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Andrea Viguet, de la CNCT. El rol de las mujeres en las cooperativas de trabajo
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Marcelo Cantelmi:“Trump actúa sin estrategia y termina favoreciendo a Irán”
En un escenario internacional cada vez más inestable, las decisiones del expresidente estadounidense Donald Trump vuelven a generar polémica y preocupación. El periodista y analista internacional Marcelo Cantelmi analiza el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, cuestiona la falta de estrategia de Washington y advierte sobre los riesgos de una escalada que, lejos de debilitar a Irán, podría fortalecer su posición. Entre tensiones en Medio Oriente, movimientos en Cuba y el trasfondo de intereses económicos y políticos, Cantelmi traza un panorama crítico del rumbo geopolítico actual.
LCV: “Trump efectivamente hoy anunció el cierre o puso en marcha el cierre del estrecho de Ormuz, algo que incluso beneficia la estrategia de Irán. ¿Cómo leés esta decisión?”
Marcelo Cantelmi: “Si hubiera algún asesor ahí, le diría: ‘estás haciendo el juego a los iraníes’, que lo que quieren es que aumente enormemente el petróleo y la nafta en Estados Unidos para que la gente se enoje con vos. Los europeos están diciendo que es una tontería y ya vemos a Francia en coalición con China votando en contra de Estados Unidos. A Trump le falta estrategia, por eso aparecen esos titulares. Tiene un enorme problema: necesita sacarse de encima esta guerra como sea. No es una guerra imperialista diseñada por cerebros brillantes; tiene mucha pasión, mucha cuestión personal. Trump entra no solo por presión de Israel sino porque le convenía: Irán es una dictadura muy cuestionable, sanguinaria, teocrática, con prácticas similares a las dictaduras latinoamericanas de los 70. Es un villano funcional: le da drones a Rusia, tiene muchos aspectos negativos. Pero Trump viene de una caída fuerte en encuestas, una economía floja y una Corte Suprema que le frenó su política arancelaria. Necesita relanzar su liderazgo, y lo hecho con Venezuela le rindió poco: fue negociado, probablemente con Diosdado Cabello, y ni siquiera atrajo inversiones.”
LCV: “Algunos analistas lo ven como una gran estrategia tipo Guerra Fría, pero a mí me suena más a algo caótico, como un pinball. ¿Por qué abrir otro frente como Cuba en medio de este conflicto?”
Marcelo Cantelmi: “Yo no hice psicología, pero claramente Trump necesita mostrarse triunfal. Cuba es un frente fácil. Está negociando con los nietos de Raúl Castro, igual que en Venezuela. La idea que está sobre la mesa es que el castrismo continúe con una nueva generación, lo que irrita a sectores de Florida. Hay figuras como el nieto de Raúl, con mayor apertura en su momento, y el sobrino nieto de Fidel, hoy viceprimer ministro, que impulsa la inversión extranjera. Eso se está negociando. No es lo mismo que Irán: ahí no hubo estrategia ni información previa, no se entendió al enemigo. Todo fue una ocurrencia. Con el estrecho de Ormuz pasó igual: le avisaron del riesgo en un año electoral y lo ignoró. Dice que decide ‘con las tripas’, y ahí están los resultados.”
LCV: “También hubo negociaciones llamativamente rápidas. ¿Qué pasó ahí?”
Marcelo Cantelmi: “Mandó al vicepresidente a negociar con dos ejecutivos inmobiliarios amigos, sin diplomáticos. Grave error. Fueron con la idea de que, tras cinco semanas de bombardeos, Irán iba a aceptar cualquier cosa. Pero los iraníes creen que sobrevivir ya es una victoria. Están dañados, sí, pero tienen Ormuz en la mano y lo usan. Yo pensé que la reunión en Islamabad iba a durar 15 días; la última negociación había durado dos años. Pero la liquidaron en 20 horas. Increíble.”
LCV: “Se dice que esto puede victimizar a Irán, convertirlo en otro Vietnam, o que en realidad es una guerra de Israel y Trump busca correrse. ¿Cuánto hay de cierto?”
Marcelo Cantelmi: “Hay dos orientaciones distintas. A Estados Unidos esta guerra no le sirve; a Israel sí. Israel necesita apagar completamente al régimen iraní, que le complica en varios niveles. Irán financia milicias como Hamas, responsables del ataque del 7 de octubre. Israel tiene una estrategia expansiva, de ‘fronteras móviles’. Ya avanzó en Siria tras la caída de Assad, toma el sur del Líbano e incluso plantea mapas donde Jordania aparece dentro de su órbita. Es una guerra larga. Además, le sirve a Netanyahu para desarmar el plan de paz impulsado por Trump con Arabia Saudita, Emiratos y Qatar, que incluye un Estado palestino. Ese plan está muy ligado a intereses económicos de la corporación Trump, por eso funciona. Otros no.”
LCV: “Te dejo una última: ¿qué está pasando en Perú?”
Marcelo Cantelmi: “Eso se define en la segunda vuelta. La primera le damos poca importancia quienes seguimos el tema. La clave es la segunda, ahí veremos qué pasa. Yo voy a estar en México la semana que viene, así que podemos hablar entonces con más claridad.”
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Silvina Romano, delegada de ATE en el Servicio Meteorológico Nacional: “Recortar el Servicio Meteorológico es recortar el futuro del país”
En diálogo con La Columna Vertebral, Silvina Romano advirtió sobre el despido de 240 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y explicó el impacto directo que tendría en la vida cotidiana, la producción y la seguridad de la población. Desde el sistema de alertas tempranas hasta la aviación, la energía y el agro, el rol estratégico del organismo queda expuesto frente a un escenario de ajuste e incertidumbre.
LCV: ¿Cuál es la situación en este momento del Servicio Meteorológico Nacional?
Silvina Romano: “Bueno, la incertidumbre que tenemos es si se van a efectivizar esos despidos. Desde fines de febrero vienen amenazando con un recorte atroz y ese recorte en este momento representa un número de 240 compañeros y compañeras a lo largo del país. Todavía no fueron anunciados, pero de ahí no cambia, no baja el número.”
LCV: ¿Cuál es la fundamentación de esos despidos? ¿Qué áreas afectarían?
Silvina Romano: “No hay una fundamentación clara. Los despidos abarcan fundamentalmente el área de los observadores meteorológicos, que son especialistas en monitorear las 24 horas los datos de la atmósfera —temperatura, humedad, presión— y que luego se convierten en distintos productos. Es personal altamente capacitado, formado por el propio Servicio Meteorológico.”
LCV: ¿Qué productos surgen de ese trabajo?
Silvina Romano: “No solamente el pronóstico cotidiano de si llevás paraguas o no, sino nada más y nada menos que el sistema de alerta temprana. Al tener una planta inadecuada, disminuye el monitoreo y, por lo tanto, la cantidad de datos. Eso debilita el sistema de alertas. Cuantos menos datos tenés, perdés calidad en los productos y eso impacta directamente en la prevención de fenómenos severos.”
LCV: ¿Qué implicancias tiene eso para la población?
Silvina Romano: “Las alertas permiten tomar decisiones: evacuar, prevenir daños, evitar riesgos. No solo estamos ahí, también estamos en la aviación, en la navegación marítima y fluvial, en el agro, en la energía. Por ejemplo, los vuelos necesitan informes meteorológicos para despegar o aterrizar de manera segura. En el agro, los productores toman decisiones clave en base a nuestros informes. Incluso en la distribución de gas, donde condiciones climáticas pueden afectar el suministro.”
LCV: ¿También impacta en términos de soberanía?
Silvina Romano: “Sí, absolutamente. Estamos presentes en la Antártida desde principios del siglo XX. Además, los datos que generamos permiten analizar el cambio climático a largo plazo. Cuando recortás el recurso humano de un organismo científico-técnico, recortás el futuro del país.”
LCV: ¿Cómo se da el diálogo científico en un contexto donde se cuestiona el cambio climático?
Silvina Romano: “A veces uno llega a la conclusión de que hablan desde la ignorancia o que les conviene presentarse como ignorantes para llevar adelante un objetivo. Y para mí está claro que el objetivo es arrasar el país, porque están atacando a todos los organismos científico-técnicos que hacen al desarrollo productivo y sustentable.”
LCV: ¿Cuántos años de formación tiene un trabajador del Servicio Meteorológico?
Silvina Romano: “Los observadores meteorológicos tienen una formación técnica de al menos dos años, más un año de práctica en campo. Además, están los meteorólogos, que tienen carreras universitarias —licenciaturas, doctorados— en universidades públicas como la UBA, La Plata o Córdoba. Es una inversión del Estado que luego se devuelve en conocimiento aplicado.”
LCV: ¿Trabajan de manera articulada con otros países?
Silvina Romano: “Sí, trabajamos en red porque el dato climático no reconoce fronteras. Hay coordinación regional para fenómenos que afectan a varios países.”
LCV: ¿Cuál es la diferencia entre tiempo y clima?
Silvina Romano: “El tiempo es el estado actual de la atmósfera, por ejemplo la temperatura en este momento. El clima es el comportamiento de esas variables a lo largo del tiempo, su interacción y cómo impactan en la vida y el ambiente. Es un sistema complejo que requiere monitoreo constante.”
LCV: ¿La inteligencia artificial puede reemplazar este trabajo?
Silvina Romano: “No. Detrás de la inteligencia artificial siempre hay recurso humano. Nosotros somos un organismo científico-técnico: la tecnología avanza, pero los especialistas se capacitan para acompañar ese avance. No podés dejar de observar ni de tomar decisiones humanas. Las decisiones las toman los meteorólogos y los especialistas.”
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Kelly Olmos: un análisis del Congreso, la reforma laboral y la morosidad con tarjetas de crédito
En un contexto de fuerte tensión política y deterioro social, la diputada nacional de Unión por la Patria por la Ciudad de Buenos Aires, Kelly Olmos, ofrece una mirada cruda sobre el presente del Congreso y el rumbo de las políticas públicas en Argentina. Con una trayectoria marcada por su formación en el peronismo, la legisladora reflexiona sobre la pérdida de calidad en el debate parlamentario, la creciente precarización laboral y el endeudamiento cotidiano de amplios sectores de la sociedad. En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Olmos también pone el foco en el desánimo social y reivindica el valor de la organización colectiva: “Nadie se salva solo”, afirma, como síntesis de una perspectiva política que busca reconstruir lazos en tiempos de fragmentación.
LCV: ¿Cómo es hoy estar en el Congreso de la Nación? ¿Cómo se transita ese lugar donde algunos le dicen “la rosca” y otros lo entendemos como diálogo político para construir acuerdos y sacar las mejores leyes?
Kelly Olmos: “Bueno, mirá, la realidad es que yo recién me inicio porque si bien ingresamos el 10 de diciembre, una vez que se aprobó el presupuesto se tomaron su tiempo para avanzar después, lamentablemente con la ley de flexibilización laboral y ahora con la ley de glaciares, y tardaron muchísimo. Todavía mañana recién se completaría la constitución de las comisiones, que son los ámbitos en donde de verdad se puede trabajar, porque las sesiones son el emergente de una tarea previa. Y la posibilidad, como vos decías, de construir acuerdos está en las comisiones. Ellos no quieren desarrollar eso porque han tomado la decisión de que su representación en el Congreso sea, de acuerdo a su propia definición, ‘cabezas de termo’. Es decir, seleccionaron gente dispuesta primero a probar y después a leer. Además, cuando describieron la función de sus bloques dijeron que querían gente que vaya y levante la mano por ellos. Y mientras hemos descubierto que no solo es eso, porque hay mucha prebenda: todo esto que apareció ahora con los créditos hipotecarios, más el sistema de asfixia de la coparticipación y su reemplazo por transferencias directas. Bueno, es todo toma y daca desde el punto de vista legislativo, lo que degrada la capacidad del Congreso de fortalecer el proceso democrático.”
LCV: ¿Qué siente una legisladora formada en la tradición del peronismo, en la cultura del debate, la formación y la discusión, frente a situaciones como errores básicos o actitudes provocadoras dentro del Congreso?
Kelly Olmos: “Impotencia no, lo que hay es mucha bronca. A veces yo misma me enojo de no contenerme adecuadamente, sacan lo peor de uno muchas veces. Pero es así: ellos quieren que la gente común aborrezca la política, se aparte, no preste atención. Así es más fácil para ellos resolver los temas que quieren resolver, que no los quieren debatir públicamente ni con transparencia. Todo eso que vos describiste hace a una escena que rechaza la gente y hace que diga ‘esto no lo miro’. Y si no lo mirás, lo que pasa es que ellos logran hacer pasar decisiones que con más debate público costarían.”
