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La Columna Vertebral

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Entrevistas

Ricardo Preve: “Ignacio Ezcurra fue un periodista de ley que tomó riesgos para hacer su trabajo”

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el cineasta Ricardo Preve presentó Un precio tenemos que pagar, el documental que reconstruye la desaparición y muerte del periodista argentino Ignacio Ezcurra, corresponsal del diario La Nación asesinado en Vietnam en 1968. A partir de una investigación internacional desarrollada en Argentina, Estados Unidos y Vietnam, la película busca esclarecer qué ocurrió con el periodista y recuperar una historia que permaneció durante décadas rodeada de interrogantes. El documental participará de la competencia internacional del 41.º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

LCV: Participaste en la competencia internacional del 41.º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata con el documental. ¿Cómo es esa experiencia?

Ricardo Preve: «Es correcto. El festival comienza el jueves 5 de noviembre. Nosotros tenemos proyecciones los días 12 y 13 de noviembre. Se trata de la única película argentina en la competencia internacional, que reúne 14 películas en total. La nuestra es la única producción argentina.»

LCV: Quiero saber por qué se te ocurrió investigar la historia de Ignacio Ezcurra. ¿Dónde aparece este proyecto y quién fue Ignacio Ezcurra?

Ricardo Preve: «Ignacio Ezcurra era un corresponsal de guerra del diario La Nación. Fue asesinado el 8 de mayo de 1968 en Vietnam, durante la guerra en la que participaba Estados Unidos. El proyecto nace de un descubrimiento. Nos parecía muy poco probable que, en una guerra tan filmada, tan fotografiada y con tantos periodistas extranjeros acreditados, un periodista pudiera bajarse de un jeep, cruzar dos calles en la ciudad de Saigón, rodeado de policías y militares de Vietnam del Sur, en un momento en que no había combates, y simplemente desaparecer. No había información. Era más bien el típico caso de que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Así que nos pusimos a investigar.»

LCV: ¿Cómo organizaron esa investigación?

Ricardo Preve: «Armamos tres equipos de investigación periodística: uno en Argentina, otro en Estados Unidos y otro en Vietnam, que también trabajó en Japón. Trabajamos sobre dos ejes principales. Por un lado, una fotografía borrosa del cuerpo de Ignacio Ezcurra. La agencia de noticias que había generado esa imagen dijo que se la había tomado un fotógrafo japonés, pero que se habían olvidado de anotar su nombre.»

LCV: Laura Giussani Constenla dice en el tráiler: «Es una historia que nunca me cerró». Ella ya había buscado a ese fotógrafo cuando escribió su libro.

Ricardo Preve: «Exactamente. A nosotros nos parecía muy inverosímil y poco creíble que se hubieran olvidado de preguntarle a un fotógrafo que les llevaba una imagen cómo se llamaba. El segundo eje fue que nos enteramos de que el Gobierno argentino había enviado un diplomático a Vietnam para investigar el caso. Ese diplomático anunció que existía un informe que se iba a publicar y compartir con la familia Ezcurra, pero ese documento desapareció. Lo único que se encontraba hasta ese momento era un telegrama del diplomático donde le indicaban que no hablara con periodistas. Esos fueron los dos grandes ejes de nuestro trabajo.»

LCV: ¿Cómo fue trabajar con los vietnamitas en esta búsqueda?

Ricardo Preve: «Como en todos los países en los que he trabajado, hay que adaptarse a la situación local. No estuvo exento de desafíos. En Vietnam, para obtener una visa de periodista necesitás presentar el guion, la lista de entrevistados, las preguntas que vas a hacer, el plan de rodaje y los documentos de identidad de todas las personas que vas a entrevistar. A eso se suman las doce horas de diferencia horaria y algunas dificultades con el idioma. Además, tenés una especie de oficial de rodaje, una mujer que te sigue las 24 horas del día y no te deja sin su presencia. Hay que tener mucha paciencia y hacer mucho trabajo de producción.»

LCV: Describime nuevamente ese rol de oficial de rodaje.

Ricardo Preve: «Es una persona asignada a todas las producciones extranjeras que quieren filmar en Vietnam. Te sigue durante las jornadas de trabajo. Por la mañana, cuando tenés las cámaras, no podés tocarlas hasta que ella esté presente. Se asegura de que todo lo que hacés sea consecuente con el permiso que te otorgaron.»

LCV: Te hago una pregunta de periodista desacatada: ¿cómo se manejaban las repreguntas? ¿Cómo funcionaba la espontaneidad durante las entrevistas?

Ricardo Preve: «En la película se nota que hicimos dos cosas. Por un lado, algunas entrevistas oficiales y, por otro, contratamos a un periodista vietnamita que trabajó por su cuenta.»

LCV: Ustedes armaron tres equipos de trabajo, en Estados Unidos, Argentina y Vietnam. ¿Cómo se maneja, como director y documentalista, la simultaneidad de ese trabajo? ¿Fue consecutivo? ¿Cómo se ensambla semejante operación de investigación en puntos tan disímiles?

Ricardo Preve: «Fue efectivamente un enorme desafío recolectar la información y atar cabos. Encontramos una serie de fotografías en la Universidad de Texas, en Estados Unidos, que pensamos que podían ser las de Ignacio Ezcurra muerto. Pero después, cuando trabajamos con periodistas vietnamitas y verificamos la situación en el terreno, nos dimos cuenta de que no era él. La verdad es que fue un gran desafío, pero tuvimos suerte. Yo siempre digo que es mejor tener suerte que ser bueno. Se nos fueron dando una serie de coincidencias y pensamos que modestamente íbamos a poder hacer un aporte para resolver qué le pasó a Ignacio.»

