Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

Julián Benitez, presidente de la Cámara de la Industria del Juguete: Campaña por los juguetes en familia

En el marco de un contexto económico signado por la apertura de importaciones y la desregulación de controles de calidad, La Columna Vertebral – Historia de Trabajadores dialogó con Julián Benítez, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. El empresario profundiza en los desafíos que enfrenta la industria nacional ante la competencia desleal, la falta de fiscalización estatal y las consecuencias que estas políticas pueden tener sobre la seguridad de los productos que consumen nuestros niños y niñas.

Benítez expone las acciones que lleva adelante el sector para garantizar la calidad de los juguetes argentinos, defiende la importancia de preservar los controles técnicos, y advierte sobre los riesgos de flexibilizar normas que protegen la salud infantil. En un intercambio franco, el dirigente revela la postura de la Cámara frente a las políticas de importación y destaca iniciativas como el sello “Juguete Seguro” y la marca sectorial “Juguete Argentino”.

LCV: ¿Cómo se va a instrumentar esta campaña? Digo, eh, ¿cómo es? A través de las distintas secciones de la Cámara Argentina. ¿Van a trabajar con las jugueterías directamente? ¿Va a haber actividades?

Julián Benítez: «Sí. Bueno, nosotros acabamos de terminar la Feria del Juguete que se desarrolló del 21 al 23 de mayo en La Rural. Recibimos 2.000 personas de todo el país y, bueno, estamos articulando permanentemente con toda la red de comercios para promocionar esta fecha tan importante para el sector, porque explica el 60% de las ventas anuales, ¿no? Así que, bueno, estamos preparando todas las promociones con los bancos, las promociones con los comercios, y próximamente estaremos informando a todo el público en general para que las puedan aprovechar.»

LCV: Me interesa sobremanera la postura de la Cámara Argentina del Juguete respecto de la apertura de las importaciones por un lado, y por otro, un tema mucho más preocupante, que tiene que ver con que directamente Sturzenegger ha sacado reglamentaciones y controles que tenían que ver con el cumplimiento de normas que el producto nacional sí cumple: sanidad, pintura, confección y demás. Los materiales que van a entrar ahora carecen de ese control. ¿Cuál es la mirada de ustedes y qué acciones piensan tomar?

Julián Benítez: «Bueno, nosotros desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete siempre fuimos muy claros con relación a las importaciones. Por un lado, la industria no produce todo lo que se ve en una juguetería. Nosotros somos competitivos en los sectores en los cuales nos especializamos y realmente ofrecemos productos a muy buenos precios, accesibles, de calidad y con seguridad, que es justamente lo que comentabas con relación al proceso de certificación, ¿sí?, donde todos los juguetes nacionales atraviesan satisfactoriamente una serie de ensayos que requiere la norma técnica de seguridad aprobada a nivel Mercosur.»

LCV:»Bueno, también lo tienen que hacer los productos importados, ¿no?

Julián Benitez: «Y siempre estamos muy atentos, no tanto a la cantidad de las importaciones, sino a la calidad de las importaciones, que es lo que venimos viendo en los últimos años: llegando productos de dudosa procedencia que no vienen certificados. Alrededor del 30% del mercado está explicado por juguetes que no cumplen con la norma de seguridad o que ingresan a precios irrisorios, subfacturados. Los importadores declaran los precios a menor valor. Entonces, bueno, esto ya lo venimos hablando con el gobierno. La Cámara ha fijado una posición que es la preocupación, sobre todo, de las exigencias en cuanto a la fiscalización y control en el mercado, que se vayan a realizar sobre los juguetes importados. Porque, bueno, en la Aduana ya no se controla más en frontera, y ahora lo hacen las diferentes autoridades de Secretarías de Comercio, tanto a nivel nacional como provincial. Y ahí hay un gran desafío, ¿no? Porque muchas veces se filtran juguetes que no cumplen con la norma de seguridad.»

LCV: Claro, además son indetectables. En algunas provincias siguen con controles, en otras no. Pero lo que impone Sturzenegger es que el control es una mala palabra. Tenemos que esperar una epidemia por juguetes peligrosos para reaccionar. ¿Ustedes ya presentaron algo oficialmente? ¿Han hecho un reclamo formal?

Julián Benítez: «Sí, claro. Nosotros ya hemos manifestado en varias oportunidades por notas formales, y forman parte de expedientes públicos, la preocupación por parte de la Cámara con relación a diferentes cuestiones vinculadas a la seguridad y estos cambios de la regulación. Porque, bueno, todos los juguetes tienen que estar certificados y la verdad que Argentina tiene una idiosincrasia… Como te comentaba, el 30% del mercado está explicado por maniobras desleales. Teniendo en cuenta esto, no podemos pensar que con una declaración jurada un importador va a decir que está certificado.»

LCV: Lamentablemente, Julián, la palabra está un poquito devaluada. Sobre todo en el marco de estos negocios con falta de controles. El 10 de agosto representa el 60% de la facturación del sector. ¿Van a promover juguetes argentinos, ecológicos, seguros?

Julián Benítez: «Justamente lanzamos desde el laboratorio un sello de ‘juguetes seguros’ para que, ante este contexto de apertura y desregulación, el consumidor pueda verificar que está adquiriendo un juguete que atravesó los ensayos del laboratorio de la Cámara. Así que, bueno, eso es un tema muy importante que queremos destacar, teniendo en cuenta este nuevo contexto.»

LCV: Te tiro una idea: yo haría una enorme campaña que diga ‘juguete seguro’ o ‘juguete argentino’, y le explicaría a los consumidores lo que eso significa.

Julián Benítez: «En la tecla. Justo ahora en la feria lanzamos la marca sectorial ‘Juguete Argentino’, que se puede visitar en el sitio jugueteargentino.ar, donde van a encontrar toda la oferta argentina de juguetes bajo esa marca. Y, bueno, que también cuentan con el sello de ‘juguetes seguros’. Así que tu recomendación…»

LCV: ¿En algún momento recibieron una respuesta del gobierno? ¿Cómo es ese vínculo hoy?

Julián Benítez: «La verdad que el diálogo es fluido y estamos trabajando, porque nosotros desde la Cámara aportamos a todo el contenido de la norma técnica de seguridad desde que se redactó en 2002. Tenemos un cuerpo de expertos, y la verdad que, bueno, es un tema muy sensible. Sí, lo estamos trabajando en conjunto, sobre todo planteando todas las sensibilidades del caso. No es algo sencillo, es un público muy sensible y la verdad que, bueno, si llega a pasar algo, la verdad que nosotros lo advertimos. Entonces es muy importante que quien firme esta nueva regulación, o desregulación, esté muy seguro de las medidas que se vayan a tomar. Porque, como te decía, no estamos en países como Noruega o Suiza, donde la gente comercializa de manera responsable, y si algún operador desleal es detectado, no comercializa más en toda su vida. Acá, lamentablemente, como te decía, tenemos muchos operadores. Tenemos importadores leales, importadores de toda la vida que operaron muy bien siempre, pero también tenemos los que subfacturan, los que declaran otras posiciones arancelarias, los que no presentan los certificados. La verdad que, bueno, no creemos que las condiciones estén dadas. Y además, ustedes lo saben, Argentina es el octavo país de mayor superficie a nivel mundial, ¿no? Y de habla hispana es uno de los principales, con lo cual el desafío es muy grande en materia de fiscalización.»

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading