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En picada: trabajadores al borde del precipicio.
Breve reseña sobre empresas despidos, cierres y suspensiones de la última semana.
Pelotas de Bell Ville. Un pueblo cordobés que fue denominado como “capital nacional de la pelota de futbol” el año pasado, corre riesgo de extinción de su principal industria. Fue allí, en Belle Ville, donde se inventó en 1931 la pelota moderna, sin cordón de cuero y con válvula de aire. La apertura de importaciones provocó la caída del 80% de su producción. Una docena de fábricas locales corren serios riesgos y afectaría a buena parte de la población del pueblo que se muestra orgulloso de ser creador de un clásico argentino.
Rosario. 350 comercios bajaron las persianas en el centro. Tal como informa el diario La Capital, un relevamiento realizado entre las calles San Lorenzo, España, Pellegrini y San Martín, detectó alrededor de 350 comercios cerrados. Más del doble de los que había contabilizado una semana atrás el Centro Unión de Almaceneros de Rosario
Paty y frigoríficos de la misma línea anunciaron 200 despidos en Río Cuarto. El grupo brasileño que compró distintas marcas del rubro, BRF, confirmó el despido de 200 empleados de su frigorífico en Río Cuarto. Otra de sus plantas, Avex, ubicada en Córdoba, anunció que despedirá a 160 personas de su nómina estable y no renovará los contratos a otros 40 trabajadores. Ya habían sufrido el ajuste en su personal otras marcas de BRF como Quickfood, de Baradero, que en el verano pasado despidió a 180 trabajadores y llevó adelante un plan de retiros voluntarios para el resto del personal.
Alfajores La Nirva. Lomas del Mirador, Buenos Aires. Los trabajadores de la tradicional alfajorera se declararon en paro hasta cobrar el medio aguinaldo y el salario de junio. También denunciaron la propuesta de la empresa de empezar a pagar la mitad del sueldo en negro. La Nirva fue comprada hace poco por el Grupo Blend, quien ya habría fundido la alfajorera Amaratotto.
Ingenio San Juan. 400 trabajadores en riesgo. El Ingenio San Juan, de la provincia de Tucumán,mantiene una deuda millonaria con la empresa de Gas del Norte lo que le impide comenzar con la zafra. A pesar de la falta de pago de los sueldos, los trabajadores dejaron todo listo para comenzar la molienda, pero la intransigencia de Gasnor en cobrar sus trece millones no permite su apertura. “Lo único que pedimos es que nos den una oportunidad y que el ingenio muela, si no 400 familias se quedan en la calle y van a marchar a Gasnor”, destacó Sorroza.
Astilleros Río Santiago. Sin ruborizarse, días atrás Macri afirmó que a la empresa de Ensenada, paralizada hace unos meses, había que ‘dinamitarla’. Se trata de una fábrica de barcos que llegó a ser la más grande de latinoamérica, lejos de ayudar a su reactivación, Macri optó por hacerla estallar. Para Martín Esquerra, trabajador de Astilleros Río Santiago en el sector de Soldadura, “Nosotros tenemos la respuesta que es el Ensenadazo, ante cualquier despido vamos a convocar a toda la población de La Plata, Berisso y Ensenada, para defender esta fábrica que fue la más grande de Sudamérica y la más grande de barcos en el país”.
Crisis de la construcción en Río Negro. Un grupo de desocupados de la construcción estuvo cortando la Ruta 22, a metros de la rotonda con la ruta 6, en Río Negro, en reclamo de puestos de trabajo.La sorpresiva medida de fuerza fue llevada adelante por un grupo de unos 40 trabajadores, que se manifestaron con pancartas, banderas y bombos. Dijeron pertenecer a una nueva agrupación y que no se sienten representados por el gremio Uocra, según informó diario Río Negro.
Confitería Boston, Mar del Plata. Los trabajadores de la confitería Boston llevan cuatro meses sin cobrar el sueldo y ya despidieron a 60 trabajadores. Esta semana se reunieron con el intendente Carlos Arroyo para solicitarle alguna intervención en el conflicto. Por el momento, los empleados mantienen tomadas dos sucursales de la tradicional confitería y buscan apoyo para revertir la decisión de los empresarios. Del encuentro participaron trabajadores de La Boston junto a los representantes de los gremios de Gastronómicos y Pasteleros. Hasta ahora se recibieron 60 telegramas de despido, la empresa adelantó que saldrán diez más. Por el momento está parcialmente abierta la confitería de la calle Constitución. Los trabajadores temen que cierren más sucursales.
Ledesma, Jujuy. Ya fueron despedidos alrededor de 50 trabajadores que se suman a otras decenas ocurridas entre diciembre y enero pasado. El gremio pide buena voluntad a la empresa, pero advierte que de no revertir la situación encarará un plan de lucha, tal como advirtió el secretario general del gremio del azúcar, Rafael Vargas. La crisis de los ingenios del norte no logra una solución permanente, ya se han conocido despidos y suspensiones en El Tabacal y San Isidro.
Coca Cola, Pompeya. Debido a una ‘reestructuración’ la fábrica viene realizando decenas de despidos desde hace dos años. Ahora le tocó a su planta planta de Pompeya, en donde está implementando una política de retiros voluntarios que buscaba sacarse de encima al personal de mayor antigüedad. Al mismo tiempo, empezaron a llegar telegramas de despido con el raro ofrecimiento de pagar un 20% mas de indemnización si iban a la fabrica a firmar un compromiso para no realizar acciones legales ni de ningún tipo. Se tema que sea el inicio de una ola de despido mayor.
Audivic, Tierra del Fuego. La UOM de Tierra del Fuego encabezó una semana de lucha en contra del posible cierre de la firma Audivic. De la movilización participaron diferentes gremios en solidaridad con los trabajadores que temen quedar en la calle ante la falta de planificación de futuras producciones. Son 75 las familias cuyos ingresos penden de un hilo. La semana pasada la empresa intentó llevarse materia prima y maquinarias y levantó el alerta de un posible vaciamiento.
Carrefour Lanús. El supermercado Carrefour de Lanús, ubicado en Av. Hipolito Yrigoyen 4435, en plena estación, cierra sus puertas este viernes. Si bien no se conocen exactamente los motivos, los rumores indican que seria por el alto valor del alquiler del local. Empleados y empleadas de la sucursal no saben concretamente cuál será su situación a pocos días del cierre, ya que algunos podrían ser trasladados a otros supermercados, y otros no, lo cual mantiene en una situación de incertidumbre cerca de 40 trabajadores del supermercado. A tres días del cierre, ignoran si podrán conservar su fuente de trabajo. No es el primer local de una cadena importante que cierra sus puertas en Lanús, hace dos meses le tocó a la sucursal de Musimundo ubicada en la avenida 9 de julio.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»