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En el Coloso no hubo grieta. Maxi lo hizo, por Leónidas Ceruti, historiador y leproso
La despedida de la Fiera Rodríguez fue una fiesta popular a pura alegría, pasión, participación de los hinchas, todo el repertorio de cancionero tribunero, aplausos y más aplausos, con un estadio colmado de leprosos vestidos con los colores rojinegros.Niños, jóvenes, adultos, veteranos de miles de partidos, que llegaron cantando y se fueron vitoreando a Ñubel. El clima en las tribunas era como aquellas tardes en que se festeja un campeonato. «Miren que locura, miren que emoción, este es el famoso Maxi que volvió a la Lepra para ser Campeón”, “Oy oy oy, es el glorioso Ñulsoyboys”.
Sonrisas, abrazos, saludos. La lepra estaba copada con la fiesta para despedir a uno de los últimos ídolos. La mesa estaba servida. Cuarenta mil hinchas animaron el festejo. Hubo músicos en vivo, luces, fuegos artificiales, los clásicos cantos de la hinchada más popular del interior, que le pusieron color y clima al espectáculo, el partido a jugarse era una excusa para la despedida.

Los jugadores fueron presentando en grupo. Los compañeros del Seleccionado Sub 20 campeón del mundo en 2001, Saviola, Ponzio, Rosales, Burdisso, Lux, D’Alessandro, y Pekerman, el entrenador de aquel equipo; los amigos de la Selección, Demichelis, Gago, Banega, Lavezzi, Andujar; los campeones de Newell’s en 2004, Ortega y Villar, muy ovacionados, Marino, Belluschi, Fernández y Vella; los históricos de Newell’s, Martino, Sensini, Berizzo y Zanabria, el más ovacionado; los históricos de la Selección, Batistuta, Giusti, Milito, Cambiasso y Sorín; los campeones Newell’s 2013, Scocco, Pablo Pérez, Heinze, Bernardi y Mateo.
Y llegó el momento de la irrupción de Messi, que hizo delirar a los hinchas. Reconocido hincha de Newell’s, La Pulga no quiso perderse una fiesta de quien fue compañero suyo en el combinado albiceleste en los Mundiales 2006, 2010 y 2014. El delantero que cumplía 36 años había dado su palabra, pero hasta último momento hubo incertidumbre sobre si iba a estar ya que, justamente, quería festejar su día con sus seres queridos. Por eso, no participó del asado previo, sino que fue directo hacia el estadio. Llego al Coloso en auto y se bajó con los botines en la mano como quien va a un picado en el baldío del barrio.

“Que de la mano de Leo Messi todos la vuelta vamos a dar”, fue la primera canción que sonó por parte de los hinchas que rápidamente gritaron “Messi tiene lepra”, en relación al fanatismo de Leo por Newell’s, en donde jugó en categorías infantiles, antes de marcharse al Barcelona. Luego, llegó hasta el escenario en donde saludó uno por uno a todos los invitados, varios de ellos, compañeros suyos en la Selección. Mientras, la gente le cantaba el feliz cumpleaños.
Empezó el partido y vimos de todo, pases exquisitos de Messi, Gago, Scocco, gambetas del Burrito Ortega, y comprobamos que Messi es feliz jugando al futbol donde sea y jugo con el mismo entusiasmo como cuando lo hace en los partidos más difíciles, la voluntad de ex jugadores geniales ahora gordos y que no podían correr, la pasión que pusieron la Sole y Lucha Aymar, o las torpezas de los cómicos Pachu y Pablo.

Buscando un símbolo de paz
“La fiesta derribó todos los temores. Un partido de despedida que mostró a Rosario sin el estereotipo de la violencia. Maxi hizo saber que la ciudad, entre sus principales características, tiene a su fútbol, la pasión por la redonda que el propio Maxi siempre interpretó desde la más sencilla mirada amateur. Ese Maxi que se emocionó con la llegada de Ángel Di María, el ídolo de la Selección campeona del mundo que pisó el Coloso junto a Paredes y Scaloni y encontró un cerrado aplauso de los leprosos”. Un periodista amigo, Juan Mascardi escribió estas líneas sobre ese momento “Buscando un símbolo de paz. La ovación de los hinchas de Newell´s a Ángel Di María, ídolo de Rosario Central, es un mensaje de concordia en tiempos violentos. Un jugador como Maxi Rodríguez lo hizo posible. En la fiesta de su despedida, ante 40 mil personas y con la presencia de Leo Messi en el Coloso del Parque, el Fideo fue ovacionado. ¿Por qué digo que Maxi lo hizo posible? Porque más allá de goles en la selección, el campeonato juvenil, el penal contra Holanda en 2014 que nos dio la clasificación a la final en el Mundial de Brasil, Maxi es un tipo sencillo. El gran logro del futbolista es vivir en Rosario como un vecino más. El hincha del fútbol, en general, y el rosarino, en particular, tiene muy marcado los colores. Existe una división menos flexible que las escalas cromáticas que, culturalmente, vuelven inadmisible que en territorio rojinegro se tiña de azul y amarillo y viceversa. Por eso, la presencia de Ángel Di María en el Coloso fue tema de conversación desde la invitación de Maxi Rodríguez a su despedida”.

Con apellidos como para tirar al techo, como los de Scaloni, Pekerman, Tata Martino, Batistuta, Ortega, Giusti, Heinze, Luciana Aymar, Burrito Ortega y tantos otros. Pero nadie quiso ser la figura, ni opacar al homenajado. Y eso es para destacarlo. Todos entendieron quién era el agasajado.
Pantalla gigante para el saludo de otro gran leproso, el Loco Marcelo Bielsa: “Tus más de 20 años de carrera fueron impecables, fuiste valorado y respetado en todos los clubes que jugaste y reconocido por el fútbol argentino todo. Pero la condición que conseguiste en Newell’s es distinta, porque Newell’s te reconoce y distingue como uno de sus ídolos máximos y eso significa amor incondicional y para siempre, lo cual es absolutamente merecido. Además volviste a ayudar a que Newell’s sea más grande todavía, con goles inolvidables y con lo que significan los campeonatos”, recordó el entrenador, en relación al regreso de Maxi desde Europa en un momento todavía de esplendor futbolístico personal.
Sobre el final de la fiesta La Fiera tomó la palabra nuevamente y destacó el buen trato del público presente hacia Di María y Lavezzi. Además, le agradeció a la familia Messi, por dejarlo estar en su despedida, el día de su cumpleaños. «Ángel representa mucho para la ciudad, que es intensa. Somos amigos y queremos dar un mensaje en esta cancha. Hoy es acá, mañana puede ser en otro lado. Yo quería que los que vengan disfruten y la pasen bien», analizó en la previa. «Pasó algo único por primera vez. Quiero agradecerles a todos el respeto que tuvieron con Fideo y el Pocho. También me gustaría hacerlo con Leo, que se tomó la molestia de venir acá el día de su cumpleaños. Tener un amigo así es increíble. Y gracias a su familia por eso”.
«Es el día soñado. Creo que ni soñado porque nunca me imaginé todo esto. Es un sueño, una película, este recuerdo me lo llevo en el corazón para siempre. La verdad que no alcanzan las palabras para decir lo feliz que estoy. Me están haciendo pasar una noche de la concha de la lora. Gracias a todos los leprosos, gracias», se emocionó Maxi cuando le tocó agarrar el micrófono por segunda vez en la noche.
El propio Maxi, el MR11, se encargó de destacarlo al día siguiente en sus redes. Publicó una foto junto a Di María acompañada de la leyenda «ganó la paz, ganó el fútbol, ganó Rosario».
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»