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Lito Borello: «No hay voluntad política; sin medidas de fondo esto no se soluciona»
Lito Borello, secretario de Derechos Humanos de la UTEP y líder del comedor Los Pibes, charló con Nora Anchart sobre cómo se combate desde los barrios el incremento de precios, la falta de decisiones políticas profundas en el Gobierno y la necesidad de construir comunidad para anteponerse a la crisis.
Las Pascuas en Argentina han sabido tener un doble significado: religioso y político. Tras la inflación del 6.7% anunciada durante la semana pasada y la necesidad cada vez más grande de una resurrección, Nora Anchart comenzó preguntándole a Lito de qué manera se mezclan la religión, la militancia y la lucha.
–Creo que siempre fueron de la mano la espiritualidad y la lucha. Nuestros pueblos, fundamentalmente en América Latina, son profundamente religiosos. Independientemente de la manera de cómo se lo comulgue, tenemos pueblos religiosos con una altísima espiritualidad y que siempre han estado en paralelo y fortaleciendo la pelea de los que luchan. Lo que pasa es que, vos lo describiste muy bien, nos metieron en la cabeza cierto progresismo, cada vez más liberal, de que habían cosas que no estaban bien y que había que correrse. No hace mucho, el año pasado, hubo un encuentro impulsado por Francisco en México en donde en el documento, y te invito a leerlo, noviembre del año pasado, 24 y 25, donde la iglesia también reconoce que en alguna forma fueron colonizados por las ideas occidentales y nos hicieron extraviar. Por supuesto que hay una iglesia que estuvo pegada al poder, que estuvo pegada a hechos de la dictadura. Yo hice la primaria y secundaria en la escuela parroquial y entré en crisis. A mí me agarra en la mitad del secundario la dictadura, pero la verdad es que uno siempre ha mantenido eso. Cuando volví a Nicaragua después veía la imagen del Sagrado Corazón y el Che Guevara. Me parece que nos han colonizado la cabeza y vaya que eso ha hecho daño al pensamiento nacional, popular, revolucionario, y empezamos a adoptar imaginarios que no tienen que ver con nosotros. Francisco ha abierto la ventana, Francisco ha generado una corriente de pensamiento que perfora el techo de los católicos y que da una esperanza, vaya día concreto para decirlo. Que abre y reaviva la esperanza justamente en lo que es indispensable: construir otro mundo posible.

«La iglesia reconoce que fueron colonizados por ideas occidentales que nos hicieron extraviar. Eso ha hecho daño al pensamiento nacional y popular. Bienvenido sea que hoy podamos recuperar los viejos valores»
SOBRE LOS VALORES QUE INTENTARON CAMBIARSE EN LA RELIGIÓN
LCV: Cuando asumió Francisco empezaron a aparecer de nuevo las medallitas, las crucecitas, porque antes se ocultaban por pudor a que te dijeran que eras un estúpido por llevarla. Entonces fue como una mini revolución que comenzó a tener un sentido, era decir yo soy esto. ¿Por qué llevar una cruz era inmediatamente como alguien sojuzgado y pedófilo?
–Evidentemente hubo quienes se encargaron por un lado de escamotear el origen más profundo que tiene el sentimiento religioso cristiano y otros que también colonizaron la cabeza en un tiempo donde todo lo que son los conceptos de cuarta generación que ya tienen un par de décadas, ahora el concepto de guerra cognitiva, de cómo manipulan nuestra cabeza, cómo construyen sentido a favor de los poderosos. Valores que nos han sostenido a nuestros pueblos siempre, hay una larga lista, no quiero atreverme a decir algunos porque son muchísimos, Romero, pero también Mujica, pero también un montón que son anónimos y que han estado y han muerto y han entregado su vida al lado de la lucha y de la pelea de los pueblos. Bienvenido sea que hoy podamos recuperar esto porque sin ninguna duda hacia los desafíos que tenemos por delante, hacia tener que enfrentar de nuevo tipo, guerras integrales, vamos a necesitar fundamentalmente poder recuperar ese sostén, ese andamiaje de esa espiritualidad genuina que tiene nuestro pueblo.
LCV: ¿Cómo se festeja la Semana Santa en el comedor Los Pibes?
-No voy a hablar solamente de Los Pibes. En general en todos los grupos comunitarios, las organizaciones territoriales, los distintos nombres en los que se le han ido denominando estos movimientos de ya casi tres décadas han hecho huevos de pascua para que los compañeros puedan comer huevos de pascua a un precio razonable, roscas de pascua, como siempre. Las organizaciones comunitarias están a la vanguardia de esa resistencia heroica que en tiempos inéditos, hace un par de años atrás con la pandemia y hoy en medio de los adoradores del Dios dinero y de los señores de la guerra poniendo en vilo a todo el planeta como también lo decía Francisco, no solamente ponen en riesgo a la humanidad sino a la existencia del propio planeta. Las organizaciones comunitarias han sido ese lugar en donde uno ha podido recorrer momentos realmente duros, complejos e inéditos pero en comunidad, construyendo comunidad. Nunca se dejó de construir comunidad, ni en los momentos más complejos cuando todavía inclusive el Estado no terminaba de encontrar el modo, vamos a tratar de ser generosos, no terminaba de encontrar el modo… Las organizaciones populares sí tenían esa particularidad de ir encontrando la construcción de respuesta a esas situaciones que se nos iban poniendo por delante. Así que como siempre, las organizaciones en esta semana trabajaron toda la semana para que este domingo, estos días de espiritualidad se vivan en comunidad, se vivan con esperanza, se renueve la esperanza de construir otra situación porque ya cada vez no solamente es necesario sino que es más urgente.

«Esto no se soluciona con maquillaje, con cuatro medidas asistencialistas. Porque si las medidas no tienen profundidad terminan siendo asistencialismo aunque digas lo contrario»
SOBRE LAS MEDIDAS A TOMAR POR EL GOBIERNO PARA REVERTIR LA CRISIS
LCV: En esa urgencia ¿Cuáles son las próximas medidas que vos crees necesario tomar?
-Uy, qué tema. Yo te podría decir diez medidas y entonces hacer la respuesta pragmática como si fuera que no hubiera capacidad para encontrar medidas pero no es así. Lo que no hay es voluntad política y una política concreta que realmente apunte a transformaciones profundas. Esto no se soluciona con maquillaje, con cuatro medidas asistencialistas, porque la perpetuidad de las medidas asistenciales si no tienen profundidad termina siendo asistencialismo así digas lo contrario. Esto no se soluciona con un plancito mejor o peor o con tres lucas de aumento para tratar de palear la perpetua pérdida de valor adquisitivo de los ingresos, si acá no hay medidas de fondo esto no se soluciona. No se soluciona siquiera cambiando un ministro de una banda por otro de otra banda, porque a veces nos hacen vivir al vilo de cierto culebrón como si la cosa fuera una u otra y la cosa tampoco pasa por ahí. O se toman medidas profundas para cambiar un sistema que está demostrado que no le va a dar bienestar a las mayorías y que está dispuesto a generar todas las guerras y todas las muertes que haga falta para que unos pocos sigan queriendo capturar el poder, o seguiremos hasta tanto, como también vemos, los pueblos ya no esperan, se unen, se organizan y luchan. Ahora para eso hay que ubicar el sujeto político y cuando el sujeto político no son los trabajadores y bueno, erramos al bochín, cuando creemos que hay una corporación política, una política profesional, una política que solamente se apoya en la institucionalidad vigente, no estamos dándonos cuenta que acá existe un poder fáctico que actúa de hecho y que solamente con poder popular se le puede contrarrestar, ya no ni siquiera una institucionalidad de democracia que hace 40 años que solamente han seguido acumulando más miserias, mas asimetrías.
LCV: Queremos una democracia vital.
-Es que son democracias que la han ido tutelando al servicio del poder establecido. Es mentira que vos podes hacer cambio. La constitución es letra muerta, es mentira que tenés derecho a la vivienda, que tenés derecho a la educación, que tenés derecho a la salud, es mentira. Nos dejan cantar el himno, izamos la bandera, votamos cada dos años pero el poder está en otro lado. Ni siquiera está en el congreso o en la Casa Rosada. El poder fáctico actúa de hecho en un sistema hegemónico que, o damos vuelta la tortilla o seguiremos detrás de eso y acumulando padecimientos para nuestro pueblo.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»