Ambiente
Historias del altiplano #1 | ¿De qué hablamos cuando hablamos de litio?
Hoy publicamos la primera de cinco entregas sobre un tema que ya es un debate nacional y regional del que poco se sabe: el litio y su explotación en Argentina. Para la realización de este dossier especial de La Columna Vertebral fueron consultados trabajadores, pequeños empresarios, habitantes de pueblos originarios, políticos y especialistas de distintos ámbitos: geopolítica, arqueología, ciencias sociales, ingenieros, químicos.
Testimonios que aparecen en esta primera entrega: Beto Galeano, Consejo Nacional de ATE
Guillermo Freund, Presidente de Probattery
Próxima entrega: reflexionaremos sobre el denominado “Triángulo del litio” junto a los investigadores Bruno Fornillo, del CONICET, y Jorge Campanini, del CEDIB

LA V COLUMNA | UNA HISTORIA DE SAL
Por Laura Giussani Constenla, 17 de febrero de 2019
Había una vez un lugar mágico, más cerca del cielo que del mar, en donde el sol y la luna se reflejaban en la tierra porque el suelo era de cristal. Sus habitantes agradecían a los dioses por haber sido elegidos para vivir en un lugar milagroso: colgados de la eternidad, lejos del mundo, cerca del universo.
Un día, todo cambió. Allá por mil ochocientos setenta y cinco, llegó un inglés codicioso en busca de fortuna. Aventurero, el hombre, se animó a subir a cuatro mil metros sobre el mar y descubrió el desierto blanco. Incrédulo, recorrió un tramo del insólito paisaje que abarcaba doce mil kilómetros y atravesaba tres países. Como suele ocurrir, allí donde todos vemos una maravilla, ellos ven un negocio. Así fue que Mr. Humbestone, tal el nombre del inglés aventurero, se hizo millonario fundando una mina en uno de los grandes salitres del continente.
Claro que nadie podría haber logrado tal proeza solo vendiendo sal, pero resultó que, además de inglés, el hombre era ingeniero químico y sabía que si al nitrato de sodio se lo procesaba se convertía en el fertilizante más eficaz inventado hasta el momento. Fundó un pueblo con su nombre en el desierto de Atacama y se cansó de exportar a todo el mundo industrializado su “Oro blanco”, así llamaban al fertilizante en cuestión que se convertía súbitamente en dinero.
Una cosa trajo la otra porque donde hay oro, hay guerra.
Eran tiempos de fronteras desdibujadas. Perú, Bolivia y Chile tenían sus límites en aquel desierto blanco que nadie había marcado con exactitud. A Bolivia le correspondía una franja entre los otros dos países. Por allí tenía que pasar el tren cargado de oro blanco de exportación. Sin consultar, al ver la riqueza que generaba el producto del inglés, decidió poner un impuesto a al pasaje de esa mercadería por su territorio. Discutieron, discutieron. Perú le dio la razón a Bolivia. Siguieron discutiendo hasta que Bolivia dijo basta y rescindió la licencia de la compañía, embargó sus bienes y los puso a remate.
El catorce de febrero de mil ochocientos setenta y nueve, el día que estaba anunciado el remate de la compañía, Chile invadió el pueblo boliviano de Antofagasta, luego ocuparía la provincia peruana de Tarapacá. Había empezado la guerra el día del remate. Así fue como Bolivia perdió su salida al mar y Mr. Humbestone pudo continuar enriqueciéndose de manera vertiginosa.
Unos años después, pasó por allí un periodista del Times y quedó realmente impresionado. El paisaje ya no evocaba nada mágico, era lo más parecido a las minas de carbón del norte de Inglaterra: “El trabajo no cesa, cuadrilla tras cuadrilla, trituradoras de salitre, calderas para hervirlo y cocinarlo en sus propios jugos… y el nitrato de sodio saltando a los tanques noche y día para ser enviados por todo el mundo”, escribió Russell, tal el nombre del periodista. “Hay un parecido general a una planta de gas, con las particularidades de una mina de carbón”, observó el periodista, señalando “los asentamientos miserables donde los obreros y sus familias viven”.
Los habitantes de aquel desierto mágico, de suelo de cristal, habían aceptado con cierta docilidad la llegada del inglés que prometía progreso. Muchos de ellos incluso murieron en una guerra que no los beneficiaría en nada.
Las huelgas comenzaron allá por 1907. Y junto con las huelgas, la represión. Todo terminó en la Masacre de Iquique, llamada así porque fusilaron a centenares de trabajadores del salitre que estaban refugiados en la escuela Santa María de Iquique. Murieron cientos o miles, los historiadores nunca se ponen de acuerdo con las masacres de obreros, la cifras varían entre ciento y pico, y tres mil. Como en toda revuelta, los medios no entienden lo que está sucediendo. Para el diario el Mercurio los obreros muertos eran unos ingratos por quejarse: “El jornal alto, la habitación gratuita, la pulpería a precios equitativos, la alimentación abundante y relativamente más baja que en el sur compensaba sobradamente el esfuerzo del hombre y los rigores del clima y las arideces del territorio”.
Lo increíble de éste cuento es que diez años después todas las vidas que se llevó Mr. Humbestone en la conciencia no le sirvieron para nada. Estalló la primera guerra mundial y a Inglaterra no se le ocurrió mejor idea que bloquear las exportaciones de salitre a Alemania. Y los alemanes, que de tontos no tienen nada, se dedicaron a inventar otro fertilizante químico más eficaz.
Ya nadie necesitaba nitrato chileno y la industria se derrumbó. Pocos años después de la escalofriante matanza de Iquique los pueblos salitreros se convirtieron en pueblos a la deriva, semiabandonados. Pueblos fantasmas.
“Ustedes que ya escucharon/la historia que les contamos/no sigan allí sentados/pensando que ya pasó/No basta solo el recuerdo/el canto no bastará/si es que no nos preparamos/resueltos para luchar…”, nos decía Quilapayún en la Cantata de Santa María de Iquique.
En el eterno retorno de la historia, todo vuelve a repetirse. Esta vez no lo llaman “oro blanco”, ahora le dicen ‘petróleo blanco’. Descubrieron que ese hermoso territorio de sal contiene litio, casi todo el litio que se encontró hasta ahora en el mundo. ¿Y para qué sirve el litio? Para las pilas, sí, algún medicamento también, y vaya a saber qué otras tonterías, pero ésta vez los codiciosos en cuestión lo quieren para fabricar autos eléctricos. Cuando el norte se vuelve ecológico quiere que sus coches no emanen gases contaminantes. Venderían decenas de miles y esquivarían la dependencia del petróleo. Negocio seguro.
Los habitantes del desierto blanco ya vivieron esa historia. Y saben que un día se irán y en el medio habrá muertos y pueblos abandonados. El capital no tiene patria ni nación ni familia ni afectos ni valores ni música ni poesía.
Hace pocos días, una Asamblea constituida por veinticinco comunidades kollas se apostaron en una ruta, dieron un ultimatum de tres días al gobierno provincial para que derogue el permiso de exploración de litio en un territorio al que llaman ‘pozo sagrado’ y como no obtuvieron respuesta sacaron de allí a empleados y maquinarias, a pesar de los gendarmes que se habían enviado a la zona. La consideraron una victoria histórica, así la difundieron.
Los trabajadores del salitre hoy continúan en vigilia, en la ruta. Ganaron una batalla pero la resistencia continúa. Su éxito, también está en nosotros.

BETO GALEANO Y LA PROPUESTA DE ATE PARA EXTRAER LITIO
| Beto Galeano, Director del Instituto de Salud y Seguridad de los trabajadores de ATE y referente del Consejo Nacional, charló con Laura Giussani Constenla sobre “Volver a Savio”, la campaña del sindicato lanzada en mayo de este año que propone consensuar con los distintos sectores la extracción y producción de litio a través de una empresa estatal. |
Si ya estás encolumnado, compartí con tus conocidos o amigos. Si todavía no estás encolumnado, ¿qué estás esperando? Accedé a los Coleccionables completos y otro contenido exclusivo por solo $200 al mes.
Ambiente
Ganaron! Cierran minera de litio en Córdoba. La Justicia le dio la razón a los vecinos
Después de más de veinte años de lucha, los vecinos de Traslasierra lograron que la justicia reconociera sus argumentos sobre el daño ambiental que provocaba la mina de litio de Los Tapiales y la cerrara definitivamente.
En una decisión que resonó en todo el valle la justicia de Córdoba ordenó la clausura definitiva y el retiro de la empresa Integración Minera SRL, que venía desarrollando actividades extractivas en zonas serranas cercanas a Las Tapias. La explotación se encuentra muy cerca de una zona urbana, contigua a un arroyo y a cientos de metros del embalse Boca del Río, de cuya agua beben decenas de miles de habitantes de Villa Dolores y otras localidades cercanas.
En tiempos en que Mendoza continúa peleando por el agua, mientras Chubut se quema por razones ambientales, vale la pena destacar esta victoria de las organizaciones cordobesas y de otras provincias que ya en el año 2007 se movilizaron para exigir una legislación que resguardara la salud de los habitantes de esa región de Córdoba, junto a los vecinos del Valle de Punilla en San Luis, y al apoyo de la UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas) que lleva décadas realizando Asambleas en distintas provincias para alertar y luchar contra la contaminación. Sin repercusión en los medios, lo vecinos de Traslasierra estaban haciendo historia.
En el año 2019 las asambleas de Las Tapias, Villa de Las Rosas, Villa Dolores, Las Chacras Norte y Mina Clavero, junto al intendente de Villa de Las Rosas, concejales e integrantes del Foro Ambiental Traslasierra que colaboran con la parte técnica, anunciaron que habían reunido 11.757 firmas de vecinos de todo el valle (y algunos turistas) y más de 35 mil adhesiones de personas de todo el país vía internet, para pedir el cierre definitivo de la que, por entonces, era la minera australiana Dark Horse que intentaba extraer litio de una mina en Las Tapias.
Los dueños de las mineras pueden cambiar pero quienes habitan esas tierras no. Suele fomentarse una contradicción entre trabajo, ganancias macroeconómicas y comunidades que ven cómo se destruye su entorno. Bajo el espejismo de más empleo, se destruye una red social, cultural y económica. Así le decía, sin ponerse colorado, Martín Pérez Solvay, el CEO de la minera que más tiempo lleva extrayendo litio en la Argentina, la australiana Allkem, al Diario.com.ar en el 2023: la oportunidad de negocio del oro blanco sólo durará 20 años. En las próximas dos décadas se supone que el mundo se lanzará a buscar litio para producir baterías y reemplazar los contaminantes autos a nafta y gasoil por los eléctricos.
Un negocio de veinte años por el cual están dispuestos a destruir comunidades, emprendimientos agrarios, turísticos, artesanales, culturales. Veinte años para ellos, el fin para los habitantes de la región.
El 25 de noviembre de 2025, La Voz del Interior publicaba: “Una mañana de octubre pasado, vecinos del sector conocido como El Valle, entre Las Tapias y Villa de las Rosas, observaron que lo que definieron como “una harina de piedra” había caído sobre la vegetación y las viviendas .Miembros del Foro Ambiental de Traslasierra afirmaron que analizaron la sustancia y se trataba de “un polvillo que contiene cristales de sílice muy finos, que pueden ingresar a los pulmones y producir un daño irreparable conocido como “silicosis” o mal de minas; si se vuelve frecuente, es peligroso”, puede leerse de un documento emitido por el organismo.”
Ante la denuncia de violación de la legislación vigente y el riesgo ambiental, las actividades fueran suspendidas de manera provisoria. No fue suficiente para los miembros del Foro Ambiental regional que continuó reclamando un cierre definitivo y advirtiendo que se planifican otros emprendimientos extractivos en distintos puntos de las sierras de Córdoba.
En la llamada “Mina de las Tapias”, un territorio en donde en realidad hay varias minas, se venían realizando prospecciones destinadas a la extracción de litio por parte de una empresa de capitales chinos, que en principio contaba con la autorización de la Provincia. No obstante, la fiscal de Villa Dolores, Lucrecia Zambrana, ordenó en noviembre la clausura preventiva de las actividades. Los vecinos denunciaron que la empresa continuaba operando ilegalmente.
El 10 de enero de este año, 2026, desde el Cabildo Abierto Traslasierra (CAT) exigieron la clausura definitiva de la empresa Integración Minera SRL, ubicada sin licencia social en la zona gris del Valle Traslasierra, entre los límites de las localidades Las Tapias y Villa de las Rosas, en Córdoba. Las máquinas seguían funcionando, ahora sin control ambiental alguno.
La intervención judicial llegó después de que comunidades locales, asambleas y organizaciones ciudadanas presentaran denuncias y exigieran la intervención de las autoridades ambientales. La Fiscalía de Villa Dolores y la Secretaría de Ambiente verificaron irregularidades que justificaron la clausura preventiva inicial, que terminó transformándose en orden definitiva de retiro.
El alerta en la comunidad continúa vigente. Después de tantas trampas y con tanto poder, imposible bajar los brazos. Por el momento, una victoria significativa para las asambleas ciudadanas. La destrucción de nuestros territorios exceden una provincia o una localidad. Las empresas pueden cambiar de nombre y de nacionalidad, ser de Canadá o Chinas, pero a su alrededor viven personas con la identidad bien puesta.
Ambiente
Acuerdo Mercosur-UE: la hipocresía ambiental europea, por Laura Giussani Constenla
El recién firmado acuerdo entre los países del Mercosur y la Unión Europea echa luz sobre la desigualdad en políticas ambientales. Mientras en Europa los productores rurales ocupan las calles con sus tractores en protesta contra el ingreso de productos agroalimentarios sin impuestos desde Latinoamérica en Argentina se festeja por un mercado que se amplía para la explotación de materia prima. Razones no les faltan a los franceses, españoles, belgas, alemanes y demás trabajadores de la tierra de occidente para estar preocupados. El descontrol de uso de agroquímicos, más allá de la incorporación de nuevas disposiciones, los pone en una situación desventajosa ¿Por qué la Unión Europea lo firmó? Porque, a cambio, ellos exportaran, sin tener que pagar altas tasas, toda la infraestructura agroindustrial, tractores, automóviles, etc. ¿Por qué lo firmó el Mercosur? Porque apoya un modelo extractivista de intercambio de materias primas por productos manufacturados.
En esta columna, reflexionamos sobre el tema ambiental. Mientras en Europa son extremadamente cuidadosos en separar la basura en distintos tachos para su reciclaje, nada hacen para disminuir el consumo de cosas innecesaria que repletan los prolijos tachos de plásticos y metales.
Es verdad que Italia pone límites más adecuados al uso de pesticidas pero no prohibe que sus ciudadanos lo hagan en otros países. No sólo exportan maquinaria, también exportan ‘inversores’ que serán los que más ganen con la producción agrícola violando alegremente las leyes de sus países de origen que le compraran toneladas de madera y granos si pagar impuestos. Un negocio redondo para todos, menos para los trabajadores de ambos lados del océano.
Un ejemplo es el italiano Benetton, quien debe ir a Argentina para hacer lo que en su país está prohibido. La deforestación de la flora autóctona en Chubut para reemplazarla por pinos agroindustriales es una de las mayores tragedias de la Patagonia que en este momento está ardiendo. Lo mismo ocurre con la minería o las llamadas ‘tierras ricas’. La devastación está permitida en Europa pero fuera de sus fronteras.
En torno a estos temas gira el Planeta Giussani de este 19 de enero de 2026.
Ambiente
Crónica de una quiebra: el default de los ríos patagónicos, por Guillermo Gettig Jacob*
El mundo ha entrado oficialmente en la era de la quiebra hídrica. No lo dice solo el polvo que vuela hoy sobre la meseta; lo advirtió la ONU este 21 de enero de 2026. La humanidad ha roto el ciclo del agua, y en la Patagonia, esa bancarrota se traduce en ríos que ya no llegan a su destino y lagos que se borran del mapa.
El Senguer: Una arteria rota
El sistema del Río Senguer es una cadena de vida que se ha cortado. Como un organismo que sacrifica sus extremidades para intentar salvar el corazón, el sistema ha dejado morir al Lago Colhué Huapi. Mis propias fotos del lago hoy muestran un desierto donde debería haber olas.
El Senguer, que interconecta los lagos de cordillera con el Musters, ya no tiene “capital” suficiente para repartir. El Musters, rehén del consumo humano e industrial, retiene lo último que queda, dejando al Colhué en una insolvencia total. Es el primer gran colapso de la quiebra hídrica en el sur: un sistema interconectado que ya no conecta nada.
Chubut y Negro: El retroceso de los gigantes
Más al norte, la situación no es más alentadora. El Río Chubut está operando con el 50% de sus ahorros históricos. El ingreso al Dique Ameghino es hoy una sombra de lo que fue en el siglo XX. La “quiebra” aquí se siente en la falta de presión en las canillas de las ciudades del valle y en la incertidumbre de los productores que ven cómo el río se retrae, dejando al descubierto riberas de lodo seco.
Por su parte, el Río Negro, el más caudaloso de la región, ha perdido el 43% de su fuerza vital. Lo que la ONU describe como la “ruptura del ciclo hídrico” se ve aquí de forma clara: las nieves que antes financiaban el caudal de verano ya no caen, y el río, ese gigante que parecía inagotable, entra en zona de números rojos.
De la crisis a la insolvencia
La diferencia entre “crisis” y “quiebra” es que la crisis es temporal, pero la quiebra es estructural. La nota de Euronews es clara: las grandes potencias han ignorado las alertas y ahora el sistema natural ha quebrado.
En la Patagonia, esa quiebra significa que:
* El agua ya no es un recurso renovable bajo las condiciones actuales.
* La interconexión de las cuencas (como la del Senguer) es su mayor vulnerabilidad: si falla la naciente, colapsa toda la línea hasta el último lago
.* La política tradicional es cómplice al seguir gestionando los ríos como si el “depósito” se fuera a llenar mágicamente el próximo año.
El territorio habla
Las imágenes del Colhué seco no son solo fotos de un paisaje triste; son el acta de defunción de una forma de entender nuestro territorio. El agua ya no alcanza para el extractivismo, el consumo desmedido y la naturaleza al mismo tiempo. Alguien está perdiendo, y por ahora, es el territorio.
La quiebra hídrica global ha llegado a la Patagonia. La pregunta no es cuándo volverá el agua, sino cómo vamos a sobrevivir en un territorio que se está quedando sin crédito ambiental.
*Guillermo Gettig Jacob, docente de Chubut, referente ambientalista, miembro de Asamblea Autoconvocados por el agua.
“Protocolos”: cuando el teatro se mete en la cabeza de quienes reprimen
“20 años de lucha y construcción de derechos”: Patricia González y el encuentro de mujeres trabajadoras de AEFIP

