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Edgardo Esteban: «Tenemos que trabajar en multiplicar la pertenencia con Malvinas»
Edgardo Esteban, ex combatiente de Malvinas y actual director del Museo Malvinas, charló con Nora Anchart y Laura Giussani Constenla sobre la necesidad de que la causa Malvinas sobrepase la «grieta», la importancia de la unidad y la discusión sobre las políticas de Estado para la soberanía.
LCV: Contame el resultado de todas las actividades del Museo Malvinas en estos 40 años.
-Registré una nota la semana pasada para Página que era para un suplemento y sale hoy, y la consigna es Malvinas, multiplicar es la tarea, y creo que es un poco eso. Ante este momento de grieta y ante estos actos que fueron como de doblado también, los mensajes fueron «con Malvinas no jodamos». Ayer tuvimos una historia hermosísima en Tecnopolis con Pedro Saborido, con Julia Mengolini y con Miguel Rep. Una charla del conurbano, de nuestra más profunda historia y después es el futuro. Siempre es el futuro con Pedro porque es como un filósofo de la calle. Nos hemos juntado mucho con él para hablar de por dónde vamos y con él sacamos la conclusión de que Malvinas es el rescate a lo colectivo. Malvinas nos une y no fue casual, creo que fue un disparador que tiene que estar por encima de todas las internas y externas, de todas las grietas, de todas las peleas, porque no hay muchos temas que nos hagan sentir que estamos más o menos compartiendo algo con todas las fuerzas políticas.
LCV: ¿No te parece que esta vez fueron un poquito más pensadas algunas líneas, no pensaron Malvinas con un poco menos de emoción y un poco más de pensamiento?
-Nos preguntábamos si vendría la gente porque Tecnópolis estaba cerrado desde el 7 de mayo y yo creo que hubo más gente que la otra vez. Había una pertenencia, un compromiso, un silencio y un diálogo y una curiosidad y los chicos, porque uno se plantea cómo trabajamos para las y los chicos y las nuevas generaciones. Ayer inauguramos Pisar Malvinas en el museo que son máscaras inmersivas de realidad virtual que te las ponés y caminas por las islas y te garantizo que estás caminando por las Malvinas levantando objetos. Un impacto que un momento como prueba pusimos a dos compañeros de Malvinas y se pusieron a llorar de la emoción de estar ahí. Hay elementos porque Malvinas tiene que ser eso. Cuando hablamos de soberanía o de Malvinas o del afecto y compromiso de los excombatientes, de los compañeros caídos también tenemos que hablar de la base militar más grande del hemisferio sur que está en nuestras islas, ese puerto de aguas profundas que están construyendo mirando al sur, de los 187 mil millones de dólares que se llevaron de regalías pesqueras de nuestra plata por la pesca de calamares que se la están llevando ahora. Cuántas escuelas, cuántos hospitales, cuántas rutas, cuántas universidades públicas, cuántos medios públicos, cuánto menos al FMI se hubiese podido dar y hacer y entonces es muy duro porque nos están currando ahí adelante de nuestros ojos. Están cuestionando la invasión en Europa y una guerra que inicia hace 189 años pero son usurpados nuestros territorios y se hacen los distraídos y no se sientan a dialogar. Entonces no sirve para nada toda esta mística, todo este amor, este Malvinas que fue distinta pero no fue solamente el decir cívico militar, fue una cuestión de militancia de Malvinas pero tiene que ser un complemento a una construcción.
