Entrevistas
Pablo Flores: «Nos adaptaremos al nuevo gobierno, pero defenderemos a los trabajadores democráticamente»
Pablo Flores, secretario general de AEFIP, pasó por La Columna Vertebral para referirse a las posibles medidas de fuerza que lleven a cabo los trabajadores ante los anuncios de Javier Milei y la situación dentro del gremio.
LCV: La primera cosa que a mí me gustaría saber es lo que vos y todo tu equipo está sintiendo con toda esta coyuntura, siendo que todos son sub 50.
—Mira, la verdad que lo que sentimos es incertidumbre. Más allá de las medidas que se vienen anunciando, que muchas son muy conceptuales, las vemos como negativas. Pero bueno, tenemos que aceptar esta realidad, que fue elegida por la mayoría de los argentinos.
LCV: ¿Tiene predicamento el voto del electorado de Milei dentro de lo que es el mundo de los trabajadores de la AEFIP?
—Yo creo que sí, que en el conjunto de los trabajadores en general han elegido los trabajadores, en gran parte, a Milei como presidente. Creo que nuestro gobierno no pudo cumplir las expectativas y en gran parte, la verdad, es que ha defraudado a gran parte de nuestro electorado. Bueno, esa ruptura de representación dio como resultado la realidad.
LCV: Alguna vez escribió Pablo Tuzón que el proyecto kirchnerista creyó que tenía escriturados a los pobres o que los peronistas creíamos que alguien morocho y humilde necesariamente era peronista. Y hoy nos chocamos de frente con esta realidad. ¿Vos qué pensás?
—Seguro que es así porque en todos los sectores hay votantes de Milei, sobre todo cuando uno veía cuando entrevistaban a la gente en la Plaza este domingo, le preguntaban de dónde eran y creo que eso muchos eran votos nuevos. Hay una fuerte ruptura y creo que a Milei lo eligió un sector que no se sentía representado por ninguno de los sectores de la política. Eso hace que tengamos esta realidad y que tenemos que aceptarla y tenemos que tratar de entender cómo se reconstruye la lógica de representación.
LCV: Cómo se reconstruye la lógica de representación política ¿y también sindical?
—La sindical es más directa, me parece que hay un conocimiento más del mundo laboral. La gente tiene como disociado a veces lo que dije en la vida laboral, en la vida política, y tiene una claridad, no porque esté totalmente de acuerdo, pero me parece que las representaciones sindicales mantienen una legitimidad, cosa que en la política parece que actúa como elijo esto porque no quiero lo que está en frente.
LCV: Claro, lo votan como un castigo.
—Nosotros como gremio y como parte del movimiento obrero, nos expresamos por una de las ideas del país, que era la que expresaba Massa. No sé si Massa era el candidato de todos. Lo fue en la medida que terminó siendo, pero lo que votamos era la idea de país que expresaba. Y nos ilusionamos con que se podía revertir esta situación, pero evidentemente la gran mayoría decidió que no.
LCV: ¿Te deprimieron los resultados?
—No, me dieron bronca, más que nada. Me da bronca porque yo considero que va a haber retrocesos. Que se privatice la empresa del Estado, que se retroceda en muchas de las cuestiones que se pudo avanzar, la verdad que me da más bronca que tristeza. Pero bueno, qué va a ser.
LCV: ¿Cuál es la situación que tendrá la AEFIP? En un año en donde viene habiendo problemas con la recaudación impositiva.
—Mira, viene habiendo problemas en la actividad económica, con lo cual la actividad de la recaudación y la fiscalización se adecúa a la realidad económica. Si hay una crisis económica, no puede estar bien la fiscalización y la recaudación. Está en función de lo que pasa en la realidad. La nueva designación de la administradora federal, que estamos esperando que se de, sabemos que viene la privada y nosotros lo que queremos como trabajadores es buscar siempre el diálogo. Esto es lo único que te puedo decir.
LCV: Pregunto por qué no sé, pregunto desde la ignorancia. ¿Toda esta experiencia en el sector privado es el zorro en el gallinero o nos va a ayudar a su experiencia a saber mejor cómo evaden?
—Mira, la verdad que yo lo que te puedo decir es que prefiero ver los hechos de la realidad que anticiparme a decir algo que yo convierta en una hipótesis y a través de una hipótesis decir que es verdad lo que pienso yo. Yo creo que lo que hay que ver primero cuando hay un funcionario o una funcionaria nueva, es la calidad humana del funcionario, porque va a conducir un organismo muy presente en la gestión de Estado con 22 mil trabajadores.
LCV: ¿Ya pidieron ustedes la reunión?
—No, porque no está el decreto de la designación. Pero bueno, ahí después vendrá con un mandato de una política tributaria fiscal para llevar una gestión adelante y, bueno, buscaremos entendernos en función del bien común de nuestros trabajadores, que es lo que representamos y del organismo que tiene una misión estratégica en el Estado.
LCV: ¿En algún momento se había pensado que Castañeto se podía quedar?
—La verdad que creo que esa posibilidad era si se ganaba las elecciones.