LCV: Ignacio Ezcurra era un personaje muy ligado a la aventura, al amor por la profesión y a una determinada pertenencia social. ¿Cómo describís su personalidad? ¿Cómo te llega y te interpela Ezcurra como hombre, como colega y como periodista?

Ricardo Preve: «Es una muy buena pregunta porque efectivamente también fue un factor decisivo para hacer la película. Yo me sentí identificado con Ignacio. Tuve la oportunidad de trabajar en unos 60 u 80 países a lo largo de mi carrera y siempre sentí un paralelismo con él: era un periodista argentino que iba a lugares donde no había periodistas argentinos. Por ejemplo, en los años sesenta había ido a Siria para informar sobre la guerra civil, cuando ningún periodista argentino había estado allí antes. Sentí esa conexión con Ignacio. Mi familia es amiga de la familia Ezcurra, yo realmente admiraba su historia y también admiro mucho el cine asiático. Soy un gran fanático de ese cine y me pareció una linda oportunidad para unir dos culturas tan distintas como la argentina y la vietnamita a través de la historia de Ignacio.»

LCV: Quienes se interesaron por la historia de Ignacio también tuvieron una primera aproximación desde lo personal y lo afectivo. Insisto con el halo de romanticismo: cuando uno accede a las revistas de la época y a las historias de esos periodistas que llevaban el mundo a través de su vocación, aparece esa imagen del periodista que se iba con dos pesos con cuarenta a la aventura. ¿Era así?

Ricardo Preve: «Absolutamente. Ignacio era hijo de una de las accionistas del diario La Nación, Edita Caprile. Creo que también tenía un afán de ser respetado como periodista, no por su apellido o por su posición social, sino porque realmente quería establecerse como un periodista de ley. Por eso insistió tanto en que lo mandaran a Vietnam, que lamentablemente fue lo que terminó con su vida.»

LCV: Tenés una filmografía extensísima, con trabajos en distintos lugares del mundo. ¿Cuál de todas tus películas te ha completado, te ha hecho sentir que estabas bien parado en lo que hacías y en el camino que habías elegido?

Ricardo Preve: «Cuando me hacen esa pregunta, contesto de una forma inusual: para mí, de todas mis películas, mi favorita es la próxima.»

LCV: Claro, porque hay que despertarse todas las mañanas pensando que hay un futuro y que vas a hacer cosas nuevas. La película que te despierta el apetito.

Ricardo Preve: «Es verdad. Por otro lado, tengo que decir que esta última película, Un precio tenemos que pagar, fue muy emotiva para mí. Pude mostrarla en privado al hijo y a la hija de Ignacio, a un hermano, a una hermana y a una docena de nietos y sobrinos nietos. Para mí fue una de las conexiones más fuertes que tuve con ellos, porque poder brindarle a esa familia explicaciones sobre lo que le pasó a su pariente después de sesenta años fue algo realmente muy lindo.»

LCV: ¿La película cierra ese interrogante sobre qué pasó con Ezcurra?

Ricardo Preve: «Yo creo que sí, pero no quiero spoilearla. Puedo decir que los materiales que encontramos fueron muy importantes y quiero agradecerle a Laura Giussani Constenla por habernos permitido acceder, por ejemplo, a algunos de los casetes donde figura la voz de la madre de Ignacio Ezcurra, que aportan bastantes explicaciones. Creo que la gente va a salir con una idea mucho más clara. Nosotros nos propusimos no ser jueces ni jurados. Nos pusimos en la posición de fiscales: presentamos al público la información que fuimos encontrando y dejamos que cada uno llegue a sus propias conclusiones.»

LCV: ¿Qué encontraron en Estados Unidos?

Ricardo Preve: «Fuimos a lo que sería el Archivo General de la Nación de Estados Unidos, donde encontramos, por ejemplo, documentos de la Agencia Nacional de Defensa. También encontramos siete cables desclasificados de la CIA que hablaban de un seguimiento que la agencia le había hecho al diplomático que investigó el caso de Ignacio Ezcurra. Además, encontramos toda una serie de fotografías inéditas que creo que fueron muy valiosas para resolver este caso.»

LCV: ¿Cuándo vamos a poder ver la película en Argentina y en qué cines?

Ricardo Preve: «Después de su paso por el Festival de Mar del Plata, donde se proyectará los días 12 y 13 de noviembre, ya tenemos un acuerdo de distribución para que la película se estrene en Argentina el jueves 4 de marzo de 2027. Para una pequeña producción independiente no hay garantías sobre la cantidad de pantallas, pero ya tenemos la calificación del INCAA y esperamos que el 4 de marzo podamos llegar a la mayor cantidad de salas posible.»

LCV: La gente tiene que ir a verla. Si hay mucha concurrencia de público, seguramente la película pueda permanecer más tiempo en cartelera.

Ricardo Preve: «Sí, generalmente mis películas se estrenan en el Cine Cosmos.»

LCV: Así que tenemos que ir todos durante esa semana y tratar de que vaya mucha gente para que se prolongue un poco más la exhibición. ¿Existe alguna posibilidad de que llegue a una plataforma?

Ricardo Preve: «La última película que hice antes de esta, Algún día en algún lugar, sobre migrantes latinoamericanos en Estados Unidos, está actualmente en HBO Max para toda América Latina. Siempre intentamos vender las películas a las plataformas, así que imagino que también sucederá con esta.»

LCV: Esta es bastante para Netflix.

Ricardo Preve: «Ojalá que los de Netflix escuchen. No es fácil para una pequeña película independiente argentina posicionarse, pero hasta ahora todas mis películas han tenido una salida en plataformas después de su estreno en cines.»

LCV: ¿Dónde estás en este momento? ¿Estás acá o en Estados Unidos?

Ricardo Preve: «Estoy en Estados Unidos porque estoy visitando a mis hijos y a mis nietos. Después regreso a Buenos Aires.»

LCV: ¿El 3 de diciembre nos vamos a ver o vas a estar todavía en Estados Unidos?

Ricardo Preve: «El 3 de diciembre voy a estar en Hanói, República Socialista de Vietnam. Después de Argentina viajo a Segovia, España, donde hay un festival de mi cine, y luego voy al Festival Internacional de Cine de Hanói, donde van a presentar Un precio tenemos que pagar. Va a ser muy interesante para mí observar la reacción del público tanto en Argentina, durante el Festival de Mar del Plata, como del público vietnamita en Hanói. Sé que el 3 de diciembre es el relanzamiento del libro de Laura y ya arreglamos para que mi productora ejecutiva, Cory López Roach, esté presente en ese acto, que creo que se realizará en la Biblioteca Nacional.»

LCV: Será en la Biblioteca Nacional. Además del lanzamiento, será la presentación en sociedad de las publicaciones de Laura Giussani Constenla dentro del paraguas más grande de La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, donde tenemos proyectos audiovisuales y editoriales. También vamos a festejar los diez años de nuestro programa y de nuestro proyecto. Diez años llevamos batallando con Laura, tanto en el portal como en la radio. Va a ser una jornada muy interesante. Incluso, si mandás un saludo para que lo pasemos por pantalla, sería espectacular.

Ricardo Preve: «Absolutamente.»

LCV: Ricardo, en algún momento, cuando estés por acá y te sea posible, esperamos tener otra conversación. Es sumamente interesante todo lo que hacés y todo lo que has hecho, especialmente el trabajo que desarrollás con equipos en distintas partes del mundo. Yo soy una documentalista chiquitita, un granito de arena en medio de este mar, pero sé lo que cuesta filmar. Lo que cuesta hacer todo de manera independiente es increíble. Lo tuyo es una hazaña. En estos tiempos de tanta vacuidad intelectual, de tantas cuestiones sin sentido, está bueno recordar que hubo momentos de un periodismo con una tremenda vocación. Está bueno retomar estas historias en las que también había un poquito de mística para hacer los temas. No todo era solamente recibir una gacetilla y repetirla.

Ricardo Preve: «Absolutamente de acuerdo. Creo que Ignacio Ezcurra fue un periodista de ley, que tomó riesgos siendo plenamente consciente de lo que implicaban. Él quería hacer la nota, quería hacer su trabajo. Hoy, con tantos ataques al periodismo como los que estamos viendo en estos tiempos, lamentablemente, sesenta años después, muchas de las cosas por las cuales luchó Ignacio Ezcurra siguen siendo un tema muy relevante en el mundo de hoy.»

LCV: Vamos a terminar la nota y a despedirte. La semana que viene, con motivo de la próxima visita del Papa, estamos haciendo un programa con música especial para recibirlo. No vamos a tener programa la semana que viene por el feriado y las dificultades que eso implica. Para cerrar, vamos a poner a los libros de Vox Dei. Me parece que vale la pena ir contándole a la gente. Supongo que también es parte de tu época. ¿Te trae algún recuerdo?

Ricardo Preve: «Sí, absolutamente. Yo me crié con todo ese rock nacional y para mí era realmente clave.»

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Lito Borello: “La visita del Papa León XIV a América Latina puede tener una gran repercusión en nuestros pueblos”

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Lito Borello, referente de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), secretario de Derechos Humanos de la organización y titular del Movimiento Popular Los Pibes, analizó el escenario político internacional, la crisis del orden mundial y los desafíos de los movimientos populares frente al avance de las políticas de los sectores de poder. En una entrevista con Nora Anchart, también reflexionó sobre la visita del papa León XIV, el legado de Francisco, la experiencia electoral de Lula en Brasil y la necesidad de construir una alternativa política desde la organización y la lucha popular.

LCV: Vamos a seguir charlando acerca de este panorama internacional que nos tiene a todos obnubilados y, sobre todo, de esta idea de que todo se resuelve con la magia de WhatsApp. Estamos en comunicación con Lito Borello, referente de la UTEP, secretario de Derechos Humanos de la organización y titular de Los Pibes. Lito, ¿cómo te va? Nora Anchart te saluda.

Lito Borello: «¿Qué tal, Nora? Buenas tardes. ¿Cómo va todo?»

LCV: Estábamos hablando de que tanto Lula como Trump, si finalmente gana Trump, se encontrarían con un Congreso que podría ponerles límites. ¿Cómo ves estos fenómenos internacionales que se están dando?

