Skip to main content

La Columna Vertebral

Skip to main content

La Columna Vertebral

Destacada

Pablo Llonto: “La visita de diputados de LLA a los genocidas no es la primera y forma parte de su política de impunidad”

Periodista, escritor y abogado, Pablo Llonto es una da las figuras que más han trabajado en la defensa de los Derechos Humanos en Argentina, llevando adelante algunas de las principales causas de lesa humanidad representando a los familitaries de los detenidos desaparecidos de los Centros Clandestinos de Detención de la ESMA, El Campito, Automotores Orletti y Superintendencia de Seguridad Nacional, entre otros. Con él conversamos sobre el impacto producido por la visita de diputados de La Libertad Avanza para visitar a los presos genocidas quienes, lejos de lo que intentas hacer creer, no son ‘viejitos enfermos’. “Hay de 60, 70 y 80 años, en perfecto estado de salud”, advierte. Analiza que no es un hecho aislado y nos adelanta que existe ‘un proyecto de decreto para que se aplique una figura legal que se llama plazo razonable, que es muy parecido al tema de la prescripción. O sea, le quieren hacer firmar a Milei un decreto para que los que no tuvieron juicio, 25 años después de producido el hecho y se extinga la acción penal.” Si bien considera que no están dadas las condiciones para que eso suceda, no deja de ser una idea preocupante. Aquí los entretelones y objetivos de una visita que fue un cachetazo para todos los que exigen verdad y justicia.

Entrevista de Nora Anchart a Pablo Llonto realizada el 12 de agosto de 2024 en larz.com

LCV: ¿Cómo ves vos esta jugada que hace La Libertad Avanza yendo hacia el blanqueo de los represores?

—Si bien no sorprende, y ahora explico por qué, por supuesto, cada noticia que viene de ese lado, que trae el impacto que trajo la visita de diputados y diputadas de Milei a los genocidas, conmueve, preocupa y nos lleva a tratar de tomar algunas medidas. Digo que no sorprende porque sería muy ingenuo, desde el año pasado que en plena campaña la vimos en acción a Villarruel, las cosas que decían los referentes de La Libertad Avanza, sumado lo que es Milei, no pensar en que tienen planes para la impunidad y para liberar a los genocidas sería muy tonto de nuestra parte. Pero una cosa es imaginarse lo qué van a hacer y otra es verla paso a paso. Todo esto, por supuesto, empezó apenas asumieron. Apenas asumió Milei, se tomaron medidas para, por ejemplo, desarmar los equipos de investigación que había en el Ministerio de Defensa y que estaban aportando pruebas para los juicios de lesa humanidad en los juzgados de instrucción. Todo esto siguió fuertemente con varias cuestiones, despidos en la Secretaría de Derechos Humanos, declaraciones, manifestaciones, actos, subirse arriba del tanque, etcétera. Y llegó esto de los diputados y diputadas que merecen, o por lo menos se generaron, tres investigaciones.

Una, la periodística, que es la que está dando más frutos, porque gracias a muchas y muchos periodistas que se movieron en estas semanas, se pudo saber que esta visita del 11 de julio al penal de Ezeiza no fue la única, que hubo a Campo de Mayo, que hubo reuniones previas para organizar todo esto, que hay planes y proyectos de decreto y de ley para brindarles impunidad a asesinos, torturadores y violadores.

La investigación política, que es la que tiene que hacer la Cámara de Diputados, es la que no arrancó aún. Si bien hay voces que ya han anunciado que se va a poner en marcha, lo concreto es que todavía Diputados no está investigando a estos diputados y diputadas que fueron a la visita para ver si se toma una medida, que puede ser suspenderlos o expulsarlos de la Cámara.

La tercera es la investigación judicial, que se abrió en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora y que trata de averiguar qué pasó en la cárcel de Ezeiza el 11 de julio, ver si es cierto que hay dos diputadas que dicen que fueron llevadas a ser engañadas y ver si se cometió algún delito allí por parte de los diputados organizadores de este viaje o de las autoridades del Servicio Penitenciario Federal. Así que, bueno, esos son los tres frentes abiertos hoy.

LCV: ¿Engañadas?

—Pongamos que sí. Pongamos que fueron engañadas, que se les dijo que iban a ir a ver las condiciones en las que estaba la cárcel, etcétera, etcétera, y que no sabían a quiénes iban a visitar. Esto, si es cierto, entonces en los libros donde se registran las visitas, alguien tiene que haber falseado los datos, porque las visitas a las cárceles, como bien se sabe, tanto nacionales o provinciales, tienen un protocolo más o menos parecido. El visitante llega, se anuncia, muestra el documento, llena un registro, dice a qué preso o presa quiere ver y el servicio penitenciario le comunica al preso. Le dice al preso: mire, hay una persona, fulana de tal, documento tal, que quiere verla a usted en los horarios de visita. Y es el preso el que dice si acepta o no acepta, porque no es un hotel que uno va y dice: Sí, denme con… Entonces, si es cierto que las engañaron, todo ese trámite no se tiene que haber hecho. Por lo tanto, ahí hay no solo una falta reglamentaria, sino un probable delito. Y si mintieron y sabían bien a quién iban a ver, va a saltar en el trámite, va a decir: Llenó la planilla la diputada tal, pidió por tal preso y el preso Astiz le dijo que sí, el preso Vázquez Sarmiento le dijo que sí, el preso Donda le dijo que sí. Entonces, mintieron escandalosamente. Lo que llamó la atención es que la diputada Arrieta, de Mendoza, de Milei, dijo que había sido llevada a engañada. Y luego, la semana pasada, ella presentó una denuncia penal que se unió con la nuestra, que es la que presenté yo hace dos semanas y después se sumó el fiscal Félix Crous, y que es la que está transmitando en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora. Así que, bueno. Yo creo que en unas semanas más se va a ver toda la verdad.

LCV: ¿Cuál es el rol del sacerdote Olivera? Que además pertenece a una familia en donde la represión no le es ajena. ¿Cuál es la fundamentación de su inclusión en todo este lío?

—Da la impresión, por las investigaciones periodísticas, que es uno de los organizadores de una serie de reuniones que culminan en estas visitas. Digo estas porque sería una en marzo a Campo de Mayo. Los genocidas que están en cárceles comunes, lo que se llama prisión común, está un grupo grande en Ezeiza y otro grupo grande en Campo de Mayo. Después hay algunos sueltos en algunas cárceles federales de las provincias y después la inmensa mayoría está en prisión domiciliaria. Entonces, de los dos grupos grandes, Ezeiza y Campo de Mayo, en marzo se habría hecho una visita a Campo de Mayo, a los genocidas presos de Campo de Mayo, y ahora esta de Ezeiza. En ambas, este sacerdote Olivera, hijo de un represor, que se hizo famoso hace tres o cuatro meses porque organizó una fiesta en su casa y estaba con prisión domiciliar y lo invitó a Palito Ortega. También Palito Ortega, después de cantar, dijo que tampoco sabía quién era, nadie sabe nada. Esta es la parte que conocemos, imagínate la que no conocemos. Las reuniones que se habrán hecho o estarán haciendo, lo que debe estar tramando Villarruel. Yo creo que todo esto, por un lado, da asco, pero por el otro lado, sirvió para ver que hay todavía reflejos democráticos en un amplio sector de la sociedad, porque esto generó, por lo menos, repudios verbales y periodísticos de diputados y personalidades del radicalismo.

LCV: No vi que decía Villaruel de esta visita, digamos, en qué lugar se había puesto. Vi las declaraciones de Bullrich que me parecieron vergonzosas, pero no vi exactamente lo que dijo Victoria Villarreal. Y tampoco vi que la gente insultara particularmente.

—Hasta ahora no hubo de ella. Sí hubo esto que decís vos, en Mendoza, la semana pasada, Cúneo Libarona, el ministro de Justicia, y Bullrich, la ministra de Seguridad, salieron en una conferencia de prensa con unas declaraciones espantosas.

LCV: Espantosas.

—Mentirosas, además. Porque salir a decir que los genocidas son todas personas de 80 años, más de 80 años, que se están muriendo en las cárceles, totalmente mentira. Los genocidas que están presos en cárceles comunes hay de todas las edades. Hay de un poco más de 80, muchos de 70 y pico, y algunos de 60 y pico. Además ninguno de ellos está en situación de enfermedad terminal. Ninguno. ¿Por qué? Porque las decisiones de las prisiones domiciliarias y las prisiones comunes las toma cada juez en cada caso. O sea que acá hay decenas de decenas de decenas de decenas de juezas y jueces que tienen en sus juzgados o en sus tribunales la posibilidad de resolver los pedidos de prisión domiciliaria. ¿Y qué hacen? Los mandan a revisar por el Cuerpo Médico Forense, por las y los peritos de las querellas, las nuestras, y por las y los peritos de las defensas. O sea, se produce una especie de junta médica que da un dictamen y dice bueno, esta persona tiene, suponete, hipertensión, que en general la tenemos todos los que tenemos más de 60 años y está con una pastilla que la puede tomar en la cárcel. Los que tienen enfermedades que no se pueden tratar en la cárcel, porque en la cárcel hay una enorme cantidad de presos comunes y de lesa humanidad que tienen afecciones de distinto tipo y se tratan. Para eso están los Hospitales del Servicio Penitenciario.

LCV: Lo que se habla ya no es tanto de pobrecitos los viejitos que tienen que irse de casa para ser apachados, sino que están hablando de un blanqueo de culpas, de una revisión de este tipo de cosas. ¿Eso puede llegar a suceder?

—Pueden tener estos proyectos que se conocieron ahora, uno de los cuales lo tenemos, lo hemos podido leer. Hay un proyecto de decreto para que se aplique una figura legal que se llama plazo razonable, que es muy parecido al tema de la prescripción. O sea, le quieren hacer firmar a Milei un decreto para que los que no tuvieron juicio, 25 años después de producido el hecho, se extinga la acción penal. Yo creo que no lo va a firmar, por lo menos en este momento. Y si lo firmase, yo creo que no hay juez en la Argentina que no declare nulo ese decreto o lo declare inconstitucional. Así que bueno, tendremos que esperar, como siempre, en la última palabra, en manos de la justicia.

Seguir leyendo

Destacada

Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”

El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.

LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?

Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»

LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?

Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»

LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?

Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»

LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?

Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?

Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»

LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?

Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»

LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?

Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»

Continue Reading

Destacada

Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”

La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.

LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?

Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»

LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?

Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»

LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?

Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»

LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?

Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»

LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?

Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»

LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?

Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»

Continue Reading

Destacada

Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.

LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?

Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»

LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?

Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»

LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?

Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»

LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?

Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»

LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?

Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»

LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?

Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»

LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?

Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»

LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?

Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»

LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?

Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»

LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?

Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»

LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.

Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»

Continue Reading