Entrevistas
Ricardo Vima: «Esta modalidad de despidos es totalmente inhumana»
Hace poco más de dos semanas, el delegado de ATE en INTA Salta Ricardo Vima pasó por La Columna Vertebral para hablar sobre una ola de 300 despidos en el Ministerio de Agroindustria.
Hace dos días se conoció que fueron despedidos 18 técnicos de la Subsecretaria de Agricultura Familiar. El gran número de cesanteados implica también una complicación para todas las comunidades rurales de Salta que dependen de los programas sociales del Ministerio, ya que el ajuste también contempla recortes en los proyectos de agricultura familiar.
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Lito Borello: “No hay error ni exceso, hay un modelo planificado de fragmentación social”
En un escenario de creciente conflictividad social y deterioro de las condiciones de vida, Lito Borello, secretario de Derechos Humanos de la UTEP y referente del comedor Los Pibes de La Boca, analiza el presente argentino desde la experiencia territorial.
En exclusiva con La Columna Vertebral-Historias de Trabaajdores, Lito Borello cuestiona el modelo de gobierno, denuncia la manipulación del relato oficial en torno a la asistencia social y describe el impacto concreto en los barrios populares. A su vez, reflexiona sobre la crisis de representación, el deterioro de la salud mental y la emergencia de nuevas formas de organización y espiritualidad en el pueblo.
CV: ¿Cómo ves las cosas? ¿Cómo ves todo lo que está pasando? Hagamos un repaso de los últimos temas nacionales, sin ir a lo global sino a lo que nos está pasando.
Lito Borello: «Mirá, estamos viviendo un tiempo complejo, sin ninguna duda. Como lo decías, está claro que como campo popular estamos atravesando un tiempo adverso, con un modelo que lleva adelante este gobierno, tiránico en sus formas y claramente expresión de intereses globales y extranjeros. Más allá de que haya gente con documento argentino, es absolutamente claro que expresan intereses de afuera, al mejor estilo del colaboracionismo en tiempos de ocupación, como pasaba en la Segunda Guerra Mundial. Pero también es cierto que, en ese marco de complejidad y adversidad —y si le sumamos la particularidad de un tiempo de acefalía de conducción—, nuestro pueblo de pie sigue luchando y va encontrando nuevos modos y nuevas formas.»
LCV: ¿Cómo es el sistema de asistencia hacia los sectores más humildes de nuestra población que está instrumentando el gobierno de Milei?
Lito Borello: «No es absolutamente malo, pero es coherente con la ideología y el proyecto que expresan. Y no es solo contra los sectores más castigados: desde el primer minuto este gobierno se ha dedicado a impulsar políticas antinacionales y antipopulares, de destrucción del Estado, y lo dicen sin ningún eufemismo. Además, con un grado de alineamiento internacional muy fuerte: lo vimos en su acercamiento a Estados Unidos y a Israel, encolumnando al país detrás de un proyecto geopolítico que incluso avala situaciones como el genocidio en Palestina. Por lo tanto, la estamos pasando mal, pero no solamente nosotros. Hay que entenderlo como parte de una política global.»
LCV: Se dice que hay más ayuda directa ahora, sin intermediación de organizaciones. ¿Eso es real? ¿Hay más dinero circulando? ¿Quién lo controla?
Lito Borello: «Es absolutamente mentira. Este gobierno tiene un manejo comunicacional excepcional. Hay un salto cualitativo en el modelo de dominación, con herramientas de manipulación mediática mucho más sofisticadas. Mienten sin ningún empacho. Las cifras son un dibujo. Y alcanza con salir a la calle para verlo: incluso en la ciudad más rica del país hay cada vez más gente viviendo en la calle, durmiendo en cualquier lado. La Iglesia misma lo dijo: están recibiendo más gente que nunca pidiendo para comer. Y no es solo gente históricamente pobre: se nota en la ropa, en los perfiles. Son personas que recién ahora están cayendo en esa situación. Hay gente con trabajo que no llega a fin de mes, que se endeuda para comer o para comprar medicamentos.»
LCV: ¿Cómo se manejan hoy los comedores? ¿Cómo hacen para subsistir?
Lito Borello: «Muy difícil. Las compañeras —porque en su mayoría son mujeres— hacen un esfuerzo enorme: inventan, ponen de su bolsillo, salen a pedir. Pero cada vez se hace más imposible. Las colas se triplicaron o cuadruplicaron. Ves gente esperando durante horas por un plato de comida.»
LCV: ¿Por qué esto no explota? ¿Por qué no hay una bronca popular más visible y sí una especie de implosión?
Lito Borello: «Ahí está la capacidad de manipulación del sistema. Es muy perverso. Genera un deterioro de la salud mental, crece el narcotráfico, crece la violencia. La acefalía de conducción también dificulta canalizar esa bronca. Entonces el proceso va a ser paulatino: de lo simple a lo complejo, reconstruyendo organización. Pero no alcanza con pensar en elecciones. Hay que encarar transformaciones estructurales profundas. Hace falta pueblo organizado. Y yo siempre digo: nuestro pueblo es como el agua, busca la grieta en el dique para volver a surgir.»
LCV: Se percibe mucha tensión en lo cotidiano: discusiones en la calle, enojo entre personas. ¿Cómo se enfrenta ese deterioro en la salud mental?
Lito Borello: «No es casualidad. Hay teorías que lo explican, como la teoría del caos. La ruptura del tejido social es un objetivo buscado. Está roto el contrato social, no hay Estado de derecho y la Constitución queda como letra muerta. Pero no es un error: es un objetivo. Frente a eso, la respuesta es comunidad: nadie se salva solo. Solidaridad, fraternidad, organización. Amor, mucho amor. Ahí está el reservorio desde donde puede surgir un nuevo amanecer.»
LCV: Quiero preguntarte por lo religioso: el crecimiento del evangelismo, figuras como Dante Gebel, y también lo que pasó en Plaza de Mayo con el padre Guillermo. ¿Cómo lo ves?
Lito Borello: «Gebel es otro producto de laboratorio, como tantos que se están construyendo. Hay una necesidad de espiritualidad, y el sistema busca capitalizarla. Ante el posible desgaste de Milei, ya están preparando recambios. Si mirás las pintadas, hablan de ‘consolidación’: es continuidad de este mismo proyecto. También está todo el tema del ‘tercer templo’, el rol de Trump, el sionismo… hay mucho material para investigar. Pero por otro lado, está la espiritualidad popular genuina. Ahí aparece Francisco, con una Iglesia comprometida, en salida, que habla de tierra, techo y trabajo. Eso está creciendo. Y lo vimos también el 24 de marzo, que fue mucho más que memoria: fue un punto de encuentro de todo el pueblo.»
LCV: ¿Y lo del padre Guillermo en Plaza de Mayo, con ese formato más ligado a la música?
Lito Borello: «También es parte de ese fenómeno. Más allá del formato, el mensaje es el de Cristo, el de Francisco: solidaridad, comunidad. Fue impresionante la cantidad de gente, las diagonales llenas. Y no hubo un solo hecho de violencia. Eso muestra que, aun con dificultades, el pueblo busca puntos de encuentro. A veces la convocatoria supera a quienes convocan. Y eso es muy auspicioso. Nos tiene que llenar de esperanza.»
LCV: La idea también es ayudar a entender que lo que pasa no es casual.
Lito Borello: «Exacto. No hay error ni exceso. Hay planificación.»
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Malvinas, memoria en disputa: repudian la parada militar y denuncian el vaciamiento del relato histórico.
En el marco de una jornada de repudio convocada en Berisso por organismos de derechos humanos y centros de excombatientes, el abogado Pablo Vassel advirtió sobre una “reescritura” de la historia de Malvinas impulsada desde el Ministerio de Defensa. En diálogo con La Columna Vertebral, cuestionó la negación de las torturas sufridas por soldados argentinos, denunció el desmantelamiento del Museo Malvinas en la ex ESMA y alertó sobre la demora de la Corte Suprema en una causa clave que investiga crímenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra. “La memoria no es pasado: es presente”, sostuvo.
LCV: Se está llevando a cabo una jornada de repudio desde la Mesa de Memoria, Verdad y Justicia de Berisso. Manifestaron su más enérgico rechazo a la denominada parada militar impulsada por el actual ministro de Defensa. Para hablar de esto estamos en comunicación con el abogado especialista en derechos humanos, ex subsecretario de Derechos Humanos de Corrientes y autor de investigaciones sobre torturas en Malvinas, Pablo Vassel. ¿Cómo te va, Pablo?
Pablo Vassel: «Hola, Nora. Gracias por el llamado. Un gusto grande estar con vos y con tu audiencia.»
LCV: Para empezar, contame de qué se trata la jornada que se está realizando ahora en Berisso.
