Entrevistas
Edgardo Llano: «Queremos trabajar una CGT más combativa»
Edgardo Llano, secretario general de la Asociación del Personal Aeronáutico, charló con La Columna Vertebral sobre la actualidad del sector y la unidad sindical.
«QUEREMOS TRABAJAR CON GENTE QUE NO SE ARRODILLE ANTE NADIE»
El dirigente, cuyo gremio está alineado en la CTA de los Trabajadores, se refirió a la necesidad de unirse con otras centrales y aseguró: «queremos trabajar con Pablo Micheli, con gente de la CGT que tenga ganas de crear algo nuevo, que sean combativos, que den respuestas a los trabajadores y no se arrodillen ante nadie».
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Destacada
Leandro Macía: “La Justicia de la Ciudad aparece como más permeable a los designios patronales”
El abogado laboralista Leandro Macía analizó el traspaso del fuero laboral de la Justicia Nacional a la Ciudad de Buenos Aires y advirtió sobre sus posibles consecuencias para los trabajadores. Cuestionó la posibilidad de una Justicia “más permeable a los designios patronales”, defendió el principio protectorio del derecho laboral y reclamó una Justicia transparente que garantice seguridad y protección para la parte más débil de la relación laboral.
LCV: ¿Qué significa para nosotros, los laburantes, que hacemos presentaciones y acudimos a la Justicia para preservar nuestros derechos, que estos sean vilipendiados por la reforma laboral? ¿Qué significa que el fuero laboral pase de la órbita nacional a la Ciudad?
Leandro Macía: “Esto tiene varias aristas de análisis. Preliminarmente, hay que hacer una aclaración: todavía no se produjo formalmente el traspaso. Resta que el acuerdo sea aprobado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Seguramente será un trámite, pero legalmente todavía no está vigente. Ahora bien, ¿qué nos puede pasar de malo y qué nos puede pasar de bueno? Para entender qué puede ocurrir de malo, hay que buscar la intencionalidad política que está en la génesis de esto. Primero, del Gobierno de la Ciudad, que incluso antes de que la idea del traspaso se materializara ya quería generar un fuero paralelo que funcionara al mismo tiempo que la Justicia Nacional del Trabajo. Es una idea, casi una obsesión, del PRO en la Ciudad, que comparte con el mileísmo a nivel nacional, para decirlo en términos genéricos: la de construir una Justicia menos afín a lo que el mandato del derecho del trabajo dispone. El derecho del trabajo tiene un principio fundamental, que es el principio protectorio, y ese principio está pensado para proteger a la parte más débil del contrato de trabajo.”
LCV: Al trabajador.
Leandro Macía: “Exactamente. A la parte más débil del contrato de trabajo. La Justicia Nacional del Trabajo, con sus bemoles —y me remito a la referencia que hizo el senador Mariano Recalde respecto de aquellos personajes del Far West, Bonnie y Clyde—, tiene una tradición de mayor defensa de los trabajadores. La Justicia de la Ciudad aparece como un poco más permeable a los designios patronales. Hay casos, y hay que hacer honor a la verdad, en los que en el fuero contencioso administrativo las decisiones han sido favorables al trabajador. A mí, particularmente, no me está yendo mal con un juicio que tengo en ese fuero. No quiero escupir para arriba, pero lo digo para demostrar que no estoy hablando sin conocimiento de causa. De todos modos, es cierto que el juez laboral, naturalmente, es más proclive a entender este principio y la historia del derecho laboral. El derecho del trabajo nace para proteger a la parte más débil del contrato. Cuando interviene un juez que no proviene de esa especialidad, normalmente aplica criterios más propios de otras ramas del derecho, donde se parte de una supuesta igualdad entre las partes contratantes. Pero en una relación laboral esa igualdad no existe: la relación es desigual desde el comienzo.”
LCV: Estamos hablando con el doctor Leandro Macía. La duda que surge es que, si ya tenemos una Justicia laboral que muchas veces resulta lenta para las necesidades de los trabajadores, ¿qué va a pasar con las causas que actualmente están tramitando en el fuero laboral nacional cuando se produzca el traspaso? ¿Van a seguir su curso, van a retroceder, algunas pueden quedar cajoneadas? ¿Cuál va a ser el destino de esas causas ya iniciadas?
Leandro Macía: “Las causas que están actualmente en trámite ante la Justicia Nacional del Trabajo van a continuar allí, tanto en primera como en segunda instancia, de acuerdo con lo establecido en el acuerdo de transferencia. Luego podrá haber recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad o no, dependiendo de cómo quede finalmente establecido. Pero las causas van a continuar en el fuero laboral nacional hasta que tengan sentencia definitiva. Una vez que tengan sentencia definitiva, en lo que se denomina la etapa de ejecución —donde se practica la liquidación y se determina lo que corresponde pagar—, pasarían a la Justicia de la Ciudad. Esto requiere que primero se apruebe el acuerdo, que se firme un acuerdo para la transferencia de fondos y, posteriormente, que transcurran 180 días. Hay una voluntad de acelerar el proceso, pero va a pasar un tiempo durante el cual, si no media ninguna decisión judicial que interrumpa este traspaso, la Justicia Nacional del Trabajo va a seguir funcionando. Es decir, las causas no quedan en un limbo: continúan su proceso como hasta ahora. Hay además una cuestión vinculada con los jueces. Muchos están entrando en edad de jubilarse y una parte del acuerdo establecía que la Nación no iba a designar nuevos magistrados. Sin embargo, algunos interpretan que no tienen que acatar esa parte del acuerdo hasta que sea ratificado por la Legislatura porteña, mientras que otros directamente consideran que se está desafiando el acuerdo para nombrar los jueces que el Gobierno nacional considera convenientes. Lo cierto es que ya se nombraron jueces de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Con lo cual, es de esperar que también se produzcan nombramientos de jueces de primera instancia. Habrá que ver si efectivamente ocurre.”
LCV: Quiero hacerte una pregunta de mucha actualidad, relacionada con lo que hablábamos de jueces y nombramientos. ¿Cuál es tu opinión, como abogado, sobre la designación de los jueces vinculados al caso Lago Escondido, con semejante apoyo? No solamente de los sectores cercanos a Milei, que podía ser más previsible, sino también de quienes se supone que deberían ser la oposición más acérrima a este tipo de jueces.
Leandro Macía: “Yo, como abogado y como profesional del derecho, lo que quiero es una Justicia que no solamente sea rápida, sino que también sea transparente y que nos dé seguridad a todos respecto de las sentencias que dicte, ya sea a favor de la posición que yo defiendo o en contra. Pero necesitamos tener la certeza de que esa decisión es transparente. Todo aquello que repugne la transparencia, que permita algún tipo de sospecha, obviamente, como profesional del derecho, no me va a gustar, no me va a complacer y me va a encontrar en la vereda de enfrente. Ahora bien, tampoco desconozco que existe una tradición en el Senado de aprobar los pliegos que pasaron por las comisiones.”
LCV: Pero le estamos asegurando al señor Milei que va a tener el camino más allanado. Y lo extraño es que quienes están peleando por la libertad de Cristina hayan apoyado la designación de estos jueces. Es muy raro.
Leandro Macía: “A mí tampoco me cierra. Pero yo hace muchos años que hago política, periodismo político y también estoy en política. Y esta historia de que ‘son pactos’ o que ‘son momentos’ no me termina de cerrar. De todos modos, me quedo con la idea de que uno debería apostar siempre a la transparencia. Eso es lo que más me preocupa, porque esa transparencia no la vamos a verificar. Pasó aquello con el juez que forma parte del dúo Bonnie y Clyde, como decíamos. Por eso siempre me voy a encontrar en la vereda de enfrente de esas circunstancias. Pero tampoco puedo desconocer, porque estoy opinando como profesional del derecho, la dinámica de la política. Es una dinámica que se impone cambiar, porque por eso estamos como estamos. Los Milei no llegaron solos a este lugar: llegaron también por una serie de decisiones desacertadas. Y puede ser justamente una de esas decisiones seguir empiojando la Justicia para que no sea transparente. Eso corre por mi cuenta, por supuesto. Yo sí aliento a que luchemos por una Justicia transparente, por una Justicia que nos dé seguridad a todos los profesionales. Próximamente vamos a tener elecciones en el Consejo de la Magistratura para la representación de los abogados y ojalá que los candidatos vayan por ese camino. Como aquellos abogados que protagonizaron la Noche de las Corbatas por pensar en una Justicia transparente y para los más humildes.”
Destacada
Rubén Aranda: ACUP Camioneros, denuncia despidos y persecución sindical en Vaca Muerta
El secretario general de la Asociación de Camioneros Unidos Patagónicos (ACUP), Rubén Aranda, explicó el conflicto con Transportes Peduzzi en Vaca Muerta, denunció el incumplimiento de distintos adicionales establecidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 489 y cuestionó las condiciones de alojamiento de los trabajadores. También vinculó una serie de despidos con la presentación de la documentación para conformar el gremio y reclamó diálogo con el sindicato de Camioneros conducido por Pablo Moyano.
LCV: Rubén, ¿qué está sucediendo en la Patagonia? ¿Cuál es el conflicto y cuáles son los despidos que está produciendo la empresa de transporte Peduzzi?
Rubén Aranda: “El conflicto con Peduzzi nace porque empezamos a recibir y plantear reclamos de trabajadores de transporte por cuestiones que entendemos que están contempladas en el Convenio Colectivo de Trabajo 489. Uno de los principales reclamos es el de la pernoctada. Hoy tenemos compañeros que trabajan durante días lejos de su casa y de su familia, y nosotros entendemos que hay que revisar trabajador por trabajador para ver que se cumpla lo que corresponde.”
Rubén Aranda: “Hoy estamos hablando de un millón y algo de pesos que tendría que estar pagando la empresa y no lo está pagando”
LCV: ¿Qué significa la pernoctada? ¿Estamos hablando de una cuestión económica o de que tengan la facilidad de pernoctar en lugares decentes?
Rubén Aranda: “La pernoctada es un ítem por día que se aplica cuando vos te vas al campo.”
LCV: ¿Son 21 días pernoctados los que te tienen que pagar?
Rubén Aranda: “Sí. Es más que nada un pago en efectivo. Con respecto a todo esto, salió también toda esta discusión salarial y nosotros venimos haciendo estos reclamos desde hace mucho tiempo.”
