Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

Héctor Amichetti: «Es necesaria la unión de sectores populares para corregir el sistema judicial»

Héctor Amichetti, secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense, se refirió al #1F, movilización convocada para el 1 de febrero pedir frente al Palacio de Tribunales un «poder judicial democrático al servicio del pueblo».

La movilización, convocada desde la Corriente Federal y el Frente Sindical, ya encontró la adhesión de varios sindicatos. La CTA de los Trabajadores confirmó su presencia, así como sindicatos ligados al moyanismo tales como Camioneros, SMATA y Canillitas. El propio Hugo Moyano respaldó la movilización y apuntó que la CGT «debería estar presente». La movilización nace como respuesta al escándalo por la «Gestapo» del exministro de Trabajo bonaerense Marcelo Villegas, situación que mostró la persecución existente contra el sector sindical durante el gobierno de Mauricio Macri. En diálogo con LCV, Amichetti indicó que «las ideas que ellos (el macrismo) pretendían llevar desde el punto de vista económico eran exactamente las mismas que en otros tiempos se intentaban imponer a través de dictaduras».

LCV: Hace un par de años llegó a mis manos un documento original donde se detallaba las instrucciones de la dictadura para la persecución, exterminio y seducción del sindicalismo de la dictadura militar. No pude menos que recordar esto cuando el ministro de la ciudad utilizó la palabra Gestapo. Con lo cual hay un patrón de persecución al sindicalismo como única fuente de aglutinamiento del trabajador por sus derechos. ¿Cómo instalás esta marcha el 1 de febrero?

-Indudablemente la acción sindical de los trabajadores organizados en Argentina ha sido un obstáculo para aquellos que pretenden establecer un predominio del capital sobre el trabajo, esto viene desde el Golpe del ’55. Vos fijate que cada Golpe Militar que hubo lo primero que hacen es intervenir la CGT, los sindicatos, encarcelaban a nuestros dirigentes. Esto es histórico. A partir del ’76, con el planteo de que el neoliberalismo es el modelo ideal para el progreso de un país, la represión se hizo más masiva. El hecho de poder liquidar directamente a los sindicatos, ya se había probado que intervenir las asociaciones sindicales, tratar de dominarlas de alguna manera o hacerlas dóciles no lo lograron, y no lo lograron tampoco con el Golpe del ’76 porque los sindicatos en el ’83 volvieron a normalizarse, a tener plena actividad, a recuperar los convenios colectivos, todo. Esto no cambia en la perspectiva de un gobierno «democrático» como el de Macri. El modelo neoliberal necesita sindicatos débiles, o en el mejor de los casos, que no existan los sindicatos. Por eso no sorprende…


«El modelo neoliberal necesita sindicatos débiles, o que no existan sindicatos»

acerca de la «gestapo» de villegas

LCV: La negociación por fábrica. 

-Exacto. En general es la imposición de la patronal. Si un trabajador está totalmente limitado a tener que moverse dentro de su fábrica, no tienen una organización sindical que discuta un convenio y le da fuerzas y lo une con otros trabajadores del mismo rango no tienen poder. Por lo tanto, el que impone el salario, condiciones de trabajo y todo lo demás es el propio patrón. Así que a mi no me llama la atención que el gobierno de Macri lo haya buscado, y lo vivimos y tuvimos acciones solidarias con gremios intervenidos.

LCV: Lo que sí llama la atención es que esto se debata en una mesa presidida por la antigua Side, hoy AFI.

-No, totalmente. Es el sentimiento de impunidad que tenían esos funcionarios de pensar que ese era el momento de ellos, de que podían lograr lo que no lograron durante tantos años de historia. Evidentemente lo que hacen hoy sale a la luz, por lo tanto yo creo que es muy importante que tengamos una postura muy firme. Vos hablabas de las movilizaciones del 1 de febrero; nosotros como corriente no hemos tenido ninguna duda en convocar desde el primer momento porque entendemos que una justicia que está al servicio de esos intereses, que son los intereses corporativos de los grandes grupos económicos, es una justicia que está en contra de la democracia. Entonces entendemos que es muy importante que haya una acción unificada de los sectores nacionales y populares para que realmente podamos encaminar una corrección del sistema judicial.

LCV: ¿Qué le contestas a los que dicen que es una reacción corporativa y que roza en la invasión en otro poder?

-No, porque ese poder está desvirtuado. Ese es el tema. Lo que está por encima de todo es el poder del pueblo. Democracia es eso. El pueblo puede ejercer el poder a través de sus representantes. Si hay un poder paralelo que actúa en prejuicios, que persigue y que solo responde a los intereses de un sector privilegiado de la sociedad, ese poder está atentando con la democracia.

LCV: Lo de ustedes tiene la legitimidad absoluta de que son las víctimas.

-Por supuesto. Por eso creo que en eso no hay que tener prejuicio, y en las oportunidades donde hubo posibilidades de desarrollar un proyecto en beneficio de las mayorías populares hubo que actuar con la justicia. Hubo que modificar la corte, ampliarla, hubo que reemplazar jueces de la corte. Esto no es nada nuevo. Por lo tanto creo que es muy importante, ante un gobierno que le han dejado un terreno minado, con una deuda eterna, la movilización popular para que el gobierno tenga respaldo y pueda avanzar en las determinaciones que lo único que buscan es tener derecho a la autodeterminación, que no hayan poderes sobre el poder que ha elegido el pueblo que es el ejecutivo a través del voto.

LCV: Yo insisto: para mí la obscenidad de esa reunión que podría haberse llevado a cabo en el bar pirulo, y la obscenidad es que estén sentados en la cabecera las tres figuras más importantes de la AFI.

-Absolutamente. Más si decimos que era en marco de un gobierno «democrático», porque lo único que hizo ese gobierno fue someter al país a través de un endeudamiento tremendo del que hoy es muy complicado salir. 

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading