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Negacionismo: el verdadero virus de Nordelta.
En el barrio privado de Nordelta, la gripe está a la orden del día. En las farmacias de la zona los medicamentos más vendidos son aquellos indicados para combatir estados febriles, tos o resfríos. Es sabido que los síntomas del coronavirus son similares y, si se tiene en cuenta que decenas de habitantes del barrio viajaron a Europa en las vacaciones, el miedo se impone. Más aún cuando el colegio Cardenal Pironio, ubicado dentro del barrio, emitió, este lunes, un comunicado informando que una familia optó por permanecer en cuarentena junto a sus cuatro hijos, alumnos de la escuela, al confirmar que el tío de los niños había contraído coronavirus en Boston y se encuentra internado en el Ottamendi. “Lo vimos hace 10 días por lo que quedarían 4 días más, pero por las dudas y el bien de todos decidimos que los chicos no vayan al colegio y quedarnos en casa”, comentó la mamá a la revista del barrio Locally.
Sin embargo, el resto de su población prefiere negar lo evidente. Según el portal Ambito.com: «Lo que realmente preocupa -y molesta- es que los viajantes no quieren ponerse en cuarentena por cuenta propia, y que tampoco dejan que sus empleados domésticos con los que tuvieron contacto pierdan días de trabajo. Aunque tengan amparo legal.» No hay Ley -ni autoridad alguna- que pueda decirle a la vecindad VIP qué pueden hacer. Es decir, prefieren poner en riesgo al país entero antes de ver cercenada su libertad.
Entre tanto, el resto de los colegios del barrio analizan si suspenden las clases o aplican un sistema de estudio virtual hasta que aclare el panorama.
El condominio también tomó sus medidas. Un comunicado llama a la solidaridad y responsabilidad de los vecinos para evitar la expansión del virus. Entre las medidas adoptadas sugiere «evitar todo tipo de contacto con dispositivos de uso masivo», entre ellos el teclado electrónico de seguridad del ingreso al barrio en el que deben colocar su PIN. Por lo tanto, desde el 10 de marzo se anulará ese sistema y en horarios nocturnos será el guardia de la puerta quien les permitirá entrar.
Claro que ‘solidaridad y responsabilidad’ no son las virtudes más comunes entre tan Very Importants Residents. Gente habituada a controlar que no entre un ‘enemigo’ de afuera, pero no ve los que tiene en su propia casa.
Negar no cuesta nada pero daña a la salud. Quizás por esa razón, uno de los más lujosos barrios del país tiene varios centros para tratar los ataque de pánico, según indica el sitio especializado Mundo Psicólogos: «Son momentos de gran angustia y miedo que, por lo general, van acompañados de reacciones físicas. Es de fundamental importancia tratar el problema con la ayuda de un profesional idóneo. Este listado muestra 3 centros de ataques de pánico en Nordelta».
Y no es para menos. En una escenografía digna de la película The Truman Show, cohabitan personajes como Jorge López y sus bolsos junto a Marcelo Longobadi y sus editoriales. También pueden toparse con reconocidos narcos, como los colombianos Jesús Yepez Gaviria y los hermanos John y Anthony Grajales, o a la familia del mismísimo Henry de Jesús Londoño, alias “Mi Sangre” (quienes después se mudaron a otra lindura como El Sauce). Un barrio digno de Hollywood, un barrio irreal, que simula el paraíso mientras convierte la región en un infierno, un barrio en el que se te caen los aviones en la cabeza o los chicos se ahogan en sus decorativas fuentes a bordo de un auto. No todo es malo en el mundo Nordelta, allí, alguna vez, encontraron refugio personajes populares como Adrián Suar, Facundo Arana o Martín Caparrós. Barrio Netflix, si los hay.
Su creador, dueño y presidente, Eduardo Costantini, sostuvo alguna vez en «Hola Chiche»: «En Nordelta viven 25 mil personas, y hay mil extranjeros, y los que están es porque buscan seguridad. En un reportaje, Mi Sangre dice que él eligió Nordelta y que viajaron de Colombia dos personas para matarlo y la seguridad de Nordelta funcionó a la perfección. Era una buena y una mala noticia». Al menos así lo reproduce el diario Los Andes.
Causa gracia pero, lamentablemente, no es ficción. Esa gente existe y es real.
Todavía está fresca en la memoria la lucha de las empleadas domésticas de Nordelta que denunciaron que la empresa de ómnibus Mary Go las discriminaba y dejaba a pie porque sus patronas decían que tenían ‘mal olor’. O la rebelión del mate contra ‘la cheta de nordelta’ a quien le molestaba que se juntaran a matear en los alrededores. Así como las casas de narcos y estafadores.
Nordelta tiene sus propias reglas, pero no hay regla que pueda poner en riesgo la salud de toda la población. Hoy el gobierno anunció que serán sancionados aquellos que por irresponsabilidad no informen que estuvieron en países de riesgo y realicen la cuarentena indicada. Así como sus empleados.
L.G.C.
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EPPUR SI MUOVE! del 13 al 17 julio. “EL COLMO. OFRECEN PAGAR INDEMNIZACIONES CON PAPEL HIGIÉNICO. Síntesis LCV de noticias gremiales y sociales, por Alberto Nadra.
caracterización es importante porque permite dimensionar la escala del problema que ahora comienza una nueva etapa ya que, desde este mes de julio, el basural dejó de recibir residuos y el municipio empezó a derivar el 100% de la basura domiciliaria al sistema de CEAMSE. Debajo de la superficie quedan 50 años de residuos acumulados; procesos de descomposición todavía activos; riesgo de lixiviados; generación de gases y un pasivo ambiental cuya dimensión real deberá ser estudiada y monitoreada durante años.
protesta apunta a exigir una solución al reclamo salarial y a que la empresa convoque a una mesa de diálogo que permita avanzar en un acuerdo.Desde la APPyJC remarcaron que continuarán con las medidas hasta obtener respuestas concretas sobre la situación salarial de los trabajadores alcanzados por el reclamo.
medida fue adoptada luego de que la distribuidora Camuzzi interrumpiera completamente el abastecimiento de gas destinado al funcionamiento de los hornos y las líneas de producción de la fábrica.
este modo, acumulan una caída de 8,4% en los últimos doce meses y de 40,5% desde noviembre de 2023.
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Rodolfo Aguiar denunció que el ajuste en la CNEA es «un golpe al corazón del plan nuclear argentino»
Mientras el Gobierno nacional profundiza el ajuste sobre el Estado, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una nueva ola de despidos que, según denuncian los trabajadores, pone en riesgo el desarrollo científico y tecnológico del país. En diálogo con La Columna Vertebral, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, analizó la situación de la CNEA, cuestionó el modelo económico del gobierno de Javier Milei, defendió el rol estratégico del Estado y llamó a profundizar el plan de lucha de los trabajadores estatales. Además, trazó un paralelismo entre el contexto actual y algunos de los episodios más oscuros de la historia argentina, como la Noche de los Bastones Largos y la Noche de las Corbatas.
LCV: ¿Cómo andás? Bueno, andan moviditas las cosas en el sector de los empleados públicos, con el enorme avasallamiento en la Comisión Nacional de Energía Atómica. No solo por los despidos, sino también por la forma en que se están llevando adelante. Contanos un poco cómo están las cosas.
Rodolfo Aguiar: «La verdad es que, en medio del Mundial, recrudecen los ataques al Estado y a sus trabajadores. No pasa en ningún otro país del mundo lo que está ocurriendo en la Argentina. Todos los Estados planifican el desarrollo de su energía nuclear; aquí, por el contrario, se intenta desguazar y desmantelar la Comisión Nacional de Energía Atómica, un organismo prestigioso con más de cien años de historia. Este intento de despedir de manera ilegal a trabajadoras y trabajadores con muchos años de antigüedad es un golpe al corazón mismo del plan nuclear argentino. La CNEA produce conocimiento, desarrolla tecnología nuclear propia, participa del diseño y la construcción de reactores nucleares y de la generación de energía. Además, desarrolla aplicaciones destinadas al diagnóstico y tratamiento de distintas enfermedades. No estamos frente a cualquier hecho. Estos despidos están directamente vinculados con otras iniciativas que impulsa el Gobierno, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que pretende subordinar a nuestro país a los intereses de las grandes multinacionales.»
LCV: Corría el año 1966 cuando se produjo la Noche de los Bastones Largos, con la irrupción de las fuerzas de seguridad en las universidades y el desplazamiento de cientos de científicos, muchos de los cuales debieron exiliarse. A más de sesenta años de aquel episodio, ¿estamos viviendo una situación similar, aunque en democracia?
Rodolfo Aguiar: «Sin lugar a dudas. Después de más de seis décadas nos encontramos nuevamente defendiéndonos de un régimen que llegó al Gobierno por el voto popular, pero con el mismo programa económico de la última dictadura militar bajo el brazo. Hoy quieren privatizarlo todo y para imponer ese modelo recurren a un protocolo represivo que demuestra que este proyecto de país no puede avanzar sin represión. Es un modelo en el que no tenemos lugar los trabajadores ni los jubilados. Pero tampoco la están pasando bien los comerciantes, que se funden; los pequeños y medianos empresarios; los productores; ni las economías regionales, que están siendo devastadas. Milei está siendo más letal que el COVID en términos económicos. Durante la pandemia cerraron alrededor de 14.000 empresas; ahora ya contabilizamos 27.000 cierres en apenas dos años y medio. En aquel momento la capacidad industrial instalada rondaba entre el 55 y el 60 por ciento; hoy apenas llega al 40 por ciento. Y mientras durante la pandemia se perdieron alrededor de 114.000 puestos de trabajo, ahora ya fueron destruidos más de 300.000 empleos registrados entre el sector público y el privado. Tenemos que frenar este desastre.»
LCV: Hoy, 6 de julio, también se conmemora un nuevo aniversario de la Noche de las Corbatas, cuando la dictadura secuestró y asesinó a abogados laboralistas. En la actualidad este Gobierno también intenta avanzar sobre la justicia laboral. ¿Dónde pueden reclamar hoy los trabajadores y los sindicatos?
Rodolfo Aguiar: «En primer lugar, hay que reafirmar que la estrategia debe ser confrontar con Milei en todos los planos. No solo desde la acción sindical y el trabajo parlamentario, articulando con los distintos bloques del Congreso, sino también desde el plano judicial. Desde ATE hemos conseguido logros importantes: logramos frenar decretos que buscaban la reestructuración, la fusión y el cierre de organismos del Estado, con el consecuente despido de trabajadores, como ocurrió con el INTA y el INTI. Creo que los abogados y las abogadas que decidieron ponerse del lado de los trabajadores cumplen un rol fundamental. No se puede estar de los dos lados del mostrador. En ATE nos enseñan desde que uno es delegado que tiene que elegir si quiere que lo aplaudan los jefes o los compañeros de trabajo, porque las dos cosas al mismo tiempo no son posibles. Sin embargo, hay una dirigencia sindical que cree que puede cosechar ambos aplausos y transita los grises. Eso no existe. En este nuevo aniversario de la Noche de las Corbatas debemos homenajear a aquellos abogados laboralistas que eligieron estar del lado de los más débiles, aunque no siempre sea el camino más rentable para ellos.»
LCV: ¿Hay posibilidades de que los trabajadores despedidos de la CNEA sean reincorporados?
Rodolfo Aguiar: «Yo siempre creo que sí. La resignación no hace historia. Si hace doce, catorce o dieciséis años, cuando me tocaba ser secretario general de ATE en mi provincia, me hubieran dicho que era imposible reincorporar trabajadores despedidos, hoy no tendría la responsabilidad nacional que tengo. Siempre existen posibilidades y todo depende de la fuerza de la lucha, de la capacidad que tengamos para sostener las distintas acciones que vayamos resolviendo. Lo que ocurre en la CNEA abre la posibilidad de avanzar hacia una nueva huelga general, un nuevo paro nacional de estatales, para seguir desgastando a este Gobierno. Algunos nos dicen que somos destituyentes, pero no es así. Lo que ocurre es que no comparto esa idea repetida por muchos dirigentes políticos de que hay que desear que al Gobierno le vaya bien porque así nos irá bien a todos. Eso es falso. Si a Milei le va bien con las ideas que está llevando adelante, a la inmensa mayoría del pueblo argentino le va a ir muy mal. Por eso nuestro trabajo es seguir generando las condiciones para que la sociedad rechace este modelo. Escucho ahora a algunos dirigentes de la CGT decir que recién ahora están dadas las condiciones para salir a la calle. Yo me pregunto de dónde creen que surgieron esas condiciones. ¿Cayeron del cielo? ¿Son producto de la magia? No. Las condiciones se construyen con cada una de las acciones que fuimos capaces de llevar adelante desde el 10 de diciembre de 2023. Y es sobre ese plan de lucha que vamos a seguir avanzando.»
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Daniel Yofra: «No fui invitado a debatir el plan de lucha con la CGT»
En diálogo con La Columna Vertebral, el secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros analizó la naturalización de la corrupción, cuestionó las políticas del gobierno nacional contra la clase trabajadora, defendió las paritarias del gremio y reclamó un plan de lucha con medidas más contundentes por parte de la CGT.
LCV: ¿Qué pensás de esto de Trump, que recién acabo de leer, sobre haber reconocido que le pidió directamente a la FIFA que le levantaran la sanción a un jugador para que pudiera jugar esta noche?
Daniel Yofra: «Es la impunidad que tienen estos personajes de la política actual, que se creen dueños del mundo. Siempre hicieron estas cosas, pero antes las ocultaban; ahora directamente te las cuentan. Hacen sus necesidades con la puerta abierta. Me hizo acordar a una canción de Serrat. Es la misma impunidad grosera y berreta que mostró Adorni cuando contaba todo lo que compraba a plena luz del día.»
LCV: El problema es que la sociedad parece acostumbrarse a normalizar todo eso. Incluso quienes critican la corrupción se ríen de estas situaciones. ¿Qué nos pasa? ¿Estamos anestesiados?
Daniel Yofra: «Después se quejan cuando aparecen gobiernos que perjudican a mucha gente, pero eso es justamente lo que son estos tipos: personas a las que no les importa la humanidad. La sociedad está anestesiada porque naturaliza este tipo de conductas. Como no invadieron un país o no mataron a nadie, parece que todo quedara reducido a un chiste de un político grosero. Mientras tanto invaden Palestina, atacan Irán y mueren miles de inocentes. Evidentemente para gran parte de la comunidad internacional eso tampoco parece ser tan grave.»
LCV: A mí me parece que lo de Adorni pegó en la línea de flotación del Presidente y de su hermana porque es algo tangible. Una persona que gasta ocho millones de pesos en sábanas mientras mucha gente abre la heladera y tiene apenas una cebolla y un limón hasta fin de mes.
Daniel Yofra: «La impunidad funciona de esa manera, sobre todo cuando quienes gobiernan sienten que tienen protección. Los jueces miran para otro lado, la sociedad muchas veces no reacciona, los sindicalistas no gritamos lo suficientemente fuerte y tampoco existe una oposición política que enfrente seriamente estas cosas. Entonces se sienten liberados para hacer y decir cualquier cosa. En algún momento la van a pagar, pero hoy se ríen de todo. Adorni, por ejemplo, se burló de los periodistas acreditados en Casa Rosada diciendo que habían despedido a más de 60.000 trabajadores del Estado y que estaban para festejarlo. Después aparecen los gastos millonarios en sábanas y parece que tampoco pasa nada. Todo eso termina generando una consecuencia muy grave: la sociedad empieza a creer que cualquier cosa está permitida. Esta impunidad supera ampliamente a la que vimos durante el menemismo. Por eso tenemos que empezar a buscar dirigentes que además de ser honestos sean personas cultas, con sensibilidad y empatía. No podemos seguir teniendo presidentes tan incultos porque eso termina degradando también a quienes los rodean.»
LCV: Aunque para muchas chicas el modelo de éxito parezca ser el de los cajones con dólares de Jesica Cirio.
Daniel Yofra: «Yo creo que los principales modelos siguen siendo los padres, la familia, los seres queridos y los amigos. Pero también es cierto que vivimos en una sociedad muy rota, donde varias generaciones crecieron sin ver a sus padres levantarse temprano para ir a trabajar, no porque no quisieran hacerlo sino porque no había trabajo. Se rompió esa imagen del esfuerzo cotidiano. Entonces aparecen las falsas salidas: las criptomonedas, las apuestas, la ludopatía o la idea de hacerse rico rápidamente. Al mismo tiempo se instala el discurso de que el trabajador es pobre porque no trabaja, cuando la realidad demuestra exactamente lo contrario. Hoy la enorme mayoría de los trabajadores vive con enormes dificultades. Frente a eso, quienes todavía conservan una mirada crítica tienen que levantar la voz porque son muchos más los que piensan correctamente que esa minoría de incultos que intenta imponer estos modelos.»
LCV: Estamos hablando con Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros. Hay una embestida del gobierno contra los convenios colectivos de trabajo. ¿Fueron convocados ustedes para discutir su convenio? ¿Cuál sería la postura del sindicato?
Daniel Yofra: «El ataque del gobierno no se limita a los convenios colectivos. Desde diciembre de 2023 le declaró la guerra a la clase trabajadora con la llamada modernización laboral. El resultado está a la vista: más de 25.000 pymes cerradas, más de 320.000 trabajadores despedidos y una creciente precarización laboral. En nuestro caso, tanto el gobierno como las empresas saben perfectamente que nosotros no vamos a incorporar al convenio ningún artículo que implique retroceder en derechos laborales. Eso no va a pasar. Sería como pedirnos que bajemos los salarios porque la mayoría de los trabajadores del país es pobre. Nosotros no tenemos inconvenientes en actualizar el convenio, de hecho lo hacemos desde hace muchos años incorporando mejoras como los comités mixtos de seguridad e higiene, incluso en provincias donde ni siquiera existe legislación sobre el tema. Las empresas no necesitan precarizar para producir. Lo que necesitan es consumo interno, políticas que favorezcan la producción nacional y resolver otros problemas estructurales. La precarización laboral únicamente sirve para explotar todavía más a los trabajadores.»
LCV: Ustedes cerraron una paritaria muy importante. ¿Cómo lograron ese acuerdo y cuál es hoy el salario mínimo de un trabajador aceitero?
Daniel Yofra: «El salario inicial quedó en aproximadamente 2.500.700 pesos a partir del primero de julio y llegará a 2.720.000 pesos desde septiembre para la categoría más baja. Eso no surgió de un día para otro. Hace más de veinte años que venimos construyendo conciencia entre los trabajadores sobre cuál debe ser el salario que permita cubrir las nueve necesidades establecidas por la Ley de Contrato de Trabajo y el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Las patronales estuvieron muy agresivas durante esta negociación e incluso intentaron desacreditar personalmente a los dirigentes del gremio difundiendo información falsa sobre los aportes sindicales. Sin embargo, nunca hablaron de las necesidades de los trabajadores, que incluso sostuvieron la producción durante la pandemia porque fueron declarados esenciales. Nosotros no íbamos a resignar el salario por un capricho del gobierno ni por la avaricia empresaria. Lo que realmente nos respalda es la conciencia y el apoyo de nuestros trabajadores.»
LCV: Para terminar, ¿qué pensás del plan de lucha acordado por la CGT y las CTA, con una estrategia de acciones progresivas, al estilo francés?
Daniel Yofra: «Conozco los detalles de ese plan porque en algún momento me iban a convocar para discutirlo, aunque finalmente no ocurrió. Desde mi punto de vista, un plan de lucha sin huelga es insuficiente. Hay sectores que vienen padeciendo desde hace mucho tiempo y este gobierno sigue golpeando a los más vulnerables: jubilados, trabajadores desocupados, personas con discapacidad y trabajadores pobres. La CGT debería adoptar medidas mucho más contundentes porque los tiempos de quienes no pueden poner un plato de comida sobre la mesa no son los mismos que los tiempos de algunos dirigentes sindicales que creen que todavía no existen razones para convocar a una huelga. Se puede sostener un plan de lucha durante meses esperando las elecciones del año próximo, pero quien hoy no puede alimentar a sus hijos no tiene ese tiempo. La respuesta tiene que ser ahora.»