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Ganaron los metrodelegados: la Ciudad los reconoció como sindicato y firmaron 25,5%
Este jueves,la Subsecretaría de Trabajo y la empresa Metrovías reconocieron al sindicato de los trabajadores del subte firmaron con ellos un acuerdo paritario del 25,5%. También dejarán de descontarle el 1% del salario para destinárselo a la UTA.
Después de meses de lucha, el gobierno de la Ciudad decidió poner fin al conflicto y desoir a la Nación, restituyendo la representación gremial a los auténticos trabajadores del subte.
Kike Ferrari, trabajador, delegado y escritor, festejó en su página de facebook el acuerdo: Quisieron liquidar a este sindicato. Y sin embargo, pese a los chetos que decían que no éramos nada, la empresa que se restregaba las manos, los medios que nos contaban las costillas y algunos compañeros que nos acusaban de cagones por no declarar la huelga general por tiempo indeterminado hasta que caiga el capitalismo mundial -con paciencia, inteligencia y coraje- le ganamos la pulseada al gobierno y la patronal. Nosotros, los trabajadores del subte, todos los trabajadores del subte, los de la dirección y los de la oposición y todos los demás, bancamos este conflicto prolongado y desgastante. Conseguimos todo lo que queríamos? Claro que no. Pero estamos acá, de pie. Y golpeando cono un solo puño.”
Fueron cinco meses de lucha en los que quisieron desfinanciar el sindicato, hubo trabajadores y delegados detenidos, amenazaron con desafueros y despidos. Pero debieron sentarse a negociar las paritarias con los auténticos representantes: los metrodelegados. Hoy todos festejan en el subte y advierten: “La lucha sigue”.
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Ernesto Alonso: «La selección nos recordó que Malvinas sigue siendo una causa del pueblo argentino»
En diálogo con Nora Anchart en La Columna Vertebral a Ernesto Alonso, excombatiente de Malvinas, fundador y director del CECIM La Plata. En la conversación repasó el vínculo construido entre el Centro de Ex Combatientes y la Selección Argentina, el significado de la bandera de Malvinas desplegada tras la consagración en el Mundial y reflexionó sobre la defensa de la soberanía nacional como una causa vigente.
LCV: Contame un poquito cómo nació el vínculo entre el CECIM y la Selección Argentina.
Ernesto Alonso: «Con la selección tenemos una relación que comenzó a través del preparador físico, Luis Martín, que es de La Plata. A partir de ese contacto empezamos a vincularnos y él se acercó al CECIM. Desde entonces mantuvimos una relación muy cercana. Tenemos en nuestra sede una camiseta de la selección campeona de la Copa América y también dos banderines de la AFA firmados por el cuerpo técnico. El año pasado, cuando volvimos a Malvinas para seguir el proceso de identificación de los soldados en el cementerio de Darwin, dejamos uno de esos banderines en la cruz mayor del cementerio argentino, como un homenaje y también por pedido del cuerpo técnico.»
LCV: Esa camiseta que tienen ustedes también está firmada por varios de los jugadores campeones. Frente a quienes descalificaban a la selección diciendo que era un grupo de millonarios ajenos a la realidad del país, ¿cómo interpretás vos el compromiso que demostraron?
Ernesto Alonso: «La selección demostró que es un grupo humano enorme. Son muchachos muy humildes. Si uno compara con otras épocas, cuando algunos jugadores parecían molestarse por tomar una bandera argentina, la diferencia es enorme. Luis Martín incluso nos pidió una bandera del CECIM para llevar al Mundial. Para nosotros hubo dos finales: una con Inglaterra y otra con Francia. La verdadera final fue con Inglaterra. Había una enorme carga simbólica y mucha presión alrededor de ese partido.»
LCV: ¿Qué tipo de presión percibían?
Ernesto Alonso: «La presión tenía que ver con volver a enfrentar a Inglaterra después de tantos años. Nosotros entendíamos que no era un partido más, aunque públicamente Scaloni dijera que sí porque era lo políticamente correcto. Por eso enviamos una carta al plantel, que después tomó estado público, donde les pedíamos que jugaran tranquilos, con el corazón, como siempre lo hacen. Les recordábamos que el pueblo argentino ya había encontrado una reparación simbólica en México 86, apenas cuatro años después de la guerra, y que esta vez disfrutaran del fútbol. Pero nosotros sabíamos que, emocionalmente, ese partido tenía un significado muy especial.»
LCV: En esos días también hubo una fuerte discusión por la presencia de símbolos vinculados a Malvinas y por las declaraciones del Gobierno nacional. ¿Cómo analizás esa situación?
Ernesto Alonso: «Este gobierno está muy alejado de cualquier defensa de la soberanía nacional y eso se refleja todos los días. El episodio con la ministra de Seguridad fue una muestra más. Todos los argentinos, desde el Presidente para abajo, tenemos el mandato constitucional de sostener el reclamo de soberanía sobre Malvinas. Nuestro país sigue siendo un país colonizado: los británicos ocupan cerca de dos millones de kilómetros cuadrados de territorio argentino y, después de 1982, ampliaron todavía más esa ocupación. Buena parte de las dificultades que atraviesa nuestro pueblo también tienen relación con esa realidad colonial. Lo que vemos hoy es una profundización de ese proceso.»
LCV: Quiero llevarte a un plano más personal. Cuando apareció la bandera con la inscripción ‘Las Malvinas son argentinas’ sobre el campo de juego, ¿qué sintió aquel excombatiente que conocí hace tantos años?
Ernesto Alonso: «Fue un impacto enorme. La cámara giró y de repente apareció esa bandera. Después vino toda la escena de los jugadores desplegándola con un respeto y una delicadeza impresionantes. Más tarde me enteré de que había sido pintada por hinchas que la arrojaron desde la tribuna. En ese momento sentí que aparecía Diego Maradona. Me lo imaginé levantándose la camiseta y mostrando el tatuaje de las Malvinas. A pesar de todas las posiciones contrarias a la soberanía que se escuchan desde algunos sectores del poder, apareció la verdadera argentinidad. Malvinas sigue movilizando desde la emoción y ahora el desafío es transformar esa emoción en una comprensión más profunda de por qué defendemos esa causa.»
LCV: ¿Creés que este gesto de la selección puede tener un impacto duradero?
Ernesto Alonso: «Sí, porque generó preguntas en las nuevas generaciones. Al día siguiente muchos chicos llegaron a la escuela preguntando qué significaba esa bandera y pudieron hablar de Malvinas en clase. Eso es maravilloso. Nosotros venimos trabajando muy fuerte dentro de una coalición en defensa de la tierra porque creemos que este gobierno ha puesto el territorio argentino en venta. Ojalá algún día podamos tener una foto junto a estos jugadores, porque entendieron el valor simbólico de Malvinas y ayudaron a que miles de chicos vuelvan a interesarse por esa historia.»
LCV: ¿Qué reflexión final te deja todo lo que ocurrió?
Ernesto Alonso: «Esta selección nos hizo sufrir, disfrutar y emocionarnos, pero sobre todo nos ayudó a comprender de qué hablamos cuando hablamos de Malvinas. Hay que seguir trabajando con las nuevas generaciones. Tengo un nieto de casi tres años que no quiere sacarse la camiseta de la selección y lo veo junto a otros chicos jugando vestidos de celeste y blanco. Ahí está el futuro. Pero también necesitamos un gran acuerdo político basado en la defensa de la soberanía nacional. Sin políticas soberanas va a ser muy difícil que la Argentina pueda salir adelante.»
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AMET Entre Ríos rechaza la reforma previsional impulsada por Frigerio y anticipa medidas gremiales y judiciales
En diálogo con Nora Anchart para La Columna Vertebral, el secretario general de AMET Entre Ríos, Jorge Besel, cuestionó el proyecto de reforma previsional impulsado por el gobierno de Rogelio Frigerio. Advirtió que la iniciativa implica un recorte de derechos para los actuales y futuros jubilados, denunció que reduce el haber previsional y confirmó que el gremio continuará con medidas de fuerza, gestiones legislativas y acciones judiciales si la ley es finalmente aprobada.
LCV: El gobierno de Entre Ríos, a cargo de Rogelio Frigerio, ha avanzado con una reforma previsional. Decime exactamente en qué consiste y cuál es la postura de ustedes.
Jorge Besel: «En realidad, el proyecto fue aprobado por el Senado y ahora pasa a la Cámara de Diputados. Está claro que allí el gobernador tiene mayoría, por lo que, si bien seguimos insistiendo para que esta reforma no salga porque para nosotros es muy negativa, tanto para los jubilados actuales como para quienes nos vamos a jubilar en los próximos años, sabemos cuál es el escenario político. Nosotros cuestionamos desde el inicio la forma en que el gobernador presentó la iniciativa. Primero difundió un documento con supuestos ejes de discusión que no constituían un proyecto de ley y recién diez días antes de su ingreso a la Legislatura apareció el texto definitivo. Es un proyecto elaborado por la Fundación Mediterránea de Córdoba, muy parecido a las reformas que ya se implementaron en Córdoba y Santa Fe, con la misma orientación política. La semana pasada estuve justamente en Córdoba con compañeros y abogados analizando las presentaciones judiciales que allí realizaron contra esa reforma. Nosotros estamos estudiando hacer lo mismo en Entre Ríos si finalmente Diputados aprueba la ley. Uno de los principales cambios es que hoy en Entre Ríos existe el 82% móvil, es decir, un jubilado cobra el 82% del salario del trabajador activo. Con esta reforma ese porcentaje caería aproximadamente al 65 o 66%, aunque todavía no hay una cifra definitiva. Eso implica perder entre 12 y 13 puntos del haber jubilatorio. Además, se amplía el período para calcular el promedio salarial: en lugar de tomarse los últimos diez años pasarían a considerarse los últimos quince. También se le otorgan facultades extraordinarias al gobernador y al presidente de la Caja de Jubilaciones, algo con lo que no estamos para nada de acuerdo porque entendemos que es inconstitucional y que esas atribuciones corresponden a la Legislatura. En síntesis, no es un proyecto que mejore la calidad de vida de los jubilados ni de quienes nos vamos a jubilar. Muy por el contrario, atenta contra la posibilidad de llegar al final de la vida laboral con una jubilación que permita vivir con tranquilidad.»
LCV: ¿Qué acciones van a llevar adelante para intentar impedir esta reforma? ¿Ya es un tema definido o todavía creen que puede frenarse? ¿Y qué camino quedaría si finalmente se aprueba?
Jorge Besel: «Hoy estamos llevando adelante una medida de fuerza y no hubo inicio de clases en Entre Ríos. El paro responde, por un lado, al rechazo de esta aprobación en el Senado y, por otro, a la propuesta salarial del Gobierno provincial, que tampoco estuvo a la altura de las circunstancias. El gobernador había prometido que los salarios no iban a perder frente a la inflación, pero ya estamos alrededor de quince puntos por debajo en lo que va del año entre los aumentos otorgados por decreto y la evolución del proceso inflacionario. En relación con la reforma previsional, vamos a seguir trabajando con los diputados para intentar convencerlos de que no aprueben este proyecto. Paralelamente, ya estamos trabajando con nuestros abogados porque entendemos que tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo tienen la decisión política de avanzar con esta iniciativa. Si no logramos frenarla en la Legislatura, iremos a la Justicia porque, según nuestros asesores legales, existen varios artículos que son inconstitucionales. Además de la protesta, también presentamos un proyecto alternativo para generar recursos destinados a la Caja de Jubilaciones mediante distintas fuentes de recaudación, modificaciones impositivas y una reorganización de partidas presupuestarias. Esa propuesta fue presentada en la Legislatura como una alternativa para fortalecer el sistema previsional sin recortar derechos, pero lamentablemente los legisladores no avanzaron en su tratamiento.»
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Alejandro Gramajo, sec.gral UTEP: «La unidad es el camino para frenar el ajuste»
En diálogo con Nora Anchart en La Columna Vertebral, Alejandro Gramajo afirmó que la Selección argentina dejó una enseñanza que trasciende al fútbol: el valor del trabajo colectivo, la solidaridad y la identidad popular. A partir de esa reflexión, el dirigente de la UTEP planteó la necesidad de trasladar esa experiencia de unidad a la defensa de los derechos de los trabajadores y los jubilados, y confirmó que este miércoles 22 de julio la organización participará de una movilización junto a la CGT y las dos CTA como parte de un plan de lucha que continuará en las próximas semanas.
LCV: ¿Cómo viviste el día de ayer y qué le querés decir a nuestra Selección?
Alejandro Gramajo: «Como todos los argentinos y argentinas, con el dolor de no haber podido ganar la final, pero también con un enorme orgullo por esta Selección. Nos enseñó que se puede pelear hasta el último minuto y que lo más importante es el trabajo colectivo. Más allá de tener al mejor jugador del mundo como capitán, lo que distinguió a este grupo fue la construcción colectiva. Durante estos años mostraron lo mejor de la Argentina: jóvenes humildes, esforzados, que nunca olvidaron de dónde vienen. Ellos mismos dijeron que muchos de sus triunfos eran para quienes no llegan a fin de mes o no tienen trabajo. Saben que cada victoria les regaló una alegría a millones de argentinos. Por eso, aunque exista la tristeza de haber perdido la final, también queda la satisfacción de haber sido contemporáneos de un grupo extraordinario que nos dio tantas alegrías y tantas conquistas.»
LCV: Hay quienes, tanto desde la derecha como desde la izquierda, sostienen que el Mundial fue una distracción frente a los problemas sociales. ¿Qué les respondés?
Alejandro Gramajo: «La mejor demostración de que esa mirada está equivocada fue lo que hicieron los propios jugadores. Después del triunfo frente a Inglaterra volvieron a poner en agenda mundial la causa de Malvinas con un gesto tan sencillo como mostrar una bandera. No solamente los argentinos hablaron otra vez de Malvinas, sino el mundo entero. Además, quienes más sufren las dificultades económicas también tienen derecho a un momento de felicidad, a abrazarse con sus familias, con sus amigos y con sus compañeros. El fútbol y los deportes populares son parte de nuestra cultura y de nuestra identidad. Ayer, aun después de perder la final, el pueblo salió a agradecerles porque nos hicieron vivir momentos hermosos. Pensar que una persona no puede emocionarse, reírse o disfrutar porque atraviesa dificultades económicas es desconocer la condición humana. Justamente la lucha por mejores condiciones de vida también necesita del amor, de la alegría, del encuentro y de la esperanza. En la construcción política nunca puede perderse ese sentido humano.»
LCV: También marcabas que tanto Maradona, Messi como el papa Francisco nunca perdieron esa identidad popular.
Alejandro Gramajo: «Exactamente. Argentina le ha dado al mundo figuras extraordinarias como Diego Maradona, Lionel Messi y el papa Francisco, cada uno desde lugares distintos, pero todos mantuvieron intacta su humanidad y su identidad. Diego nunca dejó de ser el pibe de Villa Fiorito que enfrentaba al poder; Messi, aun habiendo ganado todo, sigue acordándose de quienes no llegan a fin de mes; y el papa Francisco, hasta el último día de su vida, defendió a los migrantes y a los sectores más vulnerables. Lo mismo ocurre con muchos de estos jugadores, que reivindican con orgullo sus orígenes humildes, las madres empleadas domésticas, los padres obreros y las historias de esfuerzo. Cuando algunos los descalifican por ser millonarios o por expresar su fe, me parece que están reproduciendo una forma de pensar, tanto desde cierta derecha como desde cierta izquierda, que terminó abonando el terreno para fenómenos tan preocupantes como el de Javier Milei.»
LCV: ¿Creés que esa sensibilidad que despertó la Selección puede trasladarse a la defensa del trabajo y de los derechos sociales?
Alejandro Gramajo: «Sí, creo que es posible porque todo forma parte de un proceso. Cada uno, desde el lugar que ocupa, ya sea en un medio de comunicación, en una organización social, sindical, política o incluso desde el deporte, tiene la responsabilidad de transformar esas experiencias colectivas en conciencia. Así como la Scaloneta o el papa Francisco dejaron enseñanzas con su ejemplo y con su práctica, nosotros tenemos que procurar que esa energía no se apague cuando termina un campeonato. Tiene que convertirse en un proceso que contagie, eduque y fortalezca el compromiso de quienes tenemos responsabilidades públicas o sociales. La tarea es hacer que toda esa experiencia de unidad y de solidaridad no haya sido en vano.»
LCV: Contanos cómo será la movilización del miércoles y cómo se fue construyendo la unidad entre la UTEP, la CGT y las CTA.
Alejandro Gramajo: «La articulación entre nuestras organizaciones viene desde mucho antes y se profundizó durante estos años tan difíciles. En distintos momentos logramos acciones conjuntas y en otros no, pero siempre buscamos construir unidad frente al avance sobre los derechos de nuestro pueblo. La pelea contra la reforma laboral fue un punto importante de encuentro y, una vez terminado el Mundial, entendimos que era necesario retomar una agenda común. En esta oportunidad decidimos acompañar de manera conjunta a los jubilados, que vienen dando un ejemplo enorme de resistencia porque, con más o menos participación, todos los miércoles sostienen su jornada de lucha. Por eso impulsamos esta primera acción junto con la CGT y las CTA, pero también estamos trabajando en una hoja de ruta que contemple nuevas movilizaciones para mantener la unidad en la acción y visibilizar los problemas que atraviesa la mayoría de nuestro pueblo. Entre ellas, estamos organizando una movilización al Ministerio de Economía para mediados de agosto.»