Yo lo respeto mucho pero ahora que estamos a la par construyendo Malvinas desde lo que es la mirada y lo que es la cuestión y la causa, a Guillermo Carmona, un tipo extraordinario, un hombre con una impronta con Malvinas. Ayer a pesar de los matices diferentes estaban todas las miradas sobre Malvinas en el museo, eso no se hizo nunca en 40 años. Todas las miradas de los familiares que son internas y a veces muy duras y se vio con un criterio de pluralidad. Vino el ex combatiente de los pueblos originarios del Chaco y las mamás, las mujeres de Malvinas fue una cosa muy presente que nunca estaban, siempre eran soldados solamente. Me pareció que fue una cosa muy equilibrada, «vamos juntos por acá porque perdimos mucho». Además otra cosa, porque para mí Malvinas y seguro que ya me robó el speech Alonso, «volveremos a Malvinas de la mano de América Latina» y ayer estaba Evo Morales en ese acto, estaba el Pepe Mujica, estaba Fernando Lugo y estaba hasta por ahí Luis Ignacio Lula da Silva. Es la patria grande, es la integración regional, la construcción que se ha perdido porque Uruguay es hoy el lugar más cercano a los británicos de nuestras islas, es el que le abastece de combustible, de alimentos y permite los vuelos militares prohibidos. Entonces tenemos que trabajar en esa cuestión. (…) Ese puerto que tienen en construcción los británicos en nuestras islas Malvinas está pensado para dentro de 50 años cuando se discuta qué hacer con la mayor reserva de agua en el planeta y nosotros, ¿qué vamos a hacer? No, las Malvinas son argentinas. Hacer marchas es importante pero eso es importante con una lucha sobres soberanía. Por un lado tenemos que tener el recuerdo, la mística con nuestros compañeros que están allá, lo que significa este encuentro con ex combatientes que no estuvimos en el ’82 pero también hagamos una política de estado. Mediemos un camino de construcción pensando en que no importa el gobierno que esté, tenemos que seguir trabajando juntos a la par y tratando de multiplicar esta pertenencia que tenemos con Malvinas.

«Malvinas también es la patria grande, la integración regional. Tenemos que trabajar en esa cuestión»
sobre la presencia de líderes latinoamericanos y la necesidad de trabajar en conjunto
LCV: Vi que están haciendo una colección de cartas ¿Cómo va eso?
-Tengo una caja con cartas que las tenía ahí guardadas. No me parece ético que done ahora mis cosas. Yo saqué todo lo que había en el museo de Malvinas, salvo unas zapatillas que doné cuando inauguró la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ahora que estoy trabajando en el museo, tenemos que construir esas cosas que tiene, pero estamos trabajando y tenemos que ver. Porque acá paso algo fundamental porque como fue «Iluminados por el fuego» hay otros elementos. Hay un libro de Tim O’Brien que se llama «Las cosas que llevaban los hombres que lucharon» ¿Y qué llevan los soldados? Yo leí 800 mil veces las cartas, leía los telegramas como si fuesen textos inmensos porque era el punto de encuentro que yo tenía con mis afectos, yo sabía que esa persona que me quería ahí expresaba sus sentimientos, seguramente hasta con lágrimas porque no sabía si su hijo estaba vivo o muerto.
LCV: Me parece impresionante el rescate de las cartas por ese cruce.
LCV: Fue lo fundamental. Son muy lindos los libros pero el sentimiento las manda. La profundidad, la pasión, el amor. Me acuerdo que una vez fui al programa de Jorge Guinzburg con Aldo Rico, y Rico hablaba como militar, como si estuviera todo el tiempo bajo la dirección de un cuerpo a tierra y firme. Hay muchos que se meten en personaje y se la creen. Guinzburg lo mató cuando le dijo: «¿vos cuando vas a la noche a tu casa con tus hijos, les decís ‘cuerpo a tierra, a dormir’, o vas y le das un abrazo y te sentas ahí y lo llevas a dormir? Somos humanos por más que tengas una profesión de militar. A mi la película que más me conmovió es una película de Dalton Trumbo que se llama «Johnny tomó su fusil» que es un soldado mutilado que está solo y no sabe dónde está y piensa «qué hago, estoy vivo, estoy muerto, estoy en el cielo o el infierno», hasta que una enfermera lo rescata y se comunica con él. Y yo siempre pensé en la guerra interior también, que la tenemos todos.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»