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Exclusivo: La historia del dólar según Maurizio Lazzarato
¿En qué momento todo empezó a tener precio? ¿Por qué el dólar es la moneda de uso internacional? A veces damos por sabido lo no sabido, como lógico lo ilógico, y como natural lo cultural. Luego de leer el excelente libro ‘El imperio del dólar’, de Maurizio Lazzarato, publicado por Tinta Limón en Argentina, nos lanzamos en su búsqueda y lo encontramos en París, ciudad donde vive este filósofo y sociólogo italiano, formado en la Universidad de Padova en los tiempos en que Tony Negri era un brillante profesor, luego detenido -junto a otros académicos- el 7 de abril de 1979 acusándolo de ser ideólogo de las Brigadas Rojas, cuando era, en realidad, un referente intelectual importante en un movimiento territorial llamado ‘Autonomía Operaia’. Después de esa democrática razzia de la Universitá di Padova, uno de sus estudiantes más brillantes, militante de Autonomía Operaia, debió partir del país para no correr la misma suerte que sus profesores. Ese estudiante era Maurizio Lazzarato, hoy miembro del Colegio Internacional de Filosofía de París y autor de decenas de libros con algunos de los intelectuales más destacados de Europa. Aceptó la entrevista de inmediato a pesar de que nos presentamos de manera simple: ‘somos un medio de y para trabajadores y trabajadoras, en esta ocasión no queremos hablar de Vattimo ni Virno ni Badiou ni Negri, apenas entender cómo se construyó el poder del dólar. ¿Qué mejor que la mirada crítica de un filósofo?’ Puso cara de curiosidad y dijo:“Dai, cominciamo, fammi una domanda”. Así surgió esta clase magistral que recorre las distintas guerras que promovieron el dólar, las revoluciones del siglo XX, y el andamiaje utilizado para llevarnos a un sistema basado en la deuda y el crédito.
LCV- Por lo que vimos, el dólar se convirtió en la moneda de cambio para las operaciones comerciales internacionales después del Acuerdo de Bretton Wood, de julio de 1944, en donde participaron 44 países y ganó la posición de Estados Unidos de que el dólar se convertiría en la moneda de uso internacional ¿Podemos decir que el dólar es uno de los grandes vencedores de la 2da Guerra Mundial?
ML– Si. Pero también podemos decir que ya había vencido en la Primera Guerra Mundial. Durante la primera guerra mundial los EEUU empezaron a ocupar el lugar del imperio británico porque les prestaron plata para la guerra a los países europeos. Por lo tanto, en aquel momento ya eran el ‘salvataje’ de Europa otorgando grandes créditos. Ahí empezó el cambio entre el imperio británico y los EEUU. Estados Unidos tuvo peso en las negociaciones de Versalles después de la Primera Guerra Mundial. Los americanos no pidieron el reembolso de la deuda cuando entraron en la guerra -y entraron muy tarde-. Otorgaron prestamos muy altos antes de entrar en el conflicto, y obligaron a Francia e Inglaterra a ponerle sanciones muy pesadas a Alemania para poder pagar la deuda con EEUU. Esto provocó, prácticamente, el surgimiento del nazismo. El nazismo nace, de hecho, porque el tratado de Versalles fue una venganza contra Alemania.

Todo empezó en la Primera Guerra. Eran los acreedores del mundo y se resuelve definitivamente en la Segunda Guerra con el pasaje de la libra esterlina al dólar, ahí se impone el dominio del dólar porque Keynes había propuesto una moneda que no fuese una Moneda Nacional como moneda de intercambio internacional. Keynes quería inventar el Bancor que sería una moneda construida que no tenía el handicap de favorecer tanto a los EEUU, pero su propuesta fue bochada e impusieron el dólar que se convirtió en una moneda central. Todavía mantenía el patrón oro, pero era una moneda internacional. Después entró en crisis con las guerras de Corea y Vietnam, las dos guerras que llevaron adelante los EEUU contra las luchas de liberación del Sur Global, y la balanza de pagos entró en pasivo. Fundamentalmente por los gastos bélicos que debieron afrontar. Las guerras de Corea y Vietnam comenzaron a poner en crisis al dólar y su relación con el oro. A fines de los sesenta ya se desenganchó el dólar del oro, cosa que se decretó, finalmente, en 1971 cuando Nixon declaró la convertilidad del dólar al oro y el dólar se convierte en una moneda absolutamente política. Ya no tiene límites. Antes existía una relación entre su función económica y la política, que estaba marcada por el oro, a partir de ahí, son los EEUU quienes definen el valor del dólar. Son ellos los que decidieron el valor de las mercancías: 1 dólar vale 1 dólar, una definición totalmente autorreferencial. Piensan: “el dólar es nuestra moneda, el resto es vuestro problema”. Ahí se constituye el dólar como lo estamos viviendo hoy.

Pero con una variante importante. En la 1ra y 2da Guerra, los EEUU eran los que le daban crédito al resto del mundo, ahora se invierte y utilizan el déficit de la balanza de pagos que había aumentado desde los años 60, utilizan ese déficit para intrumentar la dolarización del mundo. La dolarización del mundo está fundada sobre el déficit americano. Es decir, los americanos deben estar permanentemente en déficit para poder dolarizar el mundo.
LCV– Aquí me perdí un poco ¿cómo puede el déficit ser un trampolín a la dominación financiera del mundo?
ML: El déficit es el sistema por el cual funciona norteamérica. Los norteamericanos tienen el déficit más grande del mundo. Un déficit astronómico respecto a los otros países, en comparación con Europa o Sudamérica, por ejemplo. Pero su déficit le permite controlar la moneda a nivel internacional.
LCV- Raro ésto. Podrías explicarlo con más detalle?
ML- Sí, porque si vemos el caso de China, con cómo se ha construido la globalización, para que el dólar se vuelva moneda internacional vos hacés entrar mercadería en dólares. Así funciona. Si fuese un crédito no podría funcionar esa moneda. En el año 71, cuando el dólar se independizó del oro, implementaron la ‘economía de la del crédito”. Toda la economía fue construida como una economía de la deuda. Lo que sucede, fundamentalmente es que de esta forma logran frenar el salario. El salario de los trabajadores debe congelarse pero la demanda de mercadería debe continuar ¿cómo se hace para detener el salario y mantener el consumo? A través de los créditos. Se les otorga no solo a los trabajadores, también a los Estados que deben financiarse a través de la deuda. A partir de los setenta todo está organizado en torno al endeudamiento. Endeudamiento del Estado, endeudamiento de las empresas, de todos. Y se construyó este sistema de deuda en dólares. El dólar es la moneda de la deuda. Estados Unidos tiene la mayor deuda del mundo. Nadie tiene semejante deuda. Para todos valen las reglas: cuando estás endeudado debes reducir los gastos del Estado, reducir los salarios, pero a ellos no se le aplica esta regla. Es el único país que no la aplica. Se trata de una relación evidentemente política. Es más, ellos continúan imprimiendo billetes. Fundamentalmente, el resto del mundo financia a los Estados Unidos.
LCV- ¿Cómo funciona ese mecanismo?
ML- Pongamos el caso de China que desde hace 30 años vive en un mundo que se construyó con esta relación. China se convirtió en la fábrica del mundo. La mercadería que produce la vende a los EEUU y recibe dólares. Pero con esos dólares lo único que puede hacer es comprar la deuda de EEUU a una tasa muy baja. Es decir, no solo China, si no todos financiamos el déficit general americano. Los gastos militares de Estados Unidos son financiados por el resto del mundo. Estados Unidos se financia con los bonos del tesoro que son comprados por el resto del mundo a tasas muy bajas. Esta es la forma como, a través de la moneda, capturan la riqueza mundial.
LCV- En varias de tus investigaciones pusiste en relación la guerra con la moneda…
ML- Históricamente fue así. Por ejemplo, el pasaje del imperio británico al norteamericano fue al ritmo de las guerras, como dije antes, la primera guerra y la segunda guerra mundial. Después las guerras de los 50 y 60. El pasaje de la economía al dólar fue el resultado de grandes conflictos armados en donde los EEUU, ya sea porque ya eran una potencia, ya sea porque las guerras no eran en su territorio, ya sea porque eran una potencia financiera, se consolida en torno a la guerra.

LCV- Hay cosas curiosas como las revoluciones socialistas o comunistas, como el caso de Unión Soviética o Alemania durante la primera guerra mundial.
ML- Hubo revoluciones también después. Es cierto que durante la primera guerra estuvo la revolución rusa que dio vuelta la relación de fuerzas, pero después la cosa continuó: Vietnam, China, las revoluciones del sur global, todo siguió ocurriendo. Es más, el siglo XX fue el siglo de las revoluciones. Nunca hubo tantas como en ese siglo. Hubo revoluciones fundamentales como la de China. Si bien la revolución terminó, aunque hoy sigue definiéndose como socialista pero no se entiende porqué, el resultado del conflicto actual entre el norte y el sur, es el resultado de las revoluciones del siglo XX. Los Estados Unidos controlan la riqueza del mundo a través del dólar porque es una moneda internacional y no sólo de los EEUU. En la última globalización, la hegemonía del dólar se puso en discusión. Esta es la verdadera razón de la guerra de Ucrania. El sur global, China, Rusia, y también como quieren hacer Lula o Argentina, no quieren ya que el intercambio entre ellos pase por los dólares. Porque pasar por el dólar significa pagar un impuesto, es decir, financiar a los Estados Unidos.
LCV- Ahí quería llegar. También en Africa empiezan a preguntarse porqué todo debe pasar por el dólar. Imagino que esto puede entenderse como un momento crítico para Estados Unidos.
ML– En este momento, el dólar no está en crisis. Se ha valorizado por la guerra, porque los capitales de muchos países migraron a Estados Unidos. Esto pone en crisis a los países más pobres porque la deuda explota. El hecho de que el dólar suba y que la Reserva Federal esté obligada a subir los intereses, hace que la moneda se valorice. Esto ocurre en lo inmediato.
A mediano plazo, muchos países querrían que su producción no fuese facturada en dólares, cosa que ya ocurre entre algunos países como entre Arabia Saudita y Rusia. Y también China realiza intercambios con monedas locales, pero la idea es sustituir el sistema actual que les permita no caer en la trampa del dólar.

Esto de Arabia Saudita es muy importante. Porque el dólar se reconstruyó durante la crisis del 73, cuando los países árabes aumentaron, y mucho, el precio del petróleo. Los Estados Unidos fueron a Arabia Saudita y les dijeron: “No hay problema, ustedes pueden aumentar cuanto quieran el precio del petróleo pero debe hacerse la operación den dólares”, es entonces cuando nacen los petrodólares y con ellos el engranaje fundamental de la producción, basada en la energía fósil comercializada en dólares. Una de las razones del renacimiento del dólar fue gracias a los petrodólares y es significativo que Arabia Saudita, que estuvo en el origen de ese proceso, rompa con EEUU y acepte comerciar en otra moneda. Es una señal que amenaza el poder del dólar a nivel mundial.
