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Milei: un líder antipolítico y mesiánico, con una personal relectura de la historia. Entrevista a Hernán Sassi.
Consultamos a Hernán Sassi -profesor, Doctor en Letras y magíster en Comunicación y Cultura por la UBA y autor de varios libros y ensayos sobre historia y cine- para entender la utilización de la historia que hace el presidente Milei quien se refiere una y otra vez a diversos próceres nacionales y acaba de firmar un acuerdo en la mismísima Casa de Tucumán que pretende ser fundacional. Una charla imprescindible para entender la actualidad sin anteojeras. Luego de revisar pros y contras, y la diferencia de la falta de conciencia histórica de Macri con la permanente identificación de Milei con el pasado, Sassi nos lee, a modo de conclusión, un fragmento del decreto de ‘Supresión De honores’ de 1810, firmado por Mariano Moreno: “La libertad de los pueblos no consiste en palabras, ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos de libertad. Y este cántico maquinal es muy compatible con las cadenas y opresión de los que lo entonan. Si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el sagrado dogma de la igualdad.”
Nora Anchart: ¿Qué relación encontrás entre aquel 9 de julio de 1816 y este devaluado Pacto de Mayo en Tucumán?
—Por lo pronto, lo primero que me parece es que está devaluado por quienes van a participar, realmente invitar a De Loredo, Llayora, Juez, habla de un declive de la política argentina. Aquellos que hemos conocido o que nos importa la historia, o que hemos conocido otra etapa épica y con políticos más importantes que estos, nos da un poco de vergüenza. Pero yo no desdeñaría tanto el planteo de Milei. Más que nada porque Milei por lo menos es un presidente que propone un retorno a la historia. Porque si uno lo compara con el macrismo, es un paso adelante
Nora Anchart: ¿Villaruel te parece un paso adelante?
—Un paso adelante en términos de disputa por lectura de la historia. Nosotros venimos de una derecha orondamente iletrada, profundamente anti sarmientina, muchachones que salían de sus countries y venían a las distintas carteras del Estado a proponer una visión light y distinta de la política, a rejuvenecerla, a refrescarla y a limpiar de podredumbre, según lo planteaban ellos. Los he estudiado, he escrito un panfleto que se llamó “Cambiemos a la banalidad del bien”. Así que los conozco a esos muchachos. Y por eso planteo que es un paso adelante Milei, por lo menos en una discusión histórico política, Milei es un tipo que cita a Alberdi, después veremos cómo, y podemos charlarlo, conversarlo, pensar juntos. Propone este pacto, propone en fecha patria. Es alguien en cuya fórmula, que ha sido ganadora en las últimas elecciones, está compuesta por Villaruel, y Villaruel es una negacionista confesa. Por lo tanto tiene una lectura de la historia muy fuerte. Insisto, a diferencia del macrismo, el macrismo no tenía discurso de derecho, lo único que decía era es un curro. Entonces acá hay una lectura fuerte de la historia. Incluso la semana pasada tuvo un discurso muy importante en la provincia de Sarmiento, nada más ni nada menos, en San Juan, presentando un Plan Nacional de Alfabetización y citando a Sarmiento. Así que por lo tanto, ellos reponen la historia, a diferencia de otros muchachos que lo que ponían eran animalitos en los billetes. Deshistorizaban profundamente. Así que en ese sentido, a mí me interesaba, a mí me interpela este tipo de derecha, antipolítica, por otro lado, y absolutamente mesiánica, pero al mismo tiempo tiene una lectura de la historia y por lo menos con estos tipos puedo discutir historia. Insisto, con los que se fueron no podíamos ni siquiera empezar a discutir historia porque eran orondamente iletrados.
Nora Anchart: ¿Estás hablando del macrismo o estás hablando del kirchnerismo también?
—Del macrismo. Está muy bien tu intervención punzante. No te olvides, estos cuatro años que pasaron fueron también deshistorizantes. Absolutamente light. Así que me parece muy, muy inteligente tu apreciación.
Nora Anchart: El proceso de este momento exige un esfuerzo muy grande de tratar de entender, porque la verdad es cierto que no la vimos venir y es cierto que no tampoco sabemos qué hacer después. Entonces, un 9 de julio, signado por un desfile militar, en donde las figuras son tan complejas las que aparecen, figuras cuestionadas, con temas de derechos humanos sobre sus espaldas muy impresionantes, torturas en Malvinas, etc. En este contexto, ¿A qué sociedad le está hablando con ese desfile?
—Pero eso no sería muy contradictorio, porque como te decía recién, la vicepresidenta es alguien que niega lo ocurrido, niega el terrorismo de Estado.
Nora Anchart: Estamos de acuerdo. Yo hablaba de Milei. Creo que Villaruel en ese contexto tiene muy claro lo que quiere y lo que piensa, y efectivamente hay que estar preparado para discutir con ella. Está clarísimo eso.
—Sí, insisto, en el caso de Milei vos viste que siempre su lectura política es una lectura, yo diría sarmientina en el peor sentido. Él ve barbarie en todo lo que no es anarco liberalismo. Es una visión absolutamente mesiánica en su caso, y fundada en una cerrazón muy fuerte. Por eso yo cuando ganó Milei, lo primero que hice fue empezar a bajar del anaquel algunos libros del liberalismo porque estos tipos nos mandan atrás, antes del nacimiento de nuestra propia nación. O sea, digo, estos tipos, los millonarios, los que él defiende y a donde nos lleva, nos lleva hacia atrás, hasta la Edad Media, entonces antes de la modernidad. Entonces para mí, a mí me interpela, y sí, me interpela fuertemente Milei en términos políticos, porque justamente yo creo que una manera de discutir políticamente con estos tipos, de poder ganarles algún día, es justamente reponer ciertos ideales liberales, pero liberales en términos políticos. Te leo un pasaje de Mariano Moreno, ¿Me permitís?
LCV: Sí, claro.
—Leo un pasaje del decreto de supresión De honores de 1810, de firma del gran Mariano Moreno. Dice: “la libertad de los pueblos no consiste en palabras, ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos de libertad. Y este cántico maquinal es muy compatible con las cadenas y opresión de los que lo entonan. Si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el sagrado dogma de la igualdad.” Fin de cita. Milei me obliga no sólo a leer a Mariano Moreno, sino también al propio Alberdi, a quien él lee de manera absolutamente sesgada. Y sólo lee aquel Alberdi librecambista.
LCV: Lo que le sirve.
—Eso mismo, ojo, como cualquiera de nosotros. Yo que soy un profe y que estoy escribiendo un libro sobre educación, cuando leemos a Sarmiento, bueno, pues leemos al Sarmiento que odia a los gauchos, pero no leímos una sola página de las cientos de páginas que Sarmiento escribió sobre educación y a la cual le debemos la educación pública, a la cual Milei no quiere volver y lo tenemos que obligar a él, justamente, a ser liberal. Si quiere ser liberal hay que reponer la ley 1420 y la educación tiene que ser bancada por todos los argentinos y las argentinas y por el Estado nacional, no por cada una de las provincias como pueda, tirándole dos mangos. Eso lo hemos legitimado desde los gobiernos anteriores.
LCV: Cuando digo que cada uno engancha la literatura que tiene ganas de leer y se forma el icono que quiere, yo me sigo preocupando por el 9 de Julio. Hoy, mi gente, los que no votaron a Milei, los que lo votaron, los adolescentes que están en las escuelas, los pibes con los que vos tratás cotidianamente, ¿Qué 9 de julio los incita a pensar, si es que los incita a pensar, el tema de la independencia?
—Yo creo que la escuela todavía sigue, por lo menos la escuela primaria, todavía sigue siendo, a pesar de que ha cambiado tanto la cultura y hoy nos gana la pantalla y más con los pibes nativos digitales, yo creo que la escuela sigue imprimiendo ciertos ideales democráticos, cívicos, amor a la patria y revisión de la historia, que me parece que son loables, porque realmente uno por lo menos aprende el lugar donde han crecido sus padres, que es a la patria, y el lugar al que pertenece. En términos de lectura de la historia, me parece que ahí tenemos un 9 de julio incluso mejor que el de otros años. Porque obviamente en tiempos de dictadura tenés un sesgo de un nacionalismo muy fuertemente anticomunista y antipopular. Creo que en los últimos años, que ha habido cambios de diseños curriculares en ese distrito en particular, en la lectura de la historia, hay una visión, si bien romantizada desde justamente la visión nacional y popular, me parece que es de lo poco incluso que podría rescatar de la educación en la situación catastrófica en la que se encuentra. Así que yo diría que los pibes, por lo menos los pibes más de primaria, ya los que justamente mencionaba, los que votaron a Milei, quizás justamente se han deshistorizado de una manera que justamente los ha ganado la pantalla, y justamente por eso quizás terminaron votando como votaron. No porque no sepan, pero sí un poco desencajados de nuestra propia historia, siendo bien hijos de la posmodernidad, no importándole bien el lugar en que nos ubicamos históricamente. Me parece que es bastante contradictorio el escenario porque justamente es un tipo de transición, es una época entre aguas, viste, que ya la modernidad no termina de caer, y la posmodernidad se ha aceptado y ha deshistorizado todo.
LCV: ¿Cuánto hace que lo que tiene que nacer no nace y lo que tiene que morir no muere? ¿Es Milei en ese sentido un parteaguas contundente como quizás fue en otro momento un tipo como Menem?
—Yo creo que Milei en ese sentido es una repetición de Menem, justamente como pronunciando ese apocalipsis y ese escenario de que hay algo que está muriendo y que lo tenemos que dar por muerto. Pienso, por ejemplo, en la democracia, este tipo es un referente de la postdemocracia. Este tipo enviando esa mega ley y mega decreto, y haciendo este pacto de mayo, un poco de cotillón, es realmente un monarca. Porque a ver, en aquel tiempo, en 1816, la discusión era justamente entre monarquía y república y ahí lo tenías a Belgrano con ese proyecto de reivindicar la identidad americana, San Martín apoyando el proyecto, proponiendo un rey incaico. Entonces ahí la discusión era monarquía o república. Este tipo, paradójicamente, insisto, sería un nuevo monarca, a diferencia de Menem, porque Menem es un tipo que se valió de los congresos para sacar las leyes. O sea, en ese sentido, realmente es un señorito inglés a comparación de este muchacho.
LCV: Una persona que se auto asume como el topo que viene a destruir desde adentro todo aquello que le molesta, y esto es el Estado, pero al mismo tiempo lo tiene que conducir, ese marco de contradicciones, ¿Cómo es que se le respeta y cómo es que se le vota a una persona que dice que viene a romper todo facultades extraordinarias?
—Bueno, pero para responder mejor lo que me preguntabas hace un minuto, me parece que él justamente es un salto hacia adelante de Menem, y es el que viene a poner más en crisis eso que decíamos hace unos minutos, de eso que no termina de morir y lo que no nace nunca. Yo creo que él, como Trump, como Bolsonaro, como esos referentes de la política de ultraderecha, algunos que no vienen de la política, algunos que son empresarios, otros amparados por las fuerzas armadas, como sea, realmente vienen a poner en crisis lo que entendíamos por política. Incluso esta política de la antipolítica también es una política justamente de la posmodernidad, para personas que no están atadas a ningún lazo social, a ninguna identidad firme, sea obviamente la del Estado Nación, pero ni siquiera la de pertenecer, ni que hablar una familia, la escuela, ciertas instituciones que eran muy importantes durante décadas y hasta siglos, bueno, pues están puestas en crisis ahora mismo. Yo soy afiliado de sindicato de SUTEBA, bueno, eso nos identifica a un puñado de docentes, pero somos una ínfima minoría de los docentes. Antes el sindicato era un referente identitario, realmente en la modernidad era alguien que no solo defendía mis derechos, sino yo me enorgullecía de pertenecer a esa comunidad, ese colectivo. Bueno, los colectivos están rotos en mil pedazos, salvo los feminismos contemporáneos, no hay utopía comunitaria en pie, no quedó nada, salvo la tecnológica.
LCV: La próxima vez podes venir al estudio para seguir planteando estos temas y seguir revisando la historia.
—Te tomo la palabra.
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»