Destacada
Patricia Gonzalez: «Deconstruir y unificar fuerzas para salir a resistir los discursos de violencia política»
El Encuentro Nacional de Mujeres en Huerta Grande, que este año celebra su 19ª edición, se prepara para una edición especial el próximo año, cuando se conmemoren dos décadas de este importante evento. En esta ocasión, el encuentro adquiere un significado particular, ya que se realiza en un contexto de creciente violencia política y mediática hacia los trabajadores y las mujeres. Patricia González, una de las organizadoras del evento, nos comparte su visión sobre la situación actual, los desafíos a los que se enfrentan y las temáticas que abordarán en este encuentro. Con el título Resistiendo los discursos de violencia política, este encuentro busca ser un espacio de reflexión y unidad, frente a los ataques sistemáticos que buscan deslegitimar y debilitar a los colectivos disidentes, especialmente a las trabajadoras y trabajadores del sector público.
LCV: “Este es el encuentro número 19. El año que viene va a ser un encuentro muy particular porque van a ser los 20 años de este encuentro de mujeres en el hotel de Huerta Grande del sindicato AEFIP, pero este año reviste algunas particularidades. Contanos vos cuáles son.”
Patricia González: “Sí, en particular este año nos encuentra gremialmente en un momento en donde hemos sido uno de los colectivos atacados o elegidos por el gobierno para demonizar. Por eso, el título de este encuentro se denomina Resistiendo los discursos de violencia política.”
LCV: “Sí, resistiendo eso, ¿en qué consiste la resistencia a los discursos de violencia política?”
Patricia González: “Puntualmente significa tratar de deconstruir y unificar fuerzas para salir a resistir esta embestida por parte del gobierno, en donde se coloca a los trabajadores, a los trabajadores estatales y a las mujeres en particular, porque estos discursos de violencia recrudecen violencias previas que existen en la sociedad, como todo lo que tiene que ver con la perspectiva de género. Y en nuestro caso en particular, hay toda una política de demonización para hacer creer a la sociedad que muchos de los problemas radican en, o pasan por, un gran déficit del Estado. Por ende, la mágica solución sería, a grandes rasgos, eliminar el Estado o reducirlo a su mínima expresión.”
LCV: “¿Cuáles son esas dos mesas que has elegido, que han elegido, y cuáles son las expositoras?”
Patricia González: “Sí, una de las mesas está a cargo de la periodista Evangelina Bucari, que es miembro del colectivo Periodistas Argentinas, y la hemos convocado específicamente para que aborde la temática de cómo hoy por hoy se está dando en nuestro país un ataque mediático hacia todo aquel colectivo disidente con las políticas del gobierno. Y que además conlleva el aditamento de que cuando ese colectivo disidente somos mujeres, a su vez se reproduce aún más el ataque. Esta compañera periodista, junto con ese colectivo, ha hecho un trabajo de investigación de cómo se dio toda una sistematización pensada hacia periodistas que emitían su voz en disidencia de lo que dice el gobierno. Y eso no tenía nada que ver con una posición partidaria, sino con el ejercicio de su profesión.”
LCV: “¿Y la continuidad de la otra mesa quién la da?”
Patricia González: “La otra mesa tiene que ver con la temática de cómo afecta la salud de los trabajadores este tipo de embates mediáticos. Se titula Salud y el efecto de la salud de los trabajadores y está a cargo de la psicóloga investigadora Miriam Bloso, que tiene una larga trayectoria en estudiar estas temáticas y trabajar a su vez con el colectivo de trabajadores y sindicatos. Desde su lugar, explica cómo hay toda una política de disciplinamiento hacia los trabajadores en el sentido de quebrar sus voluntades, desestabilizarlos. Difícilmente uno puede dar la resistencia a un embate en sus derechos cuando desde lo emocional o psicológico no está en sus mejores condiciones. Hay toda una política de anular desde el miedo y de gozar… Hay una cuestión de mucha crueldad, no, de gozar cuando a otro le va mal, y a su vez buscar una legitimación social en eso, que es bastante macabro. Entonces, para poder hacer frente a estas cuestiones tan densas, nos pareció primero imprescindible poder identificarlas. Y desde ese lugar es que se convocó a estas expositoras, para luego poder gestionarlas de otra manera, y pararnos de otra manera, hacer una resistencia a estos discursos de violencia política y avasallamiento de derechos que se piensan hacia los trabajadores y trabajadoras.”
LCV: “¿Cuánto dura el encuentro y cuánta gente más o menos de todo el país va?”
Patricia González: “El encuentro dura 3 días, son el 6, 7 y 8 de marzo.”
LCV: “¿Cuál es la razón por la que vos creés que niegan la posibilidad de ser declarado de interés?”
Patricia González: “A nosotros, en un punto, no nos sorprende que este año no se haya declarado de interés, algo que se venía haciendo siempre. Porque si hablamos de un gobierno que se maneja y reproduce constantemente discursos de violencia política, es de esperar que este encuentro, de reflexión y debate, que tiene como fin último eliminar las desigualdades y las violencias, no sea declarado de interés. Esto se hace en torno a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo. Y a su vez, también tiene una visión muy triste o pobre de lo que es el perfil de sus trabajadoras, que tienen un alto compromiso social. En el sentido de ser parte de un colectivo que trabaja por eliminar las injusticias y también por deconstruir todas estas nuevas pseudo construcciones de sentidos que, en lo que nos atañe particularmente a las trabajadoras de AFIP, intentan denostar cuál es el rol de estas trabajadoras y del organismo, que básicamente es un rol esencial en cualquier sociedad. Un país que quiere un futuro, un país que quiere el progreso y la mejor calidad de vida de sus ciudadanos, no puede prescindir del rol fundamental del organismo recaudador que hace al funcionamiento en sí de cualquier Estado.”
Destacada
Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
Destacada
Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
Destacada
Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»