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Alberto Samid: «En la próxima elección se juega la existencia del peronismo»
El empresario de la carne Alberto Samid pasó por el aire de La Columna Vertebral para charlar sobre su reciente liberación («No había condena firme y ya la cumplí»), los problemas económicos de Argentina y la última cifra de inflación («Nunca el país fue tan rico, pero somos el país más saqueado del mundo»), y las posibilidades del Gobierno ante las próximas elecciones («Tenemos que negociar con los radicales, cogobernar con ellos»). Imperdible charla.
El pasado miércoles, la Justicia ordenó la liberación de Alberto Samid, quien se encontraba en arresto domiciliario cumpliendo una pena de 4 años de cárcel como miembro de «asociación ilícita». Samid, de 74 años, llevaba detenidos 2 años y 11 meses. «Terminó el calvario. Pagué una deuda que no debía», aseguró en diálogo con Nora Anchart. Esta situación también le trajo un recordado escrache en junio de 2021, cuando una señora increpó al empresario mientras comía en la parrilla «Paja Rota».
-Ese día, como yo no tengo condena firme, tenía una salida laboral que me habían dado, estaba dentro de ese horario, iba al Mercado Central y de ahí abastecía parrillas. Esta parrilla estaba a dos cuadras de mi casa. Fui a ver si le podía vender algo, me senté para comer algo ya que estaba ahí un segundo, dentro de ese horario. Como yo no tengo condena firme se levantó una señora abogada del macrismo y me hizo un lío bárbaro. Si yo no tengo condena firme, la tendría que haber sancionado a la señora, sin embargo me cortaron a mí la salida laboral. Si a cada uno de los que tenemos una denuncia se nos levantan y nos dicen cualquier cosa, esto es un caos.
LCV: ¿Pero le dolió esa situación pública?
-Ya no me duele más nada, ya estoy curtido. Ya conozco la vida, sé cómo es la vida, las injusticias que vivimos los seres humanos, ya estoy curtido. Pero hay que decir las cosas como son. Ahora la corte dice que no me puede condenar porque estoy como «asociación ilícita sin delito». A mí me pusieron que debo un impuesto y por eso me pusieron asociación ilícita. Cuando el abogado se presenta dice «escúcheme, tiene 20 años, esto está prescripto». «Ah, tiene razón, esto está prescripto, entonces dejamos asociación ilícita sola, sin delito». Imposible que me condenen a mí al final. Ahora no me van a condenar pero ya pagué una condena. ¿Cómo es esto? Pero bueno, son las injusticias de la vida. Lo importante es que estamos bien de salud con la familia.

«Nunca el país fue tan rico. El tema es que somos el país más robado del mundo. Tenemos que negociar todos los contratos de nuevo y que sean 50/50».
SOBRE LAS EMPRESAS QUE SE LLEVAN LAS RIQUEZAS DE ARGENTINA
LCV: ¿Cómo analiza el momento que está pasando el país y fundamentalmente las internas del peronismo?
–Como país es el mejor momento de la historia argentina. Nunca el país estuvo tan bien, tan rico. Nosotros éramos un país muy rico, teníamos muy buen turismo, teníamos una agricultura extraordinaria, con dos cereales solamente producimos 2 millones de toneladas, con maíz y soja, pero después tenemos girasol, alfalfa, azúcar, miel, vino, millones de cosas más que producimos. Es extraordinaria la agricultura que tenemos. Somos el tercer país en el mundo, de 350 países, el más importante en producción. Está EE.UU, Brasil, y después estamos nosotros, la gran cantidad de la agricultura. Tenemos 55 millones de cabezas de ganado, faenamos 13 millones de cabezas por año. Es extraordinario por la cantidad de gente que tenemos. Somos 45 millones. Nosotros somos más ricos que los gringos. Si bien es cierto que los gringos tienen 150 millones de cabeza de ganado, ellos son 350 millones. Así que per cápita, como nosotros tenemos 55 millones y somos 45 millones, nosotros somos más ricos porque en la división como somos menos población nos toca más a nosotros. Así es con todo. Tenemos petróleo, tenemos gas y tenemos una pesca fabulosa. Éramos un país inmensamente rico.
En los últimos años somos muchísimos más ricos porque aparecieron dos riquezas nuevas: Vaca Muerta. Vaca Muerta cuando empezó nos decían que iba a ser algo extraordinario. Que iba a superar toda nuestra agricultura. Resulta que Vaca Muerta está funcionando a full en producción todos los días y el barril cuando nosotros comenzamos con Vaca Muerta valía 45 dólares, y hoy pasó los 100 dólares. Así que imagínese la riqueza que hay en Vaca Muerta. Y como si fuera poco, en estos últimos años se descubrió el oro blanco. El oro blanco es el litio. El litio cuando nosotros hicimos los contratos hace 10 años lo vendíamos a 4400 dólares la tonelada. Ahora el litio no deja de subir, sube todos los años, todos los meses. 72 mil dólares la tonelada. Esto significa que tenemos un país inmensamente rico. ¿Cuál es el problema? Somos el país más robado del mundo. Nos roban todos. Ese es el problema que tenemos. Nos roban todo. Fíjese que cuando sube todo, ¿qué decimos? Pongámosle dos puntos más a la agricultura. ¿Pero cómo? ¿No vamos a la pesca, a la minería, al litio? ¿Por qué no vamos al petróleo, al gas? ¿Eso no lo tocamos? Cuando hicimos los contratos, 4400 dólares el litio hace 10 años. Subió 19 veces el litio. Estos contratos hay que volverlos a negociar. Hay que traer a la gente y decir «empecemos de nuevo, 50/50». Bolivia hizo exactamente lo mismo. Estos tipos que se llevan el 100 por 100, si vos les decís te vas a llevar el 50 te van a aceptar porque te lo vas a llevar todavía y si no vas a tener problemas conmigo y no te vas a llevar nada. Lo van a aceptar. Pero fíjese que nadie habla de estas cosas. Nosotros tenemos que armar lo más rápido posible un ministerio de riqueza. Ese ministerio se tiene que encargar de llamar a todos los que manejan estas riquezas y volverlo a negociar. ¿Sabe cómo son los contratos de la minería y todo lo que le digo? Nosotros somos socios de ellos pero como nos dan trabajo a la gente entonces se llevan todo. ¿Cómo? ¿Te llevas el oro, la plata y el pescado y porque yo te cargo los camiones con la gente me das trabajo? Están todos mal hechos esos contratos. Para que se entienda: usted y yo tenemos un supermercado, somos socios. Usted paga la mercadería y los obreros y yo me llevo la caja todos los días. Así son los contratos que nosotros tenemos con el gas, con el petróleo, con la minería, con el litio y con los pescados. Esto hay que volverlo a negociar. No es un invento mío si ya lo hizo Evo Morales. Evo Morales lo hizo y durante 14 años el país creció al 10%. Este es el verdadero problema que tenemos.

El problema no es la pelea de Alberto con Cristina. Tenemos que ir a buscar esta riqueza que tenemos. Nos roban más de 100 mil millones de dólares por año. Si nosotros negociamos 50/50 vamos a recoger por lo menos 50 mil millones de dólares. Con esa plata en un año pagamos todo lo que debemos y en tres o cuatro años pasamos a ser los prestamistas de Sudamérica. Todo lo demás es mentira. Ojo que estamos luchando con tipos que están bien preparados, están muy bien armados, tienen un montón de tipos que van permanentemente a los canales a vender pescados podridos, a confundir a la gente. Ninguno dice «muchachos, nos roban todo». Chile vive de la pesca y la minería. ¿Nosotros cuánto cobramos de la pesca y la minería? Cero. Todo es así. Tiene que haber un ministerio para que sepamos cuánto oro y plata se están llevando de nuestro país. Acá no se sabe. De lo único que se sabe es de la agricultura cuánto se produce y qué sé yo, pero de los pescados, la minería, del petróleo y del gas no sabemos la cantidad que se llevan. Si nos seguimos equivocando en el diagnóstico y permitimos que nos sigan vendiendo pescado podrido no vamos a salir de esto. Le digo más, estos tipos que yo le dije que salen permanentemente y que ponen 5 mil dólares en los canales de televisión para dejarlos decir estas cosas ya están quemados, la gente está avivada. Esa gente ya cambió, ahora los vendedores de pescado podrido son Milei y Espert. Pasaron ahora que son liberales, que hay que liberar todo, ahora son ellos los que están vendiendo pescado podrido.

«Tenemos que arreglar con los radicales. En 100 años ninguno se quedó con una empresa privada del Gobierno. El macrismo sí: vienen para hacer negocios»
SOBRE LA NECESIDAD DEL PERONISMO DE ACORDAR CON LOS RADICALES PARA GOBERNAR
Ante las internas del Gobierno y como primera medida tras su liberación, Samid convocó a un «gran asado de la unidad» en el partido bonaerense de Cañuelas, con el objetivo de unir al peronismo, debatir y encontrar un camino común. El evento tendrá un formato de cabildo abierto: cada uno de los presentes podrá hacer uso de la palabra.
-Vamos a elaborar un documento con algunas ideas, confirmado por todos los militantes, para entregarle al presidente qué pensamos de distintas cosas. Qué tendría que ser. Como es un cabildo abierto las conclusiones que saquemos de ahí las vamos a hacer un petitorio y se la vamos a pasar al presidente. Cada uno viene y puede decir lo que quiera. Es muy importante escuchar a las bases y a los militantes. Los militantes somos los que ponemos a los dirigentes, entonces hay que escuchar a los militantes, qué piensan del problema que tenemos, porque si seguimos así somos boleta. No es que esta vuelta vamos a perder una elección, porque uno puede perder una elección y no hay ningún problema, siempre se pueden perder elecciones, pero si nosotros perdemos esta, perdemos la nacional y la provincia, no volvemos nunca más.
Digo esto porque va a ser la primera vez que un partido va a tener 100% del poder. Van a tener la nación, la provincia, las dos cámaras, van a tener el poder mediático que tienen el 80% y la justicia. Cuando alguien quiera decir algo de Perón, al otro día está preso. No volvemos nunca más. Acá se juega la existencia del peronismo. No volvemos nunca más. Aparte estos tipos se dieron cuenta que nos metieron en cana y volvimos nuevamente. Entonces esta vuelta no nos van a tener en cana, nos van a mandar al paredón.

«En la próxima elección se juega la existencia del peronismo. Si perdemos no volvemos nunca más. Y no nos van a mandar en cana, nos van a mandar al paredón»
SOBRE LA UNIDAD DEL PERONISMO Y LAS ELECCIONES DE 2023
LCV: ¿Tenemos espalda para semejante pelea?
-No. Hay que entender cuáles son los problemas. Nosotros tenemos que arreglar con los radicales. Evo Morales cuando quiso avanzar un poco más los gringos lo corrieron hasta México, encima no lo dejaban pasar con su avión a ningún lado. Bueno, acá va a ser peor porque nada que ver la riqueza que tiene Bolivia con nosotros. Nosotros tenemos que arreglar con los radicales, gobernar juntos. Hay que entender cuáles son los problemas. No con el macrismo ¿Por qué digo esto? Los radicales piensan como nosotros. En 100 años que tienen ellos no hay ningún radical que se haya quedado con una empresa privada del gobierno. El macrismo en cambio sí. El macrismo que estuvo 4 años solamente, se quedaron con la luz y con el gas. El amigo de la vida, Caputo, se quedó con la central eléctrica Brigadier López y el otro se quedó con el gas, Gas Pampeano. En Capital se quedaron con todos los terrenos, con parque norte, con el Sheraton, con todo. El macrismo es un partido de negocios, vienen a hacer negocios para ellos. Entonces con ellos no tenemos nada que ver. Con los radicales sí. Pero qué pasa con lo que digo, guarda que es contagioso lo que hace Macri. Digo esto porque fíjese que el presidente del radicalismo hizo una empresa que es Cannava, que se arregla con el gobierno, donde toda la plata la puso el gobierno y son socios y el presidente de la empresa que está dando unas ganancias fabulosas es el hijo de él. Entonces se están contagiando los radicales. Hay que tener cuidado con esto. Guarda que los radicales se están contagiando de los mugrientos del macrismo.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»