Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

España: Un escándalo de coimas pone a prueba la resiliencia del presidente Sánchez

Informe especial para LCV de Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco. 19 de junio, 2025

El proceso judicial que se sigue contra el que fuera ministro de Transportes y actual diputado José Luis Ábalos, junto a su asesor, Koldo García, por coimas en la adjudicación de obra pública en tiempos de pandemia, adquirió tintes de vodevil luego de que se filtrara el pasado 12 de junio el contenido de un informe policial que involucra al diputado Santos Cerdán en la trama del cobro de coimas vinculadas al ministerio dirigido por Ábalos.

El informe de 490 páginas presentado por la Unidad Central Operativa -unidad operativa de elite que investiga casos complejos de corrupción, narcotráfico o terrorismo y actúa como policía judicial en este caso- reproduce audios grabados por el imputado Koldo García.

En noviembre de 2023, a unos meses de comenzar el proceso, el diputado Ábalos y su asesor Koldo abordan el tema de los pagos pendientes. En un momento de la conversación, Koldo García, al aparecer muy enfadado, menciona 450.000 euros que se le deberían al ex ministro. “Y a mí me debe ciento treinta más… El hijo de puta del Santos (Cerdán) se ha quedado con dinero, que lo ha hecho delante de mí”.

De acuerdo con otra grabación, José Luis Ábalos trasladó a Koldo García la preocupación de Santos porque «había empresas pequeñas» a las que el asesor «estaba pidiendo dinero para que pudieran conseguir contratos públicos». García reconoce en el audio haber cobrado, al menos, 570.000 mil euros. Santos Cerdán dice no saberse «de memoria» sus cuentas.

En otro de los cinco audios publicados hasta ahora, grabado el 22 de abril de 2019, Koldo García afirma haber recibido 60.000 euros y le dice a Santos Cerdán que, de esa cantidad, 50.000 euros le correspondían a Ábalos y 10.000 eran para él mismo. se escucha:

– Koldo García: Necesito algo de dinero, jefe, porque se lo di todo a él.

– Santos Cerdán: ¿Cuánto le dimos?

-Koldo García: 60.

-Santos Cerdán: ¿60 le dieron ahora?

-Koldo García: Sí, pero yo…

-Santos Cerdán: Tienen que quedar allí, de allí eran 50 y 10 para tí.

La presencia de Ábalos y Cerdán, dos secretarios de Organización, dos números 3 del PSOE, dos diputados, y un ministro de Transportes, manos derechas del Presidente, personajes con poder dentro del partido y alcance en las labores parlamentarias y de gobierno, salpica al propio Sánchez.

En horas previas al levantamiento del secreto de sumario, cuando los rumores ya apuntaban a Cerdán como partícipe de la red de corrupción, tanto Pedro Sánchez como el partido defendieron su inocencia basándose en la palabra que este había dado al Presidente, palabras que se llevó el viento cuando se conocieron los audios grabados por uno de los implicados e incluidos en el informe, Koldo García, en los que se escucha a Cerdán hablando de coimas y prostitutas con García y Ábalos.

Horas después, en condición de líder del partido socialista, Sánchez compareció ante los medios para pedir perdón. Igual que hizo Mariano Rajoy cuando perdió la presidencia del gobierno acosado por los escándalos de corrupción y financiación ilegal de su Partido Popular (PP) mediante una red clientelar de coimas. Un perdón que fue insuficiente para un Pedro Sánchez que asumió el cargo para regenerar la política española.

El pasado lunes, luego de que apareciera su nombre en el informe, el diputado Santos Cerdán renunció a su banca por lo cual quedó sin fueros y se inició una investigación sobre su patrimonio revelando que es dueño del 43 % de las acciones de una de las empresas constructoras investigadas. Por su parte, el diputado Abalos se atornilló a su banca para entorpecer el proceso judicial y creó un monobloque.

Denuncias cruzadas de izquierda a derecha

En cuatro días, Pedro Sánchez ha pasado de la defensa al ataque, haciendo gala de su famosa resiliencia. Si la semana pasada mostraba un gesto adusto y compungido, en esta ha mostrado su vis más agresiva, recordando a las formaciones de derecha, ante sus desaforadas peticiones de dimisión, sus numerosos casos de corrupción y desafiándoles a presentar una moción de censura en el Congreso de los Diputados, el parlamento español, sabiendo que, de momento, los números no les salen. Ni va a dimitir ni va a adelantar las elecciones.

La sobreactuación de la derecha, envuelta en permanentes escándalos de corrupción, con el presidente de la comunidad de Valencia escondido desde hace meses para no afrontar su responsabilidad por la tragedia de las inundaciones, no culmina con una moción de censura porque las matemáticas no le acompañan y porque esperan más audios que hagan implosionar al gobierno, que no hagan tolerable la corrupción, tragar sapos, a cambio de que la derecha no acceda al gobierno.

El llamado “gobierno progresista”, formado por el PSOE y Sumar (coalición de diferentes partidos de centro izquierda), se apoya en una mayoría parlamentaria en la que, además de los dos mencionados partidos de gobierno, participan los nacionalismos periféricos vascos, catalanes y gallegos, unidos todos por el rechazo a un virtual advenimiento de una alianza de derecha (PP) y extrema derecha (Vox).

Esto no es un temor a lo desconocido ya que ambos partidos gobernaron en coalición en varias comunidades autónomas (Valencia, Extremadura, Aragón, Murcia), haciéndolo, ahora, el PP en solitario con el apoyo parlamentario de Vox. En todas estas comunidades se han dado retrocesos en derechos fundamentales en los rubros de mujer, LGTBI+, inmigración, sostenibilidad y emergencia climática o memoria histórica, entre otros.

Aunque de forma tímida y expectante, toda la denominada mayoría de progreso (a excepción de Podemos y sus cuatro bancas; muy críticos ya con el socialismo por su postura belicista) ha expresado su apoyo al gobierno presidido por Pedro Sánchez, intentando circunscribir el problema de corrupción al socialismo y primando los buenos datos económicos de los siete años de gobierno de Sánchez, los avances conseguidos en la agenda social y los aún en marcha, todo ello imposible con la derecha.

Las preguntas que se hace la sociedad son: ¿Sánchez no estaba al tanto de los manejos y catadura de estos personajes en los que tanta confianza depositó, más teniendo en cuenta el férreo liderazgo que ejerce en partido y gobierno? O ¿Hubo una inexplicable ausencia de controles dentro del PSOE para detectar la corrupción en su seno? algo preocupante para quienes vinieron a regenerar la política española y que, por otra parte, pone en tela de juicio la organización y democracia interna del socialismo.

En relación con estas dos interrogantes, visto el poder de los secretarios de Organización, que manejan las relaciones entre la ejecutiva y otras instancias regionales, que elaboran las listas electorales, que nombran y sitúan personas afines en la estructura del partido, ¿está la corrupción limitada a tres personas? En el PSOE, nadie se atreve a poner la mano en el fuego por nadie. Hay miedo a que en nuevas grabaciones haya más personas implicadas, haya más sorpresas como la de Cerdán. A ello obedece también la tímida respuesta de los socios de gobierno y parlamentario.

Tirando del hilo, teniendo en cuenta que también han colocado gente afín en la administración pública y que las adjudicaciones de contratos y obra pública están sometidos a complejos procesos de control parece difícil que la trama se límite a tres personajes.

De ahí que la cautela presida las actuaciones de todas las partes en este caso… O vodevil, según se prefiera.

De corruptos y corruptores

Aunque algunos de los contratos que están siendo investigados están relacionados con suministros relacionados con la pandemia, las obras de infraestructura y las coimas recibidas para la adjudicación de estas son la parte más jugosa de la trama corrupta que el proceso judicial en fase de instrucción tiene como objetivo.

Las infraestructuras son rutas y obras relacionadas con el tren de alta velocidad. Estas últimas son, además, obras cofinanciadas por la Unión Europea a través de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) y Next Generation. En tres de estas participa la constructora Acciona, una de las más grandes de España y recurrente en las causas de corrupción. De hecho, aparecía en los escándalos de financiación ilegal del PP.

Es, sin embargo, muy complicado probar la participación de las constructoras en las tramas corruptas. Se necesita prueba documental de la coima y esto rara vez se da. Por otra parte, estas grandes obras suelen acometerse entre más de una empresa, en régimen de UTE (unión temporal de empresas), entre una gran constructora y otras más pequeñas que acostumbran a afrontar las sanciones, si las hay, en estos casos. La legislación, muy laxa para con el corruptor, puede impedir a las constructoras participar en la licitación de contratos públicos. Pero, obvio, son contadas las empresas que pueden ejecutar la gran obra pública, por no hablar de las implicaciones políticas.

A diferencia de otras ocasiones, donde nadie ha mirado a las empresas corruptoras, la repetición de los mismos nombres, como Acciona, ha agitado el avispero y, acá y allá, se demandan medidas y cambios en la legislación para atajar el problema en raíz, desde las empresas, desde los corruptores, algo que no ha sentado nada bien en la patronal. Su presidente, Antonio Garamendi, este martes, 17 de junio, criticó a la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de quien dijo que “se permite el lujo de hablar de los corruptores” al proponer que se prohíba que las administraciones contraten con empresas “corruptoras”. Garamendi lamentó que “le echó la culpa a las empresas” cuando, recordó, “el que corrompe es el que tiene la capacidad de leer un contrato y decir <te doy el contrato si me pagas>, porque los que se han repartido el dinero todos sabemos quiénes son y del Ministerio de donde han salido los contratos”. Y se quedó tan ancho, sin mirar debajo de la escalera, que huele.

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading