Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

Andrés Prieto: «La pandemia aceleró las nuevas formas de trabajo»

Andrés Prieto, abogado y director del Instituto de Jóvenes de la Asociación Argentina de Justicia Constitucional, dialogó con Laura Giussani Constenla y Nora Anchart sobre su representación de Argentina frente a la Organización Internacional del Trabajo en la Conferencia Internacional del Trabajo, la relación de los jóvenes con el mundo laboral y la visita al Papa Francisco.

LCV: ¿En qué consistió aquella entrevista con el Papa Francisco y qué se sostuvo en el tiempo para reiterar ahora otra visita?

-En el 2019, como bien vos dijiste, fueron los 100 años de la Organización Internacional del Trabajo. La OIT es un organismo que depende de Naciones Unidas y se fundó en 1919 al finalizar la Primera Guerra Mundial. Debemos recordar que esa Guerra Mundial fue realmente muy sangrienta. No sé si recuerdan que se caracteriza por las trincheras y realmente los derechos humanos fueron tan vulnerados que el mundo tuvo la necesidad de crear un organismo de protección y vuelva a resurgir el trabajo en Europa que había quedado totalmente devastada. Con el Tratado de Versalles surge la OIT y en el 2019 se cumplieron los 100 años, el centenario de la OIT, que tiene una particularidad, que es tripartito. ¿Por qué es tripartito? Porque tanto los trabajadores, los empleadores y el gobierno tienen la mismo voz y voto. Ese es un dato característico de la OIT. Al ser los cien años y yo ser consejero de la organización, tuve el honor e idea de poder organizar y llevar a magistrados laborales. Realmente fue un viaje extraordinario, dentro de lo de los 40 jueces camaristas, juez en primera instancia que participaron, no importaba la familia política, la ideología, algunos éramos más pro obreros o no. Se llevó con total objetividad y neutralidad.

El viaje fue realmente muy bueno, muy positivo. Después nos recibió Su Santidad, el Papa Francisco, quien subrayó que a veces todos criticamos a la justicia pero que pocas veces se escuchan los problemas que tienen los jueces. Al ser un viaje que marcó tanto lo pudimos realizar nuevamente. Debido a la pandemia no se pudo llevar a los jueces, fuimos con una comisión más chica este año. La organización estuvo frenada por la pandemia. La primera vez en la historia que se frenaba las sesiones que se hacen todos los años en junio. Incluso en la Segunda Guerra Mundial se llevaron a cabo en Estados Unidos. Y fue la primera vez en 100 años que se frenó y fue por la pandemia.

LCV: ¿Cuál es el panorama como asesor de la OIT, como asesor de la UIA y como fue el diálogo con el Papa que pudieron tener del trabajo en este contexto?

-El Papa nos recibió hace dos semanas. Vi un hombre sabio, tierno, con un sentido del humor espectacular pese a la dificultad que tiene su rodilla. Sobre el futuro del trabajo, es una gran inquietud que se plantea luego de lo vivido de la catástrofe de la pandemia. Según la Organización Internacional del Trabajo, más de 300 millones de puestos de trabajo se perdieron debido a la pandemia. Más de 300 millones de trabajo en todo el mundo. El gran desafío que tiene ahora el planeta es poder generar trabajo. Yo siempre digo lo mismo, tanto si se tiene trabajo como si se necesita de otro para tenerlo, el trabajo nos da sentido a la vida. El trabajo da sentido y dignidad. El trabajo nos humaniza. Con estos tiempos de tecnología, de la era de la digitalización, se han transformado las relaciones laborales en el mundo. No obstante, debemos ver cómo erradicar la pobreza. La única forma de erradicar la pobreza en el mundo es mediante el trabajo. Y lastimosamente en Argentina estamos, no sólo Argentina, varios países del mundo y latinoamericanos, en un índice de desocupación importante. Pero que a veces mediante los diálogos, los consensos, todos los que tenemos alguna responsabilidad sobre el trabajo, debemos ver cómo podemos generar políticas que fomenten a tomar gente, a emplear.

Por ejemplo, hablando hace poco, vuelvo a tomar el tema del Papa, nos subrayaba la importancia que hay una línea de jóvenes con un desempleo extraordinario, cómo hacer que los jóvenes se reinserten en el mundo laboral, que haya una cultura del trabajo. La verdad es que es un tema bastante interesante y en estos momentos que está viviendo el mundo hay que pensar en el futuro del trabajo, que no se pierda esa característica del trabajo que le da tanto sentido a la vida del hombre.

LCV: Nos manifestaba Cáceres que en la OIT le llaman economía informal a la economía popular, pero que también está incorporado al discurso y a la discusión en los sectores de trabajo, porque ya aquel Estado de bienestar que se conoció después de la Segunda Guerra Mundial es prácticamente inalcanzable, ¿verdad?

-Totalmente. Este año fue la 110 conferencia de la OIT y uno de los temas que se abordaron era lo que nosotros llamamos de la economía popular, pero son todas estas cuestiones de los movimientos sociales. Si hay trabajo o no hay trabajo. Yo participé en una comisión que se llama Aprendizaje, que es para analizar si la figura del aprendiz de las prácticas profesionales, del pasante, tiene una naturaleza laboral o no, y debemos recordar que la OIT, donde 187 países del mundo participan, es como un parlamento mundial; porque después que se consensua y se vota a favor, surge un instrumento internacional que se llama convenio o recomendación, que después es vinculante para los países. Es como si estuviésemos en la OIT trabajando en un parlamento mundial en materia laboral. De los temas que se trataban y el director general de Israel trató, dijo la necesidad de adaptarse del ser humano, de adaptarse a los nuevos tiempos que está viviendo. Sin duda alguna la pandemia aceleró las formas de trabajo, el teletrabajo, analizar si en las plataformas digitales Rappi, Glovo, Uber, las que todos conocemos, hay relación laboral o no.

En nuestro país, en Argentina, todavía no están contemplados, no está legislado. Si por ejemplo es trabajo autónomo o es trabajo en relación de dependencia los que hacen el pedido en Rappi, Glovo o Uber. Es un tema de discusión y un tema de discusión que se merece su debido tiempo porque es muy importante. Así que el futuro del trabajo también se está debatiendo sobre las jornadas laborales. Si las jornadas laborales en el mundo tienen que ser más reducidas o si se tienen que mantener con la escala de la jornada de ocho horas diarias y 48 horas semanales. Temas interesantísimos, que por supuesto no se agotan en solo un año, sino que son años de discusiones. Pero bueno, siempre teniendo en norte que el trabajo erradica la pobreza y que el trabajo es fundamental para la vida del ser humano.

LCV: Vi una noticia que quería comentarte antes de cerrar que es que la heladería Grido decidió vender, agarrar como sucursales a cualquier kiosquito, incluso de barrios populares que no tengan una concesión, que exactamente no tienen una sucursal, pero que venden helados Grido por la mitad de precio y de esta forma le dan también una fuente laboral.

-Está buenísimo.

LCV: Está bueno. Creo que hay que empezar a poner un poco de creatividad, por eso.

-Hay que usar la creatividad. Todas esas iniciativas que generan empleo o tienden a generar la cultura del empleo son fundamentales y nosotros tenemos que ver esa capacidad creadora del ser humano, del trabajo, es necesario. Cuando estuve con el Papa me volvió a remarcar esa necesidad humana del trabajo que tan bien nos hace, que tanto nos llena el alma cuando uno tiene trabajo, y en la Argentina tiene que haber oportunidades para todos, depende de nosotros los que tenemos alguna responsabilidad social, ver cómo generar empleo, cómo la gente puede reinsertar en la sociedad, de todos los sectores de la economía popular, de las empresas informales. Creo que nosotros nos debemos adaptarnos a esos desafíos, y los desafíos también que plantea la era de la robotización de la tecnología, las nuevas plataformas, un montón de trabajos han cambiado y si se viene esta forma de teletrabajo que también tiene que estar reglamentado, regulado, porque también surgen nuevas problemáticas como el derecho a la desconexión, por ejemplo. Hoy en día muchas personas trabajan desde su casa con las computadoras y a veces trabajan más que cuando lo hacían de manera presencial. Bueno, tenemos un derecho a desconectarnos o tenemos que recibir mails las 24 horas y contestar los WhatsApp.

Hoy vivimos en una gran aldea global donde todo repercute en todo. Ahora vivimos súper conectados y esto impactó en las relaciones laborales con sus cosas positivas y sus cosas negativas, con sus ventajas y desventajas. Pero hoy vivimos hiperconectados. En el ámbito de la justicia laboral ya se está hablando, bueno, en lo procesal las audiencias se tomaron vía Zoom, las nuevas plataformas, notificaciones que se hicieron por WhatsApp, pero también en la relación del trabajo. ¿Hasta dónde va a reemplazar la tecnología a lo humano, esa capacidad, a esa fuerza humana? También son unos paradigmas que debemos ver hacia dónde va.

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading