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Adriana Taboada: «El Estado nacional ya no tiene perito que verifique la información que se obtenga y se presente en un juicio de lesa humanidad».
Adriana Taboada, perito en juicios de lesa humanidad y activista en la defensa de los derechos humanos, pasó por La Columna Vertebral para hablar sobre la situación actual de la Secretaría de Derechos Humanos y su rol en los juicios contra los responsables de crímenes de lesa humanidad. A lo largo de la nota, Taboada compartió su experiencia personal y profesional, detallando los desafíos que enfrenta al trabajar con las víctimas del terrorismo de Estado, la presión política y el ataque constante que sufren los organismos de derechos humanos.
Además, reflexionó sobre el debilitamiento de las capacidades de la Secretaría ante la actual gestión política y el impacto que esta desarticulación tiene en las causas abiertas. También se refirió a las luchas históricas de los trabajadores, como la de los obreros navales en la zona norte del conurbano bonaerense, destacando la complicidad entre el poder económico, el sindicalismo colaboracionista y las fuerzas represivas de la dictadura.
LCV: “Contanos el antecedente que vos ya tenías de una comisión que había pedido tu cabeza a la Secretaría de Derechos Humanos con anterioridad por ser una supersiva participante del juicio, eh, perito de los juicios a los genocidas.”
Adriana Taboada: “Cuando cambia la gestión, asume mi ley unos días antes, mejor dicho, de que asumiera Milei, y con los militares suponiendo que, junto con mi ley, ellos llegaban al poder así sin más. Creo que por eso, con una vicepresidenta como la que tenemos, además que es de la familia militar, una organización de militares retirados le escribió una nota a mi ley pidiéndole, en principio, que desarmara, desmantelara o cerrara la Secretaría de Derechos Humanos, y que particularmente pedía por la cabeza de un abogado llamado Tauber Sans, abogado a la Secretaría, de un perito llamado Aril Rossi, con el que trabajo hace 13 años, medicolegiista, y la mía. Bueno, esto no se produjo de esa manera, pero bueno, a lo largo de todo el 2024…”
LCV: “Los fundamentos de por qué es interesante.”
Adriana Taboada: “El fundamento conmigo en particular tienen, bueno, ellos decían que nosotros repudiaban la forma de trabajo que teníamos, ¿no? Como que no éramos éticos, no éramos idóneos. Tenía que ver con esto. Incluso en esa nota ponían nuestro nombre, apellido, la profesión y la matrícula, o sea, bien claro el hostigamiento y la persecución, un escrache total. Conmigo tienen además un problema en particular. Yo ese año publiqué una cartilla que se publicó a través del Ministerio de Justicia de Nación, hace varios años, una cartilla que tenía que ver con una orientación a los abogados de ESA, los abogados querellantes, que yo titulé impunidad gerontológica, y donde daba algunos elementos para ver cómo la salud, que es un derecho, terminaba siendo utilizada por los acusados en los juicios de lesa humanidad como un camino a la impunidad. Entonces, utilizaban la edad y el derecho a la salud para poder salirse de los juicios. Por eso lo de impunidad, y lo sostenía, y orientaba sobre qué cosas ver, dónde estar alerta. Y esto para ellos fue, bueno, duro evidentemente, porque siguen dando vuelta alrededor de este mismo tema.”
LCV: “Explícanos a nuestros oyentes qué es un juicio de lesa humanidad.”
Adriana Taboada: “Un juicio de lesa humanidad es un juicio penal, o sea, un juicio que busca una condena por delitos que la humanidad toda considera los más graves que se pueden llevar adelante contra los hombres y mujeres de este mundo. Por eso se les dice crímenes contra la humanidad. En el caso de los delitos cometidos durante la dictadura, ya hay jurisprudencia que son considerados efectivamente de los más graves, y al banquillo, digamos, van en su mayoría militares, miembros de las fuerzas de seguridad. Y lo que ha resistido más, lo que ha sido más difícil, y sobre eso vos podrás hablar mucho también desde esta columna, lo que ha sido más complejo es con el poder económico que fue responsable del genocidio en los 70. Pero bueno, ante todo eso, cuando se producen estos juicios, parte de los derechos, este, que tiene o de las obligaciones que tiene el Estado con respecto a estos acusados, es ver si están en condiciones mentales de entender de qué se los acusa y poder defenderse. Una persona en este país no puede ir a juicio si no entiende de qué se la acusa, y no puede defenderse.”
LCV: “Y el trabajo de ustedes era demostrar que estaban en sus cabales.”
Adriana Taboada: “Sí, o acordar que no lo estaban. Sí, claro, obvio. También acordar de que cuando alguien no está en condiciones, nosotros decimos que no está en condiciones. Y fuimos desarrollando también una cierta experiencia en ir reconociendo simulaciones, porque una cosa que pasa mucho, y pasa, es que tratan de simular patologías que no tienen, entonces, de eso también se trata nuestra tarea.”
LCV: “Estamos hablando de cómplices, hablamos del poder económico, y llegamos a las empresas. En el marco de las empresas, el trabajo que ustedes hicieron es muy importante en Mercedes-Benz, en Ledesma, en Astilleros. Contanos un poquito de esto. Si hay algo para que me aportes desde lo pericial y además la militancia que tiene la comisión zona norte en lo que tiene que ver con los astilleros y los trabajadores.”
Adriana Taboada: “El término, digamos, esto que estoy diciendo, así como alguien tiene que poder entender de qué se lo acusa y poder defenderse, no cualquier acción puede ser considerada un delito. Entonces, para que algo sea delito, yo tengo que poder demostrar que lo es, tengo que conseguir las pruebas. Y en lo que hace el poder económico, las empresas, obtener esas pruebas es muy complejo. Entonces, requiere un trabajo de investigación y de construcción de esa información que tienen que llevar adelante especialistas. Es como lo de lo que pasó en estos días con este gas que le pegaron en la cabeza a Pablo Grillo, y los peritos pudieron, con su conocimiento científico, ver cómo era la trayectoria e identificar quién fue. Bueno, se requiere construir la información también con el poder económico. Entonces, ahí el trabajo de la Secretaría es, era, es, muy importante, porque es el Estado Nacional, y el Estado Nacional tiene acceso a distintas fuentes, a distinto tipo de información que no siempre es tan accesible para los particulares, o se complica un poco más para las organizaciones. Entonces, toda la tarea de investigación, de encontrar las pruebas, de construir esas pruebas, cuando digo construir, no digo fabricar, como inventar, les doy un sentido efectivamente con toda esa información, y fantasía, y no es fantasía. Entonces es muy importante. Después, además, están los abogados de la Secretaría, que son los que después tienen que ir al juicio o tienen que estar en la instrucción, poniendo, aportando todo esto y dándole sostén y diciendo cuáles son los delitos, cuál es la pena que correspondería, a quién le correspondería. Y hay que poder convencer al juez también, hay que darle todos los elementos para que un juez concluya la sentencia. Es una conclusión de qué es lo que pasó y quién es responsable de lo que pasó. Y las condenas, si es que corresponden, o las absoluciones, que también las hay. No, en el caso particular, mi otra, mi espacio de trabajo político-social es la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte, que se conformó hace 29 años, para un 24 de marzo, cuando se cumplían 20 años del golpe, y que tomó la lucha de los obreros navales en la zona norte, sobre todo en Tigre y San Fernando, como un ícono de lo que fueron las luchas obreras, la lucha del Movimiento Obrero en la década del 60 y 70. Obreros que fueron fuertemente represaliados, fuertemente represaliados. Y en esa represión, sobre todo lo que nosotros pudimos mostrar, en esa represión a los trabajadores, participó no solamente el ejército, que es el que se los llevó y los desapareció en su mayoría, sino que participó también el sindicalismo y la empresa. ¿De qué manera? El ejército llegó el 24 de marzo a la madrugada a las puertas del astillero Tarzsa con un listado de gente para llevarse. Ese listado tenía nombres que había otorgado, que había dado la empresa, pero además, al lado del nombre, había fotos, y las fotos las aportó el sindicato.”
LCV: “Algunos gremios, algunos dirigentes, no como una política del sindicato, ¿no?”
Adriana Taboada: “No, claro. En este caso, ese sindicato, en ese momento, el SOIN, el sindicato de los obreros navales, era un sindicato traidor, ¿no?, claramente. No todos tenemos colaboracionistas, por supuesto. Nosotros tenemos dirigentes que son realmente un ejemplo, y sindicatos que también pusieron el cuerpo y sus hombres, total, absolutamente, no fue el caso del SOIN. Y esto fue denunciado tempranamente, además, fue denunciado tempranamente esta connivencia entre la empresa, el poder económico, el sindicalismo entregador y las fuerzas armadas.”
LCV: “¿En qué condiciones hoy quedan entonces las causas abiertas, los juicios abiertos, y todo esto, en la medida en que está desmantelado en la Secretaría de Derechos Humanos esta expertiz?”
Adriana Taboada: “El juicio, para que los oyentes entiendan, cualquier juicio para llevarse adelante requiere tener un juez o jueces, si es un tribunal, una parte que acusa y una parte que defiende. Con esas tres patas, un juicio se lleva adelante. En los casos de los juicios de lesa humanidad, la pata acusatoria sería el Ministerio Público Fiscal. O sea, los juicios van a seguir, pero la Secretaría es como una parte que, al presentarse y ser tenida en cuenta, podía aportar mucha información, podría ser una defensa de esas pruebas. O sea, es importante ser parte de un juicio. Esto queda debilitado en algunos casos. Ya no se va a poder hacer, por ejemplo, en Córdoba. Ya hace unos meses se echó a los tres abogados que tenía la Secretaría. O sea, en Córdoba, que además tenía jurisdicción sobre La Rioja y Catamarca, ya no hay abogados de la Secretaría. En el caso de La Perla, para acusar, en la causa de La Perla, no tenemos, ya no tenemos abogado. En Corrientes, no lo hay, tampoco. No lo hay en Mar del Plata, no lo hay en Bahía. Y aquí en Capital, jurisdicción de Capital y San Martín, que es toda la causa de Campo de Mayo, se ve fuertemente debilitada porque había siete abogados aquí, de los cuales al 31 de marzo quedan tres. Que siete eran pocos para cubrir todo. Imaginate tres. Entonces, hay causas que no se van a poder cubrir, o no se van a poder cubrir de la misma manera. Una persona no puede estar respondiendo todo, ¿no? Aparte, un juicio lleva mucho esfuerzo, mucha concentración, es mucho trabajo, mucho trabajo. Así que, debilitado, perito ya no hay. Discúlpame, perito ya no hay. Conmigo se va la última perito. Este, no va a haber peritos de parte de la Secretaría de Derechos Humanos. Yo igual te quiero anticipar que yo vuelvo a lo que hice durante 10 años, yo me vuelvo a poner a disposición de los organismos de derechos humanos y los querellantes, y voy a intervenir como perito de parte representando a las víctimas. Pero el Estado Nacional, el Ejecutivo Nacional, ya no tiene perito. O sea, esto se debilita, es importante.”
LCV: “Claro, pero se debilita en una acción programada, digamos, ¿no?”
Adriana Taboada: “Esto se, acá, en lugar de hacer una cosa de cuajo, lo que fueron haciendo se encuentra gota por gota. Además de mucho desgaste emocional, porque echaban gente, después la reincorporaban al tiempo, volvían a echar, algunos volvían a quedar adentro de la Secretaría. Hay policía, hay puertas cerradas, hay un ambiente de meses y meses de mucho estrés, de mucho hostigamiento. Entonces, tampoco era sencillo trabajar así, ¿no? Ahí quedamos los trabajadores defendiendo todo lo que podíamos defender, pero en condiciones complejas.”
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»