Pablo Vassel: «Justo acabo de terminar de hablar en este acto convocado por el Centro de Combatientes de Berisso y de La Plata, porque el ministro de Defensa anunció para hoy una parada militar. En este momento hay muchos oradores de distintos organismos de derechos humanos y centros de combatientes. Hay una indignación muy grande por esta decisión y, al mismo tiempo, recordemos que esta conducción del Ministerio de Defensa niega la existencia de torturas a los soldados argentinos en Malvinas.»
LCV: Además del repudio a la parada, también se está exigiendo justicia, ¿no?
Pablo Vassel: «Exacto. No solamente se está repudiando la parada, sino que se está exigiendo justicia por parte de la Corte Suprema, que tiene el expediente a estudio hace casi cinco años. Es un acto con múltiples propósitos según cada orador, pero es muy positivo que estemos acá construyendo el Nunca Más.»
LCV: ¿Qué está pasando actualmente con el Museo Malvinas en la ex ESMA?
Pablo Vassel: «Para empezar, el Museo Malvinas no es un museo solamente de la guerra. La idea original, planteada por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, era que representara todas las miradas posibles sobre Malvinas: la historia, la biología, la economía, la cultura, la sociedad. Uno podía ver desde el alegato Ruda en Naciones Unidas hasta las negociaciones de Perón con Gran Bretaña, o imágenes icónicas como la de la Madre de Plaza de Mayo que decía ‘Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también’. Lo que están haciendo ahora, desde la nueva dirección, es reescribir la historia: están borrando esas imágenes y dejando solamente una mirada vinculada a la guerra desde una perspectiva militar.»
LCV: ¿Cómo se materializa ese cambio en el museo?
Pablo Vassel: «Se efectiviza de manera muy concreta: con pintura blanca se tapan las paredes donde había contenido, se desmontan carteles y los elementos interactivos se mandan a depósito y no se reponen más. Es brutal. Malvinas no es patrimonio de las Fuerzas Armadas, ni siquiera de quienes combatieron; es patrimonio de todo el pueblo argentino, y el museo debe reflejar esa pluralidad.»
LCV: ¿Qué creés que puede generar esto en las nuevas generaciones?
Pablo Vassel: «Yo no tengo dudas de que algo se sembró en estos años de trabajo de la memoria, pero también los resultados electorales muestran que faltó más. Esto es una invitación a retomar la tarea de contar la historia, de explicar, de no cansarnos. Hay una intención de acostumbrarnos a la crueldad, a la violencia, a la irracionalidad. Frente a eso, la memoria es fundamental, porque no es solo pasado: es presente.»
LCV: ¿En qué estado están hoy las causas por torturas en Malvinas?
Pablo Vassel: «La causa cumplió 19 años y no hay nada que festejar. Está desde hace casi cinco años en la Corte Suprema. Hay dos dictámenes de procuradores fiscales que sostienen que estos hechos deben investigarse porque son crímenes imprescriptibles. Sin embargo, la Corte no resuelve y eso genera impunidad biológica: muchos de los imputados ya han fallecido. Hay más de 100 militares imputados por delitos gravísimos como torturas, homicidio, abandono de persona y abusos.»
LCV: ¿Qué avances se lograron hasta ahora?
Pablo Vassel: «Lo más importante es que se visibilizó el tema. También que en 2012 Cristina Fernández de Kirchner desclasificó el Informe Rattenbach, que es un documento muy duro elaborado por la propia dictadura. Pero todavía falta lo central: justicia.»
LCV: Para cerrar, ¿qué recuerdo querés traer sobre los excombatientes, especialmente los correntinos?
Pablo Vassel: «1876 soldados correntinos fueron a Malvinas, una de las provincias que más aportó en proporción a su población. Quiero homenajear a Roque Zavala, que falleció hace 48 horas, presidente del Centro de Ex Combatientes de Goya. Él denunció hechos de tortura y acompañó toda la investigación. Contó, por ejemplo, el caso de un soldado que fue estaqueado por tomar una lata de comida porque estaba muerto de hambre. Zavala se arrastró de noche, bajo bombardeo, para mantenerlo con vida, darle calor y alimento. Con ese homenaje quiero cerrar y hacer propia la memoria de quienes dieron todo en Malvinas.»
Entrevistas
Supernova llega a España
La expansión de la revista Supernova hacia España marca un nuevo paso en la construcción de un proyecto editorial que busca desbordar las fronteras tradicionales del debate público. En esta entrevista con La Columna Vertebral, Pablo Touzon explica la lógica detrás de esta apuesta: una comunidad de autores que discuten temas universales desde distintas geografías, sin quedar atrapados en agendas nacionales. Entre definiciones sobre el presente del proyecto y lecturas sobre la coyuntura internacional, emerge una idea fuerza: pensar el mundo desde lo local, pero sin límites.
LCV: ¿Qué está pasando con Supernova? ¿Qué les está pasando y dónde está creciendo?
Pablo Touzon: “¿Qué tal? ¿Cómo están? Les cuento: el año pasado decidimos empezar este año —y de hecho arrancamos este mes— a saltar un poco el charco del mundo editorial argentino hacia otras latitudes, en este caso España. Como la gente que la lee sabe, la revista tiene un tema por mes que todos los domingos se desmenuza desde distintos autores, ángulos y perspectivas. Ahora vamos a sumar España con esta creación que edita Santiago Herchunov, que vive en Madrid hace 25 años. Se llama Supernova España, donde tres veces por año vamos a reunir autores para discutir los mismos temas, pero con perspectivas españolas. Estamos muy contentos con eso.”
LCV: ¿Los temas van a ser los mismos para Argentina y España o va a haber agendas distintas?
Pablo Touzon: “La idea es que sea el mismo tema. Obviamente, quienes escriban desde España —y si más adelante sumamos México— van a aportar su perspectiva. Pero creemos que hay temas universales. Por ejemplo, este mes arrancamos con la amistad. La idea es, un poco borgianamente, no creer en esas limitaciones narrativas de un país. Borges decía, con su ironía, que García Lorca era un ‘andaluz profesional’. Nosotros queremos salir de ese compartimento estanco donde parecería que un argentino solo puede hablar de ciertos temas. Un argentino puede opinar sobre España tanto como un español sobre Argentina.”
LCV: Claro, como romper esas fronteras temáticas.
Pablo Touzon: “Exacto. ¿Por qué un argentino no va a hablar de energía nuclear o de inteligencia artificial? ¿Por qué no animarse a cualquier tema? Y lo mismo al revés. La idea es borronear esos límites. Obviamente va a haber particularidades —por eso existe Supernova España—, pero buscamos crear pequeñas unidades editoriales en distintos países. Básicamente, un editor que convoque a su comunidad de escritores, sociólogos, periodistas, y armar una gran familia.”
LCV: ¿La lógica entonces no es nacional sino más bien de comunidad?
Pablo Touzon: “Exactamente. No se trata tanto de la nacionalidad sino del lugar y la comunidad. El editor en España es argentino, vive hace 30 años allá, es un híbrido. Entonces nos interesa más eso que el DNI. Puede escribir un uruguayo en España o un portugués, no importa el pasaporte sino lo que tenga para decir. La idea es ser ecuménicos en la circulación de la palabra y no caer en ese encierro donde cada región solo habla de sí misma.”
LCV: Hay algo ahí de una mirada más universal del mundo.
Pablo Touzon: “Totalmente. Tiene que ver con una mirada donde todo nos importa y nos atañe. Un pensamiento más universal, confrontativo, disruptivo, lejos de una cajita telúrica entendida como encierro. Lo argentino también es universal.”
LCV: Te traigo a la coyuntura internacional. Hablábamos recién del caso Orbán. ¿Cómo leés su derrota?
Pablo Touzon: “La leo como el posible comienzo de una crisis de estos liderazgos que se agrupan en espacios como la CPAC o lo que podríamos llamar el ‘trumpismo internacional’. Orbán preexiste a Trump, pero la guerra en Ucrania marcó un parteaguas en las derechas europeas: entre sectores pro-rusos —como Orbán— y otras derechas más tradicionales. En este caso no le gana la izquierda, sino alguien de centroderecha con un perfil más democrático y alineado con Europa.”
LCV: O sea, no hay un péndulo clásico.
Pablo Touzon: “Exacto, no es un péndulo. No es que se pasa de un extremo al otro. Es más bien una salida intermedia. Algo parecido a lo que pasó en otros momentos históricos, donde no necesariamente ganaban los comunistas sino versiones democráticas que no compartían el fascismo. Esto puede ser una forma de transición: más gradual, menos rupturista.”
LCV: Pensando en Argentina, ¿eso podría replicarse?
Pablo Touzon: “Puede ser. La pregunta es si se sale de Milei con alguien como Grabois o si aparece algo en el medio. Porque hay una mayoría social que no está en los extremos. En ese sentido, procesos largos, como el de Orbán que gobernó más de una década, suelen derivar en transiciones más parecidas a las de los años 80 en Argentina: graduales, no rupturistas. Y eso, en última instancia, puede ser positivo porque permite salir de lo peor sin generar una ruptura total.”
