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Ernesto Alonso: “No tenemos ninguna duda de que es un plan sistemático de entrega”
El referente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata, Ernesto Alonso, analizó la política del gobierno de Javier Milei respecto de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, cuestionó el alineamiento con Estados Unidos y Gran Bretaña y advirtió sobre la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur. También denunció el impacto de las políticas económicas sobre Tierra del Fuego y sostuvo que la Argentina necesita recuperar una política exterior basada en la soberanía y en un proyecto nacional.
En diálogo con La Columna Vertebral, Ernesto Alonso analizó las últimas declaraciones y decisiones vinculadas con la cuestión Malvinas, el posicionamiento de Estados Unidos y Gran Bretaña, la política exterior del gobierno de Javier Milei y la explotación de los recursos naturales del Atlántico Sur. Alonso cuestionó la idea de una supuesta neutralidad histórica de Estados Unidos frente al reclamo argentino y advirtió sobre las consecuencias de los acuerdos y políticas que, según sostuvo, favorecen los intereses británicos y norteamericanos.
LCV: En los últimos días hubo distintas declaraciones de Donald Trump vinculadas con la cuestión Malvinas. ¿Qué opinás de este giro y de la posición de Estados Unidos respecto de nuestro reclamo de soberanía?
Ernesto Alonso: “La verdad es que esto que venía haciendo Trump en los días anteriores, diciendo que estaban evaluando cambiar la posición histórica con respecto a la supuesta neutralidad que Estados Unidos tiene con Gran Bretaña en el reclamo de soberanía con Argentina, esa neutralidad nunca existió. Creo que hay que estudiar un poco la historia. Siempre esa neutralidad estuvo inclinada hacia el lado de Gran Bretaña. Antes de que los británicos usurparan nuestras Islas Malvinas en 1833, por allí pasó la corbeta Lexington en 1831, que bombardeó Puerto Luis. Intentaron quedarse con las Malvinas porque el gobierno de Buenos Aires les quiso cobrar impuestos y ellos venían a llevarse las ballenas y los lobos marinos de nuestro mar Austral. Y después, en 1982, en esa aventura bélica que tomó la decisión de llevar adelante la dictadura militar con Galtieri, Estados Unidos les dijo: ‘Sí, sí, vayan, avancen, que nosotros no nos vamos a meter’. Por supuesto, esto fue una gran traición. El resultado que obtuvimos después de la derrota militar de la dictadura, y no de nuestro pueblo, fue que los británicos multiplicaron en 23 veces los territorios usurpados.”
LCV: ¿Cómo se entiende esta situación en el contexto geopolítico actual?
Ernesto Alonso: “En este contexto mundial, donde se está reacomodando la geopolítica, tanto Estados Unidos como Gran Bretaña necesitan garantizar su cadena de suministros, particularmente en recursos energéticos. En este caso podemos mencionar el petróleo que está en Malvinas, que siempre estuvo presente. Ya desde 1974 o 1975, cuando se hace el informe Shackleton, se descubrieron reservas de petróleo de clase mundial. Después de la usurpación y después de la guerra de Malvinas, los británicos instalaron la fortaleza en Monte Agradable, una base militar que responde a la logística de la OTAN. También hay que entender que en los años 80, en esa posible conflagración a escala nuclear entre el bloque de la ex Unión Soviética, el Pacto de Varsovia y la OTAN, necesitaban un punto de apoyo logístico y un punto de control geopolítico en el Atlántico Sur, y eso era Malvinas. Reagan planteaba el plan Ocean Plans y la Guerra de las Galaxias, el escudo misilístico, y necesitaban tener ese posicionamiento. La longitud de la pista que hicieron en 1985 permitía incluso que pudiera aterrizar el transbordador espacial. Entonces hay que revisar la historia y tener mejor información para tomar algún tipo de decisión política, y más cuando estás al frente de un gobierno como el de la República Argentina.”
LCV: Más allá de todas estas cuestiones históricas, económicas y geopolíticas, ¿no hay también una apelación muy fuerte al sentimiento alrededor de Malvinas?