Lito Borello: «Hay situaciones internacionales que están todas concatenadas. Ninguna es definitiva. Más allá del derrotero que tenga Trump en las próximas horas, hay una tendencia que va a continuar, incluso si sigue siendo presidente por dos años más. Existe una disputa global entre los poderosos, en el marco de una crisis civilizatoria mundial, y no se advierte una perspectiva de que las grandes reuniones internacionales puedan definir hacia dónde va el mundo. Lo que sí se observa es que los señores de la guerra han elegido nuevos modos de confrontación en el plano concreto. Se trata de un nivel de enfrentamiento que afecta a todo el mundo, pero fundamentalmente a las periferias. Frente a eso, nos vemos obligados a imaginar estrategias para construir otro mundo posible, porque está claro que el mundo que ellos nos prometen no permite vivir en paz y con justicia social. Lo que prometen y lo que realizan: si hay algo que podemos decir es que esta vez están haciendo lo que prometieron. En esta concreción del desastre anunciado, los perdedores estamos todos del mismo lado de la historia.»

LCV: La UTEP estuvo muy cerca del papa Francisco y entiendo que ahora también solicitaron una audiencia por la visita del papa León XIV. ¿Qué repercusión puede tener que los sectores del trabajo sean recibidos por el Papa? Por un lado, frente a la opinión pública y, por otro, frente a una dirigencia política que parece tan indiferente a los problemas que estamos viviendo y que sigue encerrada en sus propias disputas tácticas y estratégicas.

Lito Borello: «Seguramente van a pasar las dos cosas. Por un lado, el paso del Papa por América Latina va a tener una repercusión muy importante, porque justamente las políticas de los poderosos están agraviando a los pueblos, a nuestras patrias y al medio ambiente. Más allá del desarrollo concreto de la agenda, van a ser importantes las cosas que se digan y seguramente tendrán repercusión, porque estamos hablando del Papa. Independientemente de que nos hubiera encantado que pudiera haber venido Francisco, León XIV representa un hilo conductor con las políticas que había llevado adelante Francisco. Por lo tanto, va a tener una gran repercusión en nuestro pueblo y en el mundo. Esto puede contribuir a modificar determinada tendencia de mediocridad de una clase política que pareciera más un culebrón colombiano que una verdadera dirigencia preocupada por lo que está pasando en nuestro país y con nuestro pueblo.»

LCV: ¿Creés que esto puede generar algún cambio en el escenario político argentino?

Lito Borello: «La verdad es que no creo que vaya a haber grandes cambios. La situación tiene que modificarse desde abajo. Tiene que ir generando las condiciones para que emerja una nueva camada desde la pelea, desde la fragua de la lucha. No creo que nada vaya a surgir de las políticas de cúpula, sean los tuyos, los míos, los de aquel, los mejores, los peores o los que están con uno. Nada va a surgir de eso porque entiendo que estamos atravesando el peor momento de los algo más de 40 años de esta última democracia. Tenemos optimismo, no tenemos una mirada derrotista, pero claramente desde el subsuelo de la patria irá surgiendo una nueva camada que se ponga a la altura de las circunstancias.»

LCV: ¿Está creciendo esa nueva camada?

Lito Borello: «Absolutamente. Independientemente de que la hegemonía comunicacional no nos permita ver en el horizonte esas pequeñas luces que van indicando el amanecer, indefectiblemente nuestro pueblo va a ir generando una nueva situación. Por supuesto que no será de manera sencilla ni inmediata, y mucho menos podemos creer que tenga que ver con una alquimia electoral. Tiene que ver con la lucha de nuestro pueblo, con la creación de un poder popular que permita construir la fuerza necesaria para enfrentar a un poder fáctico que excede la institucionalidad vigente y también la legalidad. Tiene que existir un cuerpo colectivo de nuestro pueblo que, desde la legitimidad, vaya creando una arquitectura capaz de construir una nueva institucionalidad. Lo importante no es solamente lo instituido, sino también lo instituyente.»

LCV: Cuando Francisco llegó en 2013, pidió a los jóvenes que sacaran la Iglesia a la calle y que hicieran lío. Hablaba de ponerle el cuerpo a las ideas, de que la palabra se hiciera carne en la calle. No estamos hablando de salir a romper todo, sino de recuperar el diálogo con el otro y una mirada de crecimiento. ¿Cuánto de aquel legado se pudo implementar desde entonces?

Lito Borello: «Creo que Francisco fue un antes y un después. Es obvio que todas las instituciones, en el marco de una crisis civilizatoria, expresan de alguna manera esa crisis. Él decía claramente: «No quiero iglesias que parezcan museos, quiero una Iglesia en salida, quiero una Iglesia que sea hospital de campaña». También decía que quería pastores que tuvieran olor a oveja. Eso es lo que nosotros entendemos como legado. Más que la institucionalidad de la Iglesia como institución, creemos que existe desde la base una Iglesia que impulsa ese camino. Una Iglesia que, más allá de cierto corset burocrático, va generando las condiciones para que también surja una nueva capacidad de los laicos para construir Iglesia. Nosotros lo vemos con mucha alegría y esperanza. No creemos que este proceso vaya a realizarse siguiendo los planos de un grupo de arquitectos. Es un proceso de un pueblo que camina, que con esperanza no pierde la alegría ni los sueños. Caminamos en ese sentido hacia otro mundo posible.»

LCV: ¿Qué sentís cuando ves que nuestro sector parece dividido entre quienes están con Milei y quienes están en contra? Dentro de ese espacio opositor hay muchas variantes, pero cuando miran el triunfo de Lula lo hacen como quien compra un cuchillo sin darse cuenta de que puede servir para cortar la carne o para cortarse el cuello. Las herramientas son herramientas. Me refiero a Janones y al uso de WhatsApp, a las reuniones políticas y al entusiasmo que aparece en los distintos grupos de chat. Parece que otra vez se proponen dos eslóganes sin hablarle a nadie. ¿No habría que analizar cómo se utilizó esa herramienta para hablarles a distintos segmentos de la sociedad, según sus necesidades? ¿Es transportable esa experiencia si no hay un contenido político específico para cada sector?

Lito Borello: «No hay manera de trasplantar mecánicamente soluciones mágicas. Lo que ha demostrado Brasil es que se puede vencer al imperio. Lo que también ha demostrado Irán es que se puede vencer, que David puede vencer a Goliat. Hay que cambiar ese pesimismo que nos quieren imponer. Está claro que hay que encontrar una política que vincule a todas esas tendencias con un pueblo, con un pueblo que enfrente a un enemigo, pero también teniendo en cuenta sus particularidades. No es lo mismo hablarle a una persona de clase media que a alguien que está peleando por la tierra, a un terrateniente que está atravesando dificultades o a una pequeña y mediana empresa que está cerrando. Estamos hablando de situaciones socioeconómicas y culturales diferentes. Las soluciones mágicas pueden servirle a cierto electorado muy ligado, muchas veces, a una progresía urbana y pequeño-burguesa que quiere comprar fanáticamente algo que vio en el psicólogo la semana pasada.»

LCV: Me encantó esa definición. Entonces, ¿cuál es el camino?

Lito Borello: «Esto es de otra manera. Esto es con el pueblo en la calle, a pecho abierto. Es una nueva camada de descamisados, con sus propias formas y características. Los pueblos son el único cincel capaz de construir un proceso revolucionario, una patria en condiciones de llevar adelante una patria justa, libre y soberana, y una transformación de la patria y de un Estado que sea capaz de impulsar un proceso de revolución.»

LCV: ¿La UTEP tiene previsto encontrarse con el Papa? ¿Cómo son las audiencias que se están pensando con los trabajadores? ¿Tenés alguna información?

Lito Borello: «La agenda es muy encriptada. Hay una actividad en la Universidad Católica Argentina (UCA), con los trabajadores, en la que vamos a estar presentes. Pero son agendas muy cerradas, muy difíciles de conocer, y cuesta encontrar grandes momentos de diálogo profundo. Es más una gestualidad, que no es poco. En este momento concreto, lograr la presencia del Papa en un escenario mundial tan complejo y en medio de una situación regional atravesada por la ambición de los poderosos es muy importante. Después nos toca a nosotros, como pueblo, seguir caminando.»

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Esteban Sottile: “Despidieron a nueve docentes a cuatro semanas de terminar el ciclo lectivo”

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Esteban Sottile, secretario de Educación Superior de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) de la Ciudad de Buenos Aires, denunció el despido de nueve docentes del Instituto de Tiempo Libre y Recreación, a pocas semanas de finalizar el ciclo lectivo. También advirtió sobre el avance del vaciamiento de los institutos de formación superior y expresó su indignación por el asesinato de la docente Nancy Godoy, a quien vinculó con el silenciamiento de las denuncias sobre las condiciones de trabajo y la corrupción en el ámbito educativo.

LCV: ¿Cómo estás? Escuchaste un poco lo que fue la introducción. ¿Qué querés agregar?

Esteban Sottile: «Creo que es cierto que hoy la política nos convoca a seguir planteando una discusión contra la derecha. En este caso, en la Ciudad de Buenos Aires, desde nuestra organización sindical, la Unión de Trabajadores de la Educación, estamos enfrentando al Gobierno de la Ciudad por una situación que ocurrió en el Instituto de Tiempo Libre y Recreación. De manera arbitraria, sin consulta y sin ningún fundamento, llegaron notificaciones por trámite a distancia a nueve docentes del instituto informándoles que se prescindía de sus servicios. Esto sucede a cuatro semanas de terminar el ciclo lectivo. Es un ataque al estudiantado, porque rompe con un contrato básico: su cursada en un horario y en un momento determinados. Los estudiantes eligen al principio del cuatrimestre qué días van a cursar y el Gobierno de la Ciudad, a esta altura, les cambia todo. Lo llamativo es que sucede a apenas cuatro semanas de finalizar las clases. Por otro lado, también es una situación muy compleja para los docentes. Entre los afectados hay una docente embarazada y dos delegados de UTE que también recibieron la comunicación. Es una situación bastante compleja y forma parte de un ataque sostenido que viene desde agosto, con una amenaza detrás de otra.»

LCV: Esto tampoco es un caso aislado. También han aparecido situaciones en otros institutos técnicos superiores, como el ISIR. La carrera afectada es Tiempo Libre y Recreación, donde se forman los recreólogos de la Ciudad de Buenos Aires. Es uno de los institutos que forma profesionales en esta especialidad en el país. No es cualquier institución la que está siendo atacada. También está la carrera de Bibliotecología, que atraviesa una situación similar. La lógica parece ser la destrucción de los mecanismos de educación, tanto de formación docente como de aquellos destinados a quienes reciben esa formación. Esto forma parte de un proyecto, de un plan, no es algo inocente. Quiero llevarte también al caso de Nancy Godoy, en Entre Ríos. Ella había denunciado situaciones de corrupción en su entorno más cercano, señalando a su director y a su supervisión. Se atrevió a enviar una carta al Ministerio y, en algún lugar de esa cadena, alguien decidió que su voz era molesta. ¿Qué reflexión te merece lo sucedido?

Esteban Sottile: «En principio, el sindicato que está en la provincia de Buenos Aires se hizo eco de lo sucedido desde el primer momento y realizó todas las presentaciones correspondientes. Las organizaciones sindicales, en su conjunto, también están actuando, no solamente en el plano de la denuncia, sino acompañando fuertemente a la familia de nuestra compañera. Es cierto que su voz no fue silenciada: la mataron a ella por justamente elevar su voz. En el planteo que hizo está representada la voz de todos los docentes que permanentemente denunciamos las condiciones en las que trabajamos.»

LCV: Exactamente. Ese es el punto central. También hubo una mirada romántica de una parte del periodismo cuando se decía que ella se trasladaba a caballo, algo que efectivamente hacía. Pero el planteo no es romantizar esa situación, sino poner sobre la mesa las condiciones en las que trabajamos. ¿Qué te pasa cuando escuchás el audio de Nancy hablando de esas condiciones?

Esteban Sottile: «La verdad es que me produce dolor y bronca. Particularmente, si tengo que ponerlo en una palabra, es bronca, porque cuando nuestra compañera, así como otros compañeros en distintas partes de nuestro país, expresan estas situaciones, hay oídos sordos de parte de los gobiernos. En este caso, el Gobierno de la provincia de Corrientes, ante todos los pasos que nuestra compañera dio y las presentaciones que realizó, respondió con el silencio. Los oídos sordos fueron los que prevalecieron. Lamentablemente, nuestra compañera fue víctima de todos estos atropellos y de esta violencia que tiene un tronco común: la desidia y la corrupción.»

LCV: Tenemos pocos días porque la semana que viene, por distintas circunstancias y también por el feriado relacionado con la presencia del Papa, no vamos a tener programa. Estamos dejando algunos mensajes sobre lo que puede significar su visita. En treinta segundos, ¿qué creés que puede aportar la llegada del Papa frente a las expectativas de tanta gente que está sufriendo?

Esteban Sottile: «Lo que espero es que la voz de este jefe de Estado haga presente aquello que en su momento su antecesor, el papa Francisco, puso en el mundo: la voz. Como dice el Evangelio, una voz en el pueblo. Espero que esa voz del pueblo se eleve y que, en este caso, el Estado argentino escuche a través de la palabra de este jefe de Estado. Él va a recorrer distintos lugares y sabemos que va a estar en Don Orione, una de las instituciones golpeadas por este gobierno. Creo que esa voz va a llegar y que se va a transmitir al jefe de nuestro Estado para que, de una buena vez, se tome en cuenta la palabra de nuestro pueblo. Esperemos también que el Gobierno de la Ciudad, el de Macri, tome en cuenta la palabra de los docentes y de todos los ciudadanos que están sufriendo en Buenos Aires.»

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Roberto Bacman: “La campaña de Lula fue a buscar a quienes no habían votado”

En diálogo con La Columna Vertebral, el analista político Roberto Bacman analizó el resultado electoral de Brasil, el trabajo de la militancia que permitió ampliar el caudal de votos de Lula y las diferencias entre el escenario brasileño y el argentino. También evaluó el crecimiento de Javier Milei entre los jóvenes, las dificultades del peronismo para construir una alternativa electoral y el impacto del ajuste sobre la industria, el empleo y las economías regionales. La conversación abordó además el desarrollo de Vaca Muerta y los desafíos de transformar la explotación de recursos naturales en trabajo y riqueza para el país.

LCV: ¿Cómo estás, Roberto? Supongo que muy contento con el resultado electoral de Brasil. Era una parada difícil para Lula, pero lo logró. Recuerdo que la semana pasada, cuando conversamos, vos eras uno de los que pensaba que podía suceder. ¿Esperabas que se diera esta remontada?

Roberto Bacman: “La campaña de Lula se dirigió a distintos segmentos y los segmentó muy bien. Hubo un trabajo novedoso en redes sociales. Crearon una comunidad de WhatsApp, habilitaron militantes digitales y complementaron eso con la militancia tradicional, territorial. También fueron a buscar a electores habilitados que no habían votado en la primera vuelta y lograron movilizar a una parte de ellos. En un padrón de 158 millones de votantes, un punto y medio representa un número muy importante. Además, aprovecharon la disputa entre el gobernador de San Pablo y Flavio Bolsonaro para militar intensamente en ese estado y achicar las diferencias.”

LCV: Más que dar vuelta cuatro millones de votos, parece que consiguieron sumar nuevos votantes. ¿Cómo se explica ese movimiento?

Roberto Bacman: “Aproximadamente, un poco más de diez millones de los nuevos votantes fueron para Lula y algo menos de cuatro millones para Bolsonaro. Es impresionante, sobre todo porque estamos hablando de un país muy grande. San Pablo, que tiene una cantidad enorme de electores, representa alrededor del 21,48% del padrón brasileño. En la Argentina, en cambio, la provincia de Buenos Aires concentra cerca del 48% del padrón nacional. Brasil tiene un territorio muy amplio y estados con millones de habitantes, de modo que la campaña debía tener en cuenta realidades muy distintas.”

LCV: ¿Cuánto pesó la figura de Lula y cuánto influyó el rechazo a Bolsonaro y a su discurso de odio, agresividad y negacionismo?

Roberto Bacman: “El voto más cercano al lulismo ya estaba bastante consolidado. Lula necesitaba llegar a personas que no eran tan cercanas a él, pero que no querían que continuara el bolsonarismo. Tenía que construir un discurso que integrara a esos votantes, incluso a sectores de derecha que rechazaban a los Bolsonaro y no querían más locura. La campaña buscó canalizar ese temor y ofrecer una alternativa. En eso hay una enseñanza para otros países, aunque las situaciones nunca sean idénticas.”

LCV: ¿Qué diferencias encontrás entre Brasil y la Argentina? ¿Puede servirnos esa experiencia?

Roberto Bacman: “Hay diferencias sustantivas. Lula iba por la continuidad y tiene un liderazgo propio. En la Argentina, el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner está condicionado por su situación judicial y por otras circunstancias políticas. Además, Lula abrió su espacio a sectores del centro, a pequeños industriales, comerciantes y personas que se incorporan a nuevas actividades. La campaña estuvo dirigida a quienes no habían votado por desinterés y a quienes podían ser convocados desde una propuesta más amplia. Esa estrategia puede servir como ejemplo para la Argentina: hay que hablarle a quienes no son seguidores de Milei, pero tampoco se sienten representados por determinados sectores de la oposición. No alcanza con dirigirse siempre a los propios.”

LCV: Lula habló de su intención de utilizar estos últimos cuatro años para dialogar con distintos sectores de la sociedad y desarrollar tecnología propia. ¿Qué importancia tiene esa definición?

Roberto Bacman: “Es importante que plantee la necesidad de hablar con todos los sectores: empresarios, industriales, comerciantes, estudiantes y trabajadores de la industria del conocimiento. También aparece la idea de desarrollar inteligencia artificial brasileña, no depender exclusivamente de la estadounidense. Hay una discusión de fondo sobre la capacidad de un país para negociar con el mundo sin que otros le impongan todas las condiciones. Eso está relacionado con el desarrollo, la soberanía y la posibilidad de construir una política industrial propia.”

LCV: También es interesante el uso que hicieron de las nuevas tecnologías durante la campaña. ¿Cómo se diferencia esa experiencia de la utilización de redes para difundir odio?

Roberto Bacman: “Lo que se demostró con la comunidad de WhatsApp es que se pueden utilizar herramientas tecnológicas para organizar personas, promover una campaña positiva y llegar a sectores que de otra manera quizás no se movilizarían. Eso no es lo mismo que usar bots, cuentas falsas o herramientas digitales para difundir odio e insultos contra el adversario. La tecnología no tiene por qué ser demonizada, pero hay que discutir para qué se utiliza y qué objetivos persigue.”

LCV: En la Argentina hay sectores que parecen atrapados en la lógica de la grieta. ¿Cómo se construye una alternativa que pueda llegar a más gente?

Roberto Bacman: “Es necesario ampliar la convocatoria y no hablar solamente para los convencidos. Hay que entender que existen personas que no quieren a Milei, pero tampoco se sienten representadas por determinadas formas de hacer política de la oposición. Si se pretende construir una alternativa, hay que encontrar una manera de hablarles y ofrecerles una propuesta concreta. La dificultad es que no resulta sencillo construir unidad dentro del peronismo ni ampliarla hacia otros sectores que podrían estar cerca. Además, hoy faltan figuras convocantes. Hay que encontrarlas y darles una oportunidad.”

LCV: ¿Qué papel deberían tener las PASO en esa construcción?

Roberto Bacman: “Es importante defender las PASO porque permiten que los liderazgos sean elegidos democráticamente. La unidad no puede resolverse solamente mediante acuerdos entre dirigentes. También tiene que existir una instancia en la que la sociedad pueda participar y elegir quiénes van a representar esa alternativa. Hay que buscar mecanismos para ordenar la competencia interna y construir una propuesta que tenga posibilidades electorales.”

LCV: En las últimas discusiones parlamentarias hubo acuerdos que después no se sostuvieron al momento de votar. ¿Qué impacto tienen esas situaciones?

Roberto Bacman: “Esas situaciones generan mucho daño. Cuando se llega a un acuerdo y, a la hora de votar, algunos legisladores desaparecen o no cumplen con lo que habían comprometido, se debilita la confianza. La política termina organizada alrededor de acuerdos circunstanciales y de intereses que no siempre responden a las necesidades de la sociedad. Mientras tanto, el oficialismo busca avanzar con sus iniciativas y puede aprovechar las divisiones de la oposición.”

LCV: ¿Cómo evaluás el apoyo que Milei consiguió entre sectores populares y jóvenes que históricamente habían estado vinculados al peronismo?

Roberto Bacman: “Milei logró instalar una identidad política que fue más allá del núcleo libertario tradicional. Llegó a sectores jóvenes, especialmente varones de hogares de clase baja y media baja que tenían antecedentes peronistas o cercanos al peronismo, aunque no necesariamente fueran militantes. El concepto de ‘casta’ fue importante porque le puso un nombre sencillo a un rechazo que ya existía hacia la vieja política. Muchas personas creyeron que la libertad significaba algo más amplio que lo que después terminó proponiendo el Gobierno. Ahora hay sectores que están volviendo a revisar esa decisión.”

LCV: ¿Cuánta responsabilidad tiene la dirigencia política en haber dado por sentado que los sectores populares iban a acompañarla?

Roberto Bacman: “Hubo responsabilidad. Uno de los peores escenarios para un gobierno es tener una interna abierta desde el primer día, porque eso genera un desgaste enorme. También es un error creer que determinados sectores sociales están asegurados electoralmente. La gente no le pertenece a ningún partido. Si una fuerza política supone que los votantes de los conurbanos o de las provincias van a acompañarla automáticamente, deja de escuchar qué les pasa y por qué cambian su voto.”

LCV: En Brasil también hubo disputas internas dentro del espacio de Bolsonaro. ¿Eso influyó en el resultado?

Roberto Bacman: “Sí, las internas abiertas pueden hacer mucho daño. La disputa entre Flavio Bolsonaro y el gobernador de San Pablo tuvo consecuencias en un estado que concentra una cantidad muy importante de votantes. Allí se achicó la diferencia y Lula terminó obteniendo un resultado mayor al que muchos esperaban. Las divisiones internas pueden perjudicar a una candidatura, especialmente cuando la campaña depende de mantener cohesionados distintos sectores.”

LCV: Pasemos a la economía argentina. Se habla de una mejora en algunos indicadores y de un crecimiento en Neuquén asociado a Vaca Muerta, pero también hay preocupación por el empleo y por las condiciones de vida. ¿Cómo lo ves?

Roberto Bacman: “Hay que mirar qué tipo de trabajo se está generando y quiénes pueden acceder a él. En Neuquén existe una expectativa muy grande alrededor de Vaca Muerta y llega gente pensando que va a encontrar empleo. Pero gran parte de los puestos requiere mano de obra muy calificada, técnicos e ingenieros especializados en petróleo. No es una actividad en la que cualquiera pueda llegar y empezar a trabajar. Por eso hay que analizar qué pasa con las personas que se trasladan buscando una oportunidad y no la encuentran.”

LCV: Si Vaca Muerta puede generar tanta riqueza, ¿qué debería hacerse para que ese desarrollo beneficie también a los trabajadores y a las comunidades de la región?

Roberto Bacman: “Hay que planificar. Si va a crecer la población, se necesitan escuelas, hospitales, viviendas y servicios públicos. Ojalá se construyan escuelas de calidad, que los docentes tengan trabajo y que haya educación pública, no solamente instituciones privadas. También hacen falta barrios para los trabajadores, no solo viviendas de lujo para quienes tienen mucho dinero. El crecimiento puede ser una oportunidad extraordinaria, pero, si no se planifica, puede terminar siendo pan para hoy y un problema mañana.”

LCV: También se mencionan los problemas de infraestructura y el impacto del transporte de arena para el fracking. ¿Qué está faltando?

Roberto Bacman: “Hay problemas con los caminos, que reciben el tránsito de camiones muy pesados que transportan la arena utilizada en la actividad. Esa infraestructura se deteriora y no hay una inversión pública suficiente para resolverlo. Además, hay que preguntarse por qué no se transforma una parte mayor de los recursos en actividad industrial local. En Comodoro Rivadavia, por ejemplo, se puede discutir por qué el petróleo no genera más procesos de transformación y trabajo en la propia región. La explotación de recursos naturales podría generar riqueza no solo para una provincia, sino también para las provincias cercanas.”

LCV: Todo esto ocurre mientras se profundiza la crisis industrial. Se habla de cierres de fábricas, de la caída de la industria textil y de pequeñas empresas que no pueden pagar los servicios. ¿Qué relación encontrás entre esos procesos?

Roberto Bacman: “Hay un proceso de desindustrialización que no afecta solamente a las fábricas, sino también a los comercios y a las pequeñas y medianas empresas. La industria textil está muy golpeada por la competencia de productos importados baratos, mientras muchas pymes no pueden sostener los costos de los servicios. Una panadería pequeña puede tener dificultades para pagar la energía, incluso antes de pensar en los salarios o los impuestos. Y a eso se suma que cada vez hay menos gente que puede comprar. Cuando cae el poder adquisitivo, se perjudica toda la cadena económica.”

LCV: También se informó sobre la paralización de la producción de camionetas en plantas automotrices por la baja demanda. ¿Qué te dice ese dato?

Roberto Bacman: “Es preocupante porque una camioneta no es solamente un vehículo de consumo: también es una herramienta de trabajo para el campo, para transportar materiales y para distintas actividades comerciales. Si cae la demanda, eso refleja que hay menos actividad y menos capacidad de compra. Incluso pequeños comerciantes que antes podían utilizar una camioneta para transportar mercadería pueden encontrarse ahora con dificultades para sostener ese gasto. La crisis termina repercutiendo en distintos sectores de la economía.”

LCV: Para cerrar, ¿qué pensás de las denuncias de fraude que surgieron después de la elección brasileña y de la situación judicial de Flavio Bolsonaro?

Roberto Bacman: “Las denuncias electorales tienen que evaluarse con datos concretos y por las vías correspondientes. En la conversación se mencionó una cifra de alrededor de 34.000 votos en relación con una de esas presentaciones, pero habría que verificar con precisión a qué se refería. En cuanto a Flavio Bolsonaro, la situación judicial es un asunto distinto: que alguien pueda presentarse como candidato no significa que quede exento de responder ante la Justicia. Hay que distinguir entre la competencia electoral y las causas judiciales que puedan existir.”

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