(La entrevista fue realizada por zoom, en italiano, por Laura Giussani Constenla, quién estuvo a cargo también de la traducción. Pronto subiremos el original completo junto a un especial de LCV sobre la historia del dinero para nuestro canal de youtube: LCV-Historia de Trabajadores)
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La murga como memoria, cuerpo e identidad popular
En exclusiva con LCV – La Columna Vertebral / Historias de trabajadores, Coco Romero recorre más de medio siglo de vínculo con la murga como experiencia vital, cultural y política. Desde la infancia atravesada por el carnaval hasta la prohibición impuesta por la dictadura, Romero reconstruye una historia silenciada de la cultura popular argentina: la murga como espacio de felicidad, protesta, memoria colectiva y disputa de identidades. Archivista, investigador y formador de generaciones, reflexiona sobre el cuerpo en la calle, la censura, el clasismo, la tradición carnavalera y el vaciamiento de las políticas culturales, reafirmando a la murga como una práctica viva que resiste y vuelve, incluso después de décadas de prohibición.
LCV: “Bueno, Coco, contame por qué la murga, por qué a vos, digamos, hace 50 años que te dedicás a esta expresión musical.”
Coco Romero: “Porque de niño fui feliz con la murga. Durante la dictadura, en 1976, mediante el decreto 21.329, los militares prohíben el carnaval, que tuvo 36 años de prohibición. Esa prohibición se levanta recién con Néstor Kirchner, entre 2002 y 2011. En ese momento yo estaba con La Fuente, un grupo que tocó durante toda la dictadura, y me pregunté cómo algo que me había hecho tan feliz podía estar prohibido. Entonces escribí una canción llamada ¿Dónde fueron los murgueros? y a partir de ahí empecé a recibir señales constantes. En los años 80 tocábamos y veía pibes bailando como yo bailaba cuando era niño.”
LCV: “¿Dónde creciste? ¿Cómo fue tu infancia?”
Coco Romero: “Yo nací en Salta y mi madre me trajo a Buenos Aires cuando tenía entre un año y medio y dos años. Viví en Coghlan, Belgrano R y Villa Urquiza.”
LCV: “Bueno, chetito eras, ¿no?”
Coco Romero: “No. En ese momento Belgrano R estaba rodeado de pensiones. Yo me crié en el Santa Rosa, un hotel de 120 habitaciones. Éramos muchos niños y tuvimos una infancia muy feliz. La murga era parte de los juegos, de los rituales y de la vida cotidiana. Jugábamos a la pelota y jugábamos a la murga.”
LCV: “La murga como hecho cultural en la Argentina muchas veces fue vista como algo maldito.”
Coco Romero: “Sí. Hubo momentos en que determinados sectores sociales la veían como algo de negros. Tuvo períodos de gloria como discurso contracultural y político. Cuando yo era chico la veía mucho en la provincia, por ejemplo en San Luis. Esas murgas hablaban en contra de los patrones o se vestían como ellos para ridiculizarlos. Era un lenguaje de protesta muy directo.”
LCV: “¿Cuándo se origina ese lenguaje tan primario de protesta?”
Coco Romero: “Después de escribir la canción empecé a preguntar qué era la murga y nadie lo sabía. La respuesta era siempre la misma: los negros de la esquina. Hoy dicen los negros del peronismo o del kirchnerismo. Un pueblo bajo. Yo opté por entrevistar a los viejos murgueros. En 1982 empecé en San Martín y Villa Martelli y me encontré con un universo enorme. Me eduqué mucho con la revista Crisis. En 1975 Mauricio Kartun escribe un artículo muy importante, Del candombe a la murga, que me abrió la cabeza.”
LCV: “Ahí te das cuenta de que la sociedad no tenía idea de lo que era la murga.”
Coco Romero: “Exactamente. Murga era un término despectivo, como cuando se dice que un equipo de fútbol es una murga. Empecé a buscar material, a armar archivo, a recorrer Parque Rivadavia durante 15 o 16 años todos los domingos. Me convertí en un buscador de libros. En una librería de Avenida de Mayo encontré un libro de 1968 de Pedro Orgambide, Carnaval, carnaval. Eso me deslumbró. Después lo entrevisté y entendí que la murga tenía una historia profunda.”
LCV: “Y de ahí surge tu trabajo como autor.”
Coco Romero: “Junté tanto material que amigos me dijeron que tenía que sacar un libro. Así publiqué La murga porteña, historia de un viaje colectivo, Los talleres de murga del Rojas y El universo creativo del carnaval. Yo no sabía escribir, pero escribí. El Fondo Nacional de las Artes me aceptó el proyecto por el lado del folklore, en una época en la que la cultura todavía tenía apoyo.”
LCV: “Hoy pareciera haber una degradación en la política cultural.”
Coco Romero: “Totalmente. Hay dirigentes de cultura que no saben absolutamente nada. No leen, no conocen la cultura popular y no quieren profundizarla, cuando es parte esencial de la historia de los pueblos.”
LCV: “Estuviste más de 30 años en el Rojas.”
Coco Romero: “El primer taller lo di en 1988 y estuve hasta 2009. Treinta y cuatro años. El Rojas fue fundamental. En la etapa democrática, Pacho O’Donnell le encargó a Eduardo Miñoña un trabajo sobre murga y así nació el documental Mocosos y chiflados. El conflicto era claro: un pibe de clase media al que no lo dejaban salir en la murga porque se iba con los negros. Eso es un conflicto de identidad y de cuerpos. La murga está en la calle y eso incomoda.”
LCV: “¿Cómo se eligen los temas y la estética de una murga?”
Coco Romero: “No es un proceso fácil. Nosotros impulsamos que haya un motivo, afinación, poesía. Todo eso ya existe en otros países. Los uruguayos desarrollaron una gramática muy fuerte. La murga gaditana tiene una estructura clara: saludo, cuplé y retirada, con la marcha camión como base rítmica. En Buenos Aires, después de 36 años sin carnaval, es muy difícil lograr organicidad.”
LCV: “El carnaval es una fiesta históricamente resistida.”
Coco Romero: “Es una fiesta prohibida. Momo es la deidad del carnaval, expulsado del Olimpo por criticar a todos. El carnaval es la inversión: el rico se viste de pobre y el pobre de rico. No todos se bancan eso. Por eso molesta. Pero el carnaval siempre va a seguir.”
LCV: “¿Dónde te encuentra hoy la gente que quiere aprender con vos?”
Coco Romero: “Estamos por abrir un espacio en la Fundación Educativa El Sapo y la Rana, en Boulogne, una escuela Waldorf. También me pueden encontrar en redes buscando Coco Romero, Murga y Carnaval. Divulgar cultura popular es una forma de fortalecer nuestra identidad.”
LCV: “Coco, muchas gracias. Vamos a escuchar tu trabajo.”
Coco Romero: “Gracias a ustedes. Primero vamos a escuchar un poema de Roberto Santoro, poeta desaparecido en 1977, Vocales. Después, una canción de la murga Sacala almidón, 14 de mayo.”
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Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”
En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.
LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?
Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.
LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.
Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.
LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?
Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.
LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?
Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.
LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.
Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.
LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.
Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.
LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.
Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.
LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.
Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.
LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.
Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.
LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?
Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.
LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.
Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.
LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.
Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.
LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?
Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.
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Rodrigo Romero, delegado en FATE: “No fue una crisis: fue una decisión patronal”
En el marco del conflicto por el cierre de la planta de Fate, La Columna Vertebral – Historias de trabajadores dialogó con Rodrigo Romero, delegado del SUTNA, mientras se desarrollaba una audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Con 20 años de antigüedad en la fábrica, Romero describe no solo la situación laboral, sino también el capital humano, la experiencia obrera y las consecuencias sociales de una decisión empresarial que deja a cientos de familias en la incertidumbre.
LCV: “Estamos en comunicación con Rodrigo Romero, uno de los delegados del sindicato de neumáticos SUTNA. Vamos a hablar de este caso emblemático que puede transformarse en un caso testigo de la debacle de las grandes empresas: el cierre de Fate. ¿Cómo te va, Rodrigo?”
Rodrigo Romero: “Hola, buenas tardes. Acá estamos, tristes, pero dando la lucha.”
