Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

Pablo Touzón: “La pregunta no es si Milei está loco sino ¿por qué la gente eligió estallar?»

Como trabajadores, seguimos preguntándonos cómo fue posible que un ‘loco’ como Milei fuera elegido por el 56% de los votos. Recurrimos a uno de los politógos más prestigiosos del momento, Pablo Touzón, amigo, hijo y colaborador permanente de La Columna Vertbral, fundador de nuestro medio hermano Panamá Revista, coautor junto a Martín Rodríguez de libros inquietantes como “Qué hacemos con Menem” y “La grieta desnuda. El macrismo y su época.«

En este diálogo intimista con Nora Anchart repasa estallidos, rebeldías y crisis, el pensamiento neo derechista, de Bukele, Trump y Milei, para tratar de responder a una pregunta básica: ¿por qué tenemos a un ‘loco’ en el gobierno? Aunque, insiste, el problema no es que sea loco o no, el tema es que la gente pateó el tablero, le dijo no a políticas ‘racionales’ que llevaron al país a la ruina y eligió a uno que parecía tan desesperado como ellos, al punto de agarrar una motosierra. ¿Hay retorno?

LCV: ¿Finalmente te recibiste de argentino o todavía seguimos dando materias?

—No sé cuándo termina esa carrera, es un poco larga, pero efectivamente no. Creo que los de mi generación, que somos los que vivimos el 2001, en algunos casos tirando piedras en el sentido más conceptual de la palabra y no más directo, o los que los que teníamos otra edad en aquel momento teníamos una edad de no responsabilidades. A los cuarentones nos toca como si fuese la generación de entreguerras de Europa, que le tocó la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Nos toca la gran crisis del 2001 y la gran crisis del 2023-24, que es un parteaguas yo creo igual o sino más importante en lo que será la historia argentina. Tiene otras formas, tal vez menos colectivas o menos obviamente colectivas, como la que tuvo el 2001, pero en el 2001 tampoco existían las redes sociales. Uno se pregunta si algunas formas de la de la protesta también no cambiaron por eso, pero que por otro lado hoy desemboca en la presidencia de Javier Milei.

LCV: ¿Cómo es esto que hablas de la resistencia que no se nota?

—Lo que me refería es que en el 2001 estaba la plaza llena de gente quemando cosas y esta vez llegó Milei. Me refería más a los libertarios en eso. Me refiero a que es una forma del estallido Milei.

LCV: O sea, Milei fue el estallido contra la contra el kirchnerismo de alguna manera.

—Yo diría más que eso, incluso más contra el sistema político en general. Es como si fuese un estallido contra el orden establecido en la Argentina. Entonces lo que quería decir con eso es como si yo te diga la Segunda guerra ¿La guerra es siempre igual? No, porque hay guerra de guerrillas, guerra de Afganistán, una Guerra Mundial, guerra de Malvinas. Son distintas formas, pero son todas guerras. Entonces es como este estallido que termina la presencia de Milei y que continúa durante la presidencia de Milei. Porque uno podría decir la presidencia de Milei es la presidencia del estallido, como dice Martín Rodríguez, es como que la gente votó estallar. Entonces es un forma distinta de la que habíamos conocido, pero es una forma al fin. La sensación que le da a uno la presidencia de Milei es que no es que busca crear un nuevo orden, sino que busca estallar el anterior.

LCV: Entonces vos estás diciendo que es una forma superior del estallido a la disconformidad y a la crisis de la dirigencia con sus dirigidos.

—Yo no creo que haya nadie que no sepa que en algún punto Milei está loco. O sea, quiero decir, creo que lo dicen hasta la misma gente que trabaja con él. Entonces la pregunta que es más profunda es por qué está bien un loco. Es una pregunta más interesante que preguntarse si está loco o no. Asumiendo que efectivamente está loco, sea lo que eso sea, yo no soy psiquiatra para decir qué significa, pero que su forma de procesar las frustraciones, la ira, la alegría y demás no es del orden de lo más rutinario, yo lo que diría es ¿Y por qué hacía falta eso? Mi peluquero lo votó y me dijo “hace falta un loco para hacer lo que hay que hacer en este país”, como diciendo hasta ahora los racionales nos defraudaron. Si uno lo piensa, ¿quién es el más racional de todos sino Alberto Fernández? O sea, si yo tuviese que hacer un identikit del tipo, no el outsider sino el insider de la política argentina, el tipo que es el operador, el tipo razonable que se junta a tomar vino al mediodía en un bar de Madrid es Alberto Fernández. Sin embargo, creo que hay una parte en Alberto que abdica el poder, incluso estando ahí. Lo que hace es abrirle la puerta a que entonces lo que hace falta es lo contrario, como si fuese alguien que está lo suficientemente loco para apretar los botones rojos de la política argentina no quiere apretar. Entonces me parece que el problema con eso es que no vas a desalojar del poder a Milei diciendo que está loco porque él mismo ya lo dijo. No es algo muy oculto eso. Yo diría cuando la funcionalidad del loco termine, que es para lo que supuestamente vino a hacer, para lo que se lo votó. Me parece que es más de corto tranco.

Se lo votó para redistribuir la mishiadura, para que por lo menos los costos y la malaria se comparta con la clase política

LCV: ¿Para qué se lo votó?

—Para redistribuir la mishiadura, no tanto para que haya un nuevo sistema sino para que por lo menos los costos y la malaria se comparta con la clase política, como diciendo bueno, está bien, estaremos mal, pero ustedes también van a correr. Como si fuese una idea así por sobre los sectores políticos más tradicionales.

LCV: ¿Vos decis que no hay gente que lo votó pensando que efectivamente iba a salir de esta?

—Sí pero él nunca dijo que no iba a haber una crisis antes. Para ser justos con Milei, nunca prometió una especie de nirvana social al mes dos. Más bien dijo lo contrario. Agarró una motosierra. Para mí es esto. Es como si alguien que intenta pasar por 58 formas distintas y al final, como desesperado, va con el tipo que la ata a la silla y le hace un cinturón gástrico y le tira agua fría en la mañana con un balde. Es una cosa medio así. Es increíble, pero Milei en el fondo habla de lo conservadores que son los sectores de la política argentina, que para no hacer reforma finalmente terminan estallando todo. O sea, algo que hubiese sido medio normal hace diez años, que es algún control del gasto público y demás, hoy terminan en esta especie de festival más demente.

¿Qué explica la llegada de Milei? Lo del voto ignorante se le dijo al peronismo 50 años seguidos. Con lo cual no es un argumento, es un argumento que funciona al derecho y al revés, como una campera, o sea, si son ignorantes también lo eran cuando votaban a Cristina, Con lo cual no me parece que esa pueda ser la clave interpretativa.

LCV: ¿Cuánto hay de responsabilidad en los partidos y las formaciones políticas tradicionales en que haya crecido este hombre? ¿Cuánto hay de haber creído que era un titere que iban a poder manejar como lo manejaba Fantino en la televisión y se le fue de las manos?

—Toda. Casi diría que la creación, sustentabilidad y crecimiento de Milei de la primera parte es todo atribuible a la casta. Es como si fuese el hijo no reconocido de la casta, el que en la película de terror lo encerraron arriba y cuando sale está furioso. O sea, porque efectivamente uno ve un primero, un financiamiento de Milei destinado a dividir al PRO, llamémosle así, o dividir la sociología electoral del poder, llevarse parte de ese voto con la idea de que, eso vino del partido del Frente de Todos, Milei convenía para dividir el espectro opositor, para dividir Juntos. Salió tan bien que destruyó Juntos y va camino de destruir al PRO si Macri no hace nada para impedirlo. O sea, salió bien pero al final como que Frankestein se escapó del laboratorio. Por otro lado, en su momento a Macri le era muy funcional Milei para sacudir a Larreta. Recordemos que todo el primer ataque de Milei era sistemática y diariamente contra Larreta, mucho más que contra el kirchnerismo. Entonces veían una funcionalidad también sectores del PRO en Milei, que era una especie de tipo que salía del closet y decía las cosas que Macri y Bullrich no se atrevían, corriendo la cancha ideológica y permitiendo el avance de una agenda que el PRO más tradicional no podía hacer. Entonces por dos motivos también le convenía a Macri. El PRO, por otro lado, le convenía a algunos de los medios de comunicación porque era un tipo súper mediático, con lo cual cuanto más polémica hay en la tele, más divertido es. Con lo cual también les convenía subirlo a Milei. Entonces, finalmente, una especie de funcionalidades múltiples que creían que tenía Milei, obviamente no ganando. Ellos pensaban que la paritaria que hoy se está dando en vivo entre Macri y Milei se iba a dar al revés, o sea que la presidencia iba a ser del PRO y que en todo caso iban a negociar una especie de coalición con los libertarios, pero los libertarios no teniendo el presidente en el Congreso. Salió al revés y lo que Milei está tratando de evitar es hacer un acuerdo con Macri. Lo que Milei cree es que como él ya le caminó la sociología al PRO, como él ya tiene ese lugar, lo que quiere hacer es destruir al PRO él. Y cuenta con eso con Patricia Bullrich, que sería la décima novena vez que cambia de partido. En ese sentido no es la primera, ni tampoco probablemente la última, que ya es de La Libertad Avanza, y que habla dentro del PRO como si fuese el PRO, porque es la presidencia nominal del partido, pero que en realidad ya se cambió de partido.

El problema con Milei es que plantea un juego tan maximalista, el que en el poker se llama ‘all in’ que apuesta todo el tiempo, pero un día te sale mal y aparece un Nacho Torres que dice ‘no te doy el petróleo»

LCV: El único soldadito de plomo que no contó toda esta gente y no escuchó fue la gente ¿Creés que hoy están escuchando a la gente?

—Hoy lo que pueden decir las encuestas, que tampoco es la gente, pero pongamos que es aproximativo, lo que indican es que hay una tolerancia social más grande de lo de lo normal con relación a Milei en relación al ajuste que está haciendo y a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y todo lo que vienen hablando en el programa, justamente por los enemigos que tiene, porque están por la casta. Por ejemplo, el caso de los gobernadores, vengo recién de Neuquén y mucha gente decían en mesas que uno estuvo, gente no politizada necesariamente, “está bien, pero viste cómo viven los del MPN”, “viste como vivían tal y cual”. Entonces todavía hay un margen estrecho que es el se pelea con los gobernadores y como mucha veces la gente ve. Mucha gente ve cómo viven las burguesías políticas provinciales todavía que es como un country digamos, con una cosa más de casta, todavía tiene un pequeño margen. Ahora para mí se equivoca. ¿En qué sentido? Que muchos de los que llegaron hoy al poder en el 2023 llegaron igual que él. O sea, Nacho Torres también es producto de la crisis del sistema en Chubut. Sarsora en Córdoba es producto de una renovación generacional distinta de una guardia de un peronismo que gobernó. O sea, él no es el único nuevo en la mesa. Entonces tal vez la equivocación es que él, hoy por hoy, todavía puede zafar por el nivel de crítica que haga el sistema. A los políticos les pasa siempre igual. Creen que como llegaron hasta ahí de una manera, de la misma manera les va a ir yendo bien, hasta que el momento fracasa, no es lo mismo. Yo me acuerdo mucho en la época del primer macrismo, donde parecía que Marcos Peña tenía una máquina de descifrar el humor popular metida dentro del escritorio y todo. Sobre todo el peronismo estaba muy el cuento del Mago de Oz, como quien cree que atrás de la vitrina hay una especie de gran interpretador que ellos no entienden y que entonces mejor se llaman a silencio. Y es verdad, al macrismo le fue bien hasta el 17 que le ganó Cristina Kirchner a Esteban Bullrich y después no existió más. Hoy por hoy esa popularidad que mantiene es fruto de recrear todo el tiempo esa rabia. Por eso Milei todos los días recrea. Es como quien en un ambiente lleno de gas, vive prendiendo fósforos un día. El problema de Milei es que plantea un juego tan maximalista, como en el póker llaman all in, como quien apuesta todo el tiempo, que un día un día le sale mal, un día lo que habilita es que Nacho Torres se levante y diga no entregamos petróleo, porque por lo menos por la información que yo tengo, lo que él le dijo a Nicolás Posse que le diga los gobernadores, literal fue los quiero de rodillas.

LCV: Nos cansamos de estar de rodillas.

