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Roberto Coria: «Argentina está pagando las consecuencias de la depredación en el Atlántico Sur»
Roberto Coria, Secretario General del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles de la República Argentina, charló con Nora Anchart sobre el acuerdo logrado por la FeMPINRA para preservar puestos de trabajo en el puesto de Buenos Aires, la peligrosa monopolización de la actividad marítimo-portuaria y la explotación de las aguas argentinas a manos extranjeras.
La charla con Coria comenzó tras un comentario de Nora Anchart al respecto de la película I…Como Icaro, que el dirigente decidió retomar.
-Estaba escuchando la nota anterior y esa película ahí era todo un ícono en ese momento.
LCV: Contame qué te pareció a vos.
-Era en un contexto muy triste que teníamos en la República Argentina. Era una semejanza a lo que era el poder, y una semejanza también a lo que podía llegar a hacer un lobo solitario. Yo soy de clase 54, así que imagínate en ese momento, esa generación que iba al cine Cosmos, iba a un par de cines que tenían películas que realmente eran de otra parte. Eran también películas con respecto a la reflexión, con respecto a la conducta humana.
LCV: Uno tiende a pensar que esa película, y en este caso el experimento, estaba mostrando un costado nuestro que preferimos guardar bajo el tapete antes que tratar de sanar, ¿no?
-Sí, hace poco tenés un lobo solitario con respecto a Japón. Japón que es una sociedad que está realmente bastante controlada con los elementos de seguridad, con los elementos de las cámaras, la prisión constante, hasta la misma cultura, y aparece un lobo solitario que no es que mata a una persona en forma anónima, mata a un líder mundial, y después demuestra lo que guarda en sí la mente humana o la conducta humana ante determinadas situaciones.
LCV: Pero que no está desenganchada. A mí lo que me preocupa es la teoría esa de «a mí no me va a pasar, yo no tengo nada que ver con eso. Eso le pasa a los otros», cuando yo creo que no está desenganchado de un clima que se vive mundial de zozobras varias, laborales, económicas, sociales, cambios muy fuertes que me parece que también están generando estas erupciones.
-Mira, yo te voy a decir porque tuve lamentablemente la participación en atentados a mi persona el 25 de enero del año pasado. Una interna sindical, producto de un sector que lamentablemente veía que las elecciones no las iban a ganar, y hubo un autor intelectual, un autor material, y te digo la verdad, no es nada agradable. Más cuando te lo hacen en la puerta de tu casa. Capaz que, si te lo hacen en un acto, llega a ser también triste y doloroso, pero impacta mucho más cuando no se respeta el recinto familiar, eso es mucho más complejo.

«Yo les venía advirtiendo (a las autoridades) que había un marco de violencia, y no me dieron ni cinco de pelota»
SOBRE EL ATENTADO QUE SUFRIÓ A FINES DEL AÑO PASADO
LCV: Vos fuiste objeto de un atentado. ¿Te molesta cómo lo sintió el ciudadano de pie?
La naturalización de que te pueden pegar un tiro porque sos un militante sindical. ¿Cómo vivís esa contradicción frente a una sociedad en la que se supone que vos formas parte de un sistema que la defiende en su conjunto porque defiende el trabajo?
-Mirá, más que nada lo que te molesta un poco es el manejo de ciertos comunicadores que se daban la osadía de preguntar…Yo vivo en Lanús, municipio en el cual la intendencia es manejada por un sector que todos conocemos que es Grindetti, Kravetz y todos. Yo ya le venía advirtiendo a ellos que había un cierto marco de violencia. Y te digo la verdad, no me dieron ni cinco de pelota. Entonces si a la autoridad política, a la autoridad municipal vos le vas manifestando y no tenés como quien dice una respuesta concreta, porque nadie está exceptuado de un afano, de una entradera, de lo que sea, pero sí creo que cuando vos ponés algunas alertas donde manifestas que hay algunos actos de violencia que habría que tener cuidado y te das cuenta que algunos actores sociales no somos importantes para este sector de la sociedad que es de este gobierno que tengo en Lanús que pertenece a Juntos por el Cambio. Y a su vez, el manejo de cierto periodismo, de Viviana Canosa que le preguntaba a quién había votado, boludeces como esa.
LCV: A mí me preocupa más de dónde sale, ¿no? ¿En qué base existen? Porque la verdad es que son sólidos.
-También aprovechan las circunstancias. Porque en una sociedad tan compleja, en un momento mundial tan complejo y estos emergentes aparecen como si tuvieran respuestas o buscando las causalidades.
LCV: Son parte del problema.
-Claro, y el sector que representa. Porque si nosotros somos la historia de la clase trabajadora, siempre existió una emergente como eso, pero no con la facilidad que tienen ahora a través de medios de comunicación que tienen entre el desorden económico, el desorden mundial y el desorden social, cierta penetración.
LCV: Tema FeMPINRA y el acuerdo de Estabilidad y Operaciones Futuras para el Puerto de Buenos Aires que se logró esta semana. Un gran éxito.
-La FeMPINRA representa una Federación Marítima Portuaria en la que nosotros formamos parte, donde los gremios, después de las de los años 90, en forma individual, habíamos sufrido un avance muy duro con respecto a los convenios colectivos, ley de Puertos, reforma del Estado. Todo eso que nos produjo prácticamente un daño, un deterioro que hasta el día de hoy todavía estamos pagando las consecuencias. Entonces, como Federación de la Ciudad Portuaria, había surgido un desguace muy importante, organizamos y armamos como para que en forma conjunta las organizaciones sindicales puedan plantear situaciones.
¿Qué se firma la semana pasada? En estos momentos se están venciendo concesiones de los años ’90, se están venciendo nuevos proyectos que tienen que realizarse especialmente en una actividad específica con La Portuaria, donde se produce el ingreso y el egreso de lo bueno y de lo malo. No solamente se produce el ingreso de todo lo bueno. Es una forma de dar estabilidad laboral a los trabajadores, de que cualquier modificación que haya, concesionarios, o si en algún momento el Estado tiene el poder económico y el poder estructural de administrar sus propios puertos, sea con los trabajadores vinculados en la actividad portuaria y con las incorporaciones que sean de forma sucesiva. No que parezcan innovadores, que aparezcan con nuevas tecnologías, que aparezcan sin automatizaciones, y te dicen los compañeros portuarios que después le cuesta mucho insertarse en otra actividad. Es la tecnología.

«Algún día tenemos que discutir dónde se van nuestras divisas, tanto de la pesca como de la minería»
SOBRE LA EXPLOTACIÓN EXTRANJERA EN TERRITORIO NACIONAL
LCV: En realidad creo que lo que se maneja mal es la reconversión de saberes. No alcanza con la tecnología.
-Exactamente. Hay actividades que son de determinado valor agregado, mucho más importante que otras, y esto es lo que quiere cercenar a través del nivel mundial, todo lo que sea marítimo portuario. En el mundo hay una discusión muy profunda porque consideran que la rentabilidad que ellos producen no tienen por qué compartirla con los trabajadores, que son los verdaderos efectores de esa actividad. Pero es un debate a nivel mundial. No solamente se está dando en el Cono Sur, sino que se está dando en Australia, en Estados Unidos, en la actividad portuario marítima se está centralizando, se está monopolizando, el mismo que te transporta la mercadería, es el mismo que tiene al operador portuario y es el mismo que te hace el flete. Así que imagínate quién te pone el valor.
LCV: Es mundial.
-La pesca, si algún día podemos llegar todos los argentinos a tener un debate con respecto a la depredación que están haciendo en el Atlántico Sur los chinos, los españoles, la falta de control y aparte el enclave que tienen hecho los ingleses en las Islas Malvinas es prácticamente para hacer una serie y para demostrar realmente lo que son los factores de poder en el tema de la alimentación. Argentina está pagando muy, muy seriamente las consecuencias, la depredación de lo que decís vos, la explotación de embarcaciones que tienen prácticamente los asiáticos. Muchos compañeros que no tienen otra oportunidad, de buscar otro laburo, que pasan meses, meses embarcados y prácticamente están depredando todo el Atlántico Sur porque no hay un control real y también lamentablemente hay una centralización de los factores de explotación. Algún día podemos llegar a discutir de donde se van nuestras divisas. La pesca es una de esas, la minería es otra.
LCV: Peaje: ¿Cuál fue tu primer trabajo y cómo era tu vida en ese momento en el cosmos?
-El primer trabajo que uno tenía siempre era tratar de ganarse el mango en lo que podías. Tengo 54 así que imagínate que en el 70 estás hablando de una edad que uno tenía 16, 17 años. Trabajábamos repartiendo volantes, pegando algunos afiches, invitando gente. Era una de las primeras tareas que hacíamos.
LCV: ¿Ya militabas ahí?
-Sí. En ese momento estaba de un lado o estaba del otro. Todos tenemos unas aspiraciones. Vos pensa que veníamos de dictaduras muy profundas, una sociedad muy politizada, no solamente dentro del peronismo, sino que había organizaciones mucho más fuertes y mucho más violentas. Ir y tener comentarios, hacer debates desde el Ejército Revolucionario del Pueblo hasta Montoneros, era algo que existía y convivíamos todos en la calle y siempre teníamos ese gran debate que era la Revolución Cubana, todas esas situaciones que hoy en día parece parecen de la prehistoria.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»