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La Columna Vertebral

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Entrevistas

«Tiene que haber una política de Estado para la comunicación popular»

Luis Cáceres, secretario general de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina, charló con Nora y Laura sobre el Día del Ladrillero, las políticas implementadas por el sector durante la cuarentena y la necesidad de una comunicación popular.

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Eduardo Setti: “La combinación de salarios que pierden poder adquisitivo y despidos está destrozando el consumo” el consumo”

Eduardo Setti, economista y exsecretario de Finanzas del Ministerio de Economía, analizó la caída del consumo en la Argentina a partir de datos de la Fundación Encuentro. También cuestionó el nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales y advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

LCV: Eduardo, venimos de hablar con CAME sobre la caída del consumo por el Día de la Madre. ¿Cuál es tu percepción de lo que está pasando?

Eduardo Setti: «Mi percepción es que el consumo está cayendo, especialmente el consumo masivo. Desde la Fundación Encuentro elaboramos un informe que permite observar la situación. Desde 2023, las ventas de supermercados acumulan una caída del 15,8%. Si comparamos con el mismo período del año anterior, la caída es del 7%. Por regiones, el NEA registra una caída del 32% y el NOA del 27%. Las regiones que menos retrocedieron son la Pampeana, con un 11,2%, y la Patagonia, con un 10,9%. Las 24 jurisdicciones registran caídas. Incluso Neuquén, que suele presentarse como una provincia con buenos indicadores económicos, muestra una baja del 3,1% en las ventas de supermercados. Formosa es la que tiene el peor registro, con una caída del 39,3%.»

LCV: Se habla de que Neuquén tiene mejores indicadores de empleo y actividad. ¿Cómo se explica que también caigan las ventas de supermercados?

Eduardo Setti: «Hay que distinguir los indicadores. En Neuquén puede haber crecido algo el empleo privado, pero los datos que estoy mencionando corresponden a las ventas de supermercados, es decir, al consumo de productos de primera necesidad. Son mediciones distintas. El empleo puede mostrar una evolución y el consumo masivo otra.»

LCV: ¿Cuál es la explicación de esta caída del consumo?

Eduardo Setti: «Es parte del modelo económico. Los salarios registrados pueden mostrar una evolución cercana a la inflación, pero cuando los comparamos con los servicios regulados —transporte, electricidad, gas y otros gastos— vemos que pierden poder adquisitivo. Según las regiones, esa pérdida se ubica entre el 27,5% y el 38,5%. Esos gastos ocupan cada vez una mayor proporción del salario. Por eso, aunque los indicadores oficiales muestren que los salarios acompañan a la inflación, en la vida cotidiana las familias sienten que cada vez les cuesta más llegar a fin de mes.»

LCV: Los trabajadores pagan más por viajar y por los servicios, mientras las paritarias se negocian con aumentos muy pequeños. En esas condiciones, es evidente que el dinero no alcanza.

Eduardo Setti: «Exactamente. A eso se suma la informalidad laboral, que también implica pérdida de poder adquisitivo, y los despidos que se están produciendo. La combinación de salarios que pierden poder adquisitivo, mayores costos y despidos está destrozando la capacidad de consumo de los argentinos. Mientras continúe este modelo, probablemente vamos a seguir viendo ese deterioro. Además, estamos sosteniendo un tipo de cambio atrasado mediante endeudamiento privado, lo que complica las posibilidades de mejorar el nivel de actividad económica.»

LCV: Hay trabajadores que sienten que cada mes tienen que destinar más dinero para poder ir a trabajar. El transporte y los servicios aumentan, pero el salario no acompaña. A veces parece que la única manera de ahorrar es no moverse.

Eduardo Setti: «Es así. Hay sectores, como los empleados públicos, a los que incluso les quitaron beneficios vinculados con las horas extras y que tienen salarios muy por debajo de la línea de pobreza. En algunos casos no solamente no reciben aumentos suficientes, sino que sufren una pérdida directa de ingresos.»

LCV: ¿Qué pensás del régimen de retiro voluntario para los empleados estatales que se aprobó por decreto?

Eduardo Setti: «Creo que es más de lo mismo. Como no gestionan y no hay programas estatales en funcionamiento, pareciera que sobra gente en el Estado. Pero no es que sobren trabajadores o que no tengan capacidad para trabajar: el problema es que el Estado está sin gestión en muchas áreas. El Estado tiene que gestionar y hacerlo bien. Tiene que ser eficiente y contar con la cantidad de trabajadores que necesita, pero quienes están tienen que poder trabajar y cumplir sus funciones. Por eso, me parece que esta medida es un atropello más contra los trabajadores del sector público.»

LCV: El propio presidente dijo que iba a seguir golpeando a los empleados públicos y licuando sus salarios.

Eduardo Setti: «Sí. Lo anuncia, lo hace y lo publicita. Además, está el problema de la salud mental, que va de la mano de la situación económica. Estas políticas afectan muchísimo a las familias. Conozco casos de trabajadores del sector público que están descompuestos, llorando o desesperados porque no saben cómo van a seguir adelante. De un día para el otro les dicen que van a perder una parte importante de sus ingresos. Es una situación muy complicada y muestra una enorme falta de empatía.»

LCV: Para terminar, te pido una perspectiva positiva. ¿Hay alternativas para salir de esta situación?

Eduardo Setti: «Hay alternativas. La situación se vuelve cada vez más complicada y, cuando se atrasa el tipo de cambio, las salidas pueden ser más dolorosas. Pero no es cierto que no existan programas económicos alternativos. Hay varios, con viabilidad, que contemplan a la gente. Se puede pensar en una recomposición económica con variables estables y con la población adentro. La salida no es seguir dejando gente afuera, sino incluir a todos y trabajar en una misma dirección. No es verdad que la Argentina sea un país para el 50% de la población y que el resto no sirva. Hay otras alternativas y se puede construir un programa económico que tenga a la gente como parte central.»

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Sergio Rivolta, Asociación Bancaria Rosario: «Nación Servicios privatizó el trabajo que hacían los compañeros”

El Ministerio de Trabajo de Santa Fe dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles tras el despido de 22 trabajadores de Nación Servicios, empresa perteneciente al Banco Nación. Sergio Rivolta, secretario general de la Asociación Bancaria de Rosario, pasó por La Columna Vertebral donde habló sobre la exigencia del sindicato sobre la reincorporación de todos los afectados y denuncia el traslado de tareas hacia empresas privadas.

 

LCV: Sergio, contanos en qué situación están ahora.

Sergio Rivolta: Hoy al mediodía tuvimos una audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo de la provincia, a raíz de los 22 despidos que hubo el jueves de la semana pasada en Nación Servicios, una empresa que pertenece al Banco Nación. La Asociación Bancaria fue con la postura de exigir la reincorporación inmediata de los 22 compañeros y compañeras. La empresa mantuvo su postura de cesantearlos sin causa. Como se trata de un conflicto colectivo y nos estábamos movilizando frente a Nación Servicios, en la calle Santa Fe al 1300, el Ministerio dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles. El plazo vence el 6 de noviembre a la medianoche. Después se abrirá una mesa de negociación en la que la posición de la Asociación Bancaria y de la comisión gremial interna será exigir la reincorporación definitiva de los compañeros y compañeras.

LCV: ¿Qué tipo de empleados fueron despedidos? ¿Qué edades tienen, qué antigüedad y qué tareas realizaban?

Sergio Rivolta: Hay de todo un poco. Algunos son jóvenes y hay compañeros con tres o cuatro años de antigüedad, mientras que otros tienen 15 o 20 años. Son cesantías totalmente unilaterales y arbitrarias. La empresa había planteado la posibilidad de abrir retiros voluntarios durante un mes, pero no lo hizo: en esos mismos días envió los 22 telegramas de despido. Y hay que aclarar algo: cuando hablamos de retiro voluntario, hablamos de una decisión voluntaria de verdad, no de una situación en la que te aprietan para que te vayas.

LCV: Nación Servicios pertenece al Banco Nación, por eso interviene la Asociación Bancaria. Además, en el Gobierno nacional se está hablando de nuevos retiros voluntarios para achicar el Estado. ¿Cómo impacta ese contexto en el conflicto?

Sergio Rivolta: No lo favorece para nada. Hay un dato importante: una de las tareas de Nación Servicios es el embossado de tarjetas de crédito, es decir, la impresión de los nombres y números en el plástico. Ese trabajo lo hacían 15 compañeros y se lo dieron a Prisma, una empresa privada vinculada a Visa. Después nos dicen que los trabajadores no tienen tareas, pero ¿cómo van a tenerlas si les sacaron el trabajo y lo privatizaron? Esto es una decisión política, no económica. Tiene que ver con el vaciamiento del Estado.

LCV: ¿Qué otras tareas realizaba Nación Servicios?

Sergio Rivolta: También trabajaba con la tarjeta SUBE, a través de dependencias vinculadas a la Secretaría de Transporte. El Estado le pagaba una comisión a Nación Servicios por el manejo de la SUBE y, de un día para el otro, la redujo a menos de la mitad. Después nos dicen que la empresa no es rentable y que hay que cerrarla. Es un desmanejo que termina funcionando como una excusa para vaciarla y trasladar tareas al sector privado.

LCV: Frente al avance tecnológico, ¿no podría haberse buscado una reorganización de las tareas en lugar de despedir trabajadores?

Sergio Rivolta: Es indudable que la tecnología avanzó, que las aplicaciones y la inteligencia artificial cambiaron el trabajo y que la pandemia aceleró esos procesos. Hay tareas que antes se hacían de una manera y hoy se realizan de otra. Lo que nosotros planteamos es que los trabajadores puedan reconvertir sus funciones. Por eso, la Asociación Bancaria nacional, con el compañero Sergio Palazzo, creó un observatorio de inteligencia artificial para trabajar en la capacitación y la reconversión laboral de los bancarios y bancarias.

Cuando yo empecé en el banco, hace muchos años, los saldos se entregaban en un papel. Eso ya no existe. El trabajo fue cambiando y los trabajadores se fueron adaptando. Si hoy se necesitan menos cajeros, hay que capacitarlos para que puedan desempeñar otras tareas relacionadas con la tecnología. No se puede usar el avance tecnológico como una excusa para despedir gente.

LCV: También cambió la relación entre los clientes y los bancos. Cada vez hay menos atención presencial y más operaciones por aplicaciones o internet.

Sergio Rivolta: Es una realidad. Hoy la presencialidad de los clientes en los bancos es cada vez menor. Muchas operaciones se hacen por WhatsApp, aplicaciones o computadora. Durante la pandemia, por ejemplo, había jubilados que no sabían manejar la tarjeta de débito ni el home banking. Hubo que acompañarlos para que pudieran adaptarse. El trabajo bancario cambia, pero eso no significa que haya que dejar a los trabajadores en la calle.

LCV: Quiero hacer una queja pública sobre la atención en algunas sucursales. A veces los clientes van a pedir ayuda y reciben un trato poco amable. Uno puede entender el malestar de los trabajadores por la situación económica y la incertidumbre, pero no debería trasladarse al cliente.

Sergio Rivolta: Puede haber casos particulares, pero no es la generalidad. Los compañeros y compañeras bancarios son conscientes de que son trabajadores como cualquier otro. La crisis también se nota en las sucursales del interior: cuando cierran las pymes, se cierran cuentas y cuentas sueldo, y eso repercute en la actividad bancaria.

LCV: ¿Qué pasa con el cierre de sucursales y la reubicación de los trabajadores?

Sergio Rivolta: Hay bancos que cerraron sucursales que funcionaban en locales alquilados, pero reubicaron a sus trabajadores en otras dependencias. Esa es una posibilidad. La actividad bancaria sigue teniendo rentabilidad y hay distintas maneras de reorganizar el trabajo sin recurrir a los despidos.

LCV: ¿Qué diferencia hay entre un retiro voluntario real y una salida como la que se está planteando en otros sectores?

Sergio Rivolta: Un retiro voluntario genuino tiene que ver con una propuesta económica. Por ejemplo, si la indemnización fuera de diez pesos, la empresa puede ofrecer quince para que el trabajador decida irse. Es una cuestión monetaria y la persona elige. En muchos casos, hay trabajadores a los que les faltan dos o tres años para jubilarse y que ya tienen los 30 años de aportes; si reciben una propuesta conveniente, pueden evaluarla. Pero eso no es lo mismo que generar un contexto de hostigamiento para empujar a alguien a renunciar.

LCV: ¿Cómo afecta ese hostigamiento a los trabajadores?

Sergio Rivolta: Se está perdiendo el placer de trabajar porque hay situaciones de hostigamiento. Los trabajadores viven con incertidumbre y con miedo a perder el empleo. Hay que estar atentos a lo que sucede y acompañar a los compañeros.

LCV: La conciliación obligatoria, al menos, permite que los trabajadores sigan vinculados a la empresa mientras dure el proceso.

Sergio Rivolta: Exactamente. Con la conciliación obligatoria dictada hoy, los compañeros fueron reincorporados en el marco de la medida. Lo importante es que esa reincorporación sea definitiva. Mientras tanto, siguen siendo empleados de Nación Servicios.