—Sí, a mí me parece que hay una parte donde hay una especie de imitación de otros procesos, en el sentido de que la idea del poder central, disciplinando a gobernadores por plata, no la inventó Milei, en todo caso la radicaliza y la profundiza. Pero digo, hay una especie de situaciones donde muchas veces ese tipo de unitarismo centralista termina apareciéndose. En este caso es por el ajuste, en otros casos no es por el ajuste, es por otras cuestiones. Siempre le daba esa plata de cualquier manera. Lo que estamos viendo en eso es la réplica de un poder que se cree sin mediación. ¿En qué sentido? Él cree que solo le dijeron a él. Hay una parte que el 56% de Milei se parece al 54% de vamos por todo, que es esa idea de que porque uno tuvo una mayoría especial… No lo votó nadie y él único poder legítimo es el poder nacional en diálogo derecho con la población, en este caso ni siquiera sin partido, sin nada. Como diciendo: Yo hablo con la gente vía redes sociales y esa es mi forma de legitimidad. Eso y las elecciones, nada más. Y el resto son todos ilegítimos. Eso es un argumento que recuerda a otros, entonces la particularidad de este tipo de populismo cibernético de Milei es que también prescinde todas las cosas que se le suelen achacar a los populismos clásicos o los populismos de izquierda, que es de mediaciones, de instituciones, de leyes, de cualquier cosa que esté en el medio entre la voluntad popular y él, con un mecanismo, por otro lado, curioso, porque hay una parte donde Milei no es que sabe hablar el lenguaje de las redes, Milei es el lenguaje de las redes. Pomposo, disonante, con mayúscula, simplista, corto, fútil, porque al final no dura nada, después se reconcilia con el… Te quiero decir, es como que tiene la misma gramática. El problema es que hasta ahora no hay un experimento en el mundo que indique que solo con la gramática y la forma de las redes sociales, y te diría el espíritu de las redes sociales, como si fuese el espíritu del protestantismo, se puede gobernar. En general, lo que termina pasando es que hay una lógica del Estado, una lógica de la política, una lógica más beberiana, si querés, una lógica más clásica, que entra en colapso con esto, porque a veces la sensación que Milei cree que porque dijo algo en las redes es porque ya sucedió.

No me preocupa tanto su excentricidad ni su ideología de derecha, sino que la Argentina vuelve a ser un laboratorio de experimentos ideológicos disparatados. Pero después, la deuda es nuestra.

LCV: ¿Qué pensás del discurso que dio este fin de semana en el Conclave de Conservadores?

—Lo que pienso, más allá del discurso en sí, es que a veces a Mieí se le ve mucho más feliz en el extranjero que en la Argentina. El viejo Emilio Perina, que era un pensador, un filósofo, ligado al menemismo de hecho, él decía: Yo soy nacionalista de fines y no de medios. Lo que quería decir con eso es mi objetivo como nacionalista es que la Argentina, por ejemplo, tenga lo mejor transporte posible. Si eso implica que es privado o estatal, me es indistinto en función de ese objetivo general. Entonces, eso también es aplicable a Milei, en el sentido que Milei, que no es un nacionalista, pues es un narcocapitalista. Pero la sensación que te da es que le gusta más estar en esa especie de Foro de Porto Alegre de derecha, siendo una especie de influencer global, de la altright, que gobernando la Argentina de verdad, Es como que la Argentina fuese una excusa para su proyección internacional personal. Lo ves como en la excitación que tiene cuando lo ve a Trump, casi se asusta a Trump, porque para un gringo que se le tira tan encima, casi que parece que se lo quiere transar, una cosa rarísima. Y esa excentricidad que va… Ahora, ¿eso qué implica? ¿Qué es lo que más me preocupa a mí? No es tanto la excentricidad o que sea derecha, sino que es la parte donde la Argentina, una vez más, parece ser una especie de excusa para una ideología. O sea, bueno, está bien, queda acá como un experimento, la Argentina como laboratorio de los experimentos ideológicos más disparatados, que después la cuenta viene acá, no va al CPAC en Washington DC. O donde sea que haya sido. Esa es un poco la cuestión.

LCV: El contenido de lo que dijo ¿a ese público le cayó bien? ¿Es una cosa comprensible o pensaron: Este ridículo que está diciendo?

—El contenido es el mismo Milei de siempre, no hay mucha diferencia con eso.

El Estado ‘militante’ funciona cuando milita para vos. En cuánto perdés, milita para otro. Hubiese sido bueno tener algo más ‘neutro’

LCV: Habló de populismo delante del reino del populismo, que es Trump.

—Trump es superproteccionista. También en los congresos que se hacían por izquierda, no había mucha congruencia entre entre muchos los que estaban ahí, digamos, entre Fidel Castro y Bayer, qué sé yo. Esa parte, te diría que es como casi que pasa siempre en ese tipo de lugares de encuentro, de cosas tan disímil.

