LCV
El Observador observado
“Son las 10.30. Suena el teléfono. Del otro lado Andrés dice: voy para ahí. ¿Ahí dónde, Andrés? Guatemala 1221. Yo que siempre fui cabulero, ya me interesó. ¿Qué pasa ahí? Están desarmando el diario, dice Andrés, agitado, y se llevan todo a la basura. ¿Qué diario es, Andrés? El Observador.(…)” Así comienza una nota de La Diaria de Montevideo, titulada: “El desguace de un oficio: crónica del rescate del archivo gráfico de El Observador”, uno de los principales periódicos uruguayos. “La vieja guardia del fotoperiodismo nacional se agacha sobre una maraña de papeles, biblioratos, negativos, fotos impresas y papeles que uno intuye son los viejos faxes de agencias internacionales de prensa.”, continúa el relato del testigo privilegiado quien puede ver cómo colegas y una mujer con guantes y delantal, posiblemente archivista, revisan, catalogan, separan, y ponen todo en bolsas de residuos. Un reflejo automático de los reporteros: tantos años de trabajo no pueden ir a parar a la basura.
La escena es desoladora ¿quién puede tener tanta insensibilidad?
Dos argentinos son protagonistas de este desguace: Gerardo Werthein y Gabriel Hochbaum. Werthein es uno de los empresarios más acaudalados de Argentina, según Forbes Argentina, forma parte de uno de los conglomerados empresariales más grandes del país, con 2.300 millones de dólares. Mientras a Gabriel Hochbaum se lo conoce por su trabajo para el grupo Vila-Manzano.
La trama de lo que está ocurriendo con El Observador genera tanta curiosidad como sospecha. Dos años atrás, un comunicado publicado por el mismo diario informaba su venta de esta forma: “Con fecha 5 de mayo de 2022, un grupo de inversores encabezado por Gerardo Werthein y Gabriel Hochbaum adquirió el control accionario del grupo periodístico uruguayo El Observador. Como resultado de este cambio en el control, Pablo Tarantino asumirá la presidencia del grupo. En esta nueva etapa, El Observador seguirá gozando de la experiencia de Ricardo Peirano, en su nueva función de director periodístico, y del talento, honestidad y profesionalismo del actual staff periodístico.”
Ricardo Peirano fue el fundador de El Observador en 1991. Hasta ese momento dos diarios llevaban la delantera en Uruguay: El País, identificado con la derecha Blanca y Colorada; y La República, con un matiz más próximo al Frente Amplio. Peirano soñaba con un diario independiente a pesar de su autoproclamada pertenencia como numerario del Opus Dei (según explicó en una reciente entrevista al portal Montevideo.com, ser numerario significa comprometerse a tal punto que renuncia a casarse y tener hijos). Decía Peirano que su política era dar libertad de información, y que su opinión la daría solo en los editoriales. Fue pionero en comprender la evolución digital y desde hace varios años El Observador dejó de salir en papel y se convirtió en un portal por suscripción.
A pesar de su comunicado inicial, el desembarco argentino al Grupo El Observador sacó rápidamente a Peirano de la dirección periodística y trajo a la República Oriental una serie de periodistas famosos del otro lado del río. Incorporando además una señal de radio: El Observador Radio, que el 2 de enero de este año lanzó su programación con bombos y platillos en el parador Mía Bistró de Punta del Este. Allí estuvieron Oscar González Oro, Esteban Trebucq y Sara Werthein, como parte de las nuevas caras del grupo, del que forman parte también Luis Majul, Yanina Latorre y Alejandro Fantino, entre otros. El festejo veraniego del Observador contó con la presencia de Zulemita Menem, Daniel Hadad, Alejandro Bulgueroni, Gustavo Yankelevich, Jorge Brito, y varios encumbrados empresarios argentinos, junto a Alvaro Delgado (actual candidato a presidente del Partido Nacional), entre otras figuras políticas uruguayas. La vicepresidenta de la Nación, Beatriz Argimón, estuvo a cargo del simbólico corte de cinta para iniciar la temporada de la FM 107.9.

¿Por qué tanto interés en invertir millones en un mercado chico como el de Uruguay? Los compradores del Observador de inocentes no tienen nada, son reconocidos hombres de negocios con vínculos estrechos con la política. Se los pudo ver en la la embajada de Estados Unidos en Montevideo brindando con Luis Lacalle Poú.
El 29 de noviembre de 2023 la prensa informaba:“Tras la visita de 48hs a los EEUU el presidente electo Javier Milei confirmó a Gerardo Werthein como embajador argentino ante Washington. El empresario con fuerte vínculos con los Estados Unidos, fue parte de la comitiva, junto al también designado Luis “Toto” Caputo y Nicolás Posse, en la visita ante la Casa Blanca, el Tesoro norteamericano y el FMI.”
Sí, uno de los nuevos dueños de El Observador se convirtió un año después en el embajador de Milei. Y no sólo eso. Poco antes del comienzo de las Olimpíadas parisinas, Gerardo Werthein, ex presidente del Comité Olímpico Argentino, fue elegido como nuevo vicepresidente del Comité Olímpico Internacional en ocasión de las olimpíadas francesas. Durante algunos años fue presidente del Comité Olímpico Argentino.
Cabe imaginar que, con tantas tareas, sería Gabriel Hochbaum, el otro comprador, quien se ocupe del día a día del grupo en uruguay. Hochbaum es dueño del portal El Cronista y forma parte de la empresa de Daniel Vila y José Luis Manzano, dueños de la mitad del paquete accionario del Grupo América (América TV, radio La Red, canal de cable A24, el portal de noticias a24.com y la mitad de FM Blue). Según trascendidos el grupo Vilá-Manzano estaría dispuesto a vender su paquete accionario y Hochbaum habría puesto sus fichas en los medios uruguayos.
No había pasado un año del cambio de dueños cuando La Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) salió en defensa de los trabajadores de El Observador “que fueron objeto de un acto de censura promovido por los actuales propietarios del medio”. Añade que el Gobierno realizó al menos una llamada para impedir la divulgación de una noticia. APU calificó a la decisión editorial como “lamentable” y aseguró que la noticia estaba debidamente confirmada, por lo cual la definición de El Observador es “un episodio grave que afecta a la libertad de expresión y de trabajo de los periodistas”. Se conoció por los propios periodistas de El Observador el contenido de la información censurada: el espionaje que hizo el ex custodio presidencial Alejandro Astesiano a la exesposa del presidente Lacalle Pou, Lorena Ponce de León.
La pregunta queda en pie ¿por qué Uruguay se ha convertido en una suerte de Meca para grandes capitales? Todo indicaría que desde el gran país del norte se ha elegido a esta República Oriental como guardiana de la política estadounidense. Así lo estaría demostrando el avance de un puerto privado con dragado para trasatlántcos que será la principal puerta de salida de la Hidrovía. Un tema de geopolítica regional que no muchos están advirtiendo, considerando todavía que son ‘nuestros hermanos menores’, al decir de Massa, o ‘el paisito’ según algunos nostálgicos.
Esta semana se dio a conocer una noticia que confirma la decisión del gobierno uruguayo de favorecer un blindaje informativo en un año electoral. Los canales 4, 10 y 12, de televisión por cable fueron autorizados a crear un consorcio que fortalece aún más su posición dominante en el mercado montevideano. Además, los autoriza a vender internet, cosa que les permite competir contra ANTEL, mientras utilizan la fibra óptica de la empresa pública.
Internacionales
Maurizio Lazzarato: Tercera guerra mundial y la derrota de los años ’70
Esta semana charlamos con Maurizio Lazzarato, uno de los filósofos de izquierda surgido de la cátedra de Tony Negri, miembro de Autonomía Operaia en los años 70 que debío exiliarse en Francia en donde se dedicó al estudio en torno al capitalismo, las deudas y la guerra.
Autor de ensayos publicados en recopilaciones junto a Paolo Virno, Michael Hardt y Eric Alliez. Y libros cuyos títulos ya nos indican el tenor de sus preocupaciones: La Creación del hombre endeudado (2012), Signos y máquinas, capitalismo y producción de subjetividad (2014); Gobernando mediante la deuda (2015); Neoliberalismo, la crisis financiera y el fin del Estado; Guerras y Capital (2016); El Capital odia a todo el mundo (2020), publicado hace un tiempo en español por Eterna cadencia. Muchos de sus títulos también pueden encontrarse en el catálogo de ediciones Tinta Limón. Sus últimos títulos son: Guerra y dinero: el imperialismo del dólar; y Guerra Civil Mundial, en 2025.
La entrevista exclusiva de LCV fue realizada via Zoom, en italiano, por Laura Giussani Constenla desde Italia y Lazzarato en Francia. A continuación, una síntesis de los principales conceptos sobre la relación entre guerra y capitalismo en el momento actual.
La Tercera Guerra Mundial y la Guerra Total. Los medios suele hablar del ‘conflicto de Medio Oriente’ ¿Cómo definir lo que está sucediendo? ¿Estalló la Tercera Guerra Mundial o puede considerarse una guerra regional? Lazzarato cita al Papa Francesco con quien coincide en que estamos dentro de la Tercera Guerra Mundial desde hace un tiempo, aún con fragmentaciones, idas y venidas. Y define lo que está sucediendo luego del ataque conjunto de EEUU e Israel contra Irán, sumado al genocidio de Gaza, a la guerra de Ucrania y el bombardeo a Venezuela, como una Guerra Total. Un concepto que nació con la primera Guerra Mundial.
“La guerra es intrínseca al Capitalismo”, asegura. Le pregunto si es sólo del capitalismo o forma parte de la historia universal, visto que me encuentro en un pueblo en donde cada piedra fue testigo de guerras sobre guerras, desde los etruscos hasta hoy. “Son cosas distintas, incomparables”, la Guerra Total, característica del Capitalismo, gracias a las cuales pudo imponer el dólar como moneda de cambio internacional y convertirse en un imperio, no involucra sólo acciones militares en busca de territorios. Son guerras que no solo apelan a las armas sino que movilizan todos sus recursos: humanos, económicos, políticos, culturales, científicos, tecnológicos, agrícolas o energéticos. Guerras globales que tienen como objetivo destruir al enemigo, sin posibilidad alguna de negociación. El concepto de Guerra Total nació para definir a la Primera Guerra Mundial que se replicó en la Segunda.
“Este escenario se da en un momento de crisis económica del capitalismo casi terminal”. Estados Unidos vive una situación interna gravísima. Está endeudado por miles de millones de dólares. Se ha desindustrializado. Y por eso apela al poderío militar para restablecer un equilibrio, como lo ha hecho siempre. No es una novedad.
“El capitalismo es de una racionalidad irracional”. Creer que la lógica del Capital es una lógica absoluta e infinita es irracional. No se puede pensar en una racionalidad eterna, la locura forma parte del capitalismo en ese sentido.
“El fascismo hoy lo ejercen las democracias” Ya no es necesario un régimen diverso para aplicar las principales políticas del fascismo que son: explotación, sexismo, racismo, genocidios.
“¿Cómo se llegó a esto? Por la derrota de los revolucionarios en los años 70.” Ya nadie habla de revolución porque hemos sido vencidos y no analizamos en profundidad los motivos de ese derrota. Hay que repensar todo. Aún así, la revolución sigue siendo para Lazzarato la única salida. Poner fin al capitalismo.
“Expropiar a los expropiadores”, tal como pensaban los trabajadores revolucionarios de inicios del 900 sigue siendo la única alternativa. El problema es que el Capital tiene la fuerza de las armas y ante la menor señal de revolución, aniquila.
Tan lúcido como vehemente, consciente de la derrota y sin dejar de intentar cambiarlo todo, discrepó con la mirada de Bifo Berardi, quien en una reciente conferencia en la ciudad de México, Berardi sostuvo: “La utopía social de este siglo es la sobrevivencia, pero la realidad del siglo XXI es la extinción.” Una mirada oscura que no deja salida: “No creo que habrá una guerra civil estadounidense, es decir, entre frentes políticos opuestos. Eso pertenece a la época de la política, que en nuestro tiempo ha sido remplazada por la psicopatía, por la crueldad”, argumenta Bifo dando por terminada “la época de la política”. Tampoco coincide con la idea de “deserción” que proclaman Berardi y otros filósofos. Para Lazzarato recostarse en ideas comunitarias sin proyección revolucionaria no es una alternativa.
Por último, reafirmó que es tan cierto que se ha abandonado la idea de capitalismo y revolución que hasta Tony Negri, escribió un libro llamado Imperio, gran Best Seller internacional, en donde afirmaba que no existe más el imperialismo. Entre la indignación, la rabia y el dolor, el tono de Lazzarato cambia. Negri, su maestro y mentor, afirmando que el imperialismo no existe. “Basta encender la televisión para darse cuenta que el imperialismo está más vivo que nunca”, exclama.
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Fue una charla de más de una hora, que si tienen ganas pueden escuchar en crudo, sin edición, en nuestro canal de Youtube. Me impactó la mención a la derrota de los 70. Y en más de una ocasión puso como ejemplo América Latina y los golpes. A 50 años de la peor de las derrotas de los movimientos obreros, estudiantiles y revolucionarios, en Argentina, vale destacar que parece que no sólo perdimos nosotros. Que hubo un quiebre mundial del que todavía somos víctimas. Nos despedimos con una desoladora conclusión: hay que repensar todo de nuevo. Ojalá tengamos tiempo.
LCV
Planeta Giussani: “El Capitalismo es también una utopía que fracasó”
Postales de la vida cotidiana en Italia. Laura Giussani C. desmiente la versión edulcorada del paraíso capitalista en ‘donde no hay paros de aviones o trenes como en Argentina’. Cuánto gana un italiano medio? La discriminación a los inmigrantes como política de Estado. Y más.
Internacionales
Italia: esos raros encapuchados nuevos y los desaparecidos del mediterráneo, por Laura Giussani Constenla
Desde hace dos meses que llueve en toda Italia. El invierno acompaña, con el gris del cielo, las grises noticias de los diarios. Hace tiempo que venimos hablando del endurecimiento de las medidas de represión contra manifestantes. Esta semana la península se estremeció por una película que ya tenemos mil veces vista.
Ocurrió en Torino, una marcha de 50.000 personas contra el desalojo de dos históricas sedes comunitarias. Cincuenta mil personas, familias enteras, y en el medio, algunos encapuchados. La policía inició la represión cuando la manifestación se desconcentraba, hubo forcejeos, un chico que iba a ser detenido, una decena de encapuchados que fue en su ayuda, un agente que terminó en el piso y recibió patadas y algún palazo, alguien que grita déjenlo, y la acción finaliza con el policía que queda en el piso mientras otro lo va a socorrer.
Todo esto ocurre mientras se discute una enésima ley de Seguridad que permite la detención por mera ‘sospecha’ de parte de las fuerzas del orden. En la inauguración de los juegos olímpicos invernales de Milán, las escenas se repiten, son miles los que protestan en la calle por la participación del ICE en la seguridad del evento deportivo. De nuevo: refriegas, golpes, represión, palazos. El noticiero de la Rai 1 ya lo denomina “guerrilla urbana”.
Nada demasiado grave si no fuera porque anuncia un retroceso en Italia y el resto de Europa en cuanto a Derechos Humanos. Ya se han visto algunos actos de censura en la fiesta inaugural de donde se le prohibió hacer mención a Gaza a un reconocido cantante de origen árabe, Gadhi.
Lo curioso es que mientras los biempensantes de izquierdas y derechas debatían con fervor sobre los hechos de Torino, reiterados en Milán, una noticia pasaba casi inadvertida: mil personas desaparecían en las aguas del mediterráneo. No fue tapa. Digo mil, se entiende, mil! Y digo ‘desaparecían’ porque no hay nombres, ni cuerpos, ni heridos. Solo otras familias que buscan a quienes embarcaron un funesto día de viento.
Es que el invierno vino también con un ciclón llamado Harry cuya violencia hizo desbarrancar medio pueblo en Sicilia. Algo terrible. Eso sí fue tapa, y todos nos conmovimos con la triste imagen de la desolación de las casas que quedaban al borde del precipicio.
Sin embargo, no eran las únicas víctimas de Harry. La noticia recorrió las redes: mil muertos en el mediterráneo. Poco y nada decían los diarios, mucho menos la televisión. ¿Cómo creerlo? Finalmente encuentro en Vatican News la confirmación. Dice el artículo:
Mil personas podrían haberse perdido en el mar durante el ciclón Harry. Esta es la alarma lanzada por Mediterranea Saving Humans, que describe la mayor tragedia de los últimos años en las rutas del Mediterráneo central. «Los datos que hemos decidido publicar», explica Luca Casarini, fundador de la ONG y coordinador de misiones humanitarias, «son el resultado de los testimonios recopilados por Refugiados en Libia y Túnez, una red que mantiene contacto con numerosos refugiados y sus familias».
Entre el 14 y el 21 de enero, precisamente cuando azotaba la tormenta Hanrry, las autoridades marítimas europeas estimaron que unas 380 personas estaban desaparecidas en el mar. Sin embargo, al contrastar los testimonios de primera mano de quienes presenciaron las salidas con los de las familias de los migrantes, la ONG Mediterranea informa de un balance mucho más dramático. «Desde el 15 de enero», informa Mediterranea, «la presión de las autoridades tunecinas, con redadas y la destrucción de campamentos informales en los alrededores de Sfax, sumada a una relajación de los controles en las playas, ha fomentado numerosas salidas». Según los testimonios de familiares y de quienes se quedaron en tierra por falta de fondos, convoyes enteros nunca regresaron. Finalmente, el ministro de exteriores de Italia, Antonio Tajani, reaccionó y dijo: «Los traficantes de personas son criminales asesinos. No se envía un barco a un mar tempestuoso sabiendo que los está enviando a una muerte segura».
Caramba, como si fuera una novedad, como si Italia no hubiese cerrado sus puertos a los migrantes desesperados y perseguido a las asociaciones humanitarias que iban en su rescate. Como si Italia no hubiese firmado un tratado con Túnez para blindar sus fronteras a quien buscara un futuro en Europa arriesgando si fuera necesario la vida. Luca Casarini, el responsable de la ONG que dio el alerta respondió:
«El problema es que se sabe poco o nada sobre lo que está sucediendo en medio del Mediterráneo. «Estamos presenciando una masacre continua que dura más de diez años. Esto significa que esta situación se está abordando solo como una emergencia, mientras que para evitar más muertes, se deben implementar medidas de socorro sistemáticamente».
¿De qué seguridad hablan cuando hablan de seguridad? De la seguridad del propio jardín, como en el Jardín de los Finzi Contini.
Invierno difícil el italiano, pero, cada tanto sale el sol. Esta vez, alumbraron la historia nuevamente los trabajadores del puerto.
El 6 de febrero, hace un par de días, se realizó una huelga internacional histórica en 25 puertos del Mediterráneo bajo la consigna “No trabajamos para la guerra”. Barcos dirigidos a Israel fueron bloqueados en puertos de Italia, Grecia, Euskal Herria, Turquía y Marruecos. El efecto fue especialmente notorio en Italia, donde puertos clave como Génova, Livorno y Rávena donde varios buques de la naviera ZIM no pudieron amarrar. La ZIM Virginia, un barquito cargado de armas permaneció fondeada frente a Livorno; la ZIM New Zealand y la ZIM Australia no pudieron atracar en Génova y Rávena, respectivamente. Otro buque, el MSC Eagle III con destino a la Palestina ocupada por el Estado de Israel, tuvo que desviar su ruta. Portuarios genoveses afirmaron humildemente: “Hay momentos en la historia en los que la clase obrera, en este caso los trabajadores portuarios, debe entrar en el campo de juego y debe reequilibrar un poco las cosas. Estamos intentándolo”.
“Protocolos”: cuando el teatro se mete en la cabeza de quienes reprimen
“20 años de lucha y construcción de derechos”: Patricia González y el encuentro de mujeres trabajadoras de AEFIP