LCV: Hay una contradicción: se hacía una crítica histórica al peronismo por falta de formación, y hoy parece haber un orgullo en la ignorancia. ¿Cómo lo ves?
Kelly Olmos: “Es muy loco y contradictorio, porque por un lado hacen alarde de eso y por el otro lado, cada vez que habla Milei, se imposta como si fuera un doctor. Y el único doctorado que obtuvo es una berretada. A mí me generan mucha curiosidad: de dónde vienen y hacia dónde van, porque quieren ser el doctor pero discursean de manera que cualquiera que haya estudiado economía sabe que está mal. Son muy burdos y el planteo económico es muy lineal. Adam Smith contado por él es una trivialidad.”
LCV: ¿Qué te genera esta nueva etapa con la reforma laboral, donde hay artículos vetados por la Justicia? ¿Hay esperanza?
Kelly Olmos: “Yo creo que sí. Que la Justicia haya suspendido esa cantidad significativa de artículos demuestra palmariamente que eran inconstitucionales, porque la Constitución establece que las leyes sociales y laborales tienen que ser progresivas, es decir, mejorar las condiciones de vida. Y esta ley es totalmente regresiva, está destinada a demoler el sistema laboral, a precarizarlo más y sobre todo a abaratar y facilitar el despido.”
LCV: En el Congreso citaste una canción peronista en plena sesión. ¿Qué pasó en ese momento?
Kelly Olmos: “Era evidente que ellos iban a lograr sancionar la ley de flexibilización laboral que cínicamente denominaron de modernización, pero que mira al siglo XIX. Yo la verdad estaba desesperada por putearlos. No bajar los brazos, no explicar solamente —que lo hice—, porque expliqué la importancia de la negociación colectiva. Pero quería putearlos, así que dije ‘bueno, yo les canto esta’. Es una canción que aprendí de Delia Maldonado, una compañera que fue consejera nacional, militante de toda la vida, que estuvo presa en la proscripción del peronismo, y esto se escribió en la cárcel.”
LCV: Hoy muchas personas se endeudan incluso para comer. ¿Estás trabajando ese tema?
Kelly Olmos: “Sí, tuvimos una iniciativa legislativa acompañada por las autoridades del bloque, planteando la deuda con tarjetas de crédito, tanto bancarias como no bancarias. El objetivo es poner límites a los intereses y cargos, y generar financiamiento para poder pagar la deuda de manera cuotificada, con un plazo de 60 días para empezar a pagar, es decir, desahogar a la gente. Sobre todo en las no bancarias hay muy poca transparencia, y son maneras encubiertas de aplicar tasas usurarias.”
LCV: ¿Creés que ese proyecto puede avanzar en el Congreso?
Kelly Olmos: “Eso veremos. Estamos empezando a trabajarlo, el bloque tuvo muy buena reacción y creo que vamos a lograr acompañamiento de otros bloques. Además, en la ley de flexibilización laboral el gobierno puso un límite a la tasa de interés para el sector patronal en la financiación de indemnizaciones. Así que no pueden decir que no se puede poner límites: ya lo hicieron cuando les convino. No es un problema de intervencionismo, sino de a quién beneficia.”
LCV: Este contexto también genera desánimo social. ¿Qué se le puede decir a quienes están golpeados y pierden esperanza?
Kelly Olmos: “Yo tengo una sola cosa para decir: nadie se salva solo. Hay que volver a los ámbitos donde podemos vernos, reunirnos, organizarnos, porque eso es lo que nos da fortaleza. El aislamiento te destruye. Vayan a la unidad básica, a la asociación civil, al club, al comedor, al colegio de los chicos, pero no se queden solos.”
LCV: Para cerrar, ¿qué rol le asignás a la política en este contexto?
Kelly Olmos: “Creo que es imprescindible explicar, estar cerca de la gente y generar empatía para que todos sientan que su problema no es individual, que lo tenemos que resolver colectivamente, y que la política, la buena política, es la salida. Es la única salida.”