LCV: Pero no recuerdo ni a Fidel ni a Bayer haciendo el ridículo en las opiniones entre sí. En cambio, acá era como estar hablando del código que utilizaba, parecía no ser el adecuado para hablar a Trump.

—Él hace un poco el mismo discurso en todos lados. a favor de él. Le puede estar hablando de la escuela austríaca de economía en una Villa Miseria, y el tipo es así y es así donde sea. A veces es un poco disco rayado, no hay mucha variación en el discurso de Milei. Es como siempre lo mismo. Tira un poco más la del aborto allá porque sabe que en los sectores más de derecha americana es un tema más importante que acá, supongamos. Pero después, sino, sus giros son más o menos iguales. Fíjate el discurso de Davos y este qué es más parecido. O sea, tiene alguna dirección más… En el caso de Davos, él sabía que le estaba hablando a los empresarios del mundo, y en este caso, le está hablando a los convencidos de eso. En ese sentido, por ejemplo, es muchísimo más interesante el discurso de Bukele que el de él. O sea, es más articulado, tiene más inflexiones, tiene más bagaje que el de Millei.

LCV: ¿Qué pensás cuando Patricia Bullrich le dice a Bukele: Vamos hacia ahí, ese es nuestro camino?

—Dentro de lo que es la división de tareas dentro del Gobierno, ella se arrogó un poco para volver a crecer en popularidad y demás, ese lugar. Ese lugar y ser el caballo de Troya del mileinismo en el PRO, o sea, la destrucción de básicamente el liderazgo de Macri también. Después, el resto sí, es como… A ver, Bukele hoy, si uno hace un focus group, en los focus que nosotros hicimos en el 2023 en la Argentina, Bukele era el líder internacional más reconocido por la gente, hasta en lugares tan disminuidos como Corrientes o Salta.

LCV: ¿Reconocido por conocido o querido?

—Por la foto de los tipos en cuero con tatuajes, por eso. Reconocido y en los lugares donde más inseguridad hay, como en Rosario, está bien ponderado eso, lo cual no implica que sea justo, pero lo popular no siempre es justo.

LCV: Bueno, ya decía Perón que si él gobernaba realmente con lo que le estaban pidiendo cada uno, el país hubiera sido un desastre.

—El problema es que es un argumento que solo funciona cuando vas ganando. El Estado Militante funciona en tanto y en cuanto milite para vos, porque el día que perdes milita para el otro. Y entonces ves lo bueno que hubiese sido tener algo un poco más neutro, un poco menos entregado a la causa.

La vida política argentina ya no rota alrededor de Cristina sino alrededor de Milei

LCV: ¿Para ir cerrando, la consultora tiene números nuevos de aceptación?

—Bajó un poquito más. Ahora estamos midiendo después de la pelea con los gobernadores, pero yo te diría que todavía va a tener un tranco. A ver, todos los presidentes cuando asumen tienen popularidad. O sea, él asumió en diciembre, recién va a ser febrero.

LCV: Pero ninguno hizo lo que él hizo en un tiempo tan récord.

—Pero también es una época que es mucho más complaciente con eso. Creo que todavía tiene un margen y lo va a perder. La idea de ese margen es lo que lo va a perder. Insisto, no lo inventó Milei, pasa siempre. El tipo puede decir qué me van a decir a mí sí yo pasé de panelista a presidente en dos años sin partido y sin nada. El mileinismo entero es como un equipo de fútbol de 11 que solo tiene tres delanteros y atrás nada, no tiene arquero, cada vez qué hay un contragolpe es gol, y que mientras tanto el equipo rival esté anonadado y parezca que patea el arco, simula que está bien. Es tan endeble la construcción hacia atrás de esto que el día que le deje de ir muy bien, le va a ir muy mal, casi sin transición.

LCV: ¿Coincidis con esto de que está apareciendo una oposición a Milei?

—La está armando Milei. Está armando una especie de colectivo nuevo con los gobernadores. Hace dos días el PJ de Entre Ríos apoyó a Frigerio, todos los peronistas lo apoyaron.

LCV: La está armando Milei quiere decir que los errores de Milei están llevando esto.

—Se están juntando gentes que no se juntaría porque ya la vida política argentina no rota alrededor de Cristina sino que rota alrededor de Milei.

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading