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Otto René Castillo y Bertolt Brecht en la guerrilla. Poesía y revolución –Parte III, por Pablo Solana

“El revolucionario es un poeta en acción”. Tomás Borge

“Mi vida en la guerrilla es mi más grande poesía”. Otto René Castillo

Con 32 años y un prestigio literario bien ganado, Otto René Castillo decidió sumarse a la lucha armada. Hizo tareas de formación política y teatro con los guerrilleros. Cayó en manos de un capitán del ejército que con torturas le cobró su arte: “¿Así que vos sos el poeta que dice que se quedará sin voz para que Guatemala cante?”. Su cuerpo continúa desaparecido. Su poesía, en cambio, por ahí anda, aunque todavía no del todo valorada.

El guerrillero tenía superpoderes, o más bien artefactos que le daban talentos especiales. Algo más parecido a Batman que a Superman. Llevaba unos anteojos con los que veía el futuro, una boina que lo volvía muy inteligente, unas botas “siete leguas” –esas de montar bien estilizadas que animan más de una leyenda centroamericana– que le permitían andar y andar por la serranía sin cansarse. Y una brújula que lo orientaba, pero no en la geografía sino para diferenciar lo que estaba bien de lo que estaba mal. Otro talento sí le era propio, no dependía de utensilios: en el último tiempo había desarrollado un corazón tan fuerte que le permitía amar en todos los sentidos imaginables: podía enamorarse, querer con devoción a niños, niñas y personas mayores que necesitaran cuidado y, por supuesto, amar a su pueblo y a su patria como el que más.

Sin embargo, en un descuido, un soldado con el que se cruza en la sierra le dispara y lo captura. Le saca los lentes, la boina, las botas y la brújula y se calza todo él, pero no logra demasiado. No consigue sentirse querido por las familias campesinas. Entonces golpea al guerrillero para que le diga el secreto. Éste le contesta que más allá de los artefactos, para desarrollar un corazón fuerte y poder amar al pueblo y que el pueblo lo respete, el único secreto era sumarse a las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR). Dejar el ejército y pasarse a la guerrilla.

El soldado, enfurecido y nublado por la impotencia, vuelve a golpearlo hasta la muerte. Arranca su corazón en busca de una respuesta que le permita comprender el misterio del amor.

Los gritos con los que increpa al guerrillero aun después de muerto llaman la atención de unas familias campesinas. Se acercan y, cuando ven la situación, la emprenden contra el asesino. Aunque no tienen armas, vengan a golpes el crimen del guerrillero.

Se llevan el cuerpo del revolucionario caído. Junto a todo el pueblo, le dan sepultura y le rinden los honores correspondientes a un héroe popular.

Así recuerda el comandante guerrillero César Montes una de las obras de teatro que Otto René Castillo montó en el campamento del Frente Edgar Ibarra de las FAR. Seguramente después del final, en medio de la congoja por el entierro del héroe, quienes actuaron y quienes presenciaron la obra se quedaron debatiendo la historia. “Otto explicaba con suma sencillez cómo un gran autor alemán, Bertolt Brecht, había hecho teatro renovando técnicas y temas”, recuerda Montes. Antes de autorizar el experimento, habían discutido:–¿Y vos creés que voy a poner a nuestros combatientes, experimentados y endurecidos por los enfrentamientos y las dificultades, a hacer teatro? –había dicho el comandante.

–Creo poder hacer, con el teatro, lo que no se puede lograr con las balas —replicó el poeta. Montes reconstruyó en un libro con sus memorias la anécdota, y el argumento que Castillo le dio: –Las balas de tus combatientes pueden hacer mucho frente al enemigo, pero el teatro puede provocar cambios en la mentalidad del pueblo, en su formación y en su participación. Eso no se puede lograr con los fusiles. Te propongo presentar obras de teatro concientizadoras que permitan profundizar y ampliar la integración popular al proyecto político; precisamente el tipo de teatro que la sociedad burguesa no nos permitiría jamás representar. Un proyecto político así va a ser defendido después por el propio pueblo, aunque en un principio no tenga armas; ya se harán de ellas, para defender mejor sus derechos.

Después de escucharlo, el jefe lo dejó hacer. Tenía otro esquema en la cabeza cuando lo había designado responsable de la formación ideológica del Regional Oriental de las FAR, pero confió en él. Otto René Castillo, que en sus ratos libres leía una edición de Das Kapital de Karl Marx, así, en idioma original, puso a prueba obras de teatro y diseñó un plan de alfabetización, porque muchos de los campesinos que se sumaban no sabían leer. Pasaron algo más de tres meses hasta que le sucedió lo que al protagonista de su obra. “Aunque a él no le pudimos rendir honores porque desaparecieron su cuerpo”, recordará Montes. “La historia ama las paradojas”, sentenció alguna vez Brecht, portador de un humor ácido a prueba de tragedias.

Antes de indagar en esos fatídicos días de marzo de 1967, recuperemos el contexto histórico por el cual Otto, al igual que miles de jóvenes, intelectuales, obreros y familias campesinas se volcaron a la lucha armada.

Una hoja que cae toda llena de otoño

Compañeros míos

yo cumplo mi papel

luchando

con lo mejor que tengo.

Qué lástima que tuviera

vida tan pequeña,

para tragedia tan grande

y para tanto trabajo

No me apena dejaros.

Con vosotros queda mi esperanza.

Sabéis,

me hubiera gustado

llegar hasta el final

de todos estos ajetreos

con vosotros,

en medio de júbilo

tan alto. Lo imagino

y no quisiera marcharme.

Pero lo sé, oscuramente

me lo dice la sangre

con su tímida voz,

que muy pronto

quedaré viudo del mundo.

En la Parte I mencionamos las circunstancias nodales de su vida, su obra y su compromiso revolucionario: la crianza en una familia politizada, la adhesión al gobierno nacionalista de Jacobo Árbenz, su militancia juvenil y su ingreso al Partido Guatemalteco del Trabajo. En la Parte II indagamos en el vínculo profundo, revelador, que mantuvo con su amigo, colega y camarada salvadoreño Roque Dalton.

Situémonos ahora en los años previos al desenlace. Las dictaduras que sucedieron al golpe de estado de 1954 no hicieron más que endurecer la persecución contra los sectores democráticos. Pero no será sino hasta el año 1962 cuando tomen forma las primeras organizaciones guerrilleras en Guatemala.

Campesinos en acción

En mayo de 1960, a poco de la entrada victoriosa de Fidel a La Habana, el PGT en el que Otto militaba definió en su III Congreso, realizado en la clandestinidad, la validez de “todas las formas de lucha”. Él seguía los acontecimientos desde la Alemania comunista, donde había ido a estudiar por medio de una beca facilitada por el Partido. Aun a la distancia comenzó a tramar su acercamiento a la lucha armada. En enero de 1962 decidió dejar los estudios e integrarse a la brigada de cineastas que dirigía el holandés Joris Ivens, quien se proponía documentar las insurgencias latinoamericanas desde adentro. Para ello, el entrenamiento del grupo constaba de formación cinematográfica pero también militar.

Ese mismo año se crean las FAR en su país. La organización tuvo en común con otras guerrillas latinoamericanas la incorporación de jóvenes provenientes del partido comunista (PGT, en el caso de Guatemala) que renegaban de las tesis pacifistas promovidas por la Unión Soviética. Pero, a diferencia de la mayoría de los otros grupos armados, en este caso confluyeron además un grupo de militares nacionalistas como el Teniente de Infantería Luis Augusto Turcios Lima, exoficial del Ejército de Guatemala, quien se convirtió en el principal dirigente de la guerrilla en esa etapa. Las FAR se hicieron notar por medio de emboscadas al Ejército, toma de poblaciones y sabotajes económicos. Durante los años 1964 y 1965 lograron sortear dos ofensivas militares, pero los golpes se sucedieron. Para finales de 1966, cuando Otto René finalmente se suma, los frentes guerrilleros estaban debilitados.

Escala en Cuba: Y ahora quiero caminar contigo

Me voy,

ya no soy más

el áspero monólogo

que se repite en esperanza.

Ahora soy el abandonado, la hoja

que cae del árbol

toda llena de otoño

que habrá de sentir

durante algún tiempo todavía

la bondadosa presencia

                                    del árbol.

“Alguien me ha contado que él estuvo allá, en la preparación de la guerrilla en la isla, pero no lo he comprobado”, contó su hijo Patrice Castillo en una entrevista en 2010. Las escasas reseñas biográficas que existen sobre Otto René mencionan un paso por Cuba antes de su último regreso clandestino a Guatemala, pero no dan mayor precisión.

Recordemos brevemente lo narrado con más detalle en la Parte I: En abril de 1965 el poeta fue expulsado de Guatemala tras una detención policial. En ese momento preparaba una incursión a los campamentos guerrilleros para filmar las imágenes que utilizaría la brigada de cineastas con la que se había vinculado en Alemania. Se exilió en México, y al poco tiempo fue designado como el representante guatemalteco ante el Comité Organizador del Festival Mundial de la Juventud que estaba planificado para ser realizado en Argelia. Aunque el festival no se concretó por el golpe de Estado que derrocó al líder independentista argelino Ahmed Ben Bella en junio de 1965, la responsabilidad que tenía Otto le permitió viajar. Estuvo allí cuando fue el golpe y pasó por Austria, Hungría y Chipre.

Finalmente viajó a Cuba, y sobre esa etapa se diluyen las precisiones. Allí “permaneció algún tiempo”, coinciden sus escuetas biografías, y no agregan más.

El responsable de las relaciones políticas de Cuba con las organizaciones revolucionarias centroamericanas en los años 60, Norberto Hernández Curbelo, confirma haberlo conocido en ese paso por la isla: “Otto René Castillo promovía la idea de organizar una guerrilla centroamericana. Siempre se habló de ese tema, pero hasta donde yo sé nunca hubo una decisión de formar esa organización. Nos manteníamos al tanto del asunto para ver cuál iba a ser su evolución posterior. Aquí preparamos militarmente un grupo de centroamericanos que se llamaron ´los calecas´ donde había hondureños, guatemaltecos y salvadoreños; su objetivo era incorporarse a la lucha revolucionaria en Guatemala”.

El recuerdo de Curbelo es importante, porque él fue uno de los fundadores del Vice Ministerio Técnico (VMT) del Ministerio del Interior de la Revolución, como se llamó en un principio al organismo encargado de apoyar la lucha armada en todo el continente. Se trata de la misma dependencia comandada por el legendario Manuel Piñeiro, Barbarroja –y monitoreada de cerca por Fidel– que a lo largo de los años cambiará su nombre a Dirección General de Liberación Nacional (DGLN) y más recientemente a Departamento América, cuando pasó a ser órgano dependiente del Comité Central del PC cubano. Curbelo fue, además, representante diplomático en las embajadas en Colombia, Panamá, Ecuador, Venezuela y Uruguay. Sus palabras coinciden con el testimonio del fallecido poeta guatemalteco Arqueles Morales, quien en 1972 escribió con Roque Dalton el texto sobre Otto René Castillo que reseñamos en la Parte II de esta historia.

Pero para entender la importancia del paso de Castillo por Cuba es fundamental contextualizar el encuentro que tuvo allí con el líder guerrillero Turcios Lima: “En 1965 participé personalmente en la preparación del viaje clandestino a Cuba de Luis Augusto Turcios Lima, quien en ese momento ya era el comandante en jefe de las FAR –cuenta Curbelo, el funcionario cubano–. Esto implicó un esfuerzo solidario muy grande porque tanto él como los principales dirigentes de las FAR eran muy perseguidos por los órganos especiales de los Estados Unidos. Gracias a esa operación, Turcios pudo participar en la Primera Conferencia Tricontinental efectuada en La Habana en enero de 1966 y regresar indemne a Guatemala”.

Las FAR fueron uno de los tantos grupos que contaron con la solidaridad y apoyo de Cuba en su lucha antidictatorial. Turcios Lima era una figura respetada de la izquierda continental. “Yo he conocido muchos dirigentes revolucionarios latinoamericanos, a casi todos. Pero en mi opinión sobresalieron Luis Augusto Turcios Lima y Jaime Bateman Cayón [fundador del M-19 en Colombia], valora Curbelo. El propio Che pone al guatemalteco como ejemplo en su “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental”, en el que llama a crear “dos, tres, muchos Vietnam”. Durante aquel tiempo en la isla el dirigente de las FAR fue recibido en el Departamento de Filosofía de La Habana, e invitado especialmente a ser parte de la Primera Conferencia Tricontinental que se hizo en la isla en enero de 1966, donde compartió escena con figuras como Salvador Allende y el propio Fidel.

Otto estuvo allí. Lo afirman dos comandantes guerrilleros que fueron sus jefes, César Montes y Pablo Monsanto, quien agrega otro dato: Castillo y Turcios Lima ya se conocían, porque éste último lo había contactado en Europa para convocar al poeta a sumarse a su organización. El investigador guatemalteco Mario Morales detalla: “Otto viaja a La Habana y se entrevista con Luis Turcios Lima en enero de 1966 (Turcios moriría el 2 de octubre de ese mismo año). En Cuba se junta con Nora Paiz, militante revolucionaria, con quien ingresa a Guatemala en noviembre de 1966”.

El encuentro con el máximo dirigente de las FAR bajo el cobijo de Cuba, que estaba brindando no solo apoyo político sino también entrenamiento a los grupos armados, confirma que el paso de Castillo por la isla tuvo por objetivo preparar su ingreso definitivo a la guerrilla en su país.

Al igual que sucede con Roque Dalton, en el caso de Otto René Castillo existe la tendencia a sobredimensionar su decisión personal, como si se tratara de grandes figuras de la literatura que de pronto deciden, en un gesto heroico y romántico, volcarse a la aventura guerrillera. Pero lo que hay detrás de esa decisión es un prolongado proceso de involucramiento político, y sobre todo orgánico: ni Dalton ni Otto René resolvieron su situación en la soledad del intelectual. Fue el encuadramiento militante colectivo el que los llevó, como a gran parte de aquellas generaciones, al compromiso final.

No solo están aquí los tira-tiros

Si escribes un poema,

puede que mañana

te sirva de epitafio.

Si el día está hermoso

y ríes,

puede que la noche

te encuentre en una celda.

Si besas a la luna,

que acaricia tu hombro,

puede que un cuchillo

de sal

nazca de madrugada

en tus pupilas.

Amargo sabor a luto

tiene la tierra donde vivo,

mi dulce bailarina.

Sabes,

creo

que he retornado

a mi país

tan solo para morir.

Y en verdad,

no lo comprendo todavía.

Pablo Monsanto sigue usando ese, su nombre de guerra, más de un cuarto de siglo después de haberse integrado a la vida legal tras la firma de los acuerdos de paz. Poco importa que haya sido bautizado en 1945 como Jorge Ismael Soto. Hoy, a más de 50 años de su iniciación guerrillera, con su nombre de combate sigue haciendo política por izquierda. Es una figura legendaria. Fue él quien estuvo al frente de la columna rebelde en la que Otto René Castillo pasó sus últimos meses de vida antes de ser capturado por el Ejército. Nos recibió en las oficinas de su nuevo partido, Convergencia, en la ciudad de Guatemala, una tarde soleada de 2018.

– ¿Cómo fue su relación con Otto?

–Compartimos mucho en el poco tiempo que estuvimos en la guerrilla. Hicimos una buena amistad porque a él lo asignaron para que me preparara a mí teóricamente, porque yo estaba designado a asistir a la reunión que iba a haber en Egipto, donde se iba a reunir la organización mundial que se había hecho en La Habana, el movimiento revolucionario de América Latina (se refiere a la Primera Conferencia Tricontinental que se realizó en Cuba y a la segunda, que se pensaba realizar en 1968 en El Cairo). Entonces con él hablábamos mucho, me daba clases de teoría marxista, que fue la que él llegó a conocer a fondo. Fue uno de mis profesores, de mis mentores. Lo que pasa es que fue muy poco tiempo, pocos meses.

–¿Cómo se incorpora él a la organización?

–Yo lo conocí cuando él recién vino de La Habana, lo conocí aquí en la ciudad de Guatemala. Cuando íbamos en la montaña yo le hacía bromas por el poema ese “Vamos patria a caminar”, porque nos sentábamos a descansar, y cuando nos levantábamos yo me echaba la mochila y le decía: “Vamos, Patria, ¡a caminar!”. Cuando Otto se incorpora, el movimiento guerrillero estaba a la defensiva total. Después de la muerte del Comandante Turcios Lima el enemigo estaba lanzando una operación gigantesca en la Sierra de las Minas, que era donde nos encontrábamos. La situación era muy difícil, la reacción nos bombardeaba con napalm. Además, nos dejaban en los caminos los cadáveres de los campesinos que asesinaban con letreros en el pecho: murió por comunista, o por guerrillero. A él lo integraron a la unidad guerrillera que estaba bajo mi responsabilidad. Yo en ese tiempo tenía el grado de capitán, aunque era varios años menor que él.

–¿Cuánto tiempo estuvo Otto en la guerrilla?

–Él subió a la sierra como en el mes de diciembre del año 1966, y ese combate fue en marzo. Apenas llegó a estar dos o tres meses, porque ese combate [en el que lo capturan] se produjo en marzo de 1967, para Semana Santa. Fue Lunes Santo o Domingo de Ramos. Al subir por el río, Otto y Nora Paiz, una compañera que estaba algo enferma y a la que él cuidó ese último tiempo, encontraron una brecha, un camino de caballos y de mulas. Siguieron el camino, bajaron a una aldea y ahí los capturaron. Los llevaron a una base militar, a una aldea que se llama Las Palmas. Ahí los estuvieron torturando y finalmente los quemaron vivos.

–¿Él le hablaba de otros escritores, intelectuales, que podrían sumarse a la lucha armada?

–Él era muy crítico. Yo sé que estuvo en Chalatenango, su ciudad natal, y que allí tuvo reuniones con grupos de intelectuales y escritores. Por supuesto que él les hacía un llamado a que se incorporaran al movimiento revolucionario. Pero la situación en esa etapa era sumamente difícil, aquí a la mayoría de intelectuales los asesinaron en las calles, saliendo de la universidad los mataban, hay una lista enorme de asesinados que eran miembros del PC en su mayoría, miembros de las FAR. Otto asumió una actitud de cara a los intelectuales, de cara a la gente que estaba a la expectativa de qué era lo que pasaba, porque aquí hubo una tendencia y una corriente incluso dentro del Partido Comunista que decía, bueno, los políticos, los teóricos y los intelectuales somos los que estamos en el Partido, y los que están en la guerrilla son los tira-tiros. Entonces, yo siento que Otto lo que hace al incorporarse a la guerrilla es decir “no solo están aquí los tira-tiros, sino también los intelectuales, y estamos dispuestos a luchar por todos los medios”. Porque parte de las discusiones, los debates y los problemas políticos que tuvo el movimiento revolucionario en esa época era por ese tipo de señalamientos que se hacían. A nosotros nos veían como los rambos, como los muy buenos para combatir, pero que para elaborar teóricamente y políticamente no teníamos las capacidades que tenía la gente que se supone se había formado en las universidades y en la Unión Soviética.

–¿Sabe si durante esos meses escribió poesía u otros textos?

–Otto tenía sus libros, sus apuntes, pero la mochila que llevaba la capturaron, y ahí iban sus cosas. Él tenía una cámara. En el momento en que a mí un general me manda una foto, ya cuando estábamos en las negociaciones de paz, le dije, mire, esta foto me la tomó Otto René Castillo, esta foto es de su cámara. Todo eso cayó en manos de sus captores.

Alguien será la cordillera popular que se levante

Suele mencionarse la brutalidad con la que fue torturado y asesinado Otto René Castillo, el ensañamiento con el que le endilgaron haber alzado su voz de poeta contra el régimen. Sin embargo, su caso no fue excepción: la represión en Guatemala fue de las más sanguinarias. La Comisión para el Esclarecimiento Histórico que acompañó a los acuerdos de Paz de 1996 estimó en alrededor de 200.000 las víctimas de la violencia en el medio siglo entre el Golpe contra Árbenz y la firma de los acuerdos que se propuso dar un cierre a ese ciclo histórico.

Su hermana Zoila intentó reconstruir los hechos. Fue a Zacapa, a unos 150 kilómetros al nororiente del país, donde Otto y los demás habían sido capturados. Buscaba el cadáver que los militares desaparecieron, y del que no se sabe nada hasta hoy. Su testimonio fue recogido por Mario Morales en el libro La ideología y la lírica de la lucha armada (Guatemala. Editorial Universitaria: 1994).

“La versión de la forma criminal en que Otto René fue torturado y asesinado la dio el monstruo que vestido de uniforme y ostentando el grado de capitán del Ejército Nacional dirigió la tortura y el interrogatorio”, cuenta la mujer. “En la montaña y en la lucha clandestina usaba el seudónimo ´Miguel´, quizá en memoria de Miguel Hernández, el gran poeta español, a quien le escribiera unos poemas. Pero una vez capturado se identificó como Otto René Castillo. ´¡Ajá!, así que vos sos el poeta que dice que los coroneles se orinan en los muros de la patria… Con que vos sos el que se quedará ciego para que la patria vea… Así que vos te quedarás sin voz para que Guatemala cante… Pues se te hizo, cabrón, porque todo eso es lo que realmente te va a pasar, y no en versitos sino en la pura realidad´. Con una gillette asegurada en una varita de bambú, atado de pies y manos, le cortaban la cara a cada frase que le decían (basándose en el poema “Vamos Patria a caminar”). Le gillettearon los ojos, la boca, las mejillas, los brazos y el cuello”.

Después de este relato, solo cabe volver a la poesía. Impedir el triunfo de los verdugos. Devolverle la voz al poeta para que otra vez cante:

Vamos patria a caminar, yo te acompaño,

yo bajaré los abismos que me digas,

yo beberé tus cálices amargos,

yo me quedaré ciego para que tengas ojos,

yo me quedaré sin voz para que tú cantes,

yo he de morir para que tu no mueras,

para que emerja un rostro flameando al horizonte

de cada flor que nazca de mis huesos.

Tiene que ser así, indiscutiblemente.

Ya me cansé de llevar tus lágrimas conmigo

y ahora quiero caminar contigo, relampagueante,

acompañarte en tu jornada, porque soy un hombre

del pueblo, nacido en octubre para la faz del mundo.

Patria,

los generales acostumbran orinar tus muros

pero nosotros vamos a lavarte con rocío,

por ello pido que caminemos juntos, siempre

con los campesinos agrarios

con los obreros sindicales;

con el que tenga un corazón para quererte.

Vamos patria a caminar, yo te acompaño,

naveguemos el siglo veinte sin negarlo,

yo te doy mi brazo impersonal, mi corazón manzana,

mi frente que crece sobre la faz del trigo.

Alguien dará la mano abismo del albañil aéreo

y el pie cuadrado del arcilloso peón,

el pecho mineral del hombre de las minas

y el grito final del ferroviario muerto,

alguien será la cordillera popular que se levante

para revisar la historia del hombre sin dolor

que llena de dolor la vida de los hombres.

Vamos patria a caminar, yo te acompaño.

– – –

Parte I. Poesía y Revolución

Parte II. Otto René Castillo y Roque Dalton

Otto René Castillo, bibliografía básica:

1962. 5 poemas de Otto René Castillo (mimeografiado).

1964. Tecún Umán. Guatemala: Edición de la Asociación de Estudiantes universitarios.

1965. Vámonos patria a caminar. Guatemala: Ediciones Vanguardia.

Tras su muerte:

1971. Poemas. La Habana: Casa de las Américas.

1975. Informe de una injusticia. Costa Rica: Editorial Universitaria Centroamericana.

1989. Para que no cayera la esperanza. Tegucigalpa: Editorial Guaymuras. (Completo, escaneado, en este link: https://drive.google.com/file/d/18U_lkYS65ab9qCNgj7_6_Bf_oP_d5Nvh/view?usp=share_link )

2017. Vamos patria a caminar. Guatemala: F&G Editores.

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Crónica de un día agitado: Marcha y represión, la CGT con senadores y funcionarios, ATE Capital en conferencia.

Mientras una marcha conjunta del Polo Obrero, UTEP y otros movimientos sociales desafiaba el protocolo en reclamo de comida para los comedores y era brutalmente reprimida, dejando un tendal de heridos, entre ellos varios periodistas, y ocho detenidos; en la CGT recibían a diputados y senadores de Unión por la Patria antes de ir a una reunión a la Rosada con Guillermo Francos; ATE Capital hacía una conferencia de prensa advirtiendo no iban a ” tolerar militarización de los puestos de trabajo, la policía armada amedrentando a los y las trabajadoras que luchan ante los despidos arbitrarios del Gobierno Nacional” y que era hora de ‘activar un gran paro nacional”, mientras continuaba la lucha en algunos organismos como el INADI donde una radio abierta se instalaba en Avenida de Mayo y San José.

Represión, heridos y detenidos, a pocas cuadras de la CGT

Una jornada que iniciaba con los trabajadores a cara de perro terminaba con una cordial reunión de la CGT en la Casa Rosada con los principales dirigentes que salían satisfechos y Hugo Moyano que se quedaba un rato más para acordar el levatamiento de las medidas de fuerza anunciadas por Pablo Moyano y la revisión de la paritaria no homologada. ¿Qué había pasado en el camino?

Qué pasó en la CGT con los representantes de UxP

La primera sorpresa fue la ausencia de Pablo Moyano, uno de los tres Secretarios Generales de la Central Obrera. Camioneros estuvo representado por su padre, el histórico dirigente Hugo Moyano. La charla se mantuvo por los caminos imaginados: tomaron la palabra en representación de la comitiva legislativa Mariano Recalde, Juan Manzur, Gerardo Montenegro, Oscar Parrilli, Alicia Kirchner, Juliana Di Tullio y Sandra Mendoza, quienes expresaron su apoyo a los reclamos de la CGT, siendo inclaudiclables en su rechazo a la reforma laboral y la baja del piso de ganancias. Por la parte gremial, hablaron Héctor Daher, a modo de anfitrión ponderó la articulación entre el bloque y la central obrera y llamó a fortalecer en el tiempo esa alianza. Hugo Moyano resaltó la unidad entre los senadores y el movimiento frente a un Gobierno que tiene por objetivo quitarle derechos a los trabajadores . En tanto el secretario general de UPCN Andrés Rodríguez, uno de los gremios más vulnerados por el masivo despidos de trabajadores, pidió defender el Estado frente a quienes pretendes desacretidarlo. Abel Furlán de la UOM fue el más confrontativo hizo un llamamiento a enfrentar en unidad los embates del Gobierno. Por último, Jorge Sola, presentó un documento elaborado por la CGT titulado ” Agenda para un nuevo contrato social”, un texto extenso que revisa punto por punto las políticas propuestas por la Central Obrera en cada item. (file:///C:/Users/Pc/Downloads/Agenda%20para%20un%20nuevo%20contrato%20social%20-%20CGT.pdf )

Ante la expectativa periodísica por obtener declaraciones uno de los pocos que dialogó con la prensa a la entrada fue Juan Carlos Schmid quien expresó que “se mostró preocupado por la creo que la preocupación está centrada en los despidosy en la homologación de los acuerdos paritarios, para los cuales parece que nos rigela libertad de negociación.” Y agregó que: “como Confederación del Transporte nos vamos a reunir la semana que viene y seguramente va a haber medidas de acción con asambleas informativas, interrupción de los servicios en todos los modos de transporte.”

Al finalizar la reunión los sindicalistas se fueron sin dar declaraciones, por lo cuál solo tenemos una gacetilla bastante parca de la CGT en la que no se menciona si el tema de convenios colectivos y homologación de las paritarias formó parte del intercambio.

Los senadores de Unión por la Patria sí utilizaron el estrado para hablar en conferencia con la prensa siguiendo más o menos la misma línea. José Mayans fue duro con Milei: “Obviamente que el plan de gobierno es aplastar el salario del trabajador. El gobierno está dando datos falsos con respecto a todo lo que vendrían a ser índices económicos y obviamente que hay mucha gente que está sufriendo. Hay un compromiso por parte de la CGT de buscar alcanzar el nivel salarial que llegue por lo menos a la canasta básica de los trabajadores argentinos.” Mientras Juliana di Tullio respondió a una pregunta sobre la represión que vivía los sectores más humildes en la 9 de julio y dijo: “la represión es una política necesaria para poder llevar el ajuste brutal que este gobierno decidió hacer con los trabajadores, con las organizaciones sociales, con los comedores sociales, con toda organización del pueblo, con todo tipo de organización que tiene la comunidad.” Consultada sobre la actividad prevista para el 1° de mayo aseguró que estuvo en la agenda de la reunión: “Se conversó, pero eso le toca a la CGT anunciarlo, no lo vamos a anunciar nosotros.” Hoy se reúne el concejo directivo para resolver si será paro con movilización, o solo una marcha, o distintas alternativa.

En la Casa Rosada, Cordero pidió paciencia

De esta forma, los gremialistas partían en varios autos hacia la casa Rosada, mientras los militantes sociales se amontonaban en la alcaidía para pedir la liberación de los detenidos.

La representación gremial quedó sorprendida por el tono dialoguista de los funcionarios. Desde un inicio aclararon que no propondrán ninguna reforma laboral que no haya sido consenduada con la CGT. Al igual que con ganancias. La afirmación calmó los ánimos de inmediato. Además de Guillermo Francos, llevaba la batuta Nicolás Posse, Jefe de Gabinete, junto al Secretarios de Trabajo Julio Cordero, quien pidió ‘paciencia’, está recién poniéndose al tanto de los acuerdos paritarios y tiene una demora en la homologación, con un estilo acorde a su apellido, sugirió que le den dos o tres meses para normalizar las relaciones.

Después de cuatro horas de negociaciones, Moyano y Acuña salen de la Rosada

De hecho, también Cordero fue el encargado de mantener una reunió posterior para decidir el futuro de los Camioneros. Hasta el momento, más allá de que hay varias paritarias en espera de ser homologadas (entre ellas la recién firmada por el gremio Aceitero), la única objeción fue contra el acuerdo firmado por Pablo Moyano y las Cámaras empresarias.

Distnaciándose de la actitud combativa de su hijo, Pablo Moyano, Hugo consideró sensato el pedido, volver a discutir los aumentos ante una nueva realidad de inflación a la baja.

Quedan resonando, claro, las denuncias de Senador Mayans que indican un fraude del gobierno en las cifras de inflación, ya que todos podemos notar en nuestros bolsillos la merma de los ingresos.

Por ahora, da la impresión de que la CGT aceptó tener un poco de ‘paciencia’ por dos o tres meses. ¿Qué será del paro anunciado?

(NDR: como siempre, toda esta información puede autodestruirse en 10′, el vértigo de la política argentina hace imposible panoramas más estables)

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Norberto Cafasso: “No podemos dejar a los niños y niñas a merced de estos patrones de estancia”

La Coordinadora por la Unidad Sindical Contra el Trabajo Infantil, de la que forman parte la CGT, la CTA-A y la CTA de los trabajadores realizó este martes una conferencia de prensa en repudio a las declaraciones de Alberto ‘Bertie’ Benegas Lynch, diputado nacional de La Libertad Avanza, quien en un reportaje radial dijo: “Yo no creo en la obligatoriedad de la educación. La libertad también es que si no querés mandar a tu hijo al colegio porque lo necesitas en el taller, puedas hacerlo”. Para profundizar sobre el tema, LCV entrevistó al coordinador del programa de Erradicación del Trabajo Infantil de la UOLRA. Norberto Cafasso, secretario gremial de la Unión de Obreros Ladrilleros de la República Argentina, comenzó junto con su Secretario General, Luis Cáceres, con la campaña nacional ‘Los únicos privilegiados son los niños’ para visibilizar el drama de los chicos trabajadores. Una bandera del Sindicato de Ladrilleros desde el año 2015. El juego como emancipación, los distintos tipos de trabajo infantil, desde la niña que debe lavar la ropa y ocuparse de sus hermanitos, hasta los chicos actores. La legislación; la vista gorda de los jueces; la necesidad de espacios de cuidado en la economía familiar, son algunos de los temas por los que transitamos en esta conversación.

Norberto Cafasso, sec. gremial de UOLRA a cargo del programa de Erradicación del Trabajo Infantil

LCV: ¿Cuál es tu opinión sobre las declaraciones del dip. Benegas Lynch?

—Benegas Lynch es un patrón de estancia, como bien lo denominó la CGT, que nos retrotrae muchos años, porque hay una legislación vigente que de acuerdo a la Ley 26390, prohíbe el trabajo infantil hasta los 16 años. Además, Argentina ha firmado dos convenios internacionales, el 136, que justamente fue reglamentado por esta ley 26390 con la Organización Internacional del Trabajo, que dice que la edad mínima de admisión al empleo es de los 16 años. Y para trabajos peligrosos, sean en lo rural, en las ladrilleras, en cualquier trabajo peligroso, los 18 años. O sea que el trabajo infantil está prohibido en la Argentina por ley y además está penado en el código penal: quien explotare a menores tiene de uno a cuatro años de prisión. Rara vez van en cana pero hemos hecho muchas denuncias de patrones inescrupulosos que explotan a menores. Además hay otra cosa fundamental, que es jugar, porque cuando vos trabajas, haces algo muy repetitivo, y bueno, vos fuiste niña, yo fui niño, yo lamentablemente empecé a trabajar a los 12 años, pero el juego emancipa las cosas de su sentido. Una vez lo estaba escuchando a Darío Sztajnszrajber y decía “mi hijo agarra una cuchara y de repente lo transforma en una espada, después la transforma en la guerra de las galaxias”. O sea, todo lo lúdico es fundamental para la construcción del psiquismo de las niñas, niños y adolescentes.

LCV: ¿Pueden existir situaciones sociales en las que un niño deba trabajar por necesidad? O pueda admitirse que estudie y trabaje?

—Existen sectores de la economía familiar, popular, en donde los hijos participan de la producción hogareña. Los padres no son responsables penalmente ni nada de eso. Nosotros no denunciamos a los padres. Una cosa es trabajadores, niñas y niños explotados por patrones, donde eso tienen que ir en cana. La justicia no los manda en cana, porque bueno, justifica de alguna manera la explotación. Pero muchas veces es al revés, se la agarran con los padres. Nosotros hacíamos un festival que se llamaba Cosquín Canta a los Niños. Una vez fui allí, con Peteco y todo un grupo, y un montón de gente decía “pero los padres están detrás de esos nenes que venden flores”. Nosotros no podemos culpabilizar a los padres por la pobreza, por la marginación social, o en este caso, como vos decís, por un oficio que se va transfiriendo culturalmente de generación en generación, como es también, ojo, el ladrillero. Lo que sí nosotros tenemos que decir ahí es que las niñas y niños no tienen que trabajar y buscarle alguna alternativa productiva, algún espacio de cuidados.

LCV: Cómo llevan adelante el tema entre los ladrilleros, un oficio de economía familiar?

-En el caso de las familias ladrilleras, que son familias que laburan, que no son empresas, ¿qué hicimos nosotros? Un espacio de cuidados. En el horario de apile de ladrillos, algo que suelen hacer niños y niñas porque es en el patio de su casa, van a un espacio de cuidados, donde tienen recreación, fútbol, apoyo infantil, bueno, todo tipo de actividades. Incluso, no muy lejos, estamos hablando acá en Cucuyú, San Andrés de Giles, hay un espacio de cuidado de 120 niñas y niños que nunca habían salido de San Andrés de Giles y conocieron el mar en Chapadmalal. Fueron dos años de vacaciones, 10 días en Chapadmalal, que lamentablemente Milei cerró ahora, y este año no pudieron ir, pero todas esas familias conocieron por primera vez el mar. Entonces cuando las niñas, los niños y los padres empiezan a tener derecho, ya no quieren que los pibes laburen, porque empiezan a mirar otra cosa.

LCV: Eso en cuanto a trabajo. Pero sí quiero hacer este paréntesis de lo que tiene que ver con esa cultura ancestral, o no tan ancestral, digo, esta cuestión de que algunos tuvimos abuelos tradicionales que nos enseñaron a tejer, a hacer alguna cosa que después se transformó en un oficio. Pero eso no es lucrar con el niño, sino incorporarlo a una dinámica de transmisión de cultura.

—Claro, de saberes. Mientras no sea algo que tengan que hacer todos los días 5 o 6 horas.

LCV: Entonces la definición de trabajo sería aquella acción repetitiva que cumple una parte del horario del pibe y que además toma la mayor parte del día productivo en desmedro de la parte de educación y de escuela.

—Claro, de la educación, la escuela y la recreación. Pero ojo que también hay otra definición de trabajo, que es el trabajo intensivo doméstico que se dio en la pandemia. Generalmente es femenino, que son nenas que están 8 horas lavando los platos, lavando la ropa y cuidando los hermanitos, eso es el trabajo. Eso se dio mucho en la pandemia, porque como en los lugares rurales se había abandonado la escuela, se producía eso. Y eso también nosotros lo definimos como trabajo infantil. Como también el trabajo artístico. El trabajo artístico está regulado, o sea, lamentablemente no se ha podido avanzar más pero es toda una lucha el tema de regular el trabajo artístico de los chicos que laburan de actores, porque es un laburo. Tienen que tener un permiso y tienen que ser supervisados y demás.

LCV: ¿Cuándo nace esta coordinación? ¿Esta coordinación es de la UOLRA o es una coordinación nacional que es transversal a otros gremios?

—Nosotros mañana tenemos una conferencia de prensa de lo que es la Cuceti, que tiene un nombre raro, pero mañana las tres centrales sindicales, CGT, CTA Autónoma y CTA de los trabajadores, hacemos una conferencia de prensa en la CGT a las 11 de la mañana. O sea que las tres centrales sindicales no tenemos diferencia en este tema.

LCV: ¿Y vos sos autoridad en la Cuceti?

—Sí, con Susana Santomingo, con la CGT. Pero esto nace en la UOLRA, cuando gana nuestro secretario general, Luis Cáceres, en el 2015. Entonces yo le digo a Luis, mirá, es impresionante la cantidad de trabajo infantil que hay acá. Me dice mirá, yo ya lo estoy pensando, estoy evaluando. Y él después nos convoca a una reunión de toda la comisión directiva y nos dice la erradicación de trabajo infantil va a ser una de las banderas fundamentales de la UOLRA. Así que vamos a pensar en una campaña nacional que se llame “Los únicos privilegiados son los niños’. Bueno, por esa famosa frase de Evita. A partir de ahí surge, porque nosotros en actividad hay bastante trabajo infantil, nuestra campaña nacional para visibilizar y erradicar el trabajo infantil. Y a partir de ahí, bueno, empezamos a trabajar con la CGT, empezamos a conocer, bueno, hay una compañera, Susana Santomingo, que es muy importante para nosotros, que es de CGT, que es la que nos enseñó un poco todo el camino, no solamente nacional sino internacional, participando en conferencias, la cuarta Conferencia Mundial contra el Trabajo Infantil que se hizo en la Argentina, la quinta se hizo con pandemia en Sudáfrica y se hizo virtual, no viajamos, pero si participamos de manera virtual. Así que la política de la UOLRA es esa, es la lucha contra el trabajo infantil, porque lo que hace es esto, dejar a las niñas y niños a merced de estos patrones de esta estancia que piensan que las familias no tienen que tener derecho.

LCV: Nos van arrinconando para sacarnos todos los derechos.

—Exactamente. Mucha gente desde su lugar de creer que va a mejorar todo, no entienden que están gobernando para la peor de la casta, que es la casta de los que más tienen, de los que se robaron el país, de la oligarquía financiera que nos quieren dejar sin derechos. Está claro que a los trabajadores nos quieren dejar sin derecho, sin organizaciones gremiales, sin derecho a huelga y sin educación.

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Agricultura Familiar: “Si se retira el Estado se profundizan el desarraigo y la pobreza rural y urbana”. Entrevista a la Ing. Ana Herrera

El 19 de marzo, el vocero presidencial anunció el cierre del Instituto Nacional de Agricultura Familiar Indígena y Campesina. La medida significaba el despido de 900 técnicos que asistían a unas 200.000 familias de agricultores, sector que abastece por excelencia el consumo interno. Por el momento, lo que hubo fue un decreto presidencial firmado el 3 de abril que intervino por 90 días el AFCI. Al mando del organismo pusieron a una abogada, Inés Liendo, nieta del ministro de Trabajo de Videla en 1976. Para conocer más sobre la situación, LCV dialogó con Ana Herrera, ingeniera agrónoma, con 27 años de antigüedad en el Instituto que se ocupa de la asistencia a la pequeña producción agropecuaria en la provincia de Salta en donde los profesionales están ocupando sus lugares trabajo. No fueron formalmente despedidos pero no cobraron sus sueldos y están fuera del sistema de información del Estado, GDE.

Ingeniera Agrónoma Ana Herrera

LCV: ¿Vos fuiste despedida, Ana?

—Estamos en un estado de incertidumbre porque si bien el vocero presidencial anunció el cierre formal, eso lo hizo el 19 de marzo, nosotros no hicimos abandono de nuestros lugares de trabajo; y a partir de del día 28, creo que fue el jueves santo, bueno, desde ese día no podemos acceder al sistema GDE, que es la gestión documental electrónica, ni a nuestros medios institucionales. Al día de hoy no hemos cobrado nuestros sueldos, que normalmente nosotros lo cobramos el primer día hábil de cada mes, todavía no se nos pagó el mes de marzo.

LCV: ¿Les permiten la entrada?

—Lo que pasa es que como estamos ubicados en las Provincias del Interior, no tenemos un sistema, o sea, tenemos entendido que algunos compañeros que están en la ciudad de Buenos Aires no pueden ingresar, pero nosotros, donde llevamos adelante nuestra nuestras actividades, no tenemos restringido la entrada. De hecho, estamos ocupando nuestros lugares de trabajo.

LCV: Me gustaría que me contaras en qué parte del interior de Salta vos desarrollabas la tarea y además, concretamente en qué se traducía para el ciudadano el servicio público de la AFCI.

—Yo formo parte del equipo técnico de Zona Sur. Trabajamos justamente en la zona sur de la provincia de Salta, en tres departamentos: Departamento Rosario de la Frontera, Departamento Metán y Departamento Anta. Somos un equipo, o sea, el conjunto de trabajadores tenemos distintas profesiones, la mayoría somos profesionales de las ciencias agropecuarias, o sea, ingenieros agrónomos, veterinarios, pero también tenemos compañeros de las ciencias sociales. El abordaje que siempre se hizo es un abordaje integral, digamos, de la problemática de la pequeña producción, abordando todo lo que son los aspectos técnicos de la producción agropecuaria. O sea, es un sector que dentro del universo de la producción agropecuaria es el sector más vulnerable, que tiene mayores limitantes en cuanto a superficie de tierra, infraestructura productiva, por ende, asistencia técnica, que es la que nosotros brindamos. O sea, nuestro aporte desde la política pública consistía en el acceso a financiamiento, ya sea crédito o subsidios, la asistencia técnica concreta, capacitación y es un acompañamiento constante en los territorios.

LCV: Acompañamiento en el territorio ¿a quienes? ¿A los pobladores de esos sitios que vos nombraste?

—Claro, es a los pequeños productores. O sea, lo que se conoce en la Argentina es un sector productivo que más o menos ronda las 150000 familias en todo el país. En el caso de las provincias del NOA es el sector productivo más importante. O sea, por ejemplo, acá en Salta más o menos más del 75% de las explotaciones agropecuarias pertenecen a este sector y provincias como Jujuy casi es el 90%. O sea, estamos pensando de todas las explotaciones agropecuarias, la mayoría pertenecen a este sector de la pequeña producción, que justamente es una producción diversificada. Es un sector que está relacionado a la producción de alimentos, o sea, los alimentos que consumimos los argentinos normalmente provienen de este sector, o sea, todas las frutas, las cenizas, la verdura, las carnes, diversos, o sea, por ejemplo, la producción de cerdo, las economías regionales acá en el caso de Salta, que se yo, la producción de pimiento para pimentón, poroto, payar, las papas andinas, todo eso está en manos del sector de la agricultura familiar, campesina, indígena.

