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Exclusivo: La historia del dólar según Maurizio Lazzarato
¿En qué momento todo empezó a tener precio? ¿Por qué el dólar es la moneda de uso internacional? A veces damos por sabido lo no sabido, como lógico lo ilógico, y como natural lo cultural. Luego de leer el excelente libro ‘El imperio del dólar’, de Maurizio Lazzarato, publicado por Tinta Limón en Argentina, nos lanzamos en su búsqueda y lo encontramos en París, ciudad donde vive este filósofo y sociólogo italiano, formado en la Universidad de Padova en los tiempos en que Tony Negri era un brillante profesor, luego detenido -junto a otros académicos- el 7 de abril de 1979 acusándolo de ser ideólogo de las Brigadas Rojas, cuando era, en realidad, un referente intelectual importante en un movimiento territorial llamado ‘Autonomía Operaia’. Después de esa democrática razzia de la Universitá di Padova, uno de sus estudiantes más brillantes, militante de Autonomía Operaia, debió partir del país para no correr la misma suerte que sus profesores. Ese estudiante era Maurizio Lazzarato, hoy miembro del Colegio Internacional de Filosofía de París y autor de decenas de libros con algunos de los intelectuales más destacados de Europa. Aceptó la entrevista de inmediato a pesar de que nos presentamos de manera simple: ‘somos un medio de y para trabajadores y trabajadoras, en esta ocasión no queremos hablar de Vattimo ni Virno ni Badiou ni Negri, apenas entender cómo se construyó el poder del dólar. ¿Qué mejor que la mirada crítica de un filósofo?’ Puso cara de curiosidad y dijo:“Dai, cominciamo, fammi una domanda”. Así surgió esta clase magistral que recorre las distintas guerras que promovieron el dólar, las revoluciones del siglo XX, y el andamiaje utilizado para llevarnos a un sistema basado en la deuda y el crédito.
LCV- Por lo que vimos, el dólar se convirtió en la moneda de cambio para las operaciones comerciales internacionales después del Acuerdo de Bretton Wood, de julio de 1944, en donde participaron 44 países y ganó la posición de Estados Unidos de que el dólar se convertiría en la moneda de uso internacional ¿Podemos decir que el dólar es uno de los grandes vencedores de la 2da Guerra Mundial?
ML– Si. Pero también podemos decir que ya había vencido en la Primera Guerra Mundial. Durante la primera guerra mundial los EEUU empezaron a ocupar el lugar del imperio británico porque les prestaron plata para la guerra a los países europeos. Por lo tanto, en aquel momento ya eran el ‘salvataje’ de Europa otorgando grandes créditos. Ahí empezó el cambio entre el imperio británico y los EEUU. Estados Unidos tuvo peso en las negociaciones de Versalles después de la Primera Guerra Mundial. Los americanos no pidieron el reembolso de la deuda cuando entraron en la guerra -y entraron muy tarde-. Otorgaron prestamos muy altos antes de entrar en el conflicto, y obligaron a Francia e Inglaterra a ponerle sanciones muy pesadas a Alemania para poder pagar la deuda con EEUU. Esto provocó, prácticamente, el surgimiento del nazismo. El nazismo nace, de hecho, porque el tratado de Versalles fue una venganza contra Alemania.

Todo empezó en la Primera Guerra. Eran los acreedores del mundo y se resuelve definitivamente en la Segunda Guerra con el pasaje de la libra esterlina al dólar, ahí se impone el dominio del dólar porque Keynes había propuesto una moneda que no fuese una Moneda Nacional como moneda de intercambio internacional. Keynes quería inventar el Bancor que sería una moneda construida que no tenía el handicap de favorecer tanto a los EEUU, pero su propuesta fue bochada e impusieron el dólar que se convirtió en una moneda central. Todavía mantenía el patrón oro, pero era una moneda internacional. Después entró en crisis con las guerras de Corea y Vietnam, las dos guerras que llevaron adelante los EEUU contra las luchas de liberación del Sur Global, y la balanza de pagos entró en pasivo. Fundamentalmente por los gastos bélicos que debieron afrontar. Las guerras de Corea y Vietnam comenzaron a poner en crisis al dólar y su relación con el oro. A fines de los sesenta ya se desenganchó el dólar del oro, cosa que se decretó, finalmente, en 1971 cuando Nixon declaró la convertilidad del dólar al oro y el dólar se convierte en una moneda absolutamente política. Ya no tiene límites. Antes existía una relación entre su función económica y la política, que estaba marcada por el oro, a partir de ahí, son los EEUU quienes definen el valor del dólar. Son ellos los que decidieron el valor de las mercancías: 1 dólar vale 1 dólar, una definición totalmente autorreferencial. Piensan: “el dólar es nuestra moneda, el resto es vuestro problema”. Ahí se constituye el dólar como lo estamos viviendo hoy.

Pero con una variante importante. En la 1ra y 2da Guerra, los EEUU eran los que le daban crédito al resto del mundo, ahora se invierte y utilizan el déficit de la balanza de pagos que había aumentado desde los años 60, utilizan ese déficit para intrumentar la dolarización del mundo. La dolarización del mundo está fundada sobre el déficit americano. Es decir, los americanos deben estar permanentemente en déficit para poder dolarizar el mundo.
LCV– Aquí me perdí un poco ¿cómo puede el déficit ser un trampolín a la dominación financiera del mundo?
ML: El déficit es el sistema por el cual funciona norteamérica. Los norteamericanos tienen el déficit más grande del mundo. Un déficit astronómico respecto a los otros países, en comparación con Europa o Sudamérica, por ejemplo. Pero su déficit le permite controlar la moneda a nivel internacional.
LCV- Raro ésto. Podrías explicarlo con más detalle?
ML- Sí, porque si vemos el caso de China, con cómo se ha construido la globalización, para que el dólar se vuelva moneda internacional vos hacés entrar mercadería en dólares. Así funciona. Si fuese un crédito no podría funcionar esa moneda. En el año 71, cuando el dólar se independizó del oro, implementaron la ‘economía de la del crédito”. Toda la economía fue construida como una economía de la deuda. Lo que sucede, fundamentalmente es que de esta forma logran frenar el salario. El salario de los trabajadores debe congelarse pero la demanda de mercadería debe continuar ¿cómo se hace para detener el salario y mantener el consumo? A través de los créditos. Se les otorga no solo a los trabajadores, también a los Estados que deben financiarse a través de la deuda. A partir de los setenta todo está organizado en torno al endeudamiento. Endeudamiento del Estado, endeudamiento de las empresas, de todos. Y se construyó este sistema de deuda en dólares. El dólar es la moneda de la deuda. Estados Unidos tiene la mayor deuda del mundo. Nadie tiene semejante deuda. Para todos valen las reglas: cuando estás endeudado debes reducir los gastos del Estado, reducir los salarios, pero a ellos no se le aplica esta regla. Es el único país que no la aplica. Se trata de una relación evidentemente política. Es más, ellos continúan imprimiendo billetes. Fundamentalmente, el resto del mundo financia a los Estados Unidos.
LCV- ¿Cómo funciona ese mecanismo?
ML- Pongamos el caso de China que desde hace 30 años vive en un mundo que se construyó con esta relación. China se convirtió en la fábrica del mundo. La mercadería que produce la vende a los EEUU y recibe dólares. Pero con esos dólares lo único que puede hacer es comprar la deuda de EEUU a una tasa muy baja. Es decir, no solo China, si no todos financiamos el déficit general americano. Los gastos militares de Estados Unidos son financiados por el resto del mundo. Estados Unidos se financia con los bonos del tesoro que son comprados por el resto del mundo a tasas muy bajas. Esta es la forma como, a través de la moneda, capturan la riqueza mundial.
LCV- En varias de tus investigaciones pusiste en relación la guerra con la moneda…
ML- Históricamente fue así. Por ejemplo, el pasaje del imperio británico al norteamericano fue al ritmo de las guerras, como dije antes, la primera guerra y la segunda guerra mundial. Después las guerras de los 50 y 60. El pasaje de la economía al dólar fue el resultado de grandes conflictos armados en donde los EEUU, ya sea porque ya eran una potencia, ya sea porque las guerras no eran en su territorio, ya sea porque eran una potencia financiera, se consolida en torno a la guerra.

LCV- Hay cosas curiosas como las revoluciones socialistas o comunistas, como el caso de Unión Soviética o Alemania durante la primera guerra mundial.
ML- Hubo revoluciones también después. Es cierto que durante la primera guerra estuvo la revolución rusa que dio vuelta la relación de fuerzas, pero después la cosa continuó: Vietnam, China, las revoluciones del sur global, todo siguió ocurriendo. Es más, el siglo XX fue el siglo de las revoluciones. Nunca hubo tantas como en ese siglo. Hubo revoluciones fundamentales como la de China. Si bien la revolución terminó, aunque hoy sigue definiéndose como socialista pero no se entiende porqué, el resultado del conflicto actual entre el norte y el sur, es el resultado de las revoluciones del siglo XX. Los Estados Unidos controlan la riqueza del mundo a través del dólar porque es una moneda internacional y no sólo de los EEUU. En la última globalización, la hegemonía del dólar se puso en discusión. Esta es la verdadera razón de la guerra de Ucrania. El sur global, China, Rusia, y también como quieren hacer Lula o Argentina, no quieren ya que el intercambio entre ellos pase por los dólares. Porque pasar por el dólar significa pagar un impuesto, es decir, financiar a los Estados Unidos.
LCV- Ahí quería llegar. También en Africa empiezan a preguntarse porqué todo debe pasar por el dólar. Imagino que esto puede entenderse como un momento crítico para Estados Unidos.
ML– En este momento, el dólar no está en crisis. Se ha valorizado por la guerra, porque los capitales de muchos países migraron a Estados Unidos. Esto pone en crisis a los países más pobres porque la deuda explota. El hecho de que el dólar suba y que la Reserva Federal esté obligada a subir los intereses, hace que la moneda se valorice. Esto ocurre en lo inmediato.
A mediano plazo, muchos países querrían que su producción no fuese facturada en dólares, cosa que ya ocurre entre algunos países como entre Arabia Saudita y Rusia. Y también China realiza intercambios con monedas locales, pero la idea es sustituir el sistema actual que les permita no caer en la trampa del dólar.

Esto de Arabia Saudita es muy importante. Porque el dólar se reconstruyó durante la crisis del 73, cuando los países árabes aumentaron, y mucho, el precio del petróleo. Los Estados Unidos fueron a Arabia Saudita y les dijeron: “No hay problema, ustedes pueden aumentar cuanto quieran el precio del petróleo pero debe hacerse la operación den dólares”, es entonces cuando nacen los petrodólares y con ellos el engranaje fundamental de la producción, basada en la energía fósil comercializada en dólares. Una de las razones del renacimiento del dólar fue gracias a los petrodólares y es significativo que Arabia Saudita, que estuvo en el origen de ese proceso, rompa con EEUU y acepte comerciar en otra moneda. Es una señal que amenaza el poder del dólar a nivel mundial.
(La entrevista fue realizada por zoom, en italiano, por Laura Giussani Constenla, quién estuvo a cargo también de la traducción. Pronto subiremos el original completo junto a un especial de LCV sobre la historia del dinero para nuestro canal de youtube: LCV-Historia de Trabajadores)
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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
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Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
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Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.
Página/12 y su insólita restauración de la teoría de ‘los dos demonios’, por Hernán López Echagüe
50 Años. La falacia de la memoria completa y las verdaderas razones de la masacre, por Laura Giussani C.

