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La Columna Vertebral

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Pequeño offshore ilustrado

Luego de que el Gobierno Nacional aprobara oficialmente el pasado jueves el proyecto para el desarrollo de tareas de exploración sísmica en busca de petróleo frente a las costas de Mar del Plata y Bahía Blanca, distintas organizaciones ambientales decidieron protestar realizando un gran número de manifestaciones en distintas ciudades balnearias bajo el nombre de «Atlanticazo».

La explotación petrolera fue autorizada por el Gobierno en tres zonas: “CAN 100″, “CAN 108″, en la Cuenca Argentina Norte, ubicadas a 307 kilómetros frente a la costa de Mar del Plata, y “CAN 114″, a 443 kilómetros. Desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a cargo de Juan Cabandié, indicaron a través de la la resolución 436/2021 que le exigirán a Equinor Argentina “dar estricto cumplimiento a los términos del Plan de Gestión Ambiental”. A pesar de este anuncio, la medida causó una instantánea indignación en vecinos y organizaciones ambientales de la zona balnearia, así como en algunos dirigentes políticos. La primera en pronunciarse fue la diputada Graciela Camaño, quien aseguró que «el Ministerio de Ambiente de la Nación le dio el certificado de defunción a los ecosistemas marinos y la biodiversidad que habita el Mar Argentino». ¿Por qué tanto rechazo?

QUÉ ES UNA PLATAFORMA OFFSHORE PETROLERA

El término offshore (algo así como costa afuera en español) hace referencia a la exploración y producción de petróleo y gas que se realizan mar adentro. Dependiendo la profundidad del agua, estas operaciones se realizan con plataformas fijas o flotantes. Se denomina aguas someras a aquellas que presentan una profundidad igual o menor a los 500 metros; aguas profundas, entre 500 y 1.500 metros; y por último, aguas ultra profundas, mayores a 1.500 metros.

Si bien la perforación de pozos en cuerpos de agua data desde finales del siglo XIX, su consolidación se dio en el Golfo de México a partir de 1938, cuando la búsqueda de nuevos yacimientos generó el desarrollo de la maquinaria necesaria (tuberías, plataformas y taladros) para llevar a cabo las exploraciones bajo las duras condiciones medioambientales de la región, la cual al día de hoy produce una cantidad cercana a los 1.5 millones de barriles por día. Dentro de la plataforma suele haber una torre de telecomunicaciones y trabajadores especialmente entrenados para vivir allí y lidiar con algunos de los muchos accidentes que pueden ocurrir.

¿CÓMO SE REALIZA LA EXPLORACIÓN SÍSMICA?

Uno de los principales argumentos en contra de la exploración sísmica en el mar argentino es el daño que provoca en la biodiversidad marina. La exploración sísmica utiliza bombas acústicas que chocan con el fondo marino, con el objetivo de localizar y extraer hidrocarburos. Según estudios, esta actividad generaría una explosión cada 10 segundos las 24 horas del día, causando un estruendo que afecta enormemente la biodiversidad marina del lugar. Tal es su impacto que se trata del segundo mayor contribuyente de ruido subacuático, solo por debajo de las explosiones nucleares y militares.

Según informó la ONG Oceana, los estruendos son tan fuertes que hieren a la fauna marina, dañan la pesca comercial y afectan a la economía costera ya que causan desorientación, cambios de comportamiento, estrés, reducción de la viabilidad de los huevos, discapacidad auditiva, lesiones masivas y hasta la muerte por ahogamiento o varamientos en especies locales. Se estima que estas detonaciones son 100.000 veces más intensas que el motor de un avión.

Desde el sector pesquero rechazaron en varias oportunidades este tipo de exploración, argumentando que cualquier alteración en la distribución y abundancia que se produzca en los recursos marítimos a partir de las prospecciones sísmicas puede desestabilizar la estructura comercial de las empresas pesqueras, provocando enormes pérdidas económicas. Y ese no es el mayor riesgo. Porque donde hay petróleo, puede haber derrames.

RIESGOS DE LA EXPLOTACIÓN PETROLERA

Las plataformas petroleras son propensas a accidentes, debido a su propia actividad extrayendo sustancias volátiles bajo una presión extrema, y en condiciones climáticas no del todo favorables. Algunos de los más grandes accidentes ocurridos han causado daños irreparables.

El peor desastre ocurrió el 20 de abril del 2010, cuando en el Golfo de México explotó la plataforma petrolífera ‘Deepwater Horizon’, de la multinacional británica British Petroleum en el que se derramó unos 795 millones de litros sobre el Océano Atlántico. 

La liberación del petróleo y el gas por la rotura de un pozo perforado a 15000 metros de profundidad, originó un incendio donde murieron 11 trabajadores. La situación no fue controlada hasta casi tres meses después, lo que provocó la muerte de numerosa flora y fauna marina por la contaminación del mar. }

El accidente de la petrolera offshore aún se deja sentir en los animales de la zona diez años después. Según un informe del Programa de Restauración del Golfo de México de la National Wildlife Federation (Federación Nacional para la Vida Silvestre) a causa del ‘Deepwater Horizon’ de 2010 hoy siguen en grave peligro los delfines, más de la mitad con problemas pulmonares, de estrés o con bajo peso. También las tortugas, se calcula que el 20% de las hembras loras murieron debido al vertido, algo que ocurrió también con las aves de las cuales casi un millón no se consiguieron salvar.

En 2001, la plataforma más grande del mundo -P 36- de la empresa brasileña Petrobras se incendió dejando a 11 trabajadores fallecidos. Era una de las 72 que funcionan en la costa brasileña del Estado de Río de Janeiro, a 120 kilómetros de la costa de la ciudad. Llevaba apenas diez meses instalada cuando se desató un incendio y el posterior hundimiento del establecimiento, cuya extracción equivalía al 5% de la producción de petróleo brasileña y que guardaba en sus depósitos cerca de 1,5 millones de litros de petróleo. 

El vertido ocasionó graves consecuencias ecológicas. La empresa brasileña llevaba un año de explosiones y desastres en sus plataformas offshore, un mes antes 50 mil litros de petróleo se derramaron sobre la cuenca del Paraná.

La saga negra de la compañía se inició en 2000 frente a la ciudad de Río de Janeiro, a causa de la rotura de uno de los tubos de transporte del petróleo, provocando un derrame de más de un millón de litros de petróleo sobre la bahía de Guanabara. La gran mancha causó daños ambientales irreparables en zonas donde se alimentan y reproducen dos tercios de los peces y crustáceos de la región; afectando también a 600 familias pescadoras. Solo en el 2000 Petrobras tuvo seis accidentes de sus plataformas offshore en Brasil, por los que debió pagar más de 90 millones de multa.

A unos 160 km de la ciudad india de Bombay, en la plataforma Mumbai High North se produjo un incendio en el 2005 en el que murieron 22 personas. La instalación pertenecía a la empresa estatal india Oil and Natural Gas Corporation (ONGC). El incendio sucedió cuando un buque de ayuda colisionó con la plataforma de extracción de hidrocarburos. 

El accidente provocó un gran vertido de petróleo que según los expertos en ecología marina tuvo consecuencias en los animales marinos de la zona y en ecosistemas cruciales para la vida como los manglares a los que la mancha de fuel alcanzó. La ONGC inauguró una nueva plataforma en Mumbai High North en 2012.

Fuente y datos completos: https://www.carbono.news/energia/desastre-offshore-las-catastrofes-de-las-explotaciones-de-petroleo-en-el-mar/

TRABAJO Y PETRÓLEO

Según informó el portal La Tecla Mar del Plata, la inversión de miles de millones de dólares de las empresas petroleras generaría a su vez aproximadamente 20 mil puestos de trabajo, de forma directa e indirecta, producto de la explotación offshore. Cabe destacar que los empleos no serían necesariamente para los habitantes de la zona: se precisaría del arribo de trabajadores profesionales, operarios especializados y ejecutivos. Por otro lado, y como ya se mencionó, la actividad petrolera podría poner en jaque otros sectores comerciales de la zona. En primer lugar, la desestabilización de los recursos marítimos afectaría principalmente al sector pesquero, el cual, según datos oficiales, nuclea a aproximadamente 23 mil trabajadores registrados a lo largo del país. Mar del Plata, por su parte, concentra más de la mitad de los desembarques de capturas marítimas, convirtiendo a su puerto en el más importante de la actividad en el país.

Desde las organizaciones ambientales también advierten sobre el impacto que podría llegar a tener en el turismo de la región. La posibilidad de derrames y la alteración de la fauna marítima amenazarían con desestabilizar otra de las principales fuentes económicas de la zona.

ATLANTICAZO

En rechazo al avance de la explotación petrolera en el Mar Argentino, distintas organizaciones ambientales se manifestarán a lo largo del país reunidas bajo un nombre: el «Atlanticazo». Desde la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, que agrupa a un gran número de movimientos socioambientales, convocan a salir a la calle contra la aprobación de la exploración sísmica offshore «y por una respuesta a la altura de los incendios ocurridos en 11 provincias del país».

La principal manifestación tendrá lugar en Mar del Plata este martes 4 de enero a partir de las 17 hs. También se realizarán manifestaciones en Mar de las Pampas, San Bernardo, Villa Gesell, Pinamar, Miramar, Necochea y Bahía Blanca, entre otras ciudades.

Mapa del Atlanticazo

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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

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