LCV: ¿Cuál es la situación laboral de las poblaciones a las que ustedes asisten? ¿Son pymes, trabajan en cooperativa, son emprendimientos familiares? ¿Qué tipo de organización tienen?

—Digamos que la producción es netamente familiar, justamente se llama agricultura familiar por eso, la familia es la que gestiona su emprendimiento productivo. Tengamos en cuenta que también son productores ancestrales, o sea de toda la vida son productores y que también debido a la intervención nuestra desde hace tantos años siempre se ha fortalecido el trabajo asociativo, o sea no se da una asistencia técnica individual a las familias sino a grupos u organizaciones. En todo ese transcurso de tiempo se han conformado asociaciones, hay grupos de hecho que no están formalizados, hay cooperativas. A su vez los objetivos de estas personalidades jurídicas son sectoriales, productivos, de lucha por la tierra, o sea se persiguen distintos objetivos, pero siempre digamos se fortaleció la organización de las familias productoras.

LCV: La desaparición de la asistencia y de la organización que tiene la AFCI, cómo se va a traducir en estas poblaciones y cuál es el desmedro, cuál es el impacto que va a tener en todo este trabajo.

—Justamente son miles de familias productoras que se quedan sin el apoyo del Estado. Es un sector productivo que requiere de un Estado presente, porque como te comentaba, también tienen limitantes desde el punto de vista, o sea, tienen una tenencia precaria de la tierra, escaso acceso a la infraestructura productiva, al agua. Nosotros trabajamos justamente brindando todas esas posibilidades, el acceso al agua de riego, al agua de bebida, a mejorar la infraestructura, a acceder a maquinarias, a instalar y fortalecer los circuitos comerciales de cercanía. O sea, no solamente apoyar la parte productiva, sino también el valor agregado, la comercialización, sobre todo el trabajo de la cadena productiva. Entonces, al retirarse el Estado, son familias que quedan en un estado de vulnerabilidad, no solamente para su vida, sino también de alguna manera se pone en riesgo la oferta alimentaria y la soberanía alimentaria de toda la población.

LCV: Además se me ocurre que también debe haber ahí una cuña importante en el tema de la comercialización posterior que han desprotegido también.

—Exactamente, porque justamente nosotros fortalecíamos, como te decía, estos canales cortos de comercialización, la realización de ferias locales, son conocidas todas las redes, las ferias francas que se llevan adelante en las provincias del NEA, sobre todo en Misiones, Corrientes, Chaco, que son ferias que se instalan semanalmente y abastecen cada uno de los municipios de alimentos frescos a precios accesibles, y eso está protagonizado por este tipo de productores. También es un sector que hace ocupación efectiva de los territorios. O sea, estamos pensando que son familias que llevan adelante su vida y su producción en el campo, en el interior profundo, y que si no están dadas las condiciones de producción en el lugar, son desgraciadamente las migraciones que se dan a las ciudades de todo el interior y a su vez también a la Ciudad de Buenos Aires. Cuando estamos hablando de que se retire Estado, estamos hablando de este desarraigo rural y la profundización de la pobreza rural y también de la pobreza urbana.

LCV: Es absolutamente retroceso sin pausa esto que está pasando.

—Tal cual, porque también, si se quiere, nuestro trabajo tiene que ver con con procesos de formación, con educación, con respetar esos saberes ancestrales, donde justamente se trata de facilitar y de mejorar las condiciones de producción en el territorio, cosa de que justamente esa familia tenga la posibilidad de que sus hijos puedan estudiar, porque también es un sector que expulsa la mano de obra al no tener las condiciones productivas en su lugar. Entonces muchas veces esas familias a su vez tienen que vender su mano de obra como peones golondrinas, porque no alcanzan los ingresos y en esas migraciones también tienen que migrar esos niños que pierden por ahí la posibilidad de poder estudiar en su lugar. Así que es toda una cadena, cuando desaparece el Estado, se multiplican estas vulnerabilidades que ya existen, se agravan muchísimo. Y yo creo que por ahí no se toma dimensión de que cuando se cae un derecho es como que se desmorona otro tanto.

LCV: ¿Qué impacto produjo en el ánimo de la gente desde el momento en que les dijeron que no iban a contar más con ustedes, con esa ayuda?

—Uno ha generado en todo este tiempo vínculos que van más allá de lo laboral, que es gente con la que uno viene trabajando hace un montón de años y hay un cariño y una pena, o sea, por ahí se apenan más por nosotros que por ellos mismos. Entonces es eso, es recibir ese mensajito que viene de lejos “doña Anita, ¿qué va a pasar?” y así con cada uno de nosotros. Se ha recibido a su vez apoyos específicos como comunicados de organizaciones de todo el país, de todo el interior, que nos han llegado los comunicados expresando no solamente lo que implica la ausencia del Estado, sino solidarizándose con nuestra situación. Al menos eso también es de alguna manera contestar a lo que se dijo sobre que de los argentinos no sabían lo que era la agricultura familiar. Espero que hayan llegado todos estos comunicados, no solamente del ámbito productivo, sino del ámbito académico, institucional, o sea, todos los organismos de ciencia y técnica, las universidades, consejos profesionales de extensión rural, o sea, todo lo que tiene que ver con el ámbito rural se ha expresado, se ha pronunciado.

LCV: Decime algo que quieras comunicar antes de terminar la nota.

—Simplemente agradecer la oportunidad del espacio, de dar a conocer nuestro trabajo que no comenzó ahora. Es mentira que no somos trabajadores, la mayoría tenemos más de 20 años de antigüedad y somos trabajadores comprometidos con un sector productivo que se dedica a la producción de alimentos y a la ocupación efectiva de los territorio, haciendo cada día la soberanía alimentaria. LA soberanía no es solo el territorio sino también lo que comemos, y algo tan básico que es el derecho a la alimentación tiene muchísimo que ver en este momento. Lo que comemos tiene que ver con nuestra salud física y con lo que somos, y con cómo se cuida la tierra en un contexto de cambio climático. Nosotros tenemos los elementos para hacer frente a esos cambios tan drástico porque producimos diversidad, producimos desde un saber ancestral, por eso ahí está la oportunidad de tener asegurada nuestra alimentación. Somos miles de trabajadores que cada uno desde su lugar está asegurando un derecho, por ahí estamos acostumbrados a que así sucede y no nos damos cuenta y se festeja, eso es muy doloroso, se festeja que miles de familias pierdan su fuente laboral y con ellos los derechos que todos gozamos cada día.

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