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Tangos para pasar el invierno: Hoy, en el CC Paco Urondo a las 20
Trifulca con la R al revés porque le escapan a la solemnidad. Entradas al sobre – como el periodismo a la gorra – porque apuntan a que todos puedan ir a escucharlos sin contar las chirolas en el bolsillo y quedarse con la ñata contra el vidrio.
Y porque buscan romper estereotipos le zamparon un Tango Enrevesado, que así lo explica la cantante, Irene Frydenberg, en declaraciones a Página 12: “Lo nombramos así porque nos tomamos la licencia para versionar tangos libremente. Es una especie de aviso para el que escucha, porque acá no hay tango ‘como debe ser tocado’ sino tango como queremos tocarlo, aún a riesgo de fusiones inesperadas”. Y continúa. “Se van a encontrar con tangos clásicos, canciones de rock argentino tangueadas, algo de política y de humor. Hay también mucho compromiso con las emociones, porque las hacemos jugar un rol central en las interpretaciones. También hacemos zambas, candombes, rock, tangos aflamencados y, por ahí, a lo lejos, aparece alguna canción clásica a la que le cambiamos la melodía» finaliza.

La formación está integrada por Irene Frydenberg en voz, Diego de Charras, guitarrista, Mauro Iuvaro, ex bandoneonista de la Atípica Suburbana, Federico Kersner, bandoneón y Lorena Silva, guitarrista invitada. El recital es hoy a las 20 en el Centro Cultural Paco Urondo, en 25 de Mayo 201.
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Marcelo Cantelmi:“Trump actúa sin estrategia y termina favoreciendo a Irán”
En un escenario internacional cada vez más inestable, las decisiones del expresidente estadounidense Donald Trump vuelven a generar polémica y preocupación. El periodista y analista internacional Marcelo Cantelmi analiza el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, cuestiona la falta de estrategia de Washington y advierte sobre los riesgos de una escalada que, lejos de debilitar a Irán, podría fortalecer su posición. Entre tensiones en Medio Oriente, movimientos en Cuba y el trasfondo de intereses económicos y políticos, Cantelmi traza un panorama crítico del rumbo geopolítico actual.
LCV: “Trump efectivamente hoy anunció el cierre o puso en marcha el cierre del estrecho de Ormuz, algo que incluso beneficia la estrategia de Irán. ¿Cómo leés esta decisión?”
Marcelo Cantelmi: “Si hubiera algún asesor ahí, le diría: ‘estás haciendo el juego a los iraníes’, que lo que quieren es que aumente enormemente el petróleo y la nafta en Estados Unidos para que la gente se enoje con vos. Los europeos están diciendo que es una tontería y ya vemos a Francia en coalición con China votando en contra de Estados Unidos. A Trump le falta estrategia, por eso aparecen esos titulares. Tiene un enorme problema: necesita sacarse de encima esta guerra como sea. No es una guerra imperialista diseñada por cerebros brillantes; tiene mucha pasión, mucha cuestión personal. Trump entra no solo por presión de Israel sino porque le convenía: Irán es una dictadura muy cuestionable, sanguinaria, teocrática, con prácticas similares a las dictaduras latinoamericanas de los 70. Es un villano funcional: le da drones a Rusia, tiene muchos aspectos negativos. Pero Trump viene de una caída fuerte en encuestas, una economía floja y una Corte Suprema que le frenó su política arancelaria. Necesita relanzar su liderazgo, y lo hecho con Venezuela le rindió poco: fue negociado, probablemente con Diosdado Cabello, y ni siquiera atrajo inversiones.”
LCV: “Algunos analistas lo ven como una gran estrategia tipo Guerra Fría, pero a mí me suena más a algo caótico, como un pinball. ¿Por qué abrir otro frente como Cuba en medio de este conflicto?”
Marcelo Cantelmi: “Yo no hice psicología, pero claramente Trump necesita mostrarse triunfal. Cuba es un frente fácil. Está negociando con los nietos de Raúl Castro, igual que en Venezuela. La idea que está sobre la mesa es que el castrismo continúe con una nueva generación, lo que irrita a sectores de Florida. Hay figuras como el nieto de Raúl, con mayor apertura en su momento, y el sobrino nieto de Fidel, hoy viceprimer ministro, que impulsa la inversión extranjera. Eso se está negociando. No es lo mismo que Irán: ahí no hubo estrategia ni información previa, no se entendió al enemigo. Todo fue una ocurrencia. Con el estrecho de Ormuz pasó igual: le avisaron del riesgo en un año electoral y lo ignoró. Dice que decide ‘con las tripas’, y ahí están los resultados.”
LCV: “También hubo negociaciones llamativamente rápidas. ¿Qué pasó ahí?”
Marcelo Cantelmi: “Mandó al vicepresidente a negociar con dos ejecutivos inmobiliarios amigos, sin diplomáticos. Grave error. Fueron con la idea de que, tras cinco semanas de bombardeos, Irán iba a aceptar cualquier cosa. Pero los iraníes creen que sobrevivir ya es una victoria. Están dañados, sí, pero tienen Ormuz en la mano y lo usan. Yo pensé que la reunión en Islamabad iba a durar 15 días; la última negociación había durado dos años. Pero la liquidaron en 20 horas. Increíble.”
LCV: “Se dice que esto puede victimizar a Irán, convertirlo en otro Vietnam, o que en realidad es una guerra de Israel y Trump busca correrse. ¿Cuánto hay de cierto?”
Marcelo Cantelmi: “Hay dos orientaciones distintas. A Estados Unidos esta guerra no le sirve; a Israel sí. Israel necesita apagar completamente al régimen iraní, que le complica en varios niveles. Irán financia milicias como Hamas, responsables del ataque del 7 de octubre. Israel tiene una estrategia expansiva, de ‘fronteras móviles’. Ya avanzó en Siria tras la caída de Assad, toma el sur del Líbano e incluso plantea mapas donde Jordania aparece dentro de su órbita. Es una guerra larga. Además, le sirve a Netanyahu para desarmar el plan de paz impulsado por Trump con Arabia Saudita, Emiratos y Qatar, que incluye un Estado palestino. Ese plan está muy ligado a intereses económicos de la corporación Trump, por eso funciona. Otros no.”
LCV: “Te dejo una última: ¿qué está pasando en Perú?”
Marcelo Cantelmi: “Eso se define en la segunda vuelta. La primera le damos poca importancia quienes seguimos el tema. La clave es la segunda, ahí veremos qué pasa. Yo voy a estar en México la semana que viene, así que podemos hablar entonces con más claridad.”
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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
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Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”
En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.
LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?
Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.
LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.
Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.
LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?
Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.
LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?
Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.
LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.
Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.
LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.
Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.
LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.
Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.
LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.
Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.
LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.
Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.
LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?
Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.
LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.
Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.
LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.
Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.
LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?
Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.
