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LA COMUNICACIÓN POPULAR Y PLURAL EN EMERGENCIA por Luis Lazzaro
Nota de Opinión para La Columna Vertebral
Por Luis Lazzaro *
La concentración mercantil del mapa de la comunicación social y las políticas de ajuste con redistribución de recursos hacia los más poderosos están causando un serio desequilibrio en la balanza comunicacional, que se traduce en la crisis, el cierre o la reconversión brutal de medios pymes, cooperativos y comunitarios. Es así que la gestión de Cambiemos en el sector va dejando un tendal de precarización y pérdida de fuentes de trabajo, cuestión que constituye no solo un problema social, sino también de afectación del derecho a la información pues, con cada periodista que pierde su lugar de expresión, la sociedad pierde también un punto de vista indispensable para la diversidad de la democracia.
Las medidas de protección y fomento previstas en la Ley 26.522 de Servicios Audiovisuales tales como la reserva de espectro para medios no comerciales, la protección de la producción propia, local e independiente en radio y televisión –con obligación de noticieros locales-, así como la asignación del fondo concursable para medios comunitarios y de pueblos originarios (FOMECA, que se cumple con mora) son objeto de un progresivo abandono de la política pública.
Otro tanto ocurre con la publicidad oficial –ya en baja en los últimos tiempos del kirchnerismo hacia los medios populares- ahora redireccionada hacia los principales grupos mediáticos y las corporaciones del mundo digital, como Facebook y Google. Según estudios recientes, el ranking de los 10 grupos más beneficiados con la billetera del gobierno coloca en la cima al principal grupo de medios del país (Clarín) y a la corporación norteamericana Viacom (controlante de Telefé) seguidos por Grupo América y a Prisa-Albavisión (otra alianza transnacional con terminales en España, México y Estados Unidos). Les siguen luego editorial La Nación (ahora también con su señal televisiva) y los medios de Cristobal López (C5N, CN23, Ambito Financiero, Ideas del Sur, Minuto Uno, Radio 10, FM Vale y Mega entre otros) ahora ya librados a su suerte con la prisión de sus dueños y la quiebra empresaria.
Según un estudio de Santiago Marino y Agustín Espada[1] un aspecto significativo, que se constata como tendencia es el grado de concentración de los destinatarios; los cinco más beneficiados pasaron del 45% en 2016 al 46,3% un año después. En 2017 se repartieron con esos criterios unos $ 3.000 millones (recordar las chicanas al kirchnerismo por el gasto en publicidad) y se registra en este ejercicio el ascenso de otra corporación transnacional en la pauta como Turner International Argentina (Futbol, I-Sat, Radio Belgrano).
Como contraparte se constata el lugar marginal que el gobierno otorga a medios no comerciales. Entre fundaciones, cooperativas y asociaciones civiles se encontraron fondos por un 0,4% de la pauta total. Entre lo más destacado se encuentra a la “Cooperativa Por Más Tiempo” y la “Cooperativa de Trabajadores de Ideas del Sur”. Este número puede y debe confrontarse con el percibido por empresas, firmas o webs ligadas a periodistas con fracturas muy superiores como las destinadas a La Cornisa Producciones (Luis Majul) Comunicación Publicitaria SRL (Luis Novaresio), Eurocomunicaciones (Ari Paluch) o Eduardo Feinman, por mencionar algunos casos citados en el estudio.
Por su parte, de acuerdo con un informe presentado por la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados (2017) se advierte que en el ámbito digital, Facebook y Google se llevaron el 70 por ciento del total de lo distribuido al sector, frente a otros medios como Perfil, que recibió 0,68 por ciento, o Infobae, el 0,33%, lo que evidencia también un direccionamiento que debilita el campo periodístico nacional.
Debe decirse que, así como en otros rubros de la economía como la minería o la producción agropecuaria, en los medios también el presupuesto se orienta hacia los ricos y poderosos, que son quienes tienen mayores posibilidades de financiarse en el mercado. Como contraparte, los medios independientes con escasa penetración de mercado o con lógicas de funcionamiento comunitario (no menos importantes en la consideración del punto de vista) están librados a su suerte. Si sumamos a eso la doble vara judicial para procesar a medios opositores con gran velocidad (caso López y De Sousa, del Grupo Indalo) contra la impunidad para empresarios protegidos por el sistema de inteligencia que dejaron cientos de trabajadores a la intemperie (Szpolski, Grupo 23) o nos preguntamos por la mora judicial para responder sobre la inconstitucionalidad de la megafusión Cablevisión-Telecom (en manos de la Corte Suprema) versus la arbitraria prohibición a Pares TV para transmitir los partidos de Flandria en Luján por aplicación del articulo 77 de la Ley 26.522 (como consecuencia de intimaciones de la AFA tras la privatización del fútbol profesional a manos de Turner-Fox y Cablevisión Holding) se apreciará mejor el desequilibrio informativo existente.
Otro capítulo en esa dirección puede mencionarse con las irregularidades y las demoras en la subida al aire de la señal de Barricada TV (opera desde 2010 y obtuvo su licencia en 2015) cuyo lugar en la grilla de TDA (33.1 UHF) quedó ocupado por la señal digital de Canal 13 (Clarín) hasta que la señal comunitaria que funciona en la fábrica recuperada de IMPA fue reubicada en la posición 32. Otros canales populares como Urbana Tevé (CABA) y el ya mencionado Pares (Luján) siguen luchando por hacer cumplir la legislación que los ampara. Resta aún el cumplimiento de la obligación del must carry (deber de transportar) establecido en la ley por la cual estas señales, junto a otras con licencia como NET TV (Perfil) o Construir TV deben ser incluidas en la grilla del servicio básico de los operadores de cable a la brevedad.
Pero a estas peripecias se suman las políticas de ajuste y alineamiento editorial de los medios públicos como los despidos y ceses de contrataciones en Canal 7, Radio Nacional y la Televisión Digital Abierta (TDA). En Radio Nacional se finalizaron contratos precarios, produciendose despidos en diversas emisoras de su red nacional. En el sector de la televisión el Sindicato Argentino de Televisión (Satsaid) confirmó el despido de 18 trabajadores de los canales Encuentro, Paka Paka y DeporTV. Estos despidos se suman a los 160 trabajadores en la producción de contenidos de la Televisión Digital Abierta (TDA), 89 retiros voluntarios y 22 contratos no renovados en Encuentro, Paka Paka y DeporTV. Asimismo el canal de la Ciudad despidió a 24 personas, que finalizaron contratos sin justificación ni indemnización.
Entre 2016 y 2017 se registraron en total más de 2 mil 500 despidos en distintos medios de comunicación del país según la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa. En el primer año mencionado uno de los conflictos más importantes fue la venta del Grupo Veintitrés (Szpolski) y el posterior vaciamiento de este que dejó a más de cien trabajadores en la calle, entre ellos periodistas del reconocido Tiempo Argentino, que luego rescataron la fuente laboral con una cooperativa.
Asimismo, en 2017, tres grandes cerraron sus puertas; Buenos Aires Herald (cuya editorial promovía el pluralismo informativo y los DDHH), La Razón (uno de los pocos medios gratuitos del país), DyN (una agencia con más de 35 años cuyos accionistas son Clarín, La Nación, Río Negro, La Gaceta, entre otros) y La Mañana (diario cordobés que nació en 1997). Otro de los medios gráficos legendario que cerró fue la revista El Gráfico por decisión del grupo Torneos (TyC, DirecTV-Clarín) y que dejó a 23 trabajadores en la calle.
Por su parte radio Belgrano anunció un plan de retiros voluntarios, que fueron rechazados y, ahora, están forzando a 20 trabajadores a que se retiren, una especie de despido encubierto. Según fuentes gremiales detrás de esta movida está el grupo Turner, que busca lanzar la CNN Radio con algunas figuras de renombre. Asimismo, Radio Continental despidió a más de 30 trabajadores en distintos filiales de su red. En radio Blue y Metro comenzaron a reducir las horas extras con rumores de una posible venta.
Los puestos de trabajo están amenazados también en el diario Hoy de La Plata con 45 trabajadores que peligran en sus puestos, los que se suman a otros 17 trabajadores en la radio La Red 92 que también pertenece a la familia del sindicalista detenido Marcelo Balcedo.
Los medios comunitarios nucleados en Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) y otras organizaciones del sector como AMARC, FARCO, RNMA, Red Colmena, Red PAC, CONTA, ARECIA (Revistas Independientes) han realizado varias movilizaciones ante ENACOM para reclamar la asignación de los recursos correspondientes al fondo de fomento (FOMECA) dispuesto por ley así como el respeto a las políticas de promoción del sector. “Son casi dos años de asfixia económica y la sostenibilidad de los medios comunitarios está en riesgo, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo de comunicadores”, expresaron en una de sus convocatorias.
Los tarifazos eléctricos a nivel nacional y la negativa del gobieno bonaerense a disponer medidas de salvaguarda de la función pública que cumplen los medios de radiodifusión (que funcionan con alto consumo energético) han obligado también a apagones informativos y transmisiones intermitentes como es el caso de Fribuay. La emisora que transmite hace 18 años en Morón señaló que «la imposibilidad de afrontar los aumentos en las tarifas de electricidad, es un golpe que se suma a la cancelación de pautas municipales y congelamiento de los programas de fomento a la gestión de los medios comunitarios». También la emisora Sur de Parque de los Patricios sufrió el corte de energía no sólo a la radio, sino también, a la bomba de agua que da suministro a las 326 viviendas del barrio Monteagudo. Radio Sur denunció a Edesur señalando que “a través de prácticas usureras y arbitrarias, la empresa atenta contra la libertad de expresión y el acceso al agua como un derecho esencial para la vida reconocido internacionalmente”.
Lejos de los esloganes marketineros de la TV Pública o de conductores que animan el circo informativo nocturno con la muletilla de “todas las voces” lo que se advierte es casi una repetición en cadena de una narrativa única, cuya agenda se orienta con la velocidad de un cardumen a la hora de localizar su botín. Esa voz única silencia el apagón informativo de un sistema que fomenta la concentración mercantil de la comunicación y empobrece (vía ajustes, reparto discrecional, tarifazos y abandono de políticas) la diversidad de voces que debe caracterizar un modelo de medios comprometido con la democracia.
(*) Periodista, Especialista en Educación, Lenguajes y Medios,
Docente universitario de Derecho de la Comunicación (UNDAV, UNM)
[1] Publicidad oficial 2017: concentrada y en aumento. Revista Fibra.2017
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»