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Lorena Almirón desde Rosario: “La única respuesta que dan es militarizar la ciudad”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, Lorena Almirón, Secretaria General de ATE-Rosario, reclamó “la implementación de un comité de crisis con participación de la organización de la sociedad civil, entre ellas, sindicatos, organizaciones sociales, los clubes, las bibliotecas populares y asambleas barriales como ya se está implementado en distintos puntos de la ciudad”. Adelantó que están estudiando “llevar adelante el paro regional que implicaría también el cordón industrial de Villa Constitución”. Asegura que lo que está pasando en Rosario no es nuevo, que ya hubo matanzas al azar, todo empeoró después de la foto difundida por el gobierno con una requisa estilo Bukele. Lo que no puede ignorarse entre las causas de este deterioro social es el 60% de pobreza que padece la ciudad, asegura.
A continuación reproducimos la entrevista completa realizada por Nora Anchart en donde se analiza cuándo empezó esta violencia, cuáles son las propuestas de los sindicatos -y ATE en particular- y cómo se vence el miedo.

LCV: ¿Cómo está todo hoy en Rosario? Contanos la situación.
—Acabamos de ratificar un cese de tareas con la continuidad de la medida que llevamos adelante este lunes por 24 horas, así que se va a replicar en el día de mañana por unas nuevas 24 horas porque no tenemos ningún tipo de respuesta de las autoridades, por más que hoy se hizo una conferencia de prensa entre el gobernador, la ministra Bullrich, pero bueno, la única respuesta que tienen es meter más fuerzas federales, militarizar la ciudad, y sabemos que esos métodos han fallado. Creo que esta es la décima vez que vienen fuerzas federales a la ciudad de Rosario. También hay anuncio de una especie de estado de sitio entre las 17 y las 7. No lo dijeron con esas palabras pero hablan de una saturación de la fuerza de seguridad en la ciudad, en ese horario.
LCV: Eso se entiende pero un estado de sitio significa que no puede circular, que el que circula tiene que manifestar el por qué está en la calle, o sea, complejo, es muy complejo si eso va a ser de esa manera.
—No sé si lo van a implementar de esa manera tal cual, pero hoy están pidiendo documentos a la gente que circula, ha habido gente que ha ido presa por no tener el documento encima. O sea, tuvimos ya situaciones hace varias semanas de este tipo. Hoy la realidad es cada vez peor, la amenaza de bomba a la terminal de ómnibus, están evacuando al personal. La verdad es que los hechos de violencia no cesan y vemos que no están dadas las condiciones para sostener el trabajo normalmente en los sectores, ni siquiera a nivel nacional, provincial y municipal, porque saben que ATE es un sindicato que nuclea todos los sectores. Mañana vamos a estar en el marco de una jornada nacional también de lucha con paro, plenarios, asamblea.
LCV: Acabo de ver que ya está conformado el Comité de Emergencia y Crisis Social. ¿Este comité lo integran los sindicatos?
—No, hay un anuncio de parte del gobierno de un comité de crisis del gobierno. No hay participación de la sociedad civil en ese comité. Lo que nosotros estamos llevando como propuesta desde ATE es la implementación de un comité de crisis con participación de la organización de la sociedad civil, entre ellas, sindicatos, organizaciones sociales, los clubes, las bibliotecas populares, las asambleas barriales que por estos días se han implementado en distintos puntos de la ciudad. Nos parece que este comité tiene que tener una perspectiva de derecho humano y también el ejercicio de controlar al gobierno en el accionar que viene llevando adelante. Nos parece eso. Todavía eso no es algo oficial. Es una propuesta que esta mañana en la conferencia de prensa nosotros desde ATE manifestamos, además de convocar a distintas organizaciones a una reunión, estamos charlando todavía, pero aparentemente podría ser mañana a la tarde, para empezar a organizar el paro regional.
LCV: ¿Qué es un paro regional?