Ernesto Alonso: “Sí. Creo que las decisiones que se toman alrededor de esto, incluida la guerra, tienen un costado de mucha apelación al sentimiento. Pasamos del trapo en el Mundial a esto porque las encuestas muestran que la gente sabe lo que es Malvinas. Yo creo que la gente sabe que las Malvinas son argentinas, pero seguramente no tiene el grado de información que estamos dando acá. Esto ya no se enseña en las escuelas como se enseñaba antes. Depende del docente y depende de la provincia. Hay provincias en las que es muy importante y otras en las que pasan un poco de largo. A veces hasta se olvidaron de ponerlas en los mapas oficiales y tuvieron que salir corriendo a modificar el mapa.”
LCV: En ese contexto, hay algunas políticas del actual gobierno que, al menos formalmente, continúan iniciativas vinculadas con Malvinas. ¿Cuál es tu posición?
Ernesto Alonso: “Los que no nos olvidamos de Malvinas sabemos que muchas de las cosas que dijo Milei, lamentablemente, son cosas a las que uno no se puede oponer. Por ejemplo, a la implementación de la Ley Pino Solanas o a la implementación de cualquiera de las otras leyes anteriores, mucho menos a la terminación o a que se finalice una base que empezó en el gobierno anterior y después se desfinanció. El problema es que pasamos a tener un retrato de Margaret Thatcher en el despacho del presidente de la Nación. Entonces, ¿cómo explicarle a nuestro pueblo querido que no estamos en contra de que se apliquen determinadas medidas ni de que continúe adelante la base? Sí queremos saber para qué se va a usar. El problema no es el modo, el problema es el fin. Si hacemos la base en el sur, se va a usar para lo que estaba previsto, para un mayor poderío argentino, o la vamos a usar para que tenga la base el gobierno norteamericano. Ese es el problema.”
LCV: ¿Por qué señalás directamente a Milei como el problema?
Ernesto Alonso: “El problema es Milei. Fue totalmente inverosímil lo que hizo en la cadena nacional. Nosotros estábamos muy preocupados porque el día lunes presentamos conjuntamente con la Asociación de Abogados Ambientalistas de la República Argentina una medida de acción que venimos trabajando hace tiempo en el Juzgado Federal de Río Grande. Es una medida que conjuga lo ambiental y lo soberano. Esto tiene que ver con que ya tiene fecha de anuncio el comienzo de la extracción de petróleo en estas áreas de concesión que fueron concesionadas de forma ilegal e ilegítima, como es la de Sea Lion, a 200 kilómetros al norte de nuestras Islas Malvinas, en 2028. Entonces, escuchar a Milei con esta lógica es absurdo. Es la lógica del absurdo y esto va a terminar muy mal.”
LCV: ¿Por qué decís que puede terminar muy mal?
Ernesto Alonso: “Por dos cuestiones. Primero, porque es obediente a lo que le dice Donald Trump y otro socio, Netanyahu. Las empresas que están operando en estas áreas de concesión ya fueron sancionadas, ya fueron perseguidas por la Justicia argentina y hay exhortos en Cancillería que nunca fueron entregados, solicitados por la jueza que está a cargo del Juzgado Federal de Río Grande, la doctora Borruto. Entonces, escuchar a Milei y hacer un recuento de estos casi tres años que tiene el presidente muestra una serie de contradicciones. Primero, un presidente que tiene a Margaret Thatcher en su escritorio. Eso es una afrenta a los caídos y particularmente a los que murieron por la decisión de Thatcher en el hundimiento del Crucero General Belgrano.”
LCV: También está aquella frase de Milei sobre que los habitantes de las islas algún día podrían “votar con los pies”. ¿Qué significa eso?
Ernesto Alonso: “Escuchar a Milei el pasado 2 de abril de 2025 decir que el día que los habitantes de las islas voten con los pies por ahí quizás podamos recuperar las Malvinas es algo que todavía no entiendo. Porque cuando uno dice ‘estás pensando con los pies’ quiere decir que estás pensando mal. Entonces no entiendo qué quiere decir ‘votar con los pies’.”
LCV: ¿Cómo interpretás esa expresión?
Ernesto Alonso: “Es otorgarle el derecho a la autodeterminación a quienes son una población insertada. Eso fue comunicado a la comunidad internacional. No puede ser. Son una población insertada y dependiente. No digo que haya dicho nada nuevo: no es que la gente de las islas esté queriendo ser argentina enloquecidamente. Ese es el grave problema que tenemos. Lo que está haciendo es colocar a la República Argentina en un lugar en el que pareciera que la autodeterminación de esa población fuera la solución. Y, por supuesto, si fuera por eso ya estaban votando con los pies, porque en una consulta que hicieron con los kelpers ya habían querido ser británicos.”
LCV: ¿Qué responsabilidad tuvieron los gobiernos anteriores en esta situación?
Ernesto Alonso: “Se han repuesto, en todos los ciclos neoliberales —Menem, Macri y Milei—, los acuerdos de Madrid, las relaciones carnales y distintos acuerdos que terminaron favoreciendo a Gran Bretaña. Macri, por ejemplo, firmó el acuerdo Foradori-Duncan, brindándole recursos producidos por las propias agencias estatales, información científica con respecto al tema de pesca y anunciando a su vez que se iba a promover el desarrollo económico de las Islas Malvinas. Eso lo hizo Macri en el Foro de Davos. Foradori fue quien firmó en la bodega de la embajada británica en Buenos Aires. Después se repuso con Mondino y con el actual gobierno. Entonces vas a ver una cantidad de hechos sucesivos que nosotros caracterizamos como un plan sistemático de entrega.”
LCV: ¿Qué te genera la política exterior de Milei en relación con Gran Bretaña y Estados Unidos?
Ernesto Alonso: “Esto tiene que ver con la contradicción de este presidente, que anunció lo que anunció el otro día y en ese mismo momento estaba en Chile con el presidente Kast, reivindicando a Pinochet. Pinochet también colaboró con los británicos con información y apoyo. Entonces que él diga que la gente decidió mal y que lamentó que se hubiera ido de Pinochet es una contradicción enorme. Es una postura totalmente alineada con su contraparte de derecha, como el presidente Kast.”
LCV: ¿Hay hechos concretos que estén ocurriendo mientras el gobierno hace estos anuncios?
Ernesto Alonso: “En ese mismo momento, una empresa naviera que opera desde Punta Arenas anunció una nueva cadena de suministros desde Punta Arenas a Malvinas a partir de noviembre para asistir la logística del proyecto Sea Lion. ¿Escuchaste a la Cancillería decir algo desde ese día hasta ahora? Nada. Y fijate que cuando el jefe de la Fuerza Aérea Argentina dijo que teníamos que tener más presencia en el estrecho de Magallanes, dos horas después salió la queja de la Cancillería chilena. Entonces no se dijo nada sobre la pesca. La industria pesquera hizo una presentación para ser incluida, pero hay que saber quién pesca en Malvinas. La primera fase para obtener las licencias ilegales de pesca es lo que permite obtener el 60 por ciento del presupuesto para que puedan sobrevivir en Malvinas.”
LCV: ¿Quiénes son los principales actores de esa actividad pesquera?
Ernesto Alonso: “Los españoles. Hay que terminar con el cuento chino. Los chinos andan por aguas internacionales y de vez en cuando algún barco entra al área continental, a la plataforma continental argentina, al mar argentino. Hay 14 barcos españoles y ni ahora ni nunca les hicimos ninguna queja a España. Hoy la cadena de suministros es vía Uruguay, todos los meses, en un barco desde Montevideo que lleva productos frescos, alimentos y suministros a Malvinas. Y los barcos de conveniencia, con bandera de conveniencia, van a abastecerse, prepararse y buscar suministros a Montevideo.”
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en la relación de Argentina con sus vecinos?
Ernesto Alonso: “Este tipo se ha peleado con todos nuestros vecinos y aliados históricos. Brasil nos ha quitado el embajador en Río Grande, en Tierra del Fuego, perdón. Le sacaron, le quitaron e intervinieron el puerto de la provincia hace pocos días y apareció hace una semana un barco petrolero con bandera británica. Además, son tan torpes que alguna de las empresas que suponen que van a sancionar ya les dieron un RIGI.”
LCV: ¿Cuál es tu conclusión sobre todo este proceso?
Ernesto Alonso: “No hay ningún punto favorable, porque este tipo está enchastrando todo. Un dato más: 15.000 puestos de trabajo se perdieron en Tierra del Fuego desde que comenzó Milei hasta la fecha. Venimos siguiendo el tema porque nos preocupa muchísimo la gente que además está migrando a los lugares de origen de sus padres o sus abuelos. Es terrible. Son migrantes internos. Ya estaban afincados, hay una tercera generación, ya hay personas nacidas y criadas allí, pero están yendo a buscar refugio a la tierra de los abuelos, que puede ser Salta, Jujuy, Tucumán o Buenos Aires, donde tampoco la situación está mejor, pero la vida es un poquito menos cara y además tienen contención familiar.”
LCV: ¿Cuándo van a volver a viajar a Malvinas?
Ernesto Alonso: “Ahora, el viernes que viene viaja un grupo y en noviembre viaja otro grupo también. En noviembre están todos los cupos cerrados. Hay problemas porque no hay lugar para conseguir alojamiento. Ya es temporada alta y no hay lugares en el hotel al que vamos generalmente porque es un grupo grande. En noviembre somos alrededor de 20.”
LCV: ¿Cómo creés que va a funcionar todo esto que está planteando el gobierno?
Ernesto Alonso: “Yo creo que no va a pasar nada, sinceramente. Creo que va a ser toda una gran bravuconada. Creo que no va a pasar nada y que, si pasa algo, va a ser en contra nuestro. No van a sancionar a nadie y la base, si crece, va a ser para Estados Unidos, para la Cuarta Flota.”
LCV: Al mismo tiempo, el gobierno intenta alimentarse de un supuesto espíritu malvinero. ¿Creés que ese sentimiento se trasladó a Milei?
Ernesto Alonso: “No. A mí me da la sensación, y puede ser que me equivoque, de que las encuestas que han hecho rápidamente algunos compañeros que uno conoce no muestran que el sentimiento malvinero se haya volcado a favor de Milei. Me parece que una cosa es el trapo en la cancha, otra cosa son las cosas que está diciendo él y otra cosa es comprar que este gobierno realmente lo haría. Hay un nivel de preocupación en ese tema, pero no es la primera preocupación, lamentablemente, porque primero está la heladera.”
LCV: ¿Cuál debería ser entonces la prioridad de la Argentina?
Ernesto Alonso: “La primera preocupación es abrir la heladera y que esté vacía. Ahora tenemos que entender los argentinos que discutir estas cuestiones, que a veces parecen muy abstractas porque la gente está pensando que no llega a fin de mes, también tiene que ver con nuestra soberanía. Los jubilados los cagan a palos todos los miércoles, les quitaron los medicamentos, vaciaron el PAMI, está la asistencia a los discapacitados, entregaron el CAREM y el proyecto nuclear, rifaron Starlink. Insisto con esto: no tenemos ninguna duda de que es un plan sistemático de entrega. Es para que los Peter Thiel y todos estos grandes popes tecnológicos se queden con la crema de nuestro territorio. La Argentina tiene todo lo que el mundo necesita, todo aquello en lo que el mundo escasea, Argentina lo tiene ahora.”
LCV: ¿Qué debería hacer la política argentina frente a este escenario?
Ernesto Alonso: “Lo que falta es que hagamos un gran acuerdo nacional entre los partidos que dicen representar a las grandes mayorías y que tengamos como norte un proyecto político que se sustente en políticas soberanas. Hay que mirar, por ejemplo, las políticas de Brasil.”
LCV: ¿Qué diferencias encontrás con la política exterior brasileña?
Ernesto Alonso: “Ojalá tuviéramos el Palacio de Itamaraty acá en la Cancillería. La Cancillería no es ni de izquierda ni de derecha en Brasil. Nosotros habíamos pedido al canciller Cafiero que echaran a Carlos Foradori. Había que echar a Carlos Foradori. ¿Sabés dónde está ahora, como representante ante los organismos internacionales? El tipo está comiendo, tomando champán y comiendo canapés.”
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Flavio Vergara: “De voluntario no hay nada”
El Gobierno nacional estableció, mediante el decreto 1203/2026, un nuevo régimen de retiro voluntario para trabajadores estatales. Flavio Vergara, trabajador del Instituto Malbrán e integrante de ATE, cuestionó la medida y denunció que el ajuste, la pérdida salarial y el vaciamiento de organismos públicos generan presión sobre los empleados.
LCV: Flavio, ¿cómo cayó entre los trabajadores estatales el decreto 1203/2026?
Flavio Vergara: «Nos cae muy mal, porque forma parte de una política de ajuste que viene golpeando al sector público. Los trabajadores estatales ya perdimos una parte muy importante de nuestro salario y estamos lejos de recuperar el poder adquisitivo. En lugar de discutir cómo recomponer los ingresos y recuperar las funciones que el Estado tiene que cumplir, se vuelve a plantear una salida que implica reducir la cantidad de trabajadores.»
LCV: ¿Cuánto hay de voluntario en un retiro de estas características? ¿Quiénes pueden estar pensando en irse?
Flavio Vergara: «De voluntario no hay nada cuando se genera una situación de hostigamiento, incertidumbre y deterioro de las condiciones de trabajo. Hay compañeros que pueden pensar en retirarse porque están cerca de la edad jubilatoria o porque no soportan más la situación. Pero una cosa es elegir libremente y otra es que te empujen a irte porque te vacían de tareas, te bajan el salario o te hacen sentir que ya no tenés lugar.»
LCV: ¿Qué condiciones establece el régimen y a quiénes alcanza?
Flavio Vergara: «Hay distintos grupos y condiciones. Se contempla a trabajadores que están cerca de la edad jubilatoria, con requisitos diferentes para mujeres y varones, y también a personas que todavía no completaron los aportes necesarios. En algunos casos se propone que cobren el 60% del salario durante un período de hasta 36 meses, manteniendo los aportes jubilatorios. También hay modalidades que contemplan pagos de hasta 18 salarios, con condiciones particulares según la situación de cada trabajador. El problema es que se presenta como una solución cuando, en realidad, implica que la persona se vaya a su casa con menos ingresos y sin tener garantizada una salida laboral. No se trata de una política para mejorar las condiciones de los trabajadores, sino de una manera de achicar el Estado.»
LCV: ¿Qué sucede con los trabajadores que todavía no reúnen los aportes para jubilarse?
Flavio Vergara: «Quedan en una situación muy difícil. Hay que analizar qué pasa con los años de aportes que les faltan, qué ingresos van a tener y cómo van a sostenerse hasta alcanzar la edad jubilatoria. No es solamente una cuestión administrativa: estamos hablando de personas y familias que necesitan vivir y que no pueden quedar de un día para el otro sin un ingreso suficiente.»
LCV: ¿Qué consecuencias tiene esta política en los organismos públicos?
Flavio Vergara: «El ajuste no solamente se traduce en menos trabajadores. También se pierden funciones que se desarrollaban al servicio de la comunidad. Hay organismos que quedan esperando cómo van a recuperar las tareas que antes realizaban. Cuando se vacían esas áreas, el perjuicio no es solamente para quienes trabajan allí, sino también para la población que necesita esos servicios. En el Malbrán conocemos la importancia de contar con un Estado que tenga personal capacitado y recursos suficientes. Lo mismo ocurre con otros organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA y el INTI. El debilitamiento de esas instituciones afecta capacidades que son fundamentales para el país.»
LCV: ¿Cómo describirías el clima que se vive entre los trabajadores?
Flavio Vergara: «Hay mucha incertidumbre y angustia. Los trabajadores sienten que sus puestos están permanentemente amenazados y que no saben qué va a pasar con sus funciones. Se los somete a una situación de violencia que termina condicionando las decisiones que toman. En ese contexto, hablar de voluntariedad es engañoso.»
LCV: ¿Qué medidas están preparando para enfrentar esta situación?
Flavio Vergara: «Estamos organizándonos para visibilizar lo que está pasando y exigir que se frene el ajuste. Hay una convocatoria de ATE frente a Olivos para reclamar por la situación de los trabajadores estatales y denunciar este nuevo intento de reducir el Estado. Necesitamos defender los puestos de trabajo y las funciones públicas, porque detrás de cada trabajador hay una familia y un servicio que la sociedad necesita.»
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Alfredo Suhring: “Zivals no es solo un negocio, es parte de la historia de Buenos Aires”
La histórica disquería y librería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, enfrenta la posibilidad de ser desplazada por las obras de la futura Línea F del subte. Alfredo Suhring explicó la importancia cultural del espacio, el impacto que tendría su pérdida y las alternativas para preservar el negocio.
LCV: Alfredo, ¿cómo están viviendo esta situación con Zivals y el proyecto de la Línea F?
Alfredo Suhring: «Estamos preocupados porque Zivals no es solamente un negocio. Es un lugar que tiene una historia muy importante y forma parte de la vida cultural de Buenos Aires. La posibilidad de que desaparezca o tenga que dejar su ubicación por las obras del subte nos genera una enorme incertidumbre.»
LCV: ¿Qué significa Zivals para la cultura porteña?
Alfredo Suhring: «Es un espacio que durante décadas fue un punto de encuentro para quienes buscan música, discos y libros. Por acá pasó muchísima gente y también artistas. Hay una historia que se construyó durante años, con un catálogo muy amplio y una relación con el público que no se puede reemplazar de un día para el otro.»
LCV: ¿Qué dimensiones tiene el negocio y cuántas personas trabajan allí?
Alfredo Suhring: «Tenemos un catálogo de alrededor de 50.000 títulos y una trayectoria de aproximadamente 55 años. Trabajan unas 40 personas. No es solamente el local y la mercadería: hay un equipo que conoce el material, atiende a los clientes y sostiene una actividad cultural que se fue construyendo a lo largo del tiempo.»
LCV: ¿Qué respuesta recibieron frente a la posibilidad de que las obras afecten el local?
Alfredo Suhring: «Hubo muestras de apoyo de mucha gente, incluidos artistas y personas vinculadas a la cultura. Eso demuestra que existe una valoración que va más allá de lo comercial. Entendemos que las obras públicas son importantes, pero también creemos que se deben buscar alternativas que permitan preservar un espacio con esta trayectoria.»
LCV: ¿Sería posible trasladar Zivals a otro lugar?
Alfredo Suhring: «Es una posibilidad que se puede analizar, pero no es sencillo. Un negocio con esta historia, con tantos títulos y con una ubicación tan identificada por el público no se traslada como si fuera cualquier comercio. Hay que evaluar qué alternativas existen y si permiten mantener la actividad y los puestos de trabajo.»
LCV: ¿Qué esperan de las autoridades?
Alfredo Suhring: «Esperamos que se escuche nuestro planteo y que se encuentre una solución. No estamos diciendo que no haya que hacer obras, sino que se tenga en cuenta la importancia cultural de Zivals. Sería una pérdida muy grande que desapareciera un lugar que forma parte de la historia de Buenos Aires.»
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Salvador Femenía: “El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie”
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 1,4% en las ventas minoristas por el Día de la Madre. Salvador Femenía, dirigente de la entidad, analizó la retracción del consumo, el cierre de comercios, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que enfrentan las pymes.
LCV: Salvador, ¿cómo estuvieron las ventas por el Día de la Madre y qué mediciones hicieron?
Salvador Femenía: «Yo venía diciendo durante la semana pasada que no esperaba que hubiera un resultado muy distinto de lo que está pasando con el consumo. La medición mostró una caída del 1,4%. Es un dato que se suma a una tendencia que venimos observando desde hace tiempo.»
LCV: ¿Esa caída se suma a los retrocesos de años anteriores?
Salvador Femenía: «Sí. Hay que tener en cuenta que es una caída sobre otra caída. El fenómeno se viene acumulando y no empezó ahora. El consumo ya tenía dificultades, pero la situación actual sigue profundizando ese problema.»
LCV: ¿Cómo está el comercio minorista? ¿Qué pasa con los pequeños negocios?
Salvador Femenía: «Estamos atravesando una etapa en la que cambian las condiciones de la economía y también las formas de comercialización. Hay mucho comercio electrónico y eso modifica la actividad. Al mismo tiempo, el comercio minorista viene perdiendo empleo desde hace muchos años. En algún momento hubo cerca de dos millones de trabajadores de comercio; hoy la cifra es considerablemente menor.»
LCV: ¿Esa caída se produjo principalmente en los últimos tres años?
Salvador Femenía: «No toda. Hubo una caída importante en períodos anteriores y la situación se fue modificando con el tiempo. En los últimos años también hubo retrocesos, pero hay que observar el proceso completo. Además, existe informalidad y hay rubros que crecieron con grandes superficies comerciales que demandan muchos empleados. Aun así, el resultado general es una reducción de la cantidad de puestos de trabajo.»
LCV: La caída del empleo también significa menos consumo. Si hay menos trabajadores con ingresos, hay menos personas que pueden comprar. ¿Cómo repercute eso en los comercios?
Salvador Femenía: «La situación del consumo viene muy mal y se nota. Las empresas pymes hacen un esfuerzo importante para sostenerse, mantener a sus empleados y contar con mercadería. Pero si la demanda cae, llega un momento en que resulta muy difícil mantener la actividad.»
LCV: ¿Qué ocurre con los comercios de distintos rubros, desde los kioscos hasta las zapaterías?
Salvador Femenía: «Hay dificultades en muchos sectores. La situación no es uniforme, porque cada rubro tiene sus particularidades, pero el problema general es la caída de la demanda. Los comerciantes necesitan vender para cubrir sus costos y sostener sus negocios. Si las ventas no alcanzan, se complica mantener los locales abiertos y conservar el empleo.»
LCV: ¿Qué diálogo tienen con la Secretaría de Comercio y con el Ministerio de Economía? ¿Pueden plantearles estas dificultades?
Salvador Femenía: «Tenemos algunos contactos con la Secretaría de Comercio y con la Subsecretaría Pyme, pero en la práctica no son áreas que tomen las decisiones centrales. No encontramos un interlocutor que pueda articular respuestas concretas a los problemas que estamos planteando.»
LCV: ¿La caída del consumo se explica principalmente por los precios o por la falta de ingresos?
Salvador Femenía: «No descarto que haya otros factores, pero lo que vemos con claridad es una fuerte caída de la demanda. Cuando una persona tiene que elegir entre comprar un producto o pagar otros gastos esenciales, el consumo se resiente. Los ingresos no alcanzan para sostener el nivel de compras que los comercios necesitan.»
LCV: ¿Qué pasó con los salarios y el poder adquisitivo?
Salvador Femenía: «Durante 2025 hubo un retraso salarial de entre el 10% y el 14%, aproximadamente. Las paritarias posteriores se fueron ubicando en niveles cercanos a la inflación, pero eso no significa que se haya recuperado lo perdido. Además, cada vez hay que destinar una mayor proporción del ingreso familiar al pago de los servicios públicos.»
LCV: ¿Qué peso tienen los alquileres en la estructura de costos de los comercios?
Salvador Femenía: «Los alquileres son un problema importante porque los propietarios de los locales no suelen bajar los valores. Es una variable bastante rígida. Siempre representaron un costo alto para el comerciante, pero en una situación de caída de ventas se vuelven todavía más difíciles de afrontar. He conocido casos de locales que se abrieron desde cero, lograron consolidarse y después, al momento de renovar el contrato, se encontraron con aumentos muy grandes. En algunos casos, el propietario termina apropiándose de parte del esfuerzo que hizo el comerciante, a través de alquileres elevados o del cobro de un valor llave.»
LCV: Es una situación muy difícil para las pymes, que tienen que pagar el alquiler del negocio, los servicios y, muchas veces, también el alquiler de su propia vivienda.
Salvador Femenía: «Exactamente. La situación es muy complicada para el pequeño comerciante, que tiene que sostener el alquiler del local, los gastos de su hogar y servicios cada vez más onerosos. El comercio que subsiste hace un esfuerzo muy grande para mantenerse en pie.»
