fbpx
Connect with us

Destacada

Alejandro Gramajo: “Milei está intentando construir un enemigo para confrontar”

Alejandro ‘Peluca’ Gramajo, flamante secretario general de la UTEP, charló con La Columna Vertebral acerca del comunicado anti piquetes de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

LCV: ¿Del 2001 a hoy, cuál es la evolución que se ha hecho?

—Sobre la historia de los movimientos sociales, populares, piqueteros, primero que nacimos cuando las políticas neoliberales se profundizaron, donde el nivel de marginalidad, de pobreza, exclusión de una parte importante de nuestro pueblo, de los trabajadores y trabajadoras; en donde los asentamientos, los barrios humildes empezaban a ser una moneda corriente, aparecieron muchos hombres y mujeres productos de ese sufrimiento creciente. Decidimos meternos de lleno en los problemas que iba teniendo el conjunto de nuestro pueblo y así fuimos naciendo los movimientos de desocupados, las organizaciones sociales.

Creo que en el transcurso de todos estos años fuimos de alguna manera encontrando un cauce de participación y de comprensión de la nueva realidad en la que estamos parados, por lo menos desde nuestro sector y lo que nosotros determinamos como movimientos populares. Creo que es el momento más importante de nuestro sector, después de muchísimos años vamos a discutir esta idea de la economía popular, haber hecho mucho acercamiento, mucha construcción de unidad con el conjunto del movimiento obrero. Creo que fue un avance en términos más estratégicos porque estamos convencidos que la reconstrucción de nuestro país va a ser haciendo eje en el protagonismo del pueblo trabajador en conjunto y de los sectores populares. Estamos cerca de cumplir un nuevo aniversario del 19 y 20 de diciembre con lo que significa esa fecha, creo que hemos hecho avances importantes en términos de la construcción estratégica que tenemos que hacer los movimientos populares y trabajadores en Argentina.

LCV: ¿Qué pensás que es este mensaje de Pettovello?

—Creo que el mensaje de la ministra, que tuvimos la oportunidad de conocerla públicamente porque no conocíamos mucho de ella, me parece que es parte de una herramienta que viene desarrollando el gobierno, me parece que hay varios antecedentes que reafirman lo que voy a decir, primero el ex presidente Macri cuando hizo ese famoso tweet de los orcos que se movilizan a las plazas y que las bases sociales que apoyan a este gobierno iban a sacar a patadas de la plaza a los orcos tiene una clara intencionalidad de generar un escenario de división en el seno del pueblo y generar escenarios de violencia.

Creo que las declaraciones que hizo el presidente Milei el día de su asunción también tiene una intencionalidad de persecución y de intentar construir un enemigo, lo mismo con las declaraciones de Caputo y Bullrich que intentan construir un escenario con el que quieren confrontar, producto de qué hay una necesidad de tapar los problemas que han generado en menos de 7 u 8 días de gobierno, porque lo único que han logrado hacer no es que el ajuste lo pague la casta política ni los grandes grupos económicos concentrados sino que todo lo contrario. Han hecho un ajuste salvaje sobre el conjunto del pueblo trabajador y creo que tienen que buscar o construir una estrategia para tapar la catástrofe social que están haciendo que lo único que ha hecho fue empeorar la situación crítica que ya veníamos arrastrando hace años.

No tenemos que caer en provocaciones, no tenemos que entrar en la discusiones secundarias que plantea el gobierno sino tenemos que hacernos fuertes. Creo que tenemos que poner la discusión en el lugar principal, no en el lugar que quieren ponerlo ellos porque me parece es una falsa discusión y de más está decir que el derecho a la protesta es un derecho amparado por la constitución y que incluso tanto Bullrich como otros actores del gobierno han sido participes, protagonistas y promotores de movilizaciones y protestas con el gobierno que salió, por ejemplo. No tienen que subestimar a la gente, porque si siguen subiendo los niveles de injusticia, desigualdad, pobreza, que no les quede la menor duda que independientemente de la decisión que pueda tomar cualquier dirigente en particular, la gente va a salir a luchar porque es la larga historia que tiene nuestro pueblo de lucha.

LCV: Decime qué es lo que están pensando para estos próximos días para enfrentar estas políticas de Pettovello teniendo en cuenta el paradigma de no caer en la provocación.

—Primero me parece que hay un desconocimiento. Creo que ellos, y en general una parte importante de la política, tratan de reducir a una idea de que la gente no trabaja y eso es falso. Todo lo que se ha constituido como mecanismo de asistencia, de control tiene que ser reivindicado por el gobierno que quiere que la gente trabaje. Nosotros estamos convencidos y lo hemos demostrado, y si quieren venir a visitar estaría bueno porque conocerían la realidad del pueblo en su conjunto que decide organizarse en una unidad productiva, en un centro comunitario, popular, que dedica su vida a tratar de conseguir el mango reciclando o con la agricultura familiar.

Muchos, por no decir todos, desarrollan una tarea comunitaria y socio productiva, entonces me parece bastante contradictorio hacerle creer a la sociedad que la gente no trabaja. Creo que deberían revisar algunas cosas, conocer un poco más. Miren lo contradictorio que es o qué capacidad tienen para sacarse las leyes de encima que se han constituido en este país, porque los que cobran un salario social complementario lo cobran porque se ha aprobado una ley en 2016, en pleno gobierno de Macri, que crea la figura de salario social complementario que reconoce que en el país hay una cantidad determinada de personas que trabajan en diferentes ramas, en diferentes actividades socio productivas.

Deberían revisar o estudiar un poquito los funcionarios de este gobierno, sino no se entiende que quieren hacer. Lo único que leo de esta situación es que están tratando de construir provocaciones para buscar un enemigo y nosotros no vamos a caer en ese tipo de provocaciones. Yo le sugeriría al gobierno humildemente que se dediquen a ver como van a compensar la pérdida de salario con el congelamiento que han hecho. 

LCV: ¿Qué sentiste al entrar a la CGT?

—Creo que es un hecho histórico que tiene que ver con la línea de construcción más estratégica que venimos impulsando desde la UTEP. Creo también que nos llena de responsabilidad el conjunto del movimiento obrero porque Argentina necesita que avancemos en un proceso de unidad con la CGT, la CTA, con la UTEP, con todas las organizaciones sindicales que existen en Argentina porque tenemos la obligación de ir poniéndonos al frente de la reconstrucción del país. Nosotros que nos identificamos con el peronismo creemos que el mejor momento de Argentina fue cuando Perón le transfirió poder y protagonismo político a los trabajadores y las trabajadoras de Argentina y creo que tenemos que empujar para avanzar en esa dirección porque ya no tenemos más que la responsabilidad de asumir ese lugar porque Argentina demanda eso.

Demanda que los trabajadores nos unamos y empecemos a poner arriba de la mesa las problemáticas de cada uno de los sectores a los que nos toca representar porque no hay manera mejor de resolver los problemas si no es con el protagonismo de cada uno de los sectores sociales que representamos. Creo que el acto de la CGT del 4 de diciembre va a quedar grabado en la memoria colectiva y fundamentalmente los historiadores que les toque revisar esta etapa de la historia seguramente le dedicarán muchas horas de discusión, de debate y de discusión porque no me cabe la menor duda de que fue un hecho histórico y un hecho fundante de una nueva etapa del movimiento obrero en Argentina. 

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Destacada

Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.

Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.

¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.

LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.

Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?

Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.

LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?

Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.

LCV: ¿Todavía duele?

Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.

LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?

Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.

LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.

Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.

Continue Reading

Destacada

Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”

El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.

LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.

Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.

Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.

LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?

Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.

No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.

Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.

LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?

Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.

También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.

LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?

Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.

Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.

LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.

LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.

No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.

LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?

Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.

Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.

LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.

LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?

Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.

Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.

LCV: ¿Dónde se puede ver la película?

Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.

Continue Reading

Archivo

Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe

Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990

Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.

Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.

A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.

En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.

Otro abrazo.

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.