golpe. Obviamente que se va a descabezar a gran parte de la Corte Suprema, sobre todo al juez Alexandre de Moraes, que fue el que llevó adelante este proceso contra Bolsonaro. Además, estos senadores que han consolidado el bloque más fuerte del Partido Liberal de Bolsonaro son muy duros. Es decir, que acá la expectativa que hay es que viene un gobierno muy rígido hacia adelante. Si Lula llega a tener la renovación de la presidencia, se va a encontrar con una enorme dificultad de gobernabilidad. Eso sí está ciertamente muy cuestionado y en tensión. Es un panorama difícil, hay muchos elementos que conspiraron acá.»
LCV: ¿Qué factores explican este resultado?
Marcelo Cantelmi: «Hubo un descuido muy fuerte del gobierno y del PT, que creían que tenían la cosa segura. Bueno, no fue así. Adicionalmente está el tema del desgaste de estar en el poder. Lula está cumpliendo su tercer mandato, tiene 80 años. Y allá abajo también hay una cuestión de voto castigo, porque acá la gente que gana un sueldo básico, un sueldo básico y medio o dos, tiene muchos problemas para llegar a fin de mes. Ocho de cada diez familias de Brasil tienen deudas para pagar lo necesario, el changuito, y esto hace que el votante vea con bastante distancia la elección porque siente que no le va a cambiar su situación. Es verdad que durante el gobierno de Lula, estos cuatro años, se logró una mejora en los ingresos, pero no lo suficiente como para resolver ese problema. Así que acá hubo una parte de voto castigo, gran parte de desdén.»
LCV: La abstención fue la más alta de la historia de Brasil, del 22%. La base de sustentación que alimentó a los 20 millones de personas que no fueron a votar, ¿creés que son muchos votantes de Lula?
Marcelo Cantelmi: «Hay una gran porción de votantes de Lula. Hay una porción de gente que no vota nunca y hay una porción de votantes de Lula que, por lo que uno habla, están desencantados.»
LCV: ¿Qué te dice la gente común cuando caminás por las calles de Brasil?
Marcelo Cantelmi: «Acá es muy común que vos hables con gente del llano, gente de la calle, de clase media baja, y lo que te dice es: la verdad que está todo muy caro, el supermercado está muy caro, el combustible está muy caro, llegar a fin de mes es muy difícil y entonces se endeuda, se endeuda con la tarjeta de crédito, la tarjeta del negocio, ese tipo de cosas. Es un problema tan serio que el gobierno Lula anunció hace unos días un plan para rescatar por lo menos la deuda de los morosos. Pero este es un tema muy serio que creo que es un gran descuido. Hay que tener en cuenta que Lula en este gobierno reconstruye un Brasil que es una especie de estructura maravillosa desde la perspectiva de un buen capitalismo. Tiene números macro: unas reservas extraordinarias del Banco Central, inversión extranjera enorme, un riesgo país bajísimo y estable que no se mueve y un crecimiento en los últimos cuatro años. Es todo muy bonito, pero no llega al bolsillo del votante.»
LCV: Cuando uno no da respuestas, además hay una pérdida de interés en la calidad de a quién votás. ¿Hay algún tipo de interés en esa calidad o simplemente cambiamos para ver si me ayuda la suerte?
Marcelo Cantelmi: «Es complicada esa pregunta porque en realidad lo que uno está notando alrededor del mundo es que precisamente la concentración del ingreso está generando un voto muy crítico hacia el sistema. Se critica el sistema y se duda de la democracia. La democracia no abraza como antes. Por ejemplo, en Alemania acaba de tener un gran suceso la AfD, Alternative für Deutschland, que es un partido de orientación nazi, pero los que lo votan no son nazis ni aman a Hitler. Lo que ocurre es que están votando con la billetera en el bolsillo, una billetera magra, una clase media que vive involutivamente, vive peor que los abuelos y los padres, y eso genera una irritación, sobre todo tratándose de Europa, donde la idea de evolución individual es muy importante. En Estados Unidos, Trump le gana a Biden por lo mismo y posiblemente pierda noviembre también por lo mismo. La gente se enoja con un sistema que los ha abandonado y se vota cruzado, se vota con enojo, se vota a cualquiera con tal de marcar esta posición de irritación. En el caso de Brasil operan muchos factores, pero no hay que descuidar que hay un sector del viejo voto, del tronco del voto a Lula, que creía en algún momento en la distribución y que nota que los éxitos económicos macro no le llegan.»
LCV: No hay derrame en esta circunstancia y, además, no va a haber mucho menos a partir de ahora. Bolsonaro, por supuesto, porque el planteo de este sector es un planteo económico viejo.
Marcelo Cantelmi: «Yo me niego mucho a hablar de un Lula de izquierda. Por cierto, él también dice que no es de izquierda. Lula no es de izquierda, es un centrista socialdemócrata, muy liberal en un montón de conceptos, muy amante del libre mercado. Pero esta derecha tiene un pensamiento bastante posicionado en el comienzo del siglo pasado: la idea de que no hay reglas, que importa el poder y, adicionalmente, que si vos tenés una cuestión económica crítica, por ejemplo deuda pública o un problema de déficit fiscal, no tenés que trasladar a la gente vía un ajuste. Lo que viene va a ser una severa presión sobre estos sectores que están ya con problemas, precarizados. También, cuando uno hablaba con la gente del oficialismo lulista, te decían: ‘Sí, después de las elecciones va a haber un ajuste’. El palo venía por cualquier lado y supongo que mucha gente lo intuyó y por eso terminó votando de esta manera. Va a ser problemático, es muy problemático para la región.»
LCV: Cuando sea lo que sea el 25 de octubre, el lunes 26 volvemos a hablar y ahí me gustaría que me contaras cómo queda la Argentina en cuanto al liderazgo, si el liderazgo, con muchas comillas, de Milei es reemplazado por el de este chico Bolsonaro frente a Trump.
Marcelo Cantelmi: «Igual, en ese sentido hay que ver cuánto nos queda de Trump también, del Trump todopoderoso, teniendo en cuenta que se vienen las elecciones de noviembre.»
LCV: Por eso el 26 de octubre es mucho para analizar. ¿Dónde estás? ¿En Río?
Marcelo Cantelmi: «San Pablo, en Brasilia.»
LCV: En Brasilia. Estás en Brasilia. Bueno, un abrazo inmenso, siempre envidiándote el tema de poder hacer el periodismo que vos hacés, que es absolutamente fascinante. Y te despido con Gal Costa.
Marcelo Cantelmi: «Un abrazo.»