—Hasta ahora venimos haciendo acciones dentro de lo que es el departamento de Rosario. Esto de llevarse adelante el paro regional implicaría también el cordón industrial, implicaría el cordón de Villa Constitución. Nuestra seccional abarca 50 kilómetros alrededor de Rosario, es muy amplia. Implicaría hasta cinco o seis departamentos de la zona si se puede llevar adelante. La idea es ir consensuando con los distintos sindicatos y llegar a esa acción. También con posibilidad del tema de paro provincial, porque si bien los hechos de mayor violencia se dan en la ciudad de Rosario, esto es un tema provincial, no es algo que solamente atañe a la ciudad de Rosario. Por supuesto, exigiendo el paro general, que ahí están charlando las centrales a nivel nacional para llevarlo adelante la próxima semana. Es complejo, pero es lo que estamos charlando.
LCV: ¿La sociedad en que se está retrayendo? ¿notás que por miedo las familias no mandan a los chicos a la escuela, con o sin paro?
—Hay antecedentes de lo que está pasando hoy en la ciudad. Tuvimos amenazas con balas que encontrábamos en la escuela. Tuvimos balaceras en distintos lugares, no solamente de escuelas, sino también centros de salud. Eso fue el año pasado, que derivó en una gran marcha de todo el arco de sindicatos y organizaciones sociales de la ciudad y de la región, con una marcha de más de 20.000 personas en la calle exigiendo vivir en paz. Nada más y nada menos. Eso este año va más allá, porque nosotros tuvimos una balacera en un hospital geriátrico, adentro del hospital, entró una persona en moto, dio cinco balazos al auto de una compañera nuestra.
LCV: Pero al azar es eso.
—Sí, son distintas situaciones. En su momento, el año pasado, no lo percibíamos de esta manera y hoy sabemos que sí, que son todas al azar, que es para intimidar. Eso es una cuestión. Después lo que desencadenó esta violencia extrema de llegar a matar a trabajadores y trabajadoras, cuatro en menos de una semana, con una foto que el gobierno provincial da a conocer en la publicidad, al estilo de Bukele, de la situación con los presos, que circuló por todos lados. Esa foto circuló por todos lados y generó esta escalada de violencia.
LCV: Ustedes tienen un análisis acerca de por qué ha crecido de esta manera el narco y por qué ahora se está transformando en narcoterrorismo. Yo he leído alguna de las comunicaciones de ustedes y tienen una teoría de por qué crece de esta manera y cada vez son más de menor edad los sicarios. ¿Me la podés contar?
—Yo creo que la situación de pobreza, 60% de pobreza, tiene mucho que ver con este deterioro de las relaciones sociales, del tejido social, y esto no viene de ahora. Ya hace mucho tiempo venimos viendo cómo crece la violencia en los barrios. Y sí, todo este entramado tiene que ver con eso, con la falta de política pública en las barriadas, una desidia de parte de los gobiernos de turno donde se vulneran todos los días derechos de toda la población en general, deterioro de las condiciones de trabajo, problemas graves, problemas de infraestructura, falta de presupuesto para salud, para educación, falta de trabajo en nuestra zona.
LCV: Aparentemente, ya no existe el código de que yo no actúo en el mismo barrio donde vivo, sino que se roba o se mata, y en este caso se está matando sin razón, nada más que para sembrar ese terror, en cualquier lugar, o sea, en las escuelas, en los comedores, donde está la gente tan humilde como la familia a la que pertenece ese pibe sicario.
—Mira, eso es algo que se viene dando hace mucho tiempo. La situación realmente es muy peligrosa, pero no al extremo de no poder transitar por ningún lado. Eso no pasa. Rosario es una ciudad hermosa, una ciudad que está abierta a todo el mundo, que tiene mucho de cultural, muchas cuestiones que en lo educativo, en lo social, bueno, la verdad que es muy muy interesante todo lo que puede vender la ciudad.
LCV: Rosario es bellísima y tiene un acervo cultural y un acervo gastronómico, turístico, histórico.