LCV: Cuando empezó la nota vos dijiste que no había otra que adaptarse a lo que la realidad nos estaba ofreciendo. ¿Qué significa adaptarse?
—Sí, quizás se entendió mal. Yo digo que somos respetuosos los trabajadores de la decisión democrática de los argentinos. Ahora, a nosotros también nos eligieron para defender derechos y lo vamos a hacer con toda firmeza. Ahí habrá discusiones y tensiones que son las que tiene la democracia, que son sanas y que cada uno cumple su rol. Yo creo que no es que nos vamos a adaptar a cualquier cosa. Nos vamos a adaptar a una definición de la política tributaria que defina el ejecutivo, porque los trabajadores en definitiva llevamos esa política adelante, la podremos discutir, pero nuestro rol esencial de defender derechos es tan genuina como la elección de este nuevo gobierno. A nosotros también nos eligieron para hacer tarea de defender los derechos y lo vamos a hacer dentro del marco de la democracia.
LCV: Saliendo del espacio del gremio exacto que cada uno de ustedes dirige, después la discusión más amplia es qué rol va a cumplir la CGT. La central, la CTA, a través de ATE, había mandado a hacer un paro preventivo para el 11 de diciembre, o sea, para hoy, y se diluyó en el medio.
—Sí, porque yo al principio te dije que hay un montón de medidas que anuncia el gobierno que son conceptuales, no son concretas y nosotros tenemos que ver. A ver, cuando los trabajadores hacen una medida de fuerza, les descuentan el sueldo. Y esa es una herramienta que nosotros tenemos, que es la medida de huelga, pero desde empezar a dialogar a llegar a una medida conflicto, hay un montón de cosas en el medio para hacer. Esto no significa que uno no quiera asumir una lucha. Me parece que hay que estar prudentes y que en esto se le juega la suerte al conjunto de los trabajadores y que no hay que hacer medidas intempestivas ni hacer, como te dije, si yo puedo hacer una hipótesis de lo que quieren hacer, pero no porque yo haga una hipótesis, eso es realidad. Nosotros tenemos que esperar las medidas reales y concretas.
LCV: Me parece que nosotros compramos tan fuertemente, nosotros digo como sectores, no necesariamente estoy personalizando en Laura o en mí, sino digo, se compró una hipótesis y tanto la dijimos que la terminamos creyendo como verdad absoluta y después la realidad nos golpeó duro.
—Sí, y lo que te decía también, que la incertidumbre existe porque sabemos que la realidad va a ser difícil. Porque no van a anunciar una cosa porque sí. El ajuste fue todo dicho en la campaña y aparte de sin gradualismo. Nosotros sabemos que si hay una devaluación y una eliminación de subsidios, los trabajadores de la clase media van a sufrir en forma inmediata. Pero bueno, a ver, ahí tendremos que ir evaluando paso a paso cómo afecta la realidad y qué nos toca a nosotros desde la representación de los trabajadores. Una en la sectorial de cada actividad y otra en la realidad política que ya le cabe a las centrales. Adelantarnos a todos me parece que es imprudente.
LCV: Hoy salió a bajar el tono un poco a Adorni diciendo que no se preocupen, que no va a haber despidos masivos, simplemente se va a combatir el empleo militante. ¿Qué crees que ellos entienden por empleo militante? ¿Qué les dirías vos?
—Mira, yo creo que ideas políticas puede tener cualquier ciudadano, cualquier laburante. Eso es una estupidez de magnitudes. La verdad que si alguien no cumple con el trabajo están las suficientes herramientas en cada organismo, en cada lugar, como para sancionar a quien no cumple con su trabajo, porque si le pagan tiene que ir y trabajar. Nosotros somos los primeros que decimos que el trabajo se define trabajando. Que sea militante es que tiene un idea política y nosotros eso lo defendemos. Nosotros tuvimos una experiencia con el gobierno de Macri acá en AEFIP, que han construido hasta aparatos burocráticos internos de persecución interna que no se fueron a ninguna realidad. Llevaron a la paralización del organismo, a persecuciones internas sin sentido, denuncias penales a los funcionarios y todo termina en la nada. Me parece que ponerse esos objetivos persecutorios porque alguien piensa distinto, pensamos distinto y vamos a elecciones. Fuimos a elecciones y se aceptó el resultado. Y hoy va a gobernar otro sector. Así que me parece que esa cuestión de decir que hay militantes… ¿y por qué no puede haber militantes? ¿Los trabajadores no pueden tener una idea del país?
LCV: Piensa que hay contratos irregulares y que se contrata gente que en realidad no está ahí, no trabaja, no existe.
—Me parece que eso debe existir. Lo hacen todos los sectores políticos, no nos vamos a asombrar de eso, pero esos no son todos los trabajadores del Estado. El 99% de los trabajadores se levanta, va a laborar, cumple con alguna función, y mucho tiene que ver con los funcionarios que ponen en función de llevar adelante una gestión que sea eficiente para los demás ciudadanos de Argentina.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»