Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

SITRAIC Santiago del Estero: «La UOCRA nos apretó en obras para no sumar afiliados»

Ángel Altamiranda, delegado de la seccional Santiago del Estero de SITRAIC, charló con Nora Anchart acerca de los aprietes y amenazas recibidos durante las últimas semanas de parte de la UOCRA para evitar que se sigan sumando afiliados a un sindicato cada vez más numeroso.

Hace pocos días, el SITRAIC Santiago del Estero publicó un breve comunicado asegurando que la UOCRA «apela a la violencia contra los trabajadores». «Detrás de la violencia se oculta el miedo a la decisión de los trabajadores. Hugo Padilla, Secretario Gral. de la UOCRA, debe saber que detrás de cada compañero que se afilia al SITRAIC, hay un repudio a un método: SOMETER, ENTREGAR, VENDER Y ANIQUILAR CUALQUIER DESARROLLO DE DEMOCRACIA Y LIBERTAD SINDICAL». En relación a esto, consultamos con Ángel Altamiranda cuál es la situación de los trabajadores actualmente y en qué consisten estos ataques.

LCV: ¿Cómo está el asunto de las campañas de afiliación?

-La campaña de afiliación aquí se ha puesto linda para nuestra vereda pero la vereda de enfrente se enojó mucho y salió a apretar, a patotear, y hemos tenido hace una semana un altercado donde tuvimos que meternos dentro de un galpón y los compañeros nos acobijaron. 

LCV: ¿Cómo se convive después con los pertenecientes a la UOCRA?

–Nosotros hemos hecho una denuncia comenzando por la policía y hoy vamos a seguir denunciando por donde tenga que ir la denuncia. Hemos dejado de salir por el tema ese de los aprietes pero vamos a volver a salir y creo que ahí donde vamos a ir escalando las denuncias donde tienen que ir.

LCV: Cuando vos decís salir ¿Qué significa? ¿Cómo se hace este trabajo de afiliación?

-En Santiago del Estero hay mucha obra pública y viales gracias a la gestión que está haciendo nuestro gobernador. Tenemos un caudal de compañeros muy grande. Son muchas viviendas que se están haciendo tanto como en la Capital, que hay un complejo de casi 3000 viviendas que se está haciendo, y en la ciudad de La Banda, que se está haciendo un complejo de 1000 y se va a hacer un complejo de 2000 casas. Nosotros salimos a recorrer esas obras y ahí es donde recibimos el apriete de «no puedes afiliar aquí, no puedes porque eso no existe, ustedes son una mentira», y después viene el apriete a compañeros. Compañeros que por ahí les dicen «no crean en estas personas».

LCV: Hay cosas concretas como que si vos te afilias a la Sitraic y dejas de ser nuestro vas a dejar de recibir X beneficios. En términos concretos ¿Qué es lo que puede hacer que el tipo deje de afiliarse porque quiere cosas concretas que le ofrezcan?

-El compañero hoy de Santiago busca la obra social porque es una obra social que a nivel nacional es muy buena, que tiene un servicio muy amplio. Las personas que ponen ahí son gente que no tienen ni carisma para recibir al compañero ni te da la solución que busca. El compañero va por cualquier dolencia y le dan un turno a 5 o 6 días. En Santiago el sindicato de la UOCRA te atiende por una mirilla.

LCV: ¿Pero toda la vida o por pandemia?

-Digamos que por pandemia pero después tendría que haberse modificado porque todos los sindicatos de distintos ámbitos aquí te hacen pasar. 

LCV: ¿Problemas en cuanto al uso discrecional de los fondos de la obra social tienen en Santiago del Estero?

-Sí, por eso la bronca. Nosotros hemos salido de ahí, yo he sido delegado de la UOCRA. Actualmente yo dejo el trabajo de delegado y paso a ser delegado de Sitraic. Sitraic viene con otra mirada, con otra propuesta que me gustó mucho, como esa parte de la recreación y de la capacitación que me encantó. El compañero aquí en Santiago no es capacitado para ninguna cosa. Lo que sabe lo sabe porque lo ha aprendido, ha ido de categoría en categoría, pero sería bueno que el compañero sea capacitado.

LCV: Vos decís entonces que hay una manera diferente en las grandes capitales y otra en los lugares más pequeños.

-Claro. Aquí somos uno de los sindicatos más grandes que hay en Santiago pero no tenemos lo que es la recreación del compañero. Nosotros con tremendo sindicato, tremendo aporte tendríamos que tener un polideportivo, por lo menos una canchita de fútbol. No tenemos nada aquí en Santiago.

LCV: ¿Sitraic tiene la posibilidad de poder organizar la obra social y poder pensar en todas estas cuestiones desde adentro o la lapicera para la ejecución la tiene la UOCRA?

-Ahí creo que se tendría que gestionar. Creo que allá la lapicera la tiene la UOCRA central pero creo que aquí se tiene que tramitar, decir «te estoy aportando tanto y quiero el beneficio de los aportes», porque los compañeros están haciendo.

LCV: Los estamentos de justicia y el Ministerio de Trabajo local que deben hacer oídos a las denuncias por aprietes que ustedes están llevando adelante ¿Escuchan o cajonean?

-Cajonean. Todavía estamos ahí pero ahora es menos de una semana, en 4 días se afiliaron 360 afiliados.

LCV: ¿Tenés mujeres en el sindicato?

-Sí. Por ejemplo he podido hacer ahí una diligencia con algunos empresarios que me dejaron insertar ahí a las mujeres, porque aquí en Santiago existe todavía el machismo y en el sindicato tenemos 4 mujeres, 4 mujeres activas trabajando en una obra con una pala y una cuchara. Eso a los compañeros aquí les resultaba sorprendente. Yo me fui a Buenos Aires y vi a las chicas trabajando pero aquí en Santiago no. Sitraic aquí en Santiago busca la inclusión, la mujer o cualquier persona que tiene ganas de trabajar, porque el sol tiene que salir para todos. Hay que dejar eso en el pasado, el machismo y esa cosa, que lo vamos a luchar. Sé que es una batalla muy dura por su apriete, por la gente esta que insulta y patotea, pero lo vamos a lograr.

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading