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Lito Borello: «Cristina generó controversia en un momento en el que se necesita unidad»
Lito Borello, líder del Movimiento Popular Los Pibes y secretario de Derechos Humanos de la UTEP, se refirió a los dichos de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner acerca de los movimientos sociales, su «tercerización» y los planes.
Luego de que la vicepresidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, declarara en un plenario de la CTA que el Estado necesitaba recuperar “el control de las políticas sociales” porque “no pueden seguir tercerizadas”, distintos movimientos sociales salieron al cruce con duros comunicados y respuestas. Mientras tanto, Lito Borello y otros dirigentes de la UTEP se reunían con Pablo Moyano, integrante de la conducción de la CGT, para diagramar políticas conjuntas entre ambos sectores.
LCV: ¿Cómo vivieron esta semana los movimientos sociales siendo que estuvieron en todos lados señalándolos con el dedo?
-Se vivió como lo que generó, una gran controversia. Es un tema ya insoslayable, los movimientos populares y la economía popular, o viceversa, hoy son un dato de la realidad en el mundo. Por lo tanto, yo lo que primero les pediría es no hacer un debate sobre algo que el mundo debate ante un cambio del mundo del trabajo en función de unas declaraciones que quedan chiquitas respecto a un debate que se debe la sociedad, que se debe el mundo del trabajo, y que por supuesto no voy a esquivar la pregunta; creo que fueron profundamente desafortunadas porque provocaron, justamente en un momento de una inmensa necesidad de unidad, una controversia innecesaria en un tema que no valía la pena generar.
LCV: Si bien es un dato menor, es un dato mayor en cuanto a la política interna del gobierno.
-Por eso yo digo profundamente desafortunada y si querés le agrego: las responsabilidades empiezan de arriba para abajo. Una cosa es esa opinión vertida, estar de acuerdo o no desde la general de los compañeros y de una militancia que debate un tema importante; otra cosa es, como bien vos lo decís, de una de las principales dirigentes de la Argentina, independientemente de cómo nos alineemos con respecto a ella. Por lo tanto, reitero, profundamente desafortunada.

«La economía popular tiene que ver con el hecho de que el capitalismo ya no va a generar pleno empleo»
SOBRE EL NACIMIENTO Y EXPANSIÓN DE LA ECONOMÍA POPULAR
LCV: ¿Cuál es la construcción de un movimiento social?
-Primero yo no comparto la frase, fundamentalmente lo de tercerizar. Los movimientos sociales no tercerizan, los movimientos sociales y la economía popular no nacen porque un día alguien se levantó y dijo «hoy voy a ser microemprendedor, prefiero trabajar sin patrón». La economía popular surge a partir de un modelo de dominación que excluye, que descarta, que tiene políticas de descarte según el Papa Francisco y van haciendo un movimiento social a su vez en los años ’90, hace casi tres décadas atrás, en una fuerte crisis de representatividad y a la vez en un momento donde el mundo se hacía unipolar y en donde las políticas neoliberales tomaban un nivel de crudeza que hizo que millones de personas se quedaran sin trabajo como un fenómeno aislado, y por el otro lado en donde ya las políticas neoliberales empezaban el ciclo que iba a terminar hoy ya a las claras cambiando el mundo del trabajo. Los movimientos sociales nacen, y de nuevo voy a apelar de quienes nosotros en particular sentimos una gran inspiración, el Papa Francisco, que dice «ustedes se tuvieron que inventar el trabajo, ustedes son poetas sociales». Por eso vuelvo y ustedes me van a dejar que trate de ser cuidadoso, donde la unidad es de carácter estratégico y no declamativo. Por eso la importancia de quienes hoy tienen altas responsabilidades dirigenciales, deben y tienen que ser más cuidadosos que nadie. Pero no es un pequeño detalle generar tal controversia en un mundo en guerra en donde los señores de la guerra se dirimen el planeta y el nuevo modelo de dominación, hay una pre configuración del planeta y en medio de eso la posibilidad de que haya un capitalismo cada vez más salvaje, extractivista y financiero, nosotros tengamos que pensar un diseño de país acorde a esto.
LCV: Nosotros no tenemos una sociedad tan sofisticada en su pensamiento político como para poder distinguir cuando estamos hablando de casos de corrupción, de lo que es la economía popular, lo que es el planero y lo que es el puntero. Es una gran bolsa de mezcla en donde a la gente le queda dos conceptos, una simplificación que deja afuera muchas cosas. A mí me molestó porque respeto mucho el trabajo de ustedes.
-Yo elijo ser muy prudente en las palabras. La economía popular tiene que ver con un fenómeno que nos va a tener que hacer discutir a todos los trabajadores sobre un capitalismo que nunca más va a generar pleno empleo, ni en la Argentina ni en el mundo. No es un problema solo de Argentina. La reconfiguración del sistema va a dejar a mucha gente afuera. Los trabajadores, que independientemente de la lucha de facciones, están discutiendo la preocupación con que transitan este momento, va mucho más allá que un discurso, por más florido o faccioso de mi grupo o tu grupo. Porque que es un debate profundamente necesario en la dirigencia, pero sin ninguna duda. El mundo discute esto. Los trabajadores discuten esto. Pero cuando es aplicado simplemente para una disputa chiquita de facciones en medio de un mundo en donde las democracias, los últimos 40 años de democracias que por suerte seguimos conquistando y defendiendo todos los días, no han logrado que bajara el nivel de injusticia que permanentemente se sigue creciendo. Hoy el mundo está parado en el poder del 1%. No hay paz y democracia con esa injusticia social. ¿Cómo no va a ser un tema grave? Y eso agrava viniendo de la estatura que viene de quien dice palabras no cuidadas que produce una controversia profundamente inconveniente en medio de la necesidad de una necesidad estratégica con todos los matices que podemos tener. Ni siquiera quiero ponerme a discutir si estoy de acuerdo con una cosa o con la otra.
LCV: Ni siquiera es un puntapié para al menos una discusión académica sino política.
-Lógico. Nosotros venimos discutiendo esto hace mucho tiempo y es un debate. Cuando queremos plantear un modelo de país, cómo no discutir, y de nuevo apelo a Francisco que llamó a discutir una nueva economía, una economía que ponga al hombre en el centro, una economía que no termine siendo extractivista y financiera al punto tal de que no pone solamente en cuestión la humanidad sino hasta el propio planeta. ¿A vos te parece que podemos jugar con estas cosas simplemente para una disputa en la cual cada vez más la sociedad se pone lejos y nos dice che, me das soluciones?

«La unidad de todos los trabajadores tiene que ser un objetivo de carácter estratégico»
SOBRE LA REUNIÓN CON PABLO MOYANO
LCV: ¿Cómo fue la reunión de la UTEP con Pablo Moyano y qué se proponen?
-Fue justamente por la línea de pensamiento que yo intento, es un tema que tenemos que discutir, pero la unidad de todo el universo de los trabajadores, con patrón, sin patrón, del Estado, cada vez más tiene que ser un objetivo de carácter estratégico y cada vez más urgente y necesario. Por lo tanto, creo que fue una muy buena contestación, si bien esto no es así porque vos te imaginas que no se hace una reunión como esa así de pronto, pero reglón seguido de ese tema tan controvertido, por suerte esa foto también implica que los trabajadores estamos discutiendo de verdad esto. De verdad una marcha que vaya contra los formadores de precio, que vaya no solamente sobre una institucionalidad que cada vez uno la ve más incompetente a la hora de dar soluciones de fondo, y los trabajadores que nuevamente volvemos a decir, cuando no son columna vertebral y cabeza de los procesos, es muy difícil que los objetivos vayan para el lado de la defensa de los trabajadores y de nuestra patria.
LCV: Esta injusticia acerca de que el sistema es lo que no funciona tiene que ver con no darse cuenta que no se ha hecho lo suficiente para sacarnos todavía hoy la dictadura de encima.
-Sí, pero el sistema que no funciona es el capitalismo, no la democracia. Capitalismo que permanentemente sigue concentrando poder y riqueza a punto tal de que pone en riesgo la humanidad y el planeta. Ese capitalismo ha hecho de las democracias un sistema apto para que nada cambie. Hoy es muy difícil en estas democracias actuales que conocemos imaginar que de verdad es el gobierno del pueblo. Las democracias por el poder fáctico que no se ve pero que actúa concretamente del ejercicio concreto de su poder, hace hoy de democracias que no son participativas, mucho menos protagónicas, que no le permite a las naciones de verdad ejercer un criterio de soberanía. Por supuesto que estas democracias no dan más y por supuesto que también como dijo Francisco le dijo al mundo al lado de Evo Morales, hace ya varios años atrás, en el segundo encuentro mundial de movimientos populares, que este sistema no da más y que hay que construir otro mundo posible. Vaya declaración que hasta mucho marxista se ha quedado sin decirlo. Nosotros estamos de acuerdo con eso.
Hay que construir otro mundo posible, con otra economía, y también con otra democracia que permita un protagonismo y una participación mucho mayor, con otra hegemonía del poder que la que nos imponen democracias tuteladas para que nadie cambie independientemente de la voluntad de algún compañero o alguna compañera que azarosamente haya llegado a un lugar de la legalidad vigente. Esta legalidad ya no tiene capacidad de transformar, esta capacidad se fue perdiendo porque el poder fáctico ha ido dibujando una democracia proclive a que nada cambie. Alguna vez lo dijo hasta Néstor, la máquina de impedir, de un Estado que también necesita una transformación profunda. Por eso algunos pueblos van logrando transformaciones, asambleas constituyentes, y rediseñar nuestra patria con un formato en donde los trabajadores, en donde ese inmenso universo se organizaciones libres del pueblo tenga una acción mucho más directa. No quiere decir que nos metan en una lista, por favor, no estamos pidiendo que nos metan en una lista. Son necesarias transformaciones de carácter revolucionario, aunque la palabra pareciera que asusta. Si no hay transformaciones revolucionarias no hay posibilidad de construir otro mundo posible.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»