LCV: Rubén, graficanos cómo es una pernoctada. ¿Duermen en pensiones, en otros lugares o en los mismos camiones? He visto que algunos camiones están muy provistos para pasar largas temporadas ahí arriba.
Rubén Aranda: “Nosotros tenemos cosas diferentes. La pernoctada se paga acá, en el área petrolera de Vaca Muerta. Es un área donde el convenio contempla la pernoctada. También está referida a algunos compañeros que hacen larga distancia, pero ahí se paga con otro ítem, es otra cosa.”
LCV: Entonces, ¿las pernoctadas están previstas para viajes muy largos o, por ejemplo, son las que les han tocado ahora con el tema de los temporales?
Rubén Aranda: “No. Acá, en el campo, la pernoctada es cuando vos te vas al campo y hacés 14 días fuera de tu hogar. Ahí se aplica la pernoctada. Tenemos casos de compañeros que se van al campo, están 14 días y se alojan en un tráiler.”
LCV: Estamos hablando entonces de un campo petrolero.
Rubén Aranda: “Exacto.”
LCV: Es decir, para que nuestra audiencia pueda entenderlo: el trabajador camionero sale de su casa y pasa 14 o 15 días lejos de su familia, viviendo en el campo petrolero. Esto tiene un monto. ¿Cuál es?
Rubén Aranda: “Ese monto se cobra por día. Estamos hablando de 29.000 pesos, casi 30.000 pesos por día. Es un monto que la empresa te tiene que abonar según los días que hacés en el diagrama. Por lo general son 21 días que hacés en el campo.”
LCV: Entonces, si no pasa nada extraordinario y no presentás un certificado, esos días representan más de un millón de pesos.
Rubén Aranda: “Sí. Hoy estamos hablando de un millón y algo de pesos que tendría que estar pagando la empresa y no lo está pagando, junto con otros ítems que figuran en el Convenio 489 y que tampoco se están abonando. Sobre eso fue que salió a flote ACU, se armó y se presentó toda la documentación y, bueno, de ahí sobrevinieron los despidos.”
LCV: Quiero que quede claro por qué hay que pagar la pernoctada. Me parece que es un derecho adquirido, pero quiero que todo el mundo entienda de qué estamos hablando. ¿Qué cubren esos 29.000 pesos? ¿La comida? ¿El alojamiento en el campo corre por cuenta de Vaca Muerta, de la empresa que los contrata o sale del bolsillo del trabajador?
Rubén Aranda: “Supuestamente eso tendría que estar establecido como sale en el convenio. Es una plata que va al trabajador. En este caso, hace dos años que la sacaron del recibo de sueldo. Te figura la pernoctada, pero abajo te la descuentan.”
LCV: ¿Cómo es eso?
Rubén Aranda: “Hace poco implementaron que nosotros tenemos que pagar el alquiler del lugar que nos da la empresa donde nos llevan.”
LCV: O sea que de la pernoctada se saca un porcentaje para pagarle a la empresa el lugar donde van a dormir.
Rubén Aranda: “Sí. Son unos 600 o 700 pesos que vos le pagás a la empresa por el lugar donde vas a pernoctar. Nosotros estamos en la base de Añelo. Ahí se implementaron unos tráilers, antes eran contenedores que venían del puerto.”
LCV: ¿Cómo son esos lugares?
Rubén Aranda: “Se pusieron unos sobre otros y se hicieron las divisiones. Deben ser de un metro y medio por dos. Ahí entran dos camas.”
LCV: O sea que estamos hablando de dos trabajadores en una habitación muy pequeña.
Rubén Aranda: “Exacto. Es algo incómodo. Eso es lo que nosotros venimos reclamando y pidiendo. Hay montones de cosas que están en falta. Fijate que nosotros, por una parte, le alquilamos a la empresa una piecita donde dormimos. Son dos camas y duerme un compañero que está de día y un compañero que está de noche. Después, para bañarte, para higienizarte o para ir al baño, tenés que caminar por lo menos 10 o 15 metros, bajar una escalera para poder ir a ducharte o al baño, en medio de la nieve.”
Rubén Aranda: “Son condiciones muy precarias de alojamiento y, encima, tenés que pagarlas”
LCV: Y cuando hace frío, hace frío.
Rubén Aranda: “Exactamente. Esas son las cosas que nosotros le estamos reclamando a la empresa. Y, en realidad, no estamos haciendo ningún reclamo por afuera de lo que establece el convenio. Estamos reclamando lo que dice el convenio. El convenio establece que esos conceptos se tienen que pagar. No solamente ese ítem: estamos por debajo en muchos ítems. Tenemos el adicional de cargas peligrosas, que tampoco se paga, y el de operador de bomba, que corresponde a los compañeros que trabajan con los equipos de succión.”
LCV: Antes de pasar a otra explicación quiero cerrar la anterior. Entonces, los 29.000 pesos por día son el monto que se paga por estar lejos de la casa, por trabajar en esa zona desfavorable.
Rubén Aranda: “Sí. Es algo parecido en la filosofía: estoy lejos de mi casa, me tienen que pagar por trabajar lejos de mi casa.”
LCV: Entonces no es ninguna locura lo que están pidiendo.
Rubén Aranda: “Exactamente. Eso es lo que nosotros venimos reclamando. Por eso estamos en este conflicto con Peduzzi. Y no solamente con Peduzzi: estamos hablando de un problema general.”
LCV: Peduzzi produjo los despidos, pero en realidad el incumplimiento debe ser bastante general.
Rubén Aranda: “Exacto. Es general porque todas las empresas están haciendo lo mismo. Se le está cobrando un alquiler al compañero. Como yo digo, esa plata es del compañero, no es de la empresa.”
LCV: Es una locura cobrar un alquiler por trabajar.
Rubén Aranda: “Sí, es una locura. Además de que las condiciones no son dignas. Son condiciones muy precarias de alojamiento y, encima, tenés que pagarlas.”
LCV: Me hace acordar, salvando las distancias, a las notas que alguna vez hicimos sobre talleres clandestinos y el sistema de la cama caliente, donde además les cobraban la pensión por ir a dormir un rato y después volver a la máquina de coser. Vamos al punto de las tareas peligrosas porque no lo puedo dejar pasar. ¿Cuál es el adicional que deberían cobrar por carga peligrosa? ¿Qué carga peligrosa transportan hacia la Patagonia y Vaca Muerta?
Rubén Aranda: “El adicional de cargas peligrosas es un adicional que hoy no todos cobran. Lo cobran, por ejemplo, los compañeros que trabajan con combustible. Nosotros, dentro de los yacimientos donde trabajamos, siempre andamos con material que está considerado peligroso. Muchos dicen: ‘No, pero transportás agua o transportás esto’. Lo que transportamos nosotros son mercancías peligrosas. Aunque sea agua, viene derivada del pozo. El pozo puede largar gasolina o puede salir petróleo. Eso es lo que nosotros transportamos.”
LCV: ¿También explosivos?
Rubén Aranda: “No, explosivos ya no. En algún momento, en las minas, había compañeros que transportaban explosivos. Hay una empresa que se dedica a hacer trabajos de profundidad y esos chicos trabajan con explosivos, que es otro material. Nosotros llevamos otro tipo de cargas.”
LCV: ¿Y esos camiones son diferentes?
Rubén Aranda: “Sí, esos camiones vienen preparados de otra manera. Tienen un chasis más corto y toda la seguridad necesaria para llevar explosivos. Ellos llevan dinamita y ese tipo de materiales. Nosotros no. Nosotros llevamos todo lo que es inflamable y cargas líquidas.”
LCV: Entonces, sobre eso está el reclamo por el ítem de cargas peligrosas.
Rubén Aranda: “Sí. Nos corresponde y no lo pagan. Es un 20% de lo que establece el convenio. Eso es lo que nosotros reclamamos a las empresas: que se tiene que abonar y pagar. Nosotros tenemos un carnet que nos habilita para transportar cargas peligrosas. Cuando hacés el curso te nombran todas las actividades que comprende ese carnet. La idea nuestra es que se respeten esas cosas. Acá, en Vaca Muerta, prácticamente no se respeta en ningún lado, salvo con los compañeros que transportan combustible en la ruta.”
LCV: ¿Desde cuándo tienen este convenio? ¿A cuántos años se remontan estas normas?
Rubén Aranda: “El convenio camionero es de toda la vida, digamos. Se hizo para hacerse cumplir. Esto se dejó de respetar hace aproximadamente dos años. Con el tema de la pernoctada, hace dos años. Con los otros ítems que empezamos a reclamar pasó algo parecido: en algunos casos se pagaron durante muy poco tiempo y en otros directamente no.”
LCV: También me explicabas que ustedes son operadores y que tienen distintas habilitaciones.
Rubén Aranda: “Sí. Nosotros, en ACU y en todas las empresas donde hemos estado, siempre hacemos lo mismo. Acá tenés un carnet que te habilita tanto para llevar una cisterna como para llevar un ‘chupa’. Son cosas diferentes.”
LCV: ¿Qué es un chupa?
Rubén Aranda: “Un chupa es una cisterna con una bomba de vacío. Vas, tenés unas bocas donde operás la bomba para chupar y descargar.”
LCV: Es decir que es un trabajo peligroso.
Rubén Aranda: “Sí, y todo el trabajo que hacemos es peligroso. Nada más que acá tenemos que tener mucho cuidado con lo que vas a chupar y con lo que vas a transportar. El tanque no es lo mismo que una cisterna. Tiene una capa más gruesa y soporta la presión necesaria para poder levantar el líquido.”
LCV: ¿Cuál es el equipo básico que va en un camión? ¿Van solos o con acompañantes? ¿Cómo se intercambian? ¿Se cambia el chofer?
Rubén Aranda: “Nosotros acá hacemos 12 horas en el campo. Después viene el compañero que está en el tráiler, que estuvo descansando 12 horas, y toma el turno. Vos te vas a descansar. Eso es si estás trabajando en un equipo. Después estamos nosotros, que viajamos desde Añelo hacia donde corresponda. Calculá que nosotros entregamos el turno a las 7 de la tarde, pero el compañero que llega puede estar llegando a las 9 de la noche.”
LCV: Esas horas también deberían computarse al 50 o al 100%.
Rubén Aranda: “Sí, esas son horas que se tienen que ver al 50 o al 100%, pero tampoco se hacen ni se reconocen.”
LCV: ¿Ustedes transportan o hacen viajes desde Vaca Muerta hasta Buenos Aires?
Rubén Aranda: “No. Ahora hay unos compañeros de Peduzzi que están viajando desde acá, desde Añelo, hacia Salta y Río Negro.”
LCV: Es un pedazo de tramo. ¿Y cómo manejan todos estos ítems por afuera? ¿La pernoctada y todo lo demás? ¿Dónde paran y duermen?
Rubén Aranda: “Duermen adentro de los camiones. Los camiones están equipados con literas para dormir al costado del camino, en una estación de servicio.”
LCV: ¿Cómo son esos camiones?
Rubén Aranda: “Están adecuados como todo camión de ruta. Tienen su cama y sus cosas. Los compañeros que viajan para allá arreglaron con la empresa el tema de la pernoctada y también les dan una plata adicional para la comida. Arreglaron también que van a hacer solamente 12 horas de viaje.”
LCV: Es decir, salen de acá, hacen 12 horas, descansan y continúan al día siguiente.
Rubén Aranda: “Sí. Si salen de acá y, por ejemplo, llegan hasta Ramallo después de 12 horas, descansan y a la mañana continúan hacia Salta.”
Rubén Aranda: “El 16 fuimos a la empresa, presentamos los papeles y el 17 estábamos prácticamente parte de la comisión echada”
LCV: Rubén, ¿cuántos son los despedidos?
Rubén Aranda: “Yo te voy a contar un poquito cómo vinieron nuestros despidos. Nosotros, el 16 de abril, presentamos la documentación del gremio. Veníamos trabajando para poder tener la documentación que nos requiere el Ministerio de Trabajo para hacer el gremio. El 16 fuimos a la empresa, presentamos los papeles y el 17 estábamos prácticamente parte de la comisión echada.”
LCV: ¿Cuál fue el argumento de la empresa?
Rubén Aranda: “Se nos acusó de haber salido en horario laboral. Esa es la disputa que tenemos con ellos, porque nuestro horario de trabajo era de 19 a 7 de la mañana. Ese día nosotros hicimos todo el turno noche, llegamos a las 9 o 10 de la mañana, que fue cuando el abogado nos dio los papeles. Nos vinimos en nuestro horario de descanso a entregar la documentación. Según ellos, había una normativa que decía que nosotros no podíamos salir del predio, cuando en realidad estábamos en nuestras 12 horas de descanso. Podemos salir a caminar, podemos hacer cosas. Claramente no somos esclavos. Pero ellos dicen que no.”
LCV: ¿Y los otros despidos?
Rubén Aranda: “A otro compañero se lo acusó de que un mes antes había dado positivo en un doping de alcoholemia en Alcolemia, cuando el muchacho estaba de licencia. Y a otro compañero, que estaba en el área de transporte de personal, se lo acusó de no tener el ‘Charlie’ en mano cuando el Charlie estaba hecho.”
LCV: ¿Qué es un Charlie?
Rubén Aranda: “El Charlie es cuando hacés la verificación del vehículo antes del recorrido para comprobar que esté todo bien. Ahí se detallan las cubiertas, las luces y todo lo que corresponde. Eso es lo que pide la empresa y nosotros lo teníamos hecho. Estaba todo hecho. Entonces, esas fueron las circunstancias por las cuales nos desvincularon de la empresa, justo cuando presentamos la documentación correspondiente para conformar el gremio.”
Rubén Aranda: “No se respeta la libertad sindical en ningún sentido”
LCV: ¿Y cómo es la relación con el gremio central de Camioneros? ¿Los apoya? ¿Está detrás de ustedes?
Rubén Aranda: “No. Nosotros no tenemos nada que ver con Camioneros de la CGT, con el gremio de Moyano. Nosotros somos un gremio totalmente diferente y estamos adheridos a la CTA. No tenemos problemas con los compañeros de Moyano. Con ellos no hemos hablado.”
LCV: Me parecía extraño que Moyano no hubiera participado, teniendo en cuenta que están bastardeando el convenio y que claramente están utilizando herramientas que les otorga la reforma laboral, como el argumento de que los trabajadores no pueden retirarse del predio.
Rubén Aranda: “Sí, por algún lado la empresa está haciendo eso. Eso fue lo que nos llevó a armar esto. Ojalá podamos comunicarnos con Pablo para explicarle lo que está pasando. Hemos tratado de hacerlo, pero cuesta mucho llegar y hablar con ellos para explicarles la situación. Acá hoy estamos siendo perseguidos muy feo, tanto por parte de la empresa como por otros compañeros. No se respeta la libertad sindical en ningún sentido. Hoy, el solo hecho de darle un ‘me gusta’ a una publicación en una página puede hacer que echen a un compañero.”
LCV: Entonces, ¿la empresa también los está persiguiendo en las redes sociales?
Rubén Aranda: “Exactamente. En las redes los compañeros no pueden ni siquiera opinar, no pueden decir nada porque inmediatamente los amenazan con echarlos. Ahora echaron a un compañero por darle un ‘me gusta’ a la página. Lo llamaron y le dijeron que no podía hacer eso, que estaba mal y que no tenía que darle ‘me gusta’ a ningún lado.”
Rubén Aranda: “El solo hecho de darle un ‘me gusta’ a una publicación en una página puede hacer que echen a un compañero”
LCV: ¿Qué puede suceder cuando subamos esta nota y ustedes la compartan entre los compañeros? ¿Podés llegar a tener un problema? ¿Qué pasa con la libertad de expresión?
Rubén Aranda: “Yo tengo muy en claro lo que digo y las cosas que estamos haciendo con nuestro gremio y con los compañeros que nos acompañan hoy acá. Muchos compañeros están perdiendo el miedo. Y es feo que nos andemos peleando entre gremios cuando la libertad sindical está clarísima en la Ley 23.551. Ahí se establece que tenés derecho a reclamar, tenés derecho a expresarte y a compartir un montón de cosas. Acá, lamentablemente, te ponen un tapón en la boca para que no puedas salir a reclamar lo que te pertenece.”
LCV: Entonces, quien entiende lo que están diciendo y lo que están peleando no debería estar en desacuerdo con ustedes. Sería bueno que las cosas se acomoden y que los trabajadores estén realmente representados por quienes tienen que representarlos.
Rubén Aranda: “Yo calculo que quien entiende lo que estamos diciendo y lo que estamos peleando nunca va a estar en desacuerdo con nosotros. No sería lindo que las cosas se acomoden y que los compañeros realmente estemos representados por quienes tenemos que estar representados.”
LCV: Últimamente, en los actos que hemos cubierto y en muchas otras situaciones, están las dos CTA y la CGT juntas. Sería interesante que, en la defensa de un solo convenio que las unifica —porque no hay un convenio para la CTA y otro para la CGT, sino que es el convenio histórico de camioneros—, también estuvieran juntos en la defensa de su cumplimiento. Espero que Pablo Moyano escuche esto y, si no, que haya gente de su entorno que esté escuchando el programa y pueda tomar nota.
Rubén Aranda: “Ojalá se pueda llegar a un diálogo con ellos y poder plantearles por qué se armó ACU y por qué estamos reclamando lo que estamos reclamando. Acá mucha gente, incluso yo, hemos hablado mal de compañeros que están arriba por cosas que pasan acá y capaz que ellos no están enterados, o capaz que sí. Acá nadie vino a decir que desde arriba modificaron el convenio, que sacaron las pernoctadas o que había que pagar menos los ítems. No vino gente de arriba a decir eso. Se armó acá y de acá salió.”
Rubén Aranda: “Por eso hoy somos perseguidos de esta manera y amenazados de tal manera que, por ahí, a muchos compañeros los afecta”
Rubén Aranda: “Por eso hoy somos perseguidos de esta manera y amenazados de tal manera que, por ahí, a muchos compañeros los afecta. Porque nosotros atrás nuestro, como siempre digo, tenemos una mochila: tenemos una familia.”
LCV: ¿Y dónde viven las familias de ustedes?
Rubén Aranda: “Por lo general están en el lugar de residencia de cada compañero. Tenemos compañeros de Salta, de Misiones, de todos lados que vienen a trabajar acá. Entonces, fijate que te venís de tan lejos por 14 días, estás alejado de tu familia, alejado de todo, y encima venís a que te descuenten estas cosas. Me parece que no corresponde. Además, el convenio es clarito: cuando estás a más de 100 o 120 kilómetros de tu hogar te corresponde la pernoctada.”
LCV: Es un derecho. No están reclamando nada fuera de lugar.
Rubén Aranda: “Exactamente. Es un derecho. No estamos reclamando nada fuera de lugar ni nada que no esté dentro del convenio.”
Rubén Aranda: “No nos podemos andar peleando entre nosotros”
LCV: Estas son las cuestiones donde la reforma laboral se nota en su aplicación patronal. Está clarísimo. Esperemos que esta nota le llegue a Pablo Moyano para que pueda juntarse con la CTA y ver si pueden hacer algo al respecto. La verdad es que desuniéndonos no llegamos a ninguna parte. El convenio es uno solo. ¿Hay algo que te haya quedado del problema para contar, Rubén, que yo no te haya preguntado?
Rubén Aranda: “No. La verdad que lo único que quería agregar es que ojalá pueda llegar el mensaje. Como lo dije la vez pasada que estuve en Buenos Aires, cuando uno va allá las cosas son diferentes a las cosas que pasan acá. Hablando así, a lo criollo, acá hay muchos caciques y pocos indios. Entonces las cosas se malinterpretan desde ahí y después todos salimos a atacar a gente que no tenemos que atacar, y a gente que por ahí trata de hacer lo mejor para nosotros, en el buen sentido. Y de allá para acá, cuando llega la información, es totalmente errónea respecto de lo que se dice allá.”
LCV: Exactamente.
Rubén Aranda: “Por eso nosotros no queremos pasar por arriba de nadie. No queremos ir en contra ni de la U ni de Pablo ni de nadie. No es lo que nosotros queremos. Lo único que queremos es llegar a que todos se concentren en una sola respuesta. Ojalá podamos hablar con ellos y explicarles por qué es todo esto y que sea lo mejor. No nos podemos andar peleando entre nosotros. Si nos peleamos entre nosotros, le damos de comer a quienes quieren sacar y destrozar las leyes laborales.”
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Darío Arcella: “El cine comunitario es un hecho político de construcción”
Nora Anchart entrevistó en los estudios de La Columna Vertebral al director cinematográfico Darío Arcella, realizador de Los relocalizados. El cineasta habló sobre su trayectoria, el cine comunitario y la historia del barrio Ramón Carrillo, su relación con la experiencia del Albergue Warnes y las condiciones de vida de sus habitantes.
LCV: Darío, sos director del largometraje Los relocalizados, pero también tenés una larguísima trayectoria dentro del cine. ¿Cómo llegaste a ser director?
Darío Arcella: “Para el año 1981 conocí la Escuela de Cine de Avellaneda y a Rodolfo Hermida, un tremendo maestro. Después de escuchar una charla con él, yo tenía 19 años y dije: ‘Esto es lo mío’. No sé por qué, pero fue lo mío hasta hoy y sigue siéndolo.”
LCV: ¿Se vive del cine?
Darío Arcella: “Yo viví siempre de esto. En el último tiempo estuve haciendo docencia y me gusta mucho. Trabajé en la Universidad de Belgrano y después pasé a trabajar en el equipo de extensión cultural de la ENERC. Me encanta la docencia, pero jamás dejé de hacer cine. Nunca hice docencia porque el cine me empujara a hacerlo por falta de trabajo; eran las dos cosas que necesitaba. Transmitir, enseñar y aprender. Uno enseña y aprende al mismo tiempo y está bueno compartir lo que uno aprende.”
LCV: ¿Cuáles fueron tus primeros trabajos como director?
Darío Arcella: “Mi primera película la hice junto a Luis Campos, un compañero y amigo de aquel entonces. En 1990 hicimos Warnes aparte. Esa película estuvo en el Festival de San Sebastián y recorrió muchos lugares. En lo personal la quiero muchísimo. Sé que fue hecha en un momento en que era necesario hacerla, más allá de quién la haya realizado. Era necesario hacer esa película en ese momento.”
LCV: No apelás solamente al cine de coyuntura, sino a un relato que persiste en el tiempo.
Darío Arcella: “Exactamente. La continuidad en el tiempo se la da la propia coyuntura. Trabajamos y estudiamos mucho con Fernando Birri y Prelorán, y tuve la oportunidad de inaugurar con esas bestias. A mí me interesa mucho el cine comunitario, entendido no como una postura a priori, sino como un hecho a realizar con y para la comunidad. El director o realizador, aunque no sea de la comunidad, se integra a ella con su saber, que es hacer una película y utilizar sus herramientas. Y la comunidad aporta sus saberes y sus herramientas.”
LCV: ¿Cómo fue esa primera experiencia comunitaria?
Darío Arcella: “En Warnes aparte, lo primero que hicimos fue convocar a la comunidad. Estaban muy organizados y cada piso tenía sus delegados. Solicitamos una reunión con la comisión, presentamos el proyecto y la comisión lo discutió en cada piso. Después se hizo una pequeña asamblea con todos los vecinos para explicar qué queríamos hacer y así fue avanzando un acuerdo con la comunidad. Yo no digo que la película sea comunitaria solamente en los términos de una construcción política, pero ahí es donde entiendo el cine comunitario en profundidad: es un hecho político de construcción, un relato compartido y construido entre todos.”
LCV: ¿Qué realidad encontraron en Warnes?
Darío Arcella: “Nuestros intereses tenían que ver con mostrar una realidad de un determinado lugar con un gran poder simbólico. Hablamos de gente que venía del interior, expulsada de sus provincias. Muchos campesinos habían sido expulsados de sus tierras por el proceso de ampliación de la frontera agrícola. Llegaban chaqueños, tucumanos y gente atravesada por la crisis económica. Además, nosotros hicimos la película en plena hiperinflación. Nosotros veíamos el poder simbólico que tenía ese lugar para representar la historia del país y ellos tenían la necesidad de mostrar cómo estaban viviendo. En ese momento comenzaba el proceso de reubicación de las villas y había siete villas, entre ellas Warnes, que iban a ser erradicadas y relocalizadas. Por eso el título Los relocalizados lo puso la propia realidad.”
LCV: La película muestra también la llegada al barrio Carrillo.
Darío Arcella: “Sí. Ahí están las imágenes de la mudanza de Warnes y la llegada al Carrillo en 1990. Así era Carrillo, con esas casitas pequeñas, y así es hoy, con casas de cuatro pisos. Todo se hizo rápido y todo lo que se hace rápido se hace precario y mal. Se hicieron 700 casas en 90 días, sobre un terreno de relleno. En la película uno de los bloques temáticos es el plomo en sangre: chicos con plomo en sangre por jugar con esa tierra. Como no había obra, las calles eran de tierra y el agua exudaba. Incluso habían pavimentado, pero duró muy poco porque era una capa de apenas dos centímetros.”
LCV: Y todavía hoy hay problemas con las escrituras.
Darío Arcella: “Los terrenos tienen distintas medidas y están fuera de mensura. Catastro no puede mensurarlos y por eso todavía no tienen escritura. Es un desastre.”
LCV: ¿Cómo nació Los relocalizados 25 años después?
Darío Arcella: “Todo este material de la mudanza que se veía en pantalla era material que había sobrado de la primera película. Veinticinco años después, Marina, que además de ser mi novia es productora y realizadora, me preguntó por qué no hacía una película que tuviera que ver con qué había pasado 25 años después. Estábamos ordenando en casa y aparecieron los casetes de la mudanza. Yo me negaba completamente, no quería revisitar ese material porque ya estaba trabajando en otra historia, pero me sedujo la idea. Me puse en contacto con la gente de Carrillo, con los habitantes de Warnes que estaban en Carrillo, y me pareció muy interesante retratar lo que había pasado.”
LCV: ¿Cómo trabajaron la producción de la película?
Darío Arcella: “Quise darle una vuelta de tuerca a esta participación y al trabajo común con un objetivo comunitario. Armamos dos talleres sin decir inicialmente que íbamos a hacer una película: uno sobre la historia y actualidad del barrio y otro de realización cinematográfica. Los iniciamos antes de conseguir presupuesto. Después tuvimos la suerte de que fuera aprobada como producción por el Instituto de Cine Digital, pero era un presupuesto apenas suficiente. Me alcanzaba para hacer el rodaje o la postproducción, pero no para las dos cosas. Los talleres duraron nueve y seis meses respectivamente. Fuimos juntando temas, información e intereses de la comunidad. Ahí surgieron cuestiones como las escrituras y las cloacas.”
LCV: Un barrio de aproximadamente 10.000 personas en Capital Federal que jamás tuvo cloacas.
Darío Arcella: “Jamás tuvo cloacas. Estaba todo: la estación de bombeo, la línea hacia el Riachuelo, pero nunca se conectó. Es casi una metáfora de la Argentina: tener los recursos por un lado y por otro, pero nunca saber cómo conectarlos para potenciarlos.”
LCV: Y también aparece una sensación permanente de frustración.
Darío Arcella: “Totalmente. Esa sensación de frustración y fracaso está presente a lo largo de los dos trabajos. Por otro lado, del taller de realización surgieron cinco chicos muy participativos, especialmente Alejandro, Gladis y Celeste, que empezaron a hacer tomas con un sentido documental. Nuestro sueño era armar una agencia de noticias, dejar los equipos ahí, que ellos generaran sus propias noticias y hacer un canal de YouTube o el que correspondiera. Lamentablemente eso no terminó de funcionar porque faltó organización.”
LCV: Pero quedó todo ese material.
Darío Arcella: “Sí. Ellos filmaron durante esos seis meses y después los incorporamos al equipo y les dimos cámaras. Filmaban gran parte del material que aparece en la película. Y yo te digo que es muy difícil distinguir qué tomas hizo Osvaldo de Curnex, que es un gran camarógrafo y fotógrafo, y cuáles hicieron los chicos.”
LCV: También está la escena de la implosión de Warnes.
Darío Arcella: “Eso lo filmamos con siete cámaras. Mientras tanto teníamos otra cámara que también aparece en la película y en el tráiler. Había cámaras tomando los rostros de los habitantes de Warnes mientras ocurrían las explosiones y los sacudones. Es muy impresionante porque empezó con risas y terminaron todos llorando.”
LCV: La película se estrenó hace algunos años, pero sigue teniendo una actualidad enorme.
Darío Arcella: “Sí. La película se estrenó en 2017, pero la temática sigue completamente vigente. Ayer la presentamos en Parque Chas y pasó algo muy interesante. Estaba el hijo de uno de los dirigentes que aparecen en la película, Quique Enríquez. Su hijo, Ivo, tomó la posta después de que su padre falleciera.”
LCV: Hablás de dirigentes sociales, una figura que hoy hace mucha falta.
Darío Arcella: “Totalmente. Son dirigentes que conocen el territorio, que son el territorio, que lo construyen día a día y que no tienen un asesor que les diga qué discurso dar. Ivo me planteaba que hoy las organizaciones están muy partidizadas internamente, lo que produce un desajuste y una separación muy grande. Él está rescatando a esos dirigentes que aparecen en la película, que recorren el barrio y muestran al Instituto de la Vivienda todos los problemas que existen.”
LCV: Y hay un juicio con sentencia firme desde hace once años.
Darío Arcella: “Exactamente. Hay una sentencia firme que tiene que cumplir la Municipalidad y hacer los arreglos correspondientes. Hace once años que está firme. Esto es también un juicio a la clase política, porque pasaron todo tipo de gobiernos durante estos años.”
LCV: Es una deuda de la clase política que después de décadas de democracia todavía haya sectores del país sin cloacas.
Darío Arcella: “Sí. Son 50 años de democracia y el 50% de nuestro país no tiene cloacas. A eso me refería. Lo alarmante es el incumplimiento de la ley.”
LCV: Para cerrar, ¿dónde se puede ver Los relocalizados?
Darío Arcella: “Nosotros tenemos un sitio, www.grupodocumenta.blogspot.com, donde están todas las películas. No están directamente colgadas, pero hay que solicitarlas y, de acuerdo con la organización, se arma la actividad. Ahora tenemos tres producciones en curso y seguimos trabajando. Sin un peso, pero no nos van a torcer el brazo, amigo.”