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Santiago Seillant: “Para el gobierno de Jujuy es un derroche la seguridad social”
Santiago Seillant, secretario adjunto de SEOM Jujuy, pasó por La Columna Vertebral para referirse a las marchas que continúan organizándose en contra de la reforma y la huelga de hambre que tres integrantes del Tercer Malón de la Paz están realizando en Capital Federal.
Santiago Seillant 2/10/23
LCV: ¿Cómo está la situación en Jujuy?
—La situación es de revancha. Es una situación de revanchismo que se tomó Gerardo Morales luego de que le fue catastróficamente en las elecciones. Perdió la mitad del caudal de votos que tenía y que había sacado en mayo, porque acá se celebraron las elecciones para gobernador en mayo. Las ganó el candidato de él y luego tuvo un gran repudio la reforma constitucional que le significó una pérdida de la legitimidad, que de alguna manera tenían los votos y luego se tradujo en las elecciones PASO que significaron una merma de la mitad de los votos. Los perdió producto del rechazo social y de la falta de consenso que tuvo una reforma institucional que además en principio viola varias garantías constitucionales, y que también fue violatoria de los procedimientos. O sea, se reformó una constitución violando procedimientos que debería haber respetado, que estaban establecidos en la propia constitución provincial. Por ejemplo, uno de los hechos más notables fue que en el mismo momento que era el gobernador, fue presidente de la convención constitucional. Algo prohibido por la ley. Algo que es la suma del poder público, creo que está en el artículo 28 o 29 de la constitución nacional que hace que todos los actos que se generen a partir de ese tipo de hechos, la suma del poder público sea insanablemente nulo. Luego toda una serie de reformas. Primero fue una reforma express, duró 15, 20 días cuando debería haber durado tres meses; y que se planteó de una manera parcial pero fue casi total la reforma constitucional. Entonces debería haber durado un año, y luego todos los derechos que avasalla. Habilita la venta de tierras fiscales donde hay comunidades originarias, pueblos originarios, para para ponerlos a disponibilidad de las empresas mineras, o de cualquier empresa que demande una actividad productiva sin consulta previa puede enajenar territorio donde hay comunidades. Viola el tema de la protección ambiental de las leyes nacionales. O sea, ya las leyes nacionales como la Ley de Bosques, por ejemplo, que acá hay muchos bosques en Calilegua, en la zona esa, y también hay glaciares de roca, a pesar de no haber hielos como en el Perito Moreno, sí hay glaciares de roca. Todas esas leyes nacionales de protección ambiental no tienen validez según la constitución. Después todo el apartado de todo lo que tiene que ver con la constitucionalización del código contravencional, que ahí está la llave para reprimir la protesta social, supuestamente dándole una compostura, una vestimenta.
LCV: ¿Qué es el código contravencional?
—Primero ese código contravencional acá se votó hace ocho años. Nosotros desde la multisectorial estamos como sindicato, hay otros sindicatos, hay organizaciones sociales, hay pueblos originarios, hay de todo. Desde esa multisectorial planteamos la inconstitucionalidad del código contravencional fundamentalmente porque es un código que trabaja de manera paralela al código penal. Legisla en materia penal, por ejemplo, acá nos han mentido el artículo 112 del código contravencional que es un delito, es una infracción, textualmente dice el código, “participar de reuniones tumultuarias o que generen tumulto”. O sea, eso es una infracción que está penada con cárcel, trabajo comunitario y multa. Y además te pueden meter una denuncia penal en paralelo, te pueden juzgar y condenar dos veces por un mismo hecho, algo que viola también el principio constitucional.
LCV: ¿Cuál es la definición de tumulto? ¿De cuánta gente hablamos?
—Acá con estar en la vereda y que estorbes el paso peatonal a alguien, que se sienta molesto porque estás en la vereda directamente. Esto no es solamente contra las organizaciones sindicales, sociales, pero también puede haber una protesta de un grupo de vecinos por seguridad, por femicidios, por falta de agua, por cualquier cosa y es un delito. En ese sentido, ahora nos quieren llevar a juicio tanto a nosotros como a otros integrantes de la multisectorial, y lo novedoso de la semana pasada también fue que reactivaron un juicio penal del año 2017 que estaba vencido. O sea, un juicio que el código penal dice que ya prescribió Los delitos que nos imputaban en ese momento fue una manifestación en Libertador, acá en San Martín, que un fiscal a quien habíamos denunciado por determinadas maniobras de corrupción, nos armó una causa y eso quedó ahí planchado. Le sirvió para encarcelarnos un mes y después quedó muerta la causa. Ahora esa causa la reactivan después de seis años y todavía no fui notificado, o sea, pasaron más de seis años y me lo están llevando a un juicio en el cual no fui notificado. Me querían hacer notificar de manera irregular diciendo ya notificamos a tu vecina. Acá hay una naturalización de la falta de formalidad y de procedimental, y de respeto a cualquier tipo de reglas del debido proceso, del derecho a defensa, sos culpable antes del juicio, antes de que te condenen. Hay una situación muy aberrante.
Lo otro tremendo es que estamos sufriendo una paritaria salarial de cero pesos. Hace cuatro meses que no nos pagan un incremento y esto es tremendo porque nos licúa el salario de dos meses. En esta paritaria han puesto una cláusula que discrimina a los trabajadores que más sueldo negro tienen. Aquellos que tengan más de 20 mil pesos en sueldo en negro, que son cerca de 11 mil trabajadores, la mitad de los trabajadores municipales no cobran aumentos salariales. O sea, los trabajadores que más precarizados están tienen sus salarios, los que menos cobran, son los que no cobran aumentos salariales. Si cobras igual o menos de 20 mil recibís una suma que también es una vergüenza que son 10 mil pesos en un adicional. Si cobras un mínimo mayor a 20 mil no cobras nada. O sea, deliberadamente el gobierno de Jujuy está diciendo que a los más pobres no les va a pagar.
LCV: Ustedes cómo sindicato cómo trabajan para evitar esa suma no remunerativa que además destroza la organización sindical.
—No solo la organización sindical, destroza la seguridad social porque del instituto de seguro digamos la parte de salud, sepelio, el seguro de vida. Siempre nos han deslizado en algún momento. En la reuniones con el futuro gobernador que es el actual ministro de Hacienda, Carlos Saddir, que para ellos es un gasto, un derroche la seguridad social. No se han puesto solo contra el trabajador sino contra la sociedad. Acá lo que marca la agenda es el negocio del litio en el cual están Gerardo Morales y las empresas chinas. Realmente es multimillonario el negocio. Tienen exención impositiva, están en el negocio el señor Vila de América TV y el señor Manzano, el operador de la alianza. Eso es lo que más le interesa a los tipos, los millones de dólares que levantan en el saqueo del litio. O sea, plata hay para pagar los suelos, lo qué pasa es que no se quieren pagar.
LCV: Decime un concepto de cierre de cómo continúa la pelea en Jujuy.
—Primero la movilización, porque la garantía de que no perdamos más poder adquisitivo y que logremos también voltear la reforma, la lucha tiene que continuar. Después hay que condenar a través de los votos a Gerardo Morales sin que ese voto se vaya a Milei. El candidato Milei es el abogado de las mineras, de las litieras. El abogado de las empresas de litio que están litigando contra los pueblos originarios, es el candidato de Milei. Milei ya dijo que Morales fue muy flojito cuando reprimió acá en Jujuy, así que ya sabemos lo que nos puede esperar, además de todo lo que sabemos de ese personaje. No es ni Milei ni Morales a los qué hay que votar. En todo caso serán los otros candidatos. Nosotros no sentamos una posición explícita pero sí decimos estos dos tipos no porque realmente no solamente condenarían a Jujuy y seguirían condenándolas, sino a todo el país. Lo que se está viendo acá en Jujuy lo están ensayando para llevarlo a nivel nacional. El código contravencional, todo lo represivo, todas las situaciones que se deben a cada atropello, lo plantean llevar a nivel nacional.
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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
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Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
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Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.

