Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Opinión

Educación: el debate que no fue

La viralización de un video en donde la profesora Laura Radetich, de 59 años, discute acaloradamente con un alumno de la Escuela Secundaria Técnica Nº2 “María Eva Duarte”, de la localidad bonaerense de Ciudad Evita, puso sobre el tapete las condiciones en las que se están dando clases en el país. Todos opinaron, legos y no legos. Muchos tomaron el asunto para hacer campaña electoral y hablaron de ‘adoctrinamiento kirchnerista’, por el otro lado minimizaron y algunos hasta reivindicaron el valor de la profesora. La Columna Vertebral consultó a especialistas en pedagogía para conocer su opinión.

Federico Lorenz. Profesor de historia en el Nacional Buenos Aires, autor de diversos libros entre ellos ‘Elogio de la docencia. Cómo mantener viva la llama’, editado por Paidós en el 2019.

«El caso del video de la profesora Radetich de la Matanza fue leído de varias maneras, creo que hay una situación de maltrato a los estudiantes que la profesora ha perdido su lugar porque los alumnos deben ser tratados con respeto, no como declamación sino por convicción. Pero también creo que el debate que se instaló fue bastante hipócrita, primero por utilizar muy fácilmente la palabra ‘adoctrinamiento’. La profesora expresó una opinión política de manera muy vehemente y exagerada, y el estudiante también expresó su posición política. Yo creo que también hay algo de dinámica en las clases en que los estudiantes saben encontrarle el punto al docente para hacerle perder el eje. Ella es una profesora que visibiliza las condiciones en la que trabajan la mayoría de mis compañeros, en una situación de pérdida del contrato pedagógico, probablemente con una carga horaria excesiva buscando acercarse a lo que necesita para obtener una jubilación más digna. También creo que es una hipocresía creer que la escuela es una burbuja en donde no repercute lo que sucede afuera, lo cual es un desconocimiento de la función social de la educación pública. Hablar de ‘adoctrinamiento’ es profundamente tendencioso, cualquier mirada sobre el pasado es una mirada política y lo que uno puede hacer, por una cuestión de honestidad intelectual, es explicitarla. Creo que eso es lo que menos se ha discutido en este ‘incidente de La Matanza’, por ponerle un nombre.»

Tato Iglesias, creador de la Universidad Trashumante, Educador Popular, profesor de sociología de la Universidad de San Luis

«No hay que mezclar esto con ideología política, pudo haber pasado de un lado o del otro, hace olvidar un hecho que de por sí fue grave. A la altura del siglo que vivimos se supone que el docente tiene que ser un formador, si bien puede expresar su idea política, tiene que dejar pensar a los alumnos como les parezca, y en todo caso enseñarle todas las teorías que hay y que cada cual se quede con la teoría que quiera. A mí me pareció horroroso, eso no fue una clase, fue un adoctrinamiento, que pudo haber pasado con cualquier otros, y seguramente en otras clases existe lo mismo. Esa es mi opinión.»

Orlando ‘Nano’ Balbo, histórico referente de los docentes de Neuquén, el escritor Guillermo Saccomano escribió un libro sobre su vida que se llama ‘Un Maestro. Una historia de lucha, una lección de vida’, edit. Planeta.

«Me gustaría saber qué docente alguna vez no se ‘sacó’ con sus alumnos, que sus alumnos no le hicieron perder sus estribos. Que levante la mano el que nunca le pasó algo parecido, y que se confiese mentiroso. Todos tuvimos, en algún momento, en la desesperación de las condiciones en que trabajamos un día fuera de las casillas. Eso por un lado. Sin dudas, eso es un error pedagógico. La docente cometió un error pedagógico en levantar el tono de voz. Se dedicó solo a responder las preguntas, también tendenciosas del estudiante, sin tener en cuenta al resto de los alumnos. Ahora, ese error pedagógico no puede ser tratado de la manera horrible en que lo tratan los medios, que solo quieren sacar partido. Creo que son dos momentos: la docente se ‘sacó’ y eso es un error, el chico la provocó, algo natural a lo que ya estamos acostumbrados. Por otro lado está la filmación, el haber hecho público esa situación. La difusión del video hizo un recorte de esa docente, que tiene muy buen currículum, que tiene muchos años de experiencia, y sin embargo por unos minutos de video, se juzga toda su vida como docente sin darle derecho a la defensa. Todo recorte es mentiroso. ¿Qué pasó antes de que comenzara a firmarse? ¿Qué pasó después? ¿El video fue editado? Hay muchas preguntas que hacer de ese video. Por otro lado, una última cosa: adoctrinamiento es otra cosa. El adoctrinamiento es una cosa sistemática, es una cosa programada, diluida en el tiempo. Esto es un exabrupto pedagógico y nada más. Hablar de que hay que presentar un proyecto de ley para controlar el adoctrinamiento es absurdo, la escuela siempre hace adoctrinamiento, habría que cerrar todas las escuelas con ese criterio.«

Adriana Puiggros, pedagoga, profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y de la Universidad Pedagógica Nacional. Estuvo en la función pública en diversos cargos, desde diputada hasta ex viceministra de Educación del actual gobierno.

«La formación política es un objetivo de la enseñanza argentina desde la época en que se fundó el sistema educativo porque uno de los objetivos centrales planteados por la generación del ’80 fue la formación del ciudadano. La formación del ciudadano es formación política, formación desde el punto de vista social. Es decir, formación desde el punto de vista de su convivencia, aprendizaje de las leyes, aprendizaje de sus derechos y de sus deberes. Es un campo amplio de la formación del ciudadano. La política forma parte de esa formación de manera necesaria puesto que, como bien ha mostrado Paulo Freire -cuyo centenario estamos en este año recordando- la política es un hilo de la trama del proceso educativo. Entonces, la cuestión es que por parte de los sectores conservadores, y ahora neoliberales de la Argentina, se ha sostenido que la educación debe ser neutral. Es decir, la idea de neutralidad es una idea muy cuestionable puesto que todavía persisten en Argentina muchísimos textos, yo diría la mayoría de los textos que circulan y que están publicados son textos precisamente pensados, escritos, desde una concepción liberal y economicista. Por lo tanto, que haya una verdadera educación política como lo reclamaba Sarmiento, como lo presentó Ricardo Rojas en un libro célebre que es la Educación Nacionalista. Debe ser una educación amplia, en donde se informe de una manera dialógica, escuchando la opinión del otro. Pero en la medida en que se coarte, se censure, entonces siempre existe el riesgo de la discusión violenta, en el ambiente inadecuado. Hay que aprender a hablar, a discutir, a plantear la propia postura, a tener una postura crítica.«

Te puede interesar:

https://www.facebook.com/columnavertebralradio/videos/1112602475895701

Seguir leyendo

Opinión

«No alcanza con la formalidad de la protesta», por Héctor Amichetti

A falta de documentos orgánicos de análisis de la realidad y de directivas centralizadas para la acción, tal como ocurría en aquellos años en que nos llegaban en forma clandestina desde Madrid, cuando el Movimiento tenía conducción, voy a alimentar la práctica de muchos compañeros y compañeras que militan incansablemente, que enfrentan en las calles las políticas destructivas del actual gobierno y descargan por escrito algunas de sus inquietudes reflexionando acerca de cómo salir de esta encrucijada.

Hace algunas horas marchamos –una vez más- con un grupo de trabajadoras y trabajadores gráficos encolumnados bajo la bandera de nuestra Federación Gráfica Bonaerense hasta el Ministerio de Producción, la convocatoria fue de la CGT y la consigna: “Las Malvinas son Argentina y la Industria Nacional también”.

Si tomamos como referencia los duros datos de la realidad, esta movilización debería haber sido multitudinaria, desde que asumió el gobierno de Milei cerraron más de 30 mil empresas y se perdieron más de 460.000 puestos de trabajo, sin embargo, la foto de la concentración desnuda la característica formal que han adquirido desde hace algún tiempo las movilizaciones callejeras convocadas por las centrales obreras, presencia de mucho activismo militante, una dirigencia con mensaje de poco alcance, a la que por falta de un sonido amplificado, solo escuchan los que están más cerca y, de vez en cuando, algún oportunista que se suma como invitado para la foto aunque poco tenga que ver con las luchas que cotidianamente llevan adelante quienes sufren el cierre de sus fábricas y la incertidumbre de sus familias.

La cuestión es que se ha debilitado significativamente la conexión imprescindible y estratégica entre en las demandas de las bases y las decisiones de la estructura sindical creada para unificarlas y canalizarlas y, lo que es aún más preocupante, entre los sindicatos y el sector de la clase trabajadora que permanece en la informalidad, sin organización que los agrupe masivamente y defienda los derechos que tienen aunque no le son reconocidos.

SIN PROGRAMA NO HAY GUIA PARA LA ACCION

Lo más destacable de la valiosa historia de lucha de la clase trabajadora argentina desde el golpe militar de septiembre de 1955, acontecimiento que interrumpió su protagonismo esencial en la realización de un Proyecto Nacional basado en la producción, el trabajo digno y la reafirmación de la soberanía, es que superando la proscripción y las persecuciones, la estrategia de resistencia tuvo como eje la unidad en torno a un Programa que definía claramente las reivindicaciones  sociales, políticas y económicas, junto a las estrictamente laborales, y delineaba un plan de acción orientado a derrotar el proyecto enemigo.

La Falda en 1957, Huerta Grande en el ’62, CGT de los Argentinos en el ’68… paros, sabotajes, plan de lucha con toma de fábricas, huelgas generales, Cordobazo e infinidad de puebladas, marcaron el camino que frustró las ambiciones dictatoriales, desbarató los planes liberales e hizo posible la recuperación de la democracia y el retorno de Perón a su patria.

Hoy, aún reconociendo un escenario distinto, esta concepción a la que llamamos Sindicalismo de Liberación, está ausente, no hay postura clara y contundente del movimiento obrero organizado con respecto al endeudamiento externo  como lo señalábamos, más cerca en el tiempo, en aquel programa de 26 puntos de la CGT que conducía el recordado Saúl Ubaldini, es más, no se sabe muy bien que transmiten en nombre de la clase trabajadora los dirigentes de nuestra CGT cuando se reúnen con funcionarios del FMI. ¿Cuál es nuestra postura en relación con el sistema financiero y el comercio exterior?, o con respecto al control estatal en áreas claves y planificación de la economía.

No hay una definición contundente con respecto al alineamiento que nuestro país debería tener en el ámbito internacional, ni un claro rechazo ante la Embajada de los Estados Unidos frente al plan de apropiación de recursos por parte de las multinacionales y sometimiento de nuestro territorio a su doctrina de dominación.

SUPERAR LA CRISIS

En estos tiempos de desembozado intervencionismo imperial con capacidad para intervenir en una elección para salvar a un presidente afín o secuestrar en un operativo relámpago a otro porque no se disciplina a sus planes, se le  impone al movimiento obrero organizado el desafío de recuperar una organización sindical con sentido de poder, voluntad de representar a la totalidad de la clase trabajadora y de liderar un gran frente patriótico, si ello no ocurre será muy difícil rescatar a la política de la profunda crisis que enfrenta, agotada en inexplicables tensiones, condicionada por injustas proscripciones y atrapada en una visión estrictamente electoralista que pareciera no comprender los límites que el sistema neoliberal la ha puesto a una democracia que apenas si respeta el derecho al voto.

Como en otros momentos de nuestra interminable historia de resistencias, lo que no surja desde las tradicionales superestructuras sindicales, habrá de venir de esa organización que se construye y crece ineludiblemente desde abajo mismo de la comunidad con la maravillosa creatividad de quienes en cada batalla por lo esencial están disputando, de manera consciente o no, un pedazo del poder popular que pretende ser definitivamente arrebatado por otro que actúa abiertamente por fuera de cualquier regla democrática.

(publicación original en radiografica.com.ar / 11 de octubre de 2026)

Continue Reading

Destacada

El Latinobarómetro y sus trampas, por María Urruzola

Montevideo, 10 de octubre de 2026
Desde hace varios días aparecieron referencias en los medios uruguayos -y en boca de varios dirigentes políticos- a la encuesta del año 2026 del «Latinobarómetro», una organización privada de origen chileno que monitorea desde hace 30 años el “estado de opinión” en 18 países de América Latina.
El mismo Sanguinetti se refirió a la edición de este año del ‘Latinobarómetro’, porque el tema, al parecer, sería “la democracia”. Digo «al parecer sería» porque en realidad el tema real es la “democracia liberal”. No cualquier otra versión posible de la democracia, sino la liberal.
Es decir, un sistema que se basa en las garantías “políticas” de ejercicio de la ciudadanía (elecciones libres, libertades políticas, pluralismo, separación de poderes, igualdad ante la ley, economía de mercado y propiedad privada, básicamente), y no a otras versiones de la democracia, como la social, que básicamente se diferencia por darle a la equidad, la justicia social, el bienestar y la intervención del Estado en el mercado, igual relevancia que a las garantías políticas.
El tema es que el informe del Latinobarómetro empieza hablando de la “democracia liberal”, pero después pierde el apellido por el camino y sigue hablando de “la democracia”. Y entonces ahí, aparece el descontento con “la democracia”, el apoyo en El Salvador al sistema Bukele (que viola los derechos humanos de la A a la Z), la cantidad de uruguayos que cada vez creen menos en “la democracia”… así son las preguntas (“usted cree que la democracia es preferible a cualquier otro sistema de gobierno”?, “un gobierno autoritario puede ser preferible a uno democrático”).
No importa que cada vez que en Latinoamérica nos ponen un ejemplo de “buen desempeño” en lo educativo sea una democracia social (Finlandia); no importa que las referencias en garantías laborales y en productividad sean democracias sociales (Alemania, Austria); o que los sistemas de cuidado que tanto se admiran también vengan de democracias sociales (Suecia, Dinamarca).
Quizás si tuviesen la honestidad de preguntar por la democracia liberal y la democracia social, la gente se enteraría que hay más de una versión posible, dentro del capitalismo, sin duda, pero con efectos totalmente diferentes en la vida cotidiana. Claro, habría que explicar las diferencias. Quizás entonces la gente entendería por qué la sociedad española se levantó en masas por el derecho a la vivienda, o incluso le resultaría más claro el levantamiento ciudadano en Albania en contra del yerno de Trump y la defensa del medioambiente.
Alguien podrá decir que en Uruguay no hay plata suficiente para hacer una democracia social, o que en Latam no la hay. Pero ahí entraríamos en el capítulo “desigualdad”, ya que somos el continente más desigual del mundo: el 10% más acaudalado acumula el 77% de la riqueza total.
Nada… se puede leer en internet el informe 2026 del Latinobarómetro. Tiene otras trampas conceptuales, pero mejor que cada quien lo lea con su “matriz” de comprensión.
Continue Reading

Destacada

AYSA: Negocio cerrado, derechos congelados, por Javier Touzón

Con la adjudicación del paquete accionario mayoritario, la red de agua y saneamiento del AMBA queda en manos privadas ¿Qué cambia para los usuarios y qué pasa con el histórico reclamo de agua potable en la periferia?

8 de octubre de 2026 — La escena se repite como un déjà vu trágico para la historia argentina. En los despachos del Ministerio de Economía, entre planillas de cálculo y discursos que celebran la lógica del mercado, se dio un paso decisivo para la privatización de AySA. Con la apertura de las ofertas económicas de la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 504/2-0003-LPU26, el Gobierno nacional avanza en la entrega del 90% de las acciones de la compañía a manos privadas, dejando apenas un 10% para los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada.

Entre las ofertas presentadas para asumir el rol de «operador estratégico», el Consorcio Rowing (integrado por Rowing S.A., Arcos, Transclor, PHX, entre otros) ofertó USD 340.200.000, mientras que el Consorcio Roggio Roas S.A.U. presentó un monto de USD 285.000.000.

La peor noticia en tiempos de riesgo hídrico

Las tormenta anunciadas por el fenómeno del Niño empeoran la situación en la barriadas populares y podría profundizar la falta de agua potable que padecen los asentamientos del país:  4.000 de los 6.467 barrios populares de Argentina están expuestos al riesgo hídrico. Quienes no solo se verán sometidos a una estructural carencia de agua para vivir sino a posibles inundaciones por falta de servicios de desagüe y cloacas que empeorarán el impacto de las tormentas.

Sin ir más lejos, hoy mismo, jueves 8 de octubre se anuncia  posible falta de agua en distintos puntos de la zona oeste debido a una nueva inspección de Ríos Subterráneos en el Norte y Oeste del AMBA que se estará realizando durante la noche. Según informaron desde la empresa, la inspección de los tramos San Martín – Saavedra y Barrancas – Devoto se llevará a cabo para evaluar la situación estructural del río subterráneo. Después de un diluvio que azoto la región de AMBA, quizás no sea el mejor momento para tareas de infraestructura. Mientras empresarios y funcionarios festejan, los habitantes tratarán de sobrevivir en forma comunitaria a una situación insostenible.

La falacia del «costo cero» y el negocio del agua

Fiel al libreto oficial, el comunicado con el que la cartera de Economía festejó el avance de la licitación recurre a la estigmatización de la gestión pública. Calificando a AySA como un «modelo de disfunción administrativa», el Ejecutivo justifica el remate señalando los USD 13.400 millones recibidos en transferencias entre 2006 y 2023. Sin embargo, omiten deliberadamente que la extensión de redes de agua potable y cloacas en los barrios más postergados del Conurbano Bonaerense nunca fue ni será un negocio rentable para el capital privado, sino una obligación social e indispensable del Estado.

El nuevo esquema impone obligaciones de inversión al privado por más de USD 2.000 millones y un Plan de Acción contractual de $2,89 billones para el quinquenio 2027-2031. No obstante, la experiencia histórica en el país enseña que las metas de expansión en manos de concesionarios privados suelen quedar subordinadas a la rentabilidad financiera y al ajuste tarifario. Cuando los números no cierran para las empresas, los platos rotos los pagan los usuarios con tarifas impagables o con la suspensión de obras esenciales en la periferia.

Los trabajadores y las mayorías, los olvidados de siempre

El argumento de «cuidar los recursos de los pagadores de impuestos» encubre una retirada del Estado de su rol garante de derechos humanos fundamentales. El agua potable y el saneamiento no son mercancías sueltas en un mostrador de oferta y demanda; son condiciones esenciales para la salud pública, la dignidad y la vida.

Mientras las autoridades nacionales celebran que «la libertad y la Argentina avanzan» al ritmo de la enajenación del patrimonio público, los trabajadores del sector y las familias que aún esperan por una conexión de agua potable ven con incertidumbre cómo el acceso a un derecho primordial queda, una vez más, supeditado a la rentabilidad del mejor postor.

 

Continue Reading