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Tras la represión durante un acto de Alberto Fernández, el pueblo de Exaltación marcha
Testimonio de Anabel Pomar: “Como parte de ese grupo vecinal y junto a Paren de Fumigarnos y el colectivo Después de la Deriva, vamos a estar haciendo un festival el próximo sábado 11 de marzo a 15:00, en la Plaza Mitre de Los Cardales. Los Cardales es un pueblo del municipio de Exaltación de la Cruz. Fue justamente ahí, en ese pueblo, en ocasión de la inauguración de un centro modular de salud, el pasado 11 de enero, que fuimos censurados, reprimidos y después detenidos, tres integrantes de este grupo Exaltación Salud cuando intentamos desplegar una bandera en ese acto en el que estaba el presidente junto a las autoridades provinciales y estaba el Presidente de la Nación.”
El 11 de enero de este año fue un día histórico para Los Cardales, provincia de Buenos Aires: por primera vez un Presidente de la Nación en ejercicio visitaba el pueblo y por primera vez se inauguraba un hospital local. El hecho sacudió al vecindario. Allí estarían el Intendente Diego Nanni, el Presidente Alberto Fernández, el Ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis y representantes del Ministerio de Salud de la Nación. Habría prensa, música, y niños agitando banderitas celestes y blancas. Lástima que el festejo terminó en represión.
Aprovechando la visita de Alberto Fernández, vecinos que forman parte del colectivo Exaltación Salud se acercaron al palco para colocar una bandera que decía: «Basta de cáncer / Paren de Fumigar. Era la oportunidad para hacer visible su reclamo ante las más importantes autoridades nacionales. No hubo nunca un ciudadano más ilustre en Los Cardales.
Los altoparlantes replicaban la voz del presidente que recordaba su infancia cuando iba a los Cardales, al campo de un amigo y tocaba la guitarra a la sombra de un árbol, fascinado con la naturaleza. Y hablaba también de salud: “Lo que nosotros queremos es llevar salud a todos los argentinos en cada rincón de la Argentina; eso es lo que queremos, eso es lo que buscamos, eso es lo que necesitamos. Lo que yo no quiero más es que alguien que viva en Cardales, o en cualquier lugar cercano a Buenos Aires, tenga que irse a Buenos Aires a atenderse, eso es lo que no quiero.”
Bien diferente es el paisaje ahora de cuando el joven Fernández, guitarra en mano, canturreaba por ahí ‘Mañanas campestres’. Hoy el 80% de las pasturas están dedicadas a la soja transgénica. Al principio fueron muchos los que aplaudieron el desarrollo de la zona. Las avionetas que sobrevolaban eran un espectáculo para chicos y grandes. Así lo recordaba en la Agencia Tierra Viva, Gabriela Sandes: “Junto a mi hija, Ana, íbamos a ver cómo sobrevolaban las avionetas porque lo veíamos como algo lindo”. La pequeña Ana no llegó a cumplir 14 años, murió dos días antes de su cumpleaños por cáncer de ovario. Desde entonces, su madre trabaja para difundir los riesgos de la fumigación. El grupo de Exaltación Salud se fundó en el año 2012.
La inauguración del primer hospital era un hecho digno de destacar. Claro que la salud no se garantiza solo con médicos, conviene vivir en un lugar sano. El 11 de enero de 2019 una escuela rural fue fumigada con chicos y maestras adentro. Rociados con veneno se sintieron mal de inmediato. Todavía no había hospital para atenderlos, tenían que ir hasta Capilla del Señor.
Gracias a la movilización de los vecinos se logró una ley que prohíbe la fumigación a menos de 1000 metros de lugares poblados. Entre las cosas que querían que el presidente se enterara es que esa disposición no se cumple. Y que en un poblado de 280 casas hay 50 casos de cáncer.
La bandera que intentaron desplegar mientras hablaba el presidente era una denuncia de esta situación. Al notar que tres vecinos estaban por colgarla apareció personal de seguridad, de civil. Un comunicado de los vecinos relata así lo que ocurrió: “se acercaron a las y los compañeros y comenzaron a hostigarlos, pegarles e intentar sacarles sus teléfonos celulares. Posteriormente, a más de una cuadra del lugar cuando los vecinos se retiraban, fueron rodeados de más policías y detenidos ilegalmente. En el mismo operativo ilegal también golpearon y luego detuvieron a un periodista de FM Los Cardales, quien se había acercado a registrar lo que estaba sucediendo.”
El discurso de inauguración del presidente Fernández tuvo un párrafo dedicado a las fumigaciones: “Escuchaba recién al compañero quejarse por el uso de agroquímicos; y está bien, son temas que se debaten en el mundo, pero no es necesario hacerlo de ese modo, no es necesario hacerlo de ese modo. Una de las cosas que tenemos que aprender, ahora que en el bar hay más silencio, es aprender a hablarnos en voz baja, plantearnos nuestras diferencias en voz normal sin necesidad de maltratarnos, ya demasiado nos maltratamos como país. (APLAUSOS). No hace falta maltratarnos más. Recuperemos la convivencia democrática…Tenemos que ser capaces de escuchar al otro.»
Consultada por LCV, Anabel Pomar sostuvo: “Quiero aclarar que los gritos que escuchó el presidente fueron en el momento en el que se nos lanzaron encima personas de civil para bajar la bandera. Lo nuestro era una manifestación democrática, no queríamos interferir en el discurso del presidente para que nadie pensara que había un interés político partidario”. También sostuvo que hace años que mandan petitorios y reclamos para que se paren las fumigaciones ilegales y que ‘en el momento en el que estaba hablando Alberto estaban pulverizando a pocos kilómetros’. Alberto Fernández partió de los Cardales sin contactar al ‘compañero’ que se quejaba de la fumigación para permitirle contarle en voz baja el miedo de la población al cáncer. A los tres vecinos, en cambio, se les abrió una causa por violencia contra la autoridad.
Esta es la razón del acto que realizarán el 11 de marzo, a partir de las 15 hs, en los Cardales, donde participaran distintos colectivos que luchan contra la contaminación. Dice “Con ese espíritu nació este Encuentro/Festival que se realizará a partir de las 15 hs. en la plaza Mitre de Los Cardales (Partido de Exaltación de la Cruz, Provincia de Buenos Aires). El encuentro comenzará a las 15 hs (puntual) con una asamblea de colectivos socioambientales que llegarán de todo el país. A las 16 se presentará la obra de teatro Campo Santo, que se centra en la historia de Sabrina Ortiz, y relata las consecuencias que tienen sobre la salud la aplicación de agrotóxicos; luego de la función se habilitará un espacio de conversación sobre la temática. A las 17 acompañaremos la bandera censurada por las calles para pasar por el frente de la Sala de Salud, la delegación municipal y la subcomisaría en donde estuvieron les compañeres retenidos ilegalmente.”
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»