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Daniel Filmus: «En tres años cayó a la mitad la matrícula de los institutos de formación profesional»

Daniel Filmus analizó en La Columna Vertebral el proyecto educativo del Gobierno nacional, el rol del Estado en la educación, la propuesta de educación virtual y el sistema de vouchers. También cuestionó el impacto del ajuste sobre la educación técnica y explicó la relación entre formación profesional, industria y trabajo.

LCV: ¿Qué nos está pasando en Argentina y en América Latina con el tema educación?

Daniel Filmus: «Cada país tiene sus particularidades. Está claro que en la Argentina tenemos un gobierno que se denomina anarcocapitalista, o una conjunción trágica del anarcocapitalismo con el neoliberalismo y un oscurantismo en lo que respecta a la ciencia y el conocimiento, que proclama y milita la idea de que el Estado no tiene que hacerse responsable de la educación; que la educación, como plantea el proyecto de ley que ellos han presentado, que tiene como nombre ‘Educar para la libertad’, es una responsabilidad de la familia; que el Estado solo tiene que intervenir en aquellas condiciones en que la familia no está en posibilidades de hacerlo. El caso máximo lo planteó Benegas Lynch cuando en la Cámara y en varios reportajes dijo que si un padre necesita que el chico trabaje, ¿para qué va a ir a la escuela? Es interesante que en ese proyecto, si bien la educación aparece como obligatoria, no aparece como obligatoria la escolaridad. Es decir, que vos podrías tener educación en tu casa, educación virtual o una educación en una escuela de cualquier lugar del mundo en forma virtual.»

LCV: Por lo menos incorporaban la virtualidad.

Daniel Filmus: «Lo de la virtualidad, como lo plantean ellos, también es ultramontano y del medioevo traído para la actualidad, porque, como todos sabemos, mientras que la escuela trabaja con el conocimiento, con el saber y con la verdad, las redes y los algoritmos trabajan con una verdad parcial o con fake news. Entonces, justamente, es todo lo contrario. Si vos dejás la educación en manos de las redes, de los algoritmos y simplemente de la virtualidad, podés tener un aprendizaje muy sesgado y ese sesgo va también en dirección a la individualidad. Si vos tenés una educación en tu casa sin relación con otros, imaginate cuando salgas de tu casa: ¿cómo vas a hacer para sostener la convivencia social propia de las democracias?»

LCV: En algún momento de la campaña recuerdo que me escandalicé mucho. No me acuerdo el nombre del pedagogo chileno que había tratado de inocular acá, en las filas libertarias, la idea de esas escuelas voucher que intentaron hacer en el modelo chileno de la dictadura. ¿Te acordás? Era una cosa muy extraña, que también tenía que ver con esto: que estudiara el que pudiera y que el resto quedara fuera.

Daniel Filmus: «No, no, no. Ilusión absoluta, honorable. Desgraciadamente, está textualmente, así como lo planteás vos, en el proyecto de ley que ellos presentaron al Comité de Mayo, ese comité que se formó a fines del año pasado. Ellos hicieron un proyecto que ahora mejoraron. Todavía no está presentado en el Congreso como tal, pero uno de los temas justamente es cambiar el sistema de financiamiento. La responsabilidad no es del Estado, sino de la familia. Las familias debieran pagar los estudios y el Estado solamente intervenir en aquellos casos en que la familia no tenga recursos, como con lo que decías vos recién, con un voucher. Te dan un cheque educativo que vos lo podés aplicar a una escuela pública, una escuela privada, donde vos quieras, siempre financiando la demanda y no la oferta. Con lo cual, de hecho, algo que es un derecho por la Constitución Argentina para todos los chicos y todos los jóvenes va a pasar a ser, en ese caso, no un derecho, sino una mercancía que debe ser comprada, sea con recursos públicos, aquel que no tenga en su familia recursos suficientes, o con recursos propios de la familia. Lo que tenés que tener en cuenta es que la desigualdad de las capacidades adquisitivas de las familias es de tal envergadura que esa desigualdad, como es el caso chileno, se va a experimentar después también en el nivel educativo que cada escuela tenga. Así que la gravedad es inusitada.»

LCV: Esperemos que ese proyecto nunca se llegue a presentar y que, si se presenta, haya un debate que permita rechazarlo. Porque claramente, cuando vos analizás y leés a los clásicos del anarcocapitalismo, plantean que el Estado no tiene que hacerse cargo de la educación, de la cultura ni de la ciencia.

Daniel Filmus: «En el caso de la educación, de la ciencia y de la cultura, lo que plantean es que prácticamente la filantropía es la que se tiene que dedicar a invertir en eso, porque el Estado está para otras cosas tan importantes como la seguridad o la defensa.»

LCV: Hace muy poco participaste de un ciclo sobre educación, trabajo y producción hacia un modelo de desarrollo soberano, que era obviamente un lugar de análisis entre los distintos sectores de lo que yo, como peronista, llamo la comunidad organizada, o sea, todos los sectores que intervienen en el desarrollo productivo de un país. En este marco, vos hablás de que una de las víctimas de este modelo, y no solamente de Milei, es la educación técnica. Vos y yo hemos estudiado los modelos educativos de la dictadura, donde sabemos que el retroceso en la escuela de educación técnica arranca en ese momento.

Daniel Filmus: «Sí, tal cual. El caso extremo fue el gobierno de Menem. En el proceso de desindustrialización votó una ley que se llama Ley Federal de Educación, que duró hasta que nosotros la reemplazamos con la Ley de Educación Nacional. Es decir, que tuvo una duración de prácticamente una década, en donde esa ley prohibía las escuelas técnicas. Algo ridículo que en ningún lugar del mundo ocurre: directamente definía que la educación secundaria no debía tener una orientación técnica. Tenía lo que se llamó en aquel momento Trayectos Técnicos Profesionales, TTP, que eran a contraturno, solamente de tres años, y desnaturalizaba totalmente lo que era la formación de los trabajadores técnicos que Argentina estaba orgullosa porque justamente a partir del peronismo había comenzado. Realmente, esa mirada de desvalorización de la escuela técnica nosotros la revertimos con la Ley de Educación Técnica. Es una ley del 2005, justamente una ley que no solo prevé el retorno de la educación técnica, sino que también prevé que el 0,2% del presupuesto nacional esté dedicado a este tipo de educación. Había antes un impuesto que sacó Martínez cuando universalizó el IVA, que era el impuesto al CONET, que en aquel momento era el Consejo Nacional de Educación Técnica. Milei ha vuelto a hacer lo mismo. En el presupuesto 2026 directamente eliminó de la Ley de Educación Técnica el artículo que hablaba del 0,2% de inversión en ese tipo de educación. Con lo cual, si vos no reequipás las escuelas técnicas y no tenés insumos nuevos ni maquinarias nuevas, lo que vas estudiando es la historia de la tecnología, porque hoy en día avanza tan rápido la técnica que, si no tienen recursos las escuelas para actualizarse, realmente no tienen ninguna posibilidad de tener inserción ocupacional los que se reciban.»

LCV: Daniel, ¿esto es en todo el territorio o estamos hablando de algo que está sucediendo acá con escuelas como el Otto Krause y demás? ¿Esto es en todo el territorio? ¿Los gobernadores, las gobernaciones, qué mirada tienen sobre la educación técnica?

Daniel Filmus: «No, en este caso la educación técnica sigue existiendo. No es como la Ley Federal de Educación. Todavía no se derogó la Ley de Educación Técnica, se derogó solamente el artículo por el cual se establecía la financiación. Entonces, lo que tenés vos es que, al bajar Milei el presupuesto educativo nacional en la educación básica, el 80%, nunca ocurrió en la historia argentina un corte tan abrupto. Bajó el 80%. Vos tenés que tener en cuenta que las provincias solo pueden pagar salarios porque también el gobierno nacional salió de lo que era el FONID, el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que permitía a las provincias con eso pagar el 10 o 15% del salario docente. Al cortar el FONID del gobierno nacional, prácticamente todo el presupuesto provincial, en el caso menor, será el 90%, está dedicado a salarios. Entonces, no hay recursos para equipamiento de las escuelas, no hay recursos para edificar nuevas escuelas, no hay recursos para actualizar la tecnología que utilizan las escuelas técnicas. Entonces, realmente estamos en un problema serio. Subsisten las escuelas medias técnicas por ahora, pero de ninguna manera avanzan en cuanto a la mejora.»

LCV: Los datos oficiales ya indican que después de haber crecido la escuela técnica durante nuestro período, mucho más que la escuela media común, hoy en día cayó en los últimos tres años y cayó a la mitad la formación profesional.

Daniel Filmus: «Las escuelas técnicas tienen, fuera del horario de escolarización, formación profesional con el mismo equipamiento. Como no hay demanda profesional para trabajadores técnicos, cayó a la mitad. Es una cosa increíble que en tres años haya caído tanto el financiamiento y haya caído tanto la matrícula de los institutos de formación profesional.»

LCV: Tenemos un aliado estratégico en esto del trabajo y las herramientas para el trabajo. Estoy hablando de Mario Pergolini, que reivindica su condición de técnico y la necesidad de que esto esté vinculado a la industria argentina.

Daniel Filmus: «Mario Pergolini, por lo menos de lunes a viernes, tiene su programa y al menos en tres programas por semana reivindica su condición de técnico, de recibido en una escuela técnica, y le pregunta a todo el mundo: ‘¿Vos sabés de motores? ¿Vos sabés de esto? ¿Vos no entendés nada de producción?’. Hace todo el tiempo la reivindicación de las escuelas técnicas, la necesidad de las escuelas técnicas y la necesidad de que esto esté vinculado a la industria argentina, que también está en debacle. Inesperadamente, la primera vez que lo escuché pensé que era un chiste, me fijé y efectivamente es técnico. Su título secundario es de técnico en una escuela técnica.»

LCV: Al mismo tiempo, hay otro proceso interesante: las grandes empresas tienen sus propias escuelas de capacitación y forman a sus trabajadores, muchos de los cuales salen de escuelas técnicas, pero la escuela técnica mira mucho más a la pyme, que quizás no tiene ninguna posibilidad de formar por sí misma a sus trabajadores.

Daniel Filmus: «Las necesitan con una sólida formación del Estado. Las escuelas técnicas están muy vinculadas a las pymes. Las grandes empresas tienen sus propias escuelas de capacitación, trabajan y forman a sus propios trabajadores, muchos de los cuales salen de escuelas técnicas, pero la escuela técnica mira mucho más a la pyme, que es la que quizás no tiene ninguna posibilidad de formar por sí misma a sus trabajadores.»

LCV: Yo me fijaba que hemos sacado mucho acá durante mucho tiempo a la gente del mundo textil, a la gente de la Fundación ProTejer y demás, que tenían una escuela técnica que se proveía de técnicos y además se preocupaban de que cada vez que compraban una máquina nueva hubiera una capacitación. Cuando yo hablaba con el presidente sobre la pérdida de ese tipo de preparación en el marco de las quiebras de las empresas textiles y las pymes, ¿qué pasó?

Daniel Filmus: «Sí, mirá, te cuento una. El primero preocupado por la falta de técnicos es Pablo Roca. El segundo es el presidente de la Fundación ProTejer, que en ese momento era Caragoseam. Me vino a plantear que en Argentina egresaban, para que tengas una idea, tres ingenieros textiles por año, tres de la UTN, que era la única carrera que había. Entonces, ¿cómo hacemos? La primera reacción del sector que reaccionó ante la sustitución de importaciones que permitió Néstor Kirchner fueron los sindicatos en la formación de trabajadores en Argentina, porque yo era director de una escuela sindical, de la Escuela Sindical del Seguro, durante la época de la dictadura, lo que eran los centros educativos de nivel secundario y después los centros educativos de nivel terciario de DINEA. Fui rector de un centro educativo de nivel terciario sindical, el del Sindicato del Seguro. Y es importante porque, si no hubiera sido por los sindicatos, la dictadura cerraba todos. La dictadura cerró todas las escuelas primarias de adultos de todo el país. Sin embargo, las secundarias, aquellas que dependían de los sindicatos, fueron protegidas por los sindicatos y pudieron sobrevivir.»

LCV: Diferencia entre inclusión e igualdad.

Daniel Filmus: «Yo creo que es una enorme falla. Ahí hay muchos temas para tratar, pero en un minuto solamente decir que bienvenido Milei a la cuestión Malvinas.»

LCV: La soberanía es algo integral y es muy difícil que quien vende la soberanía, como quiere vender las tierras, después defienda las Malvinas.

Daniel Filmus: «Las Malvinas son argentinas, la Argentina también. En la cuestión de que la soberanía es algo integral, es muy difícil que quien vende la soberanía, como quiere vender las tierras, después defienda las Malvinas. Pero bienvenido porque realmente es una causa nacional y lo que no tiene que pasarnos es este caballo de Troya que nos acaban de mandar, donde una parte del proyecto de ley es buena, hay que mejorarla, pero es bueno que aumente las penas a aquellos que quieren explorar o explotar hidrocarburos en la plataforma continental argentina. Pero otra parte de la ley es de seguridad interior y tiene como objetivo incluirnos dentro del Escudo de las Américas que está proponiendo Trump y no tiene nada que ver con Malvinas.»

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