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Entrevistas

Ricardo Vima: «Esta modalidad de despidos es totalmente inhumana»

Hace poco más de dos semanas, el delegado de ATE en INTA Salta Ricardo Vima pasó por La Columna Vertebral para hablar sobre una ola de 300 despidos en el Ministerio de Agroindustria.
Hace dos días se conoció que fueron despedidos 18 técnicos de la Subsecretaria de Agricultura Familiar. El gran número de cesanteados implica también una complicación para todas las comunidades rurales de Salta que dependen de los programas sociales del Ministerio, ya que el ajuste también contempla recortes en los proyectos de agricultura familiar.

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Julio Chamorro: “En Granja Tres Arroyos tenemos 480 despidos y la empresa retiene dinero del trabajador y no lo paga”

Entrevistado por Nora Anchart, Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de Concepción del Uruguay, describió el impacto del cierre de la planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos. Denunció cientos de despidos, el cierre de comercios, deudas millonarias de la empresa con la obra social y salarios impagos, además de una situación que, según advirtió, se convirtió rápidamente en una emergencia humanitaria para los trabajadores y sus familias.

LCV: ¿Cómo estás, Chamorro? Contame qué significa STIA.

Julio Chamorro: “STIA significa Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación. Esta es la filial de Concepción del Uruguay.”

LCV: Contame cómo está Concepción del Uruguay. ¿Cómo es la ciudad y el clima de la gente?

Julio Chamorro: “Concepción del Uruguay está en Entre Ríos, sobre la costa del Uruguay. Tenemos el Palacio San José, la cuna de Urquiza y de la Constitución. Es una ciudad con muchísima historia. También está el primer Colegio Nacional. Es una ciudad de unos 82.000 habitantes y en este momento, con esta situación económica y particularmente con Granja Tres Arroyos cerrada, la estamos pasando bastante mal. Se está convirtiendo muy rápidamente en una emergencia de tipo humanitaria.”

LCV: Entre Ríos tiene una tradición muy importante en materia educativa. ¿Cómo está hoy la educación y qué pasa con los trabajadores de la educación?

Julio Chamorro: “Los colegios siguen funcionando bastante bien, aunque están un poco desfinanciados por esta política. Los maestros ganan poco, pero las vocaciones siguen bastante bien. Hay mucha universidad y el aspecto cultural y educacional sigue siendo importante. Cada vez hay más universidad, así que venimos bastante bien y la vamos campeando.”

LCV: Vamos a Granja Tres Arroyos. Sin ningún lugar a dudas era uno de los ejes de la economía del lugar.

Julio Chamorro: “Sí, correcto. Es muy importante para Concepción del Uruguay y para Entre Ríos. Aquí tiene alrededor de 1.000 empleados directos y en toda la zona tenemos dos o tres trabajadores indirectos por cada empleado directo.”

LCV: En una ciudad como esta, que la planta esté cerrada desde mayo es un tiro en la línea de flotación. ¿Cuáles son las consecuencias comerciales y por qué hablás de una emergencia humanitaria?

Julio Chamorro: “Con lo comercial tenemos contacto con el secretario general de Comercio, el señor Lencina, quien nos decía que desde mayo, cuando cerraron la planta, aproximadamente 90 comercios han cerrado. Además, estamos absolutamente endeudados porque los incumplimientos de la empresa venían desde finales del año pasado.”

LCV: O sea que, encima, les deben plata.

Julio Chamorro: “Sí, nos deben. El problema es terrible. Primero, por la irresponsabilidad de la empresa. Por ejemplo, debe muchos meses de cuota alimentaria, que es algo que debería generar una denuncia penal porque la empresa retuvo ese dinero a los trabajadores y no lo pagó. También debe casi 4.000 millones de pesos a la obra social.”

LCV: ¿Qué significa que una empresa deba cuota alimentaria?

Julio Chamorro: “Las empresas son agentes retenedores cuando hay una orden judicial. Si a un trabajador le descuentan una cuota alimentaria para sus hijos, la empresa retiene ese dinero y tiene que entregarlo. En este caso, la empresa retiene y no paga. Es una retención indebida y también es un delito.”

LCV: ¿Y qué ocurre con la obra social?

Julio Chamorro: “La empresa debe casi 4.000 millones de pesos a la obra social Ospía y a otras obras sociales también. Están completamente desfinanciadas porque esta empresa hace muchísimo tiempo que viene haciendo lo mismo: retiene dinero al trabajador, que es dinero del trabajador, y no lo paga.”

“El trabajador tiene la obra social complicada y no tiene acceso al salario”

LCV: ¿Qué consecuencias tiene esto sobre la salud de los trabajadores?

Julio Chamorro: “Al no pagar salarios y no tener las obras sociales funcionando correctamente, tenemos un problema muy serio. Gracias a Dios, oncológicamente tenemos pocos compañeros, pero hay trabajadores con enfermedades crónicas y un montón de problemas. Estamos ante una emergencia humanitaria porque el trabajador tiene la obra social complicada y no tiene acceso al salario. Además, todo el estrés que implica venir de un preventivo de crisis desde 2025 y cerrar la planta en mayo hizo que se disparara bastante el consumo de pastillas para dormir y tranquilizantes entre los propios trabajadores.”

LCV: Quiero que quede claro que no estás haciendo morbosidad con esto.

Julio Chamorro: “No está en mi intención hacer ningún tipo de morbosidad. Es sencillamente contar los hechos. Tuvimos un compañero que falleció de un infarto hace un mes, cuando recibió el telegrama de despido. Estamos atravesando problemas muy serios.

LCV: ¿La provincia está en condiciones de contener a toda la gente que va a empezar a atenderse en el sistema público de salud?

Julio Chamorro: “Afortunadamente, los trabajadores con enfermedades crónicas no son tantos. En la planta tenemos unos 750 compañeros en nuestro sindicato. Además, por distintas cuestiones, hay 230 compañeros del sindicato de la carne y 82 compañeros que trabajan en la planta de pienso, que fabrica el alimento para los pollos. Al estar todo cerrado, tenemos aproximadamente 960 compañeros sin este tipo de atención.”

LCV: ¿El Estado está ayudando de alguna manera?

Julio Chamorro: “El Gobierno municipal nos ha estado ayudando para atender la situación urgente, enviándonos algunos bolsones de alimentos. En un primer momento lo vivimos de una manera casi humillante porque somos trabajadores. No estamos acostumbrados a recibir dádivas. Pero además tenemos un problema enorme con las deudas: estamos endeudados con los bancos y con las billeteras virtuales para poder mantener a nuestras familias, mientras nosotros somos acreedores de uno de los señores más ricos del país que no nos paga.”

LCV: ¿Cuál es el nombre del dueño?

Julio Chamorro: “Joaquín de Gracia.”

LCV: ¿Dónde vive?

Julio Chamorro: “Vive en Buenos Aires. No sé exactamente dónde.”

LCV: Granja Tres Arroyos es una empresa muy grande. ¿Cuántos trabajadores tiene en total?

Julio Chamorro: “La semana pasada fuimos al Ministerio de Trabajo de la Nación con una movilización junto con las federaciones. Granja Tres Arroyos trabaja en Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba. Tiene algunas pequeñas inversiones en Chaco, pero somos alrededor de 7.000 empleados directos. Ahora tiene 1.780 despedidos en las tres provincias.”

LCV: Volviendo a la emergencia humanitaria, ¿qué asistencia está dando el Gobierno provincial?

Julio Chamorro: “El Gobierno provincial nos ha dado un subsidio de 200.000 pesos durante dos meses. Está tratando de cubrir los medicamentos para las enfermedades crónicas a través del hospital. Todo el mundo está haciendo esfuerzos enormes. Nos han dado ayuda alimentaria y también una tasa diferencial, más baja, para la energía eléctrica. El municipio nos eximió de algunas tasas municipales. Todo el mundo hace un esfuerzo, menos el señor que tiene que hacerse responsable, que está desaparecido.”

“Todo el mundo hace un esfuerzo, menos el señor que tiene que hacerse responsable”

LCV: Pero todos esos mecanismos de asistencia tienen un límite.

Julio Chamorro: “Sí, todos esos elementos tienen una duración limitada. No se puede sostener eternamente esa ayuda. Todo el tiempo repetimos desde los sindicatos la misma pregunta: ¿quién le pone el cascabel al gato?”

LCV: ¿Qué hicieron frente al Congreso?

Julio Chamorro: “La semana pasada nos invitaron a una comisión no formal de la Cámara de Diputados de la Nación, a través de la diputada Suna, de Paraná, para que fuéramos a contar lo que estamos viviendo en Entre Ríos. El mismo esquema que empezó a repetirse acá se está repitiendo ahora en Buenos Aires. En las plantas que tiene allí despidió a 500 compañeros de Capitán Sarmiento, 300 de Esteban Echeverría y 70 de Pilar, además de cerrar las plantas.”

LCV: ¿Cuántos despidos tienen ustedes en Entre Ríos?

Julio Chamorro: “Nosotros tenemos alrededor de 480 despidos. Intuimos que la empresa va a ir a un concurso de acreedores o a algún proceso similar. Ya sabemos lo que significa atravesar esos procesos con una empresa tan compleja: pueden pasar dos años hasta que podamos cobrar algo. Estamos realmente aterrados.”

LCV: Una pregunta seguramente ridícula: ¿dónde están los pollos?

Julio Chamorro: “Si te referís a qué está produciendo ahora, la cuestión viene de larga data. Desde 2023 o 2024 empezaron a verse algunos problemas. En los últimos meses del año pasado y a principios de este año ya estábamos faenando pollitos de apenas 1,100 o 1,800 gramos, con pluma y todo. Era un pollito que prácticamente no comía, así que evidentemente ya había problemas serios.”

LCV: ¿Qué explicación dio la empresa?

Julio Chamorro: “En un momento cerró la planta diciendo que se había roto la cadena avícola. Nosotros le cuestionamos eso porque la cadena avícola que se rompió es la de ellos. El problema viene de mucho tiempo atrás.”

LCV: ¿Qué inversión haría falta para volver a poner en marcha la planta?

Julio Chamorro: “Acá se habla de una inversión de 7 millones de dólares, que a priori no parece una cifra enorme para una empresa de esta magnitud. Nosotros no entendemos por qué no se hace. Lo que podemos intuir es que hay una fractura de confianza dentro del directorio y con el empleador.”

LCV: ¿Quién es el holding que controla la empresa?

Julio Chamorro: “Ellos se manejan con un holding llamado ISA, que significa holding agroindustrial. Joaquín de Gracia es el accionista mayoritario, con el 51% de las acciones. Después está Tyson Foods, una empresa norteamericana productora de pollos, de las más grandes del planeta.”

“Si sus propios socios no pueden poner 7 millones de dólares, hay un problema de otro tipo”

LCV: ¿Qué les plantearon a los empresarios?

Julio Chamorro: “Se lo hemos dicho personalmente: si sus propios socios no pueden darle 7 millones de dólares para poner en marcha la planta, hay un problema de otro tipo. Ningún banco lo quiere refinanciar. Hay una ruptura y, lamentablemente, se hace pesar sobre los trabajadores todas las pérdidas, todos los problemas y todos los impagos.”

LCV: Cambiando el dicho de Atahualpa Yupanqui, las penas son de los otros y los pollitos son ajenos, en este caso.

Julio Chamorro: “Exactamente. Yo de verdad les hago una recomendación: junten enormes bolsones de plumas, disfrácense de pollos, hagan lo que sea y averigüen dónde vive este señor Joaquín de Gracia para hacer una movilización, llenando de plumas la avenida del Libertador, donde seguramente habita.”

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Carlos Sajama de ATE Jujuy: «Paramos por 48 hs en rechazo al aumento por decreto y la facturas de luz que van desde los $200 mil hasta los $400 mil».

Carlos Sajama, dirigente de los trabajadores estatales de Jujuy, habló con Nora Anchart en La Columna Vertebral durante la jornada de paro de 48 horas y repasó el deterioro de Palpalá tras el desmantelamiento de Altos Hornos Zapla, la pérdida de empleo industrial, la precarización laboral y la falta de convenios colectivos para los trabajadores estatales. También denunció los bajos salarios, el elevado costo de los alquileres y las tarifas de electricidad, que llegan a representar una carga imposible de afrontar para las familias trabajadoras.

LCV: ¿Dónde estás exactamente? ¿Qué se ve desde donde estás?

Carlos Sajama: “Estoy en Palpalá, a unos 15 kilómetros de la ciudad de San Salvador de Jujuy. Donde estoy ahora no se ve mucho paisaje, pero podría mostrarte lo que fue en su momento la fábrica de Altos Hornos Zapla: hoy está toda destruida y abandonada.”

LCV: ¿Cómo era Palpalá cuando Altos Hornos Zapla estaba en funcionamiento y movilizaba toda la actividad de la ciudad? ¿Cómo es ahora y en cuánto tiempo se destruyó esa parte pujante?

Carlos Sajama: “Mi papá también fue trabajador de la fábrica. En Palpalá se formaron muchas familias y muchos de sus habitantes eran trabajadores de la fábrica. También estaba la mina 9 de Octubre, donde se hacía la excavación para sacar el mineral. Hoy ese lugar también quedó abandonado, aunque ahora le dicen villa turística. En aquella época había cine, hospitales y una actividad muy importante. El hospital no era público, pero era manejado por el Estado.”

LCV: ¿Había cine?

Carlos Sajama: “Sí, había cine. En esa época Palpalá era una ciudad pujante. Le decían la madre de la industria porque no solamente funcionaba la fábrica, sino que daba empleo a una gran cantidad de empresas tercerizadas. Para fundir el hierro se necesitaban camiones, mecánicos y diferentes servicios, y eso generaba una actividad comercial muy importante.”

LCV: ¿A quiénes abastecía Altos Hornos Zapla?

Carlos Sajama: “Abastecía a todo el país. El mineral se utilizaba para fabricar distintas cosas, incluso armamento. Se producía hierro que era fundamental para las construcciones y para diferentes industrias. Por eso Palpalá era una ciudad muy pujante en todos los sentidos.”

LCV: ¿Cuándo comienza el desmantelamiento? ¿Qué pasa en los años 90?

Carlos Sajama: “En los 90 se privatiza. Llegó el gobierno de Menem y una de las primeras cosas que hizo fue privatizar. Privatizaron una empresa que había sido muy importante para la Argentina, con una historia fundamental y con trabajadores que venían de todo el país. La fábrica llegó a tener más de 5.000 empleados y hoy no llega ni a 200.”

“El desguace empezó en la época de Menem”

LCV: Entonces, ¿se puede decir que el desmantelamiento y el desguace empezaron durante el gobierno de Menem?

Carlos Sajama: “Sí, obviamente. Ahí no solamente muchas empresas empezaron a cerrar por la falta de producción, sino que también se dejó de explorar el mineral. Para mí, todavía se puede seguir explotando porque se ven los cerros, pero el gobierno decidió que era un costo demasiado caro y cerró la fábrica. Hoy vemos cómo cayó la empresa: está todo abandonado, las estructuras se caen a pedazos y se está destruyendo todo lo que quedó.”

LCV: ¿Y qué sucede actualmente con la fábrica?

Carlos Sajama: “Hay una empresa privada que la tomó, pero ya no es lo mismo. Hace fundición de chatarra: buscan o traen chatarra de distintos lugares, la funden y la convierten en hierro. También tienen una planta recicladora.”

LCV: ¿Cuál es hoy el trabajo que tienen los trabajadores estatales en Palpalá?

Carlos Sajama: “Hoy gran parte del empleo está sostenido por el Estado provincial y municipal. Todo lo que tiene que ver con registros, oficinas y trámites está concentrado en el Estado. No hay empresas importantes que hayan venido a instalarse. También hubo malas gestiones de muchos intendentes, que nunca buscaron una solución de fondo, como traer empresas o desarrollar un parque industrial. La Municipalidad ha crecido bastante en empleo público, que está bien porque hay que dar trabajo, pero nunca se buscó una solución productiva.”

LCV: ¿Cuántos trabajadores estatales hay aproximadamente en Palpalá?

Carlos Sajama: “Estamos llegando a unos 10.000 trabajadores estatales entre el municipio y la provincia. En toda la provincia hay alrededor de 120.000 trabajadores estatales.”

LCV: ¿Por qué van al paro?

Carlos Sajama: “Nosotros venimos viendo que el Gobierno, no solamente a nivel nacional sino también en la provincia, siempre impone las condiciones cuando convoca a paritarias. Estamos cansados de que cada vez que nos convocan a una paritaria o mesa salarial, el Gobierno salga imponiendo. Nosotros tenemos como referencia las paritarias nacionales. Cuando se sienta nuestro sindicato con otros gremios, vemos que el sueldo de un empleado nacional no es el mismo que el de un empleado provincial. Ese es el reclamo que hacemos siempre a la provincia. No puede ser que a nivel nacional se firme una paritaria del 1 o 2% y eso no repercuta en la provincia, porque los sueldos acá son mucho más bajos.”

LCV: ¿Por qué los trabajadores estatales de Jujuy no tienen convenio colectivo?

Carlos Sajama: “No tenemos convenios colectivos en la provincia de Jujuy y eso lo venimos discutiendo desde hace años. Los gremios pedimos empezar a trabajar para tener un convenio colectivo dentro de la provincia y poder discutir realmente las condiciones laborales.”

LCV: ¿Y por qué no tienen convenio colectivo?

Carlos Sajama: “Porque no le conviene al Gobierno. Nosotros hemos hecho las presentaciones y a nivel nacional también nos han acompañado. Pero cuando esto llega a la Cámara de Diputados necesita un empujón político. Tiene que debatirse y aprobarse, y ahí es donde frenan todo. Claramente, si está a favor de los trabajadores, no les conviene.”

LCV: ¿Cuál es el sueldo promedio de un trabajador estatal?

Carlos Sajama: “Hoy un trabajador que ingresa al Estado como contratado cobra alrededor de 840.000 pesos.”

LCV: ¿Cuánto cuesta un alquiler en Jujuy?

Carlos Sajama: “Un alquiler ronda entre 300.000 y 400.000 pesos.”

LCV: ¿Y con cuánto come una familia?

Carlos Sajama: “Antes la gente se rebuscaba con las ferias y los puestos de verduras que había los fines de semana, y se podía avanzar. Hoy no alcanza para nada. Para comer, una familia necesita alrededor de 25.000 pesos por día.”

LCV: ¿Y cuánto pagás de luz por mes?

Carlos Sajama: “Yo estoy pagando 200.000 pesos de luz.”

“Yo estoy pagando 200 mil pesos de luz”

LCV: ¿Y eso les pasa solamente a los trabajadores?

Carlos Sajama: “No. Todos los trabajadores y los jubilados tienen este problema. Hay boletas que les han llegado a compañeros por 300.000 o 400.000 pesos. Por eso estamos haciendo una denuncia contra la empresa de energía para que deje de aplicar estos aumentos. Ya hay denuncias millonarias.”

LCV: ¿Quién regula las tarifas si son empresas privadas?

Carlos Sajama: “El Gobierno tiene que regularlas. Nosotros tenemos una obra importante que hizo Morales, que es Cauchari, donde supuestamente Jujuy vende energía a la Argentina. Sin embargo, vemos que no es así, porque si tenemos una obra tan importante y producimos energía, estamos pagando la luz más cara. Eso es lo que le cuestionamos al Gobierno. Es absolutamente imposible.”

LCV: En el marco de las 48 horas de paro, ¿también reclaman por esta situación?

Carlos Sajama: “Sí, todo va dentro del reclamo. Hoy fue una jornada importante para los sindicatos y mañana va a ser la movilización. Estamos pidiendo a todos que salgamos. Si no lo sacamos ahora, después olvidate: en octubre o noviembre ya no se va a poder avanzar y el año que viene, por ser un año político, no te van a abrir ninguna puerta. Ahora es el momento, porque después solamente te van a abrir la puerta un ratito para que los voten.”

LCV: Carlos, mañana mandanos las fotografías de la movilización.

Carlos Sajama: “Sí, por supuesto. Tenemos muchas cosas para hablar y seguramente vamos a seguir charlando. Agradezco la invitación y quedo a disposición.”

 

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Pablo Llonto: “Los gerentes de personal son la mano que mueve la guillotina”

A horas del inicio del juicio oral contra Emilio Parodi, exgerente de Relaciones Industriales de Molinos Río de la Plata, el periodista y abogado Pablo Llonto repasó la investigación por la desaparición de trabajadores aceiteros durante la última dictadura. Señaló la responsabilidad de los gerentes y personal jerárquico que colaboraron con la represión y advirtió sobre la enorme deuda de la Justicia argentina con los empresarios y civiles cómplices del terrorismo de Estado.

El próximo 10 de septiembre, a las 11 de la mañana, comenzará el juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad contra Emilio Parodi, quien fuera gerente de la planta de Avellaneda de Molinos Río de la Plata durante la última dictadura militar. La causa forma parte de las investigaciones sobre la responsabilidad de empresarios, gerentes y personal jerárquico en la desaparición de trabajadores durante la década del 70. Para hablar sobre el caso y sobre el rol de los sectores empresariales en la represión, conversamos con Pablo Llonto, periodista, abogado e investigador que lleva adelante estas causas.

LCV: ¿Cómo te va, Pablo? Entendemos que esto son buenas noticias. Contanos un poco cuánto tiempo llevó poder tener al señor Emilio Parodi en el estrado.

Pablo Llonto: “La denuncia se hizo en 2013 y estamos llegando a juicio oral 13 años después. Así que es un buen tiempo para alguien que está por cumplir 86 años y que el juzgado de instrucción de La Plata consideró partícipe en los crímenes cometidos contra los trabajadores de Molinos en 1976, específicamente el 7 de julio de ese año, cuando un grupo de tareas ingresó a la planta de Molinos en la localidad de Avellaneda y, con la anuencia y colaboración de Parodi, que en aquel momento era gerente de Relaciones Industriales, lo que sería hoy un jefe de Personal o de Recursos Humanos, se llevaron a estos compañeros, que están desaparecidos. Se llevaron a más compañeros, pero todavía no se ha podido precisar de quiénes se trataba, porque hay testigos que dicen que ese camión que ingresó se llevó a más de tres personas, pero todavía no hemos podido determinar si se trata de sobrevivientes o de desaparecidos.”

LCV: ¿Quiénes son los tres trabajadores que están desaparecidos?

Pablo Llonto: “Los tres trabajadores desaparecidos que se llevaron el 7 de julio de 1976 son Roberto José Rivolta, Santos Ojeda y Francisco Fernández, todos trabajadores aceiteros. Yo quiero remarcar esto porque se habla mucho de la falta de compromiso que toman distintas organizaciones o representaciones de trabajadores frente a estos temas y, sin embargo, acá estamos hablando de que el impulso de todo esto tiene a las organizaciones gremiales como la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera como impulsores de este tema, como gente que no deja caer la memoria.”

LCV: Es decir que los aceiteros fueron fundamentales para que esto siguiera adelante.

Pablo Llonto: “Sí. Aceiteros es de los pocos gremios que se ha presentado en estos años como querellante y marca no solo una cuestión de respeto y dignidad por sus trabajadores, sino también una obligación que deberían tener todos los gremios que tienen desaparecidos, que, si no nos equivocamos, son todos los gremios del país. No hubo ningún gremio que no haya sido golpeado por la mano del terror de la dictadura cívico-militar. Ninguno.”

LCV: Yo estoy haciendo una investigación sobre trabajadores desaparecidos y cada vez que creo que la cierro aparece otro sindicato, aparece otro y aparece otro. Desde los sindicatos de trabajadores hasta la UOCRA, el tema está absolutamente atravesado por el movimiento obrero.

Pablo Llonto: “Absolutamente atravesado.”

LCV: Vos dijiste recién que Parodi permitió el ingreso. Pero además de permitirlo, ¿no fue partícipe en la confección de las listas de entrega?

Pablo Llonto: “Hay algunos testimonios que indican que Parodi confeccionaba esas listas. Hay testimonios de quien vio la lista con el membrete de Molinos. O sea, hay una suma de indicios y de pruebas que señalan que la conducta de Parodi fue una conducta múltiple. No solo permitir que entren, permitir que se los lleven y no hacer nada, sino también una conducta por omisión: no hacer nada para impedirlo ni para averiguar adónde se los llevaban. Hay testimonios, además de trabajadores de Molinos, que han dicho en la etapa de instrucción el rol que cumplía Parodi en los meses previos. Todas estas conductas, las que tuvo Parodi en los meses previos, las que tuvo en los momentos del secuestro y las listas son elementos que hay que tener en cuenta en el juicio oral. Todo eso tiene que reproducirse, los testigos tienen que volver a declarar para reafirmarlo y después, en los alegatos, las partes acusadoras les daremos el contenido jurídico necesario para decir si es un autor o si es un partícipe. Eso va a depender de la acumulación de pruebas. Para nosotros es un coautor, para nuestra querella, pero hay más querellas: está la querella de Aceiteros, está el Ministerio Público Fiscal y está la querella de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación.”

LCV: ¿Cuál de ellos lo considera coautor?

Pablo Llonto: “Como coautor creo que somos dos quienes estamos acusando y otros lo consideran partícipe. Son categorías que implican distintos grados de responsabilidad. Autor es una mayor responsabilidad. Seguramente Aceiteros estará en esta parte. Pero, de todas maneras, una cosa es lo que se dice en la acusación inicial, que es la que se va a leer el jueves, y otra cosa es la que se va a decir el día de los alegatos. Uno puede haber acusado por participación y después, vista la prueba y vista la dimensión de la tarea que cumplió, puede acusar por autoría directa o por coautoría. Esas son cuestiones que se van a evaluar el día de los alegatos.”

LCV: Hay algunos números que circulan en relación con la investigación. Estos tres trabajadores están comprobados, pero habría al menos 26 personas en listas que tenían el sello de Molinos Río de la Plata. Y, además, Parodi sería la punta del iceberg de aproximadamente 16 jefes y personal jerárquico de esa planta de Avellaneda.

Pablo Llonto: “Sí. El tema es que gran parte de los directivos de Molinos ya falleció y, por lo tanto, la decisión ha sido ir contra esta persona porque tiene responsabilidad y porque es el que quedó vivo. Pero, si no, la idea nuestra al comienzo, cuando empezaron las denuncias de los hijos de los obreros desaparecidos, era ir también por los integrantes del directorio. La empresa en aquellos años, estamos hablando de hace 50 años, pertenecía al grupo Bunge y Born. Hoy ya no pertenece más, la compró el grupo Pérez Companc. Y, aunque suene llamativo para alguna gente, la actual empresa prestó colaboración para la investigación. No fue de las empresas que ponían trabas para acceder a los archivos. Al revés: la empresa puso a disposición todas las llaves de la planta de Avellaneda para que se abrieran y se revisara si allí había legajos de personal, etcétera. Algunas cosas se encontraron. Uno también valora y aprecia todo lo que tiene que ver con generaciones distintas, no te voy a decir de empresarios, pero sí por ahí de terceras líneas de las empresas, gente que trabaja en los departamentos legales, etcétera, que son jóvenes y que cuando reciben un oficio judicial, en vez de demorarlo o hacerse los idiotas, responden y dicen: ponemos a disposición toda la documentación del departamento de Personal. Acá ha ocurrido algo por el estilo.”

LCV: Entre esas 26 personas hay trabajadores aceiteros y familiares. Hay un caso particular, el de Paula Noemí Albornoz Musachio, hija de René Albornoz y de su esposa Elva. Esta chica fue secuestrada cuando tenía seis meses de edad, luego de la desaparición de sus padres.

Pablo Llonto: “Sí, pero en este juicio nada más se va a tratar el caso de los tres primeros que dijiste.”

LCV: Entiendo. Lo menciono porque muestra todo lo que queda pendiente.

Pablo Llonto: “Sí, hay tanto para revolver. Fueron atacados por luchar, fueron atacados en sus derechos laborales, sindicales, democráticos, etcétera. Había un poder económico concentrado que necesitaba esto. Hoy hay un poder económico concentrado que no se estaría llevando del todo bien con los métodos del gobierno nacional, sobre todo en lo que les atañe a sus propios intereses.”

LCV: A lo mejor ahí también hay algo que tiene que ver con que sean más abiertos a las intervenciones.

Pablo Llonto: “Sin dudas. Nosotros sabemos que una gran cuenta pendiente con el tema de los empresarios cómplices y los gerentes de producción, de Personal y de Seguridad cómplices es que en la Argentina la deuda es enorme. Son muy pocas las condenas que se tienen hasta ahora. Está el caso Ford, el caso La Veloz del Norte y Mercedes-Benz, aunque Mercedes-Benz va a empezar el 22 de octubre. Empieza el juicio en San Martín, en el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín, contra el gerente de producción de la planta de Mercedes-Benz de González Catán en 1977. Se llama Tasselkraut y fue nombrado por primera vez su nombre y su participación en el secuestro de obreros de Mercedes hace 41 años.”

LCV: Y está vivo.

Pablo Llonto: “Sí, está vivo. En el juicio contra Tasselkraut va a declarar el obrero de Mercedes-Benz Héctor Ratto, un obrero que declaró en 1985, o sea, 41 años atrás, cuando era un trabajador de treinta y pico de años y hoy, a los 70 y pico, Ratto va a ser el primer testigo y va a repetir lo que dijo en el juicio a las Juntas. Para que se vea lo que es la demora de esta Justicia, a la que ya no sabemos cómo calificar, en la Argentina.”

LCV: Pablo, esto me lleva a pensar determinadas cosas y quiero que nos ayudes a analizarlas. Cuando hablamos de los grandes grupos económicos, de Bunge y Born, de los señores que fueron durante mucho tiempo los dueños de la Argentina, hablamos de intereses económicos muy potentes, de gente que incluso se llevó puesta a poblaciones indígenas para obtener territorios. Pero cuando hablamos de un gerente de Recursos Humanos, de un jefe de talleres, de un jefe de Personal, de personal jerárquico que confeccionaba las listas y entregaba a los delegados, ¿cuál es la clave ideológica en la cabeza de esa gente? ¿Qué les pasa para poder ser cómplices, partícipes necesarios, acompañantes tan activos de una dictadura que secuestraba y desaparecía trabajadores?

Pablo Llonto: “En general, los gerentes de Personal, y acá uno sí podría hasta decir que vale la pena generalizar, porque es muy difícil que un obrero, un empleado, en la historia del movimiento obrero, en la historia de la clase trabajadora, te hable bien de un gerente de Personal. Es casi imposible. Son los verdugos. Son la mano que mueve la guillotina, son la mano que mueve el telegrama de despido, son los que hacen las listas. Cuando la empresa dice ‘hay que racionalizar’, los dueños, los accionistas dicen ‘racionalizá’, y el que racionaliza con la lapicera o la computadora es el gerente de Recursos Humanos o el gerente de Personal. Hay pilas de películas sobre estos temas, algunas muy importantes, las francesas. Los franceses han hecho un gran trabajo con lo ideológico del ser humano, del hombre gris, de ese mediocre que, en un lugar escondido, en una oficina que puede ser ostentosa o que generalmente es gris, pelea porque le den una oficina con ventana. Todo esto, sin embargo, utiliza una lapicera para generar la desgracia económica o el destino en la vida. En este caso se jugaba la vida de las personas. Ese formato gris a mí me impresiona mucho. Me interesa indagar en esas cabezas.”

LCV: Porque son responsables de alguna manera.

Pablo Llonto: “Son responsables y por eso decimos que son coautores, autores al igual que el autor que ejecuta de uniforme el secuestro o la tortura. La verdad es que uno se acostumbra por ahí a llamarlos delincuentes de cuello blanco, cuando en realidad son de manos ensangrentadas, porque ellos sabían quién se los llevaba. Sabían que los llevaban a un destino que era la desaparición, primero la tortura y después la desaparición forzada o el asesinato directo. Lo supieron siempre. Fueron personas que en 1983, al recuperarse la democracia, se presentaron en un juzgado para decir: ‘Miren, yo era gerente de Molinos, yo tenía que hacer esto y yo sé que quienes entraron acá fueron los del Regimiento de La Tablada, por ejemplo, y el capitán fulano de tal’. Pero mantienen su silencio, forman parte del pacto de silencio. Porque Parodi, cuando declaró, no dijo: ‘Bueno, miren, pido disculpas por lo que hice. Yo fui un mal gerente. Yo tendría que haber denunciado esto, aunque sea en el 83, 84 o 85, pero no lo hice. Pido perdón’. No. Dice: ‘Yo no sé nada. Yo no lo hice’, cuando tiene 20 o 30 declaraciones de obreros diciendo el rol que él cumplió ese día y los días anteriores.”

LCV: ¿Y qué pasa con los gerentes de Personal en otros casos?

Pablo Llonto: “Te voy a contar una anécdota, una pequeña apostilla al tema de Mercedes-Benz. Los obreros de Mercedes-Benz, cuando declararon en la instrucción de este juicio hace muchos años y hablaban de Tasselkraut, decían el apodo de él. Ni siquiera decían Tasselkraut. Decían: ‘No, al gerente, yo no me acuerdo el nombre. Era…’. Como no lo memorizaban, decían: ‘Para nosotros era Moco Verde’. ¿Por qué? Porque nadie en la planta se lo tragaba. Decían eso. El apellido era difícil de pronunciar, entonces para el obrero era más fácil: ‘Es Moco Verde, el gerente de Personal que nadie tragaba’.”

LCV: Es un estudio en sí mismo. En algún momento tendríamos que juntarnos a charlar sobre esa parte, hablar con algún psicólogo, con algún sociólogo, no sé con quién, para que nos explique ese pensamiento del hombre gris e intentar descular cuánto mal hicieron los hombres grises de la dictadura.

Pablo Llonto: “Sí, seguro. Es todo un estudio. En algún momento tendríamos que juntarnos y charlar acerca de esa parte, para intentar descular a los hombres grises de la dictadura y cuánto mal hicieron.”

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