—Todo eso es lo bueno de Rosario. Estamos en una ciudad donde acá salen el 80% de las materias primas de todo el país hacia el mundo y donde no queda un solo peso en la provincia y que con cobrarle un mínimo porcentaje a esas empresas que las juntaron en pala durante muchos años y las siguen juntando, se podrían solucionar muchas cuestiones. Creo que el fondo de la cuestión tiene que ver con eso, con las características de nuestra ciudad, de lo que significa económicamente para el país, y por eso es acá y no en otros lugares del país esta situación. Pero la verdad es que los trabajadores y trabajadoras vivimos con temor a que nos pueda pasar algo. Muchos estamos amenazados y no es una buena situación hablar de todo esto en la prensa.
LCV: ¿Vos estás amenazada, Lorena?
—No, yo en mi persona no, pero bueno, nosotros trabajamos en los territorios y en nuestras organizaciones es difícil trabajar en este contexto. Entonces hay que tener mucho cuidado y lo que nosotros exigimos a los gobiernos es que tomen las medidas que tengan que tomar. Acá nosotros pensamos que las soluciones no pasan por llenar de militares la ciudad, pasa por generar políticas públicas que sirvan a la población, que generen trabajo, condiciones dignas, trabajos, salarios dignos, todo lo que nosotros desde el sindicato, porque nosotros somos un sindicato estatal. Nosotros garantizamos los derechos de la población, de la población más vulnerable. Por eso, donde hay huecos, cuando el Estado no está, bueno, pasa estas cuestiones y bueno, nos faltan un montón de derechos. Entonces eso es lo que nosotros cotidianamente luchamos, por eso paramos, por eso movilizamos, por eso realizamos distintas acciones y no las hacemos en soledad. Por eso estas acciones las sacamos con los gremios estatales de la ciudad y bueno, hoy tenés paro de taxi, paro colectivo que sigue hasta mañana. Nos estamos cuidando entre todos y todas y esperamos que la respuesta de parte del gobierno provincial y municipal y que el gobierno nacional deje de venir acá a Rosario a sacarse la foto y nada más, sino que traiga soluciones verdaderas a la problemática que tenemos y cuando pase todo eso, bueno, ahí estaremos en mejores condiciones, creemos que es lo que necesitamos en este momento.
LCV: ¿Cómo se combate a los narcos? ¿Cómo se combate una organización que está organizada dentro de las cárceles, que tiene toda una red que está infiltrando y enfermando a una ciudad maravillosa llena de gente trabajadora, de gente con muchísimas ganas de llevar a su Rosario adelante, a su Santa Fe adelante?. Digo, es como el huevo y la gallina, ¿no? Porque soldaditos hay, porque hay pobreza, y el narco aprovecha de esa pobreza para crecer.
—Nosotros salimos de eso, creemos, con mayor organización, con más presencia del Estado en todos los lugares, con más oportunidad para los jóvenes que no la tienen a diario, con más educación, con más salud, con más política dirigida hacia los pibes, las pibas, las infancias, y también con garantizar la comida a la gente, que hoy por hoy no está garantizada. Los mismos estatales comemos ya una vez al día porque no nos alcanza el salario, y las personas que hoy no cuentan con un trabajo, ni siquiera pueden comer una vez al día y el único plato de comida que se garantiza es muchas veces o es en los comedores comunitarios o en los comedores escolares. Esa es la realidad hoy, por eso es necesario que los gobiernos nos den respuesta a estas situaciones para que mejore la sociedad en su conjunto. Lo hacemos organizadamente con otros sindicatos porque consideramos que nadie se salva solo ni sola y que la única lucha es la colectiva y en unidad y solidaridad con todas las organizaciones y los sindicatos también para enfrentar todo esto.
LCV: Muchísimas gracias Lorena por estar con nosotros.
(Entrevista radial realizada el 11 de marzo en el programa La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, que se emite todos los lunes de 18 a 20 hs por larz.com.ar. Conduce: Nora Anchart)
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»