LCV: “¿Dónde estás en este momento? ¿Estás en la fábrica?”
Rodrigo Romero: “No, en este momento no estoy en la fábrica. Estamos en una audiencia con el Ministerio de Trabajo y con la patronal.”
LCV: “¿Es una audiencia por Zoom?”
Rodrigo Romero: “Sí, es por Zoom. Estamos esperando el cuarto intermedio y que termine.”
LCV: “¿Cómo la ves venir?”
Rodrigo Romero: “No se ve muy bien la cosa. La fábrica está muy dura. Está todo en discusión. Nosotros esperamos ver qué camino se puede tomar, si se puede conciliar, pero lo único que queremos es conservar nuestro puesto de trabajo, la fuente laboral para todos los trabajadores, de forma colectiva.”
LCV: “¿Está dictada la conciliación obligatoria?”
Rodrigo Romero: “Sí, fue dictada y la fábrica la acató. Por ley deberíamos volver todos a trabajar, pero la patronal dice que nos considera despedidos y que no nos va a dejar ingresar.”
LCV: “¿Cómo era trabajar en Fate?”
Rodrigo Romero: “Yo trabajo hace 20 años en Fate. Cuando entré, en 2006, ya había conflictos. La gente de adentro te advertía que Fate no pagaba bien. Igual, era una empresa grande, con prestigio, donde se ganaba un poco más que en otros lados.”
LCV: “¿Cuál es tu tarea dentro de la planta?”
Rodrigo Romero: “Soy operario. Manejo máquinas de radial auto que fabrican cubiertas 15, 16 y 17. Son máquinas automáticas, semiautomáticas y manuales.”
LCV: “¿Esa experiencia se puede trasladar a otro rubro?”
Rodrigo Romero: “Solo dentro del neumático. Podría trabajar en Pirelli o Firestone, pero siempre en este rubro. Hace 20 años que hago neumáticos, es el único oficio que tengo.”
LCV: “Eso implica una enorme pérdida de capital humano.”
Rodrigo Romero: “Exactamente. Hay compañeros con 20, 30 y 40 años de fábrica. Muchos están físicamente destruidos. Mi hermano, por ejemplo, perdió un brazo por falta de medidas de seguridad. La empresa quiso indemnizarlo y echarlo, pero como sindicato logramos su reincorporación. Él quería seguir trabajando.”
LCV: “¿Cuántos años tenés?”
Rodrigo Romero: “Tengo 44 años.”
LCV: “¿Cómo impacta esto en tu vida personal?”
Rodrigo Romero: “Tengo una hija de 10 años, vivo con mi compañera y sus dos hijos. Alquilo. Pensé que en cinco años iba a poder comprar algo, pero ya llevo 20 y no se pudo. Hace 14 meses que no tenemos aumento. Siempre fue una lucha.”
LCV: “¿Hace cuánto sos delegado sindical?”
Rodrigo Romero: “Hace 9 años. Todos los años era lo mismo: Fate nunca quería dar nada. Lo que logramos fue empatar o superar la inflación hasta que llegó el gobierno de Milei.”
LCV: “¿Qué opinión tienen sobre el empresario y el gobierno?”
Rodrigo Romero: “Creemos que Madanes Quintanilla siempre tuvo acuerdos con todos los gobiernos. Tiene espalda económica. La fábrica está llena de materia prima y las máquinas están listas. Cerraron justo antes de la reforma laboral. Creemos que es una maniobra.”
LCV: “¿Quiénes quedan en el medio de esa disputa?”
Rodrigo Romero: “Nosotros. Los trabajadores. Somos el jamón del sándwich.”
LCV: “¿Creés que la fábrica va a volver a abrir?”
Rodrigo Romero: “Sí, sin dudas. No se puede cerrar una empresa de esta magnitud. El problema es entre el empresario y el gobierno. Los que pagamos el plato roto somos